El blog literario latinoamericano
Editado por La Oficina del Autor
domingo, 6 de julio de 2008
Sting, Karamazov, Dowland: belleza pura
Hacía miles de años que no me compraba un disco de Sting, pero este me resultó irresistible. Songs from the Labyrinth señala el encuentro entre la voz del ex líder de The Police, el laudista Edin Karamazov (apellido karmático, si los hay) y las canciones del isabelino John Dowland, contemporáneo de Shakespeare –y como él, temeroso de que su fe cristiana le valiese el destino de María Estuardo, en tiempos del protestantismo triunfante. Es música que nos transporta a otros tiempos pero no música vieja, porque de sus versos galantes y de su melancolía no se desprende olor a naftalina, sino a eternidad.
En el librito que acompaña la bella edición Sting narra su paulatino acercamiento a la música de Dowland. En 1982, el actor John Bird oyó cantar a Sting en solitario e hizo la mágica conexión: algo en la voz brillante e intemporal del cantante le recordó las obras del músico isabelino, a quien Sting define como “uno de los primeros cantautores” de la Historia. La asociación hecha por Bird intrigó al músico, que se compró una colección de las canciones de Dowland interpretadas por Peter Pears y Julian Bream. Diez años después, cuando la pianista Katia Labeque le sugirió que las canciones de Dowland eran ideales para su voz carente de entrenamiento clásico, Sting ya sabía de qué le estaban hablando. “Y sólo por diversión aprendí tres de las canciones bajo su tutela: Come, heavy sleep, Fine knacks for ladies y Can she excuse my wrongs?, con la bella y exótica Katia acompañándome en el pianoforte en un par de informales veladas musicales”, cuenta Sting. ¿Pueden imaginar la magia de esas veladas, con estos dos monstruos abriendo en el presente una puerta al siglo XVI?
Pasaron más años, hasta que el guitarrista habitual de la banda de Sting, Dominic Miller (dicho sea de paso, nacido en la Argentina: de niño lo llamaban Domingo Miller) le regaló a su jefe un laúd que tenía en su caja el grabado de una rosa en medio de un laberinto. Sting dice que el laberinto es una figura que lo obsesiona, al punto de que se hizo grabar uno sobre el suelo de los jardines de su casa: “Camino a diario por allí, diciéndole a la gente que calma mi mente”. También fue Dominic Miller quien le presentó al laudista Karamazov, nacido en Sarajevo. Al rato de conversar, Karamazov le preguntó a Sting si conocía la canción de Dowland In darkness let me dwell (“Déjenme permanecer en las tinieblas”, un título digno del recientemente fallecido William Styron), diciéndole: “Es la mejor canción que se haya escrito nunca en el idioma inglés”.
Ya habían trabado relación humana y musical cuando Karamazov le confesó a Sting que sus senderos se habían cruzado mucho tiempo atrás. Una vez Sting y su mujer Trudie Styler asistieron a una performance del Circus Roncalli en Hamburgo. Allí vio a un grupo musical que interpretaba el Rondo alla turca de Mozart entre un acto de trapecio y un contorsionista de Mongolia. Sting se sintió tan impresionado, que les mandó preguntar si no querían ir a Inglaterra a actuar en una fiesta de cumpleaños. El mensaje regresó enseguida: el grupo informaba que no actuaría para ellos, porque se consideraban músicos de verdad y no monos que saltaban al oír la voz de comando de un rockero y de su esposa. Karamazov era uno de esos músicos rebeldes.
Finalmente Karamazov acudió a Inglaterra, y Songs from the Labyrinth es el resultado. El disco alterna canciones en la voz de Sting con piezas de laúd en solo, y la lectura de pasajes de las cartas de Dowland: la superposición es encantadora. No dejen de prestarle sus oídos, aunque más no sea traten de bajarse In darkness let me dwell y Can she excuse my wrongs?, donde Sting se desdobla en múltiples voces que crean magia verdadera. (Can she excuse my wrongs? significa ¿Podrá ella perdonar mis errores?, lo cual expresa peculiar ironía, dado que los versos se atribuyen a Robert Devereux, alias Essex, amante de Isabel I hasta que el verdugo lo decapitó –dando respuesta a la pregunta del título.)
Para ponerlo en palabras de otro grande, Caetano Veloso: belleza pura.
[Publicado el 14/11/2006 a las 10:30]
Bueno soy guitarrista y halconero, este disco es fantástico me transporta directamente al medievo, cuando vuelo uno de mis halcones, estoy estudiando sus partituras, porque he tenido la suerte de comprar el libro que ya está publicado. Creo que Sting es el cantante idoneo para este tipo de representación. Si no lo has comprado, no dudes cuando le veas.
Un Saludo
Comentado por: JUAN BERNABE el 06/10/2007 a las 03:09
Ya que esto sirve para que muchos tomen conocimiento de la existencia de John Dowland y su música, ahora sería bueno que consiguieran y escucharan grabaciones de grupos dedicados a esta clase de música, para finalmente conocer a Downland por una interpretación que esté más cerca de lo que sospechamos era su idea, y no por algo que probablemente lo esté retorciendo en la tumba...las piezas a solo de laud no están mal pero hay interpretaciones más limpias que me resultan más agradables.
Comentado por: Guillermo el 09/9/2007 a las 00:55
Marcelo
Fue el disco lo que me trajo a tu Blog. Porque lo tengo, lo vengo escuchando y me tiene obsesionado. Rastrillando todo lo que le concierne, apareció tu artículo, con el cual concuerdo perfectamente.
La cualidad "intemporal" de esta colección es lo que más me cautiva. Tan difícil de definir, y tan presente en el disco. Creo que si quisiera identificar los tres elementos que distinguen a esta música en mi mente, diría: la voz de Sting, el sonido del laúd y el silencio. Porque las tres cosas se combinan en igualdad de importancia. Una invita a la otra en un mismo impulso de comunicación. Un disco imperdible, y un espléndido artículo el tuyo.
Comentado por: Joaquín el 30/4/2007 a las 20:03
Pues te cuento marcelo que ante ayer salí de un evento en el que utilizaban algunas de las canciones que refieres de este nuevo album de sting y no aguanté la curiosidad. También, como tú, me sentí impresionado por la extraña cualidad de la voz de sting y la sutileza del laúd que lo acompaña. En especial me llamó la atención por que canta una deliciosa canción que hace ya algunos años también canté en un coro dedicado a la música del Renacimiento. No quiero extenderme, sólo quería decirte que me emociona saber que este tipo de trabajos arriesgados y por fuera de lo esperable, en un roquero como el ex Police, pueda mover comentarios y experiencias como la tuya. Yo también salí corriendo a comprar este cd e igual que vos hacía un buen rato no me asomaba por ninguna discotienda. Gracias mil por la historia vertida al español. Fue un placer saber que muchos vibramos en la misma nota, así nos separen kilómetros y kilómetros. Saludes desde Medellín
Comentado por: carlos cardona el 28/2/2007 a las 03:10
Interesante y muy bien enhebrado lo que comentas de tu asombro pleno ante los vericuetos que hacen de Sting un
sensible artista y ciudadano del mundo.
Hoy he tropezado con el disco y muchas cosas pasaron por mi mente. Tocó escoger entre Cesaria Evora fusionada con interesantes ritmos electrónicos y este disco de Sting-Karamazov. Y ganaron ambos....
No se pueden comparar y deben estar juntos para seguir enriqueciendo los días y las almas que somos.
Agradezco tu pasión y tu fineza a la hora de cautivar desde las palabras. Enhorabuena.
Un abrazo desde Maracaibo, Venezuela.
Que se globalicen estos espacios y estas excusas expresivas para saber que el mundo es vivible aún y que solo basta humildad a la hora de reconocer que aprendemos desde el asombro.
Que lo diga Sting...
Que lo diga el latido que somos.
Cano.
www.clorofilazul.blogspot.com
Comentado por: Nicanor Alejandro Cifuentes Gil el 09/1/2007 a las 03:39
Comentado por: Diego el 23/11/2006 a las 02:51
admiro a artistas como Sting, Peter Gabriel y David Byrne que siempre estan interesados en buscar musica de otros países y asi hacer un sonido unico y lo mas importante, hacer llegar a nosotros grandes canciones y magnificos ritmos.
Pd: Marcelo, espero poder llegar a tiempo a la presentacion de tu libro en cúspide, sino sera en otro momento... si da otra charla, avise señor
un abrazo
Comentado por: Lucho el 14/11/2006 a las 20:00
Sting me fascina. Ahora por tu culpa tengo que conseguir el disco del que hablas!!
Saludos
Mirabella
Comentado por: Mirabella el 14/11/2006 a las 17:31
Marcelo Figueras (Buenos Aires, 1962) ha publicado cuatro novelas: La batalla del calentamiento, El muchacho peronista, El espía del tiempo (traducida al francés) y Kamchatka (traducida al ruso, polaco y alemán y en 2006 al francés y al holandés). Algunos de sus relatos fueron publicados en antologías como La selección argentina. Este año ha sido su debut en la narrativa infantil, Gus Weller rompe el molde.
Ha escrito, junto con Marcelo Piñeyro, el guión de Plata quemada, premio Goya a la mejor película de habla hispana y considerada por Los Angeles Times como una de las diez mejores películas de 2000. También escribió el guión de Kamchatka (elegida por Argentina para representarla en el Oscar y una de las favoritas del público durante el Festival de Berlín); de Peligrosa obsesión, una de las más taquilleras de 2004 en Argentina; y de Rosario tijeras, basada en la novela de Jorge Franco (la película colombiana más vista de la historia, candidata al Goya a la mejor película de habla hispana).
Trabajó en el diario Clarín y en revistas como El Periodista y Humor, y el mensuario Caín, del que fue director. También ha escrito para la revista española Planeta Humano y colaborado con el diario El País.
Actualmente prepara su primer filme como director, una historia llamada Superhéroe.
La batalla del calentamiento (2006). Ediciones Alfaguara
Gus Weller rompe el molde (2006). Ediciones Alfaguara Infantil y Juvenil
Kamchatka (2003). Ediciones Alfaguara
El espía del tiempo (2002). Ediciones Alfaguara
Plata quemada. La película (2000). (En colaboración con Marcelo Piñeyro) Grupo Editorial Norma Literatura
El muchacho peronista (1992). Planeta
Filmografía
Rosario Tijeras (2005)
Fecha de Estreno: 26 mayo 2006
Dirección: Emilio Maillé
Guión: Marcelo Figueras; basado en la novela de Jorge Franco Ramos
Peligrosa obsesión (2004)
Fecha de Estreno: 16 de septiembre de 2004
Dirección: Raúl Rodríguez Peila
Guión: Marcelo Figueras sobre una idea de Carlos Luis Mentasti y Daniel Botti
Kamchatka (2002)
Fecha de Estreno: 17 de octubre de 2002
Coproducción con: España
Dirección: Marcelo Piñeyro
Guión: Marcelo Figueras sobre una idea de Marcelo Piñeyro y Marcelo Figueras
Plata quemada (2000)
Fecha de Estreno: 11 de mayo de 2000
Coproducción con: España, Uruguay y Francia
Dirección: Marcelo Piñeyro
Guión: Marcelo Piñeyro y Marcelo Figueras según la novela homónima de Ricardo
05/7/2008 18:46
yo lo admiraba demasiado era...
Publicado por: monica
05/7/2008 18:40
Sorry , no te quize ofender, y...
Publicado por: lilith
05/7/2008 14:17
Dear Lilith, sinceramente no...
Publicado por: figueras
05/7/2008 00:24
Todavia no termino de leer esto...
Publicado por: Lilith
05/7/2008 00:18
Publicado por: martin
04/7/2008 12:27
pusiste a bailar las palabras y...
Publicado por: Alba
04/7/2008 10:37
Publicado por: valeria
03/7/2008 23:55
Marcelo: Ante todo, un saludo...
Publicado por: Daniel
03/7/2008 19:00
Publicado por: gonzalo
03/7/2008 08:42
Publicado por: lolichka
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