El blog literario latinoamericano
Editado por La Oficina del Autor
domingo, 6 de julio de 2008
¿Están listos para que les rompan el corazón?
No me digan que nunca tuvieron la fantasía de ser un músico famoso. Todo el mundo sueña alguna vez con ser una estrella de rock, un pianista desmelenado o un cantante de boleros. Ayer me di cuenta de que, si debiese elegir, me quedaría con Lloyd Cole. Ya sé que suena descabellado (muchos de ustedes se estarán preguntando, ¿y quién demonios es el Cole este?), pero si uno reflexiona un instante la cosa se pone más sensata. Yo no querría ser Lennon ni Jeff Buckley por las dudas, no sea cosa de terminar de la misma trágica manera; ni querría ser Bob Dylan por el peso a cargar sobre los hombros cada mañana, al enfrentarme al espejo; tampoco sería Joni Mitchell ni Aimée Mann, para no confundirme en la ocasión de enfrentarme al mingitorio; ni Morrissey, para no tener que verme condenado al celibato. Pero creo que me sentiría cómodo en la piel de Lloyd Cole. Quiero decir, en el caso de que el bueno de Lloyd se sintiese a gusto en su propia piel –cosa que, como nos consta a sus fans de siempre, no es muy probable.
Lloyd Cole nació en Buxton, Derbyshire, el 31 de enero de 1961, lo cual establece que más allá de los miles de kilómetros, no nos separan más que trescientos sesenta y tres días. Obtuvo cierta notoriedad en los 80, cuando produjo con su banda The Commotions tres obras (Rattlesnakes, Easy Pieces y Mainstream) que lo consagraron como una de las mejores esperanzas del rock sensible. Cole era un gran cantante y un escritor de pluma literaria, y The Commotions era una de esas bandas con propulsión a arpegio de guitarra que lo llevan a uno silbando hasta el altar. En aquel entonces yo conducía y editaba un programa de TV dedicado al naciente género del videoclip, y veía centenares de esas peliculitas por semana. Todavía recuerdo la impresión que me causó el videoclip de Jennifer She Said, una de las canciones de Mainstream. Me sedujo la imagen de Cole –era una suerte de Elvis joven, ligeramente excedido de peso aún cuando le faltaba mucho todavía para llegar a su propia versión de Las Vegas-, pero lo que me enamoró fue la canción. Jennifer She Said cuenta la historia de un hombre que, dejándose llevar por un impulso amoroso, se tatúa el nombre de la chica en cuestión para desenamorarse más temprano que tarde. El karma de ese hombre que se dispone a vivir el resto de su vida marcado (¡literalmente!) por un amor que ya no siente queda encapsulado en la canción, una melodía inolvidable que no excluye el sentido del humor con que el pobre hombre revisa su propia pena. Jennifer She Said ya pintaba a Cole de cuerpo entero: la desventura amorosa, la postura en apariencia cínica que apenas disimula el corazón del tonto sentimental (título de una de las canciones de su álbum solista Love Story), la prosa zumbona y una capacidad en apariencia infinita para transformar el dolor en canción –y a menudo, en canción esperanzadora a pesar de todo.
De alguna manera Cole intuía su destino desde el comienzo. La canción central de Rattlesnakes es la que cierra el álbum, Are You Ready to Be Heartbroken? Allí Cole se burlaba de su propia ambición, preguntándose: ¿estás listo para que te rompan el corazón? Canciones como las maravillosas 2 CV y Hey Rusty insinuaban el dolor por la pérdida de la juventud, que estaba siendo reemplazada por una madurez que solo era registrada como incertidumbre: en 29, una mirada hacia el tránsito a la treintena a la que Cole se aproximaba por entonces, el narrador se dice a sí mismo que el amor no lo es todo, y a continuación ruega casi a la chica a la que le habla: La verdad es que esperaba que te quedases / Si es que no tenés nada que hacer. Digamos que Cole nunca se sintió lo que se dice un ganador. Imagino que lo que lo convierte en un pariente de esos a los que se admira, además de sus letras y de sus músicas maravillosas, es esa dignidad que logró conservar a pesar de los reveses: los amorosos y los profesionales, que desde el desbande de los Commotions lo relegaron a una penumbra en la que sólo lo divisamos unos pocos. Ayer Rodrigo Fresán contaba en Página 12 que eran apenas doscientas las personas que lo vieron en su concierto barcelonés, lo cual, tratándose de Cole, no le impidió bromear al respecto. Ver la foto del viejo Lloyd en el facsímil del ticket de entrada, con la barba de días entrecana como la mía, me recordó que en buena medida hemos crecido juntos. Y el texto de Rodrigo me trajo a la mente los versos de Lou Reed, otro grande de la misma familia, que alguna vez escribió: La vida es buena, pero no es justa.
Si yo fuese un músico ya no famoso, pero sí reconocido, elegiría ser Lloyd Cole. Porque sus canciones forman parte de la banda sonora de mi vida, porque sus versos siguen funcionándome como epígrafes (mi novela La batalla del calentamiento se abre con una frase de Forest Fire: “I believe in love, I’ll believe in anything”, lo cual significa creo en el amor, así que creeré en cualquier cosa) y porque sigo asumiendo, como él me lo enseñó hace tanto, que vivir supone prepararse para que nos rompan el corazón.
[Publicado el 30/10/2006 a las 12:04]
Uau, qué casualidad, estar escuchando al bueno de Lloyd, buscar un poco por aquí, y encontrar esto. Aunque me parece que llego un poco tarde de fechas... Yo tb, curiosamente, qería ser (como) Lloy, en particular en ese video ("So you'd like to save the world?") en que va enun coche mágico con varias chicas, pero cdo comentaba qe para mí él era el mejor, nadie me entendía o miraban para otro lado...
En fin, casualmente, yo hice una entrada con una canción suya hace muy poco -la penúltima- si alguien me lee, échenle un vistazo a:
http://yanoquedatiempoparaescapar.blogspot.com/
Gracias y chau!
Comentado por: Miguel el 18/7/2007 a las 12:28
Queridos Giulius y Nicolás,
¿cómo que el libro no se ha editado? ¡Debería estar en las librerías desde el 18 de octubre, en la colección de Alfaguara Infantil! (¡Reclamen, demanden, pataleen!)
Un abrazo y gracias,
Figueras
Comentado por: figueras el 30/10/2006 a las 23:14
Lo tienen secuestrado, Giulius.
A mí me gustaría llegar al libro virgen, pero me temo que, a estas alturas, esto ya no es posible.
Comentado por: Nicolás el 30/10/2006 a las 22:53
Estoy ansioso por leer la historia del grillo Gus.
POr lo que sé (hace un par de días estuve buscándolo en varias librerías barcelonesas en vano), aún no se ha publicado en España.
Me voy de viaje y me gustaría que me acompañara.
Saludos cordiales.
Comentado por: Giulius el 30/10/2006 a las 22:50
"yo no sé si mis zapatos durarán todo el camino" (Fito) pero mis pies sí... y cuando le cantas a un niño en una ONG y sonreí piensas, sé igual después, esperemos que sí. Pero mientras Entre tanto bombardeo una canción y esa sonrisa bueno... piensas bien, aunqeu sólo sea un momento está bien ver y oir algo grato y no sólo cuerpos destrozados... aunqeu es un rato... pero bien...
Cuántos músicos cantan para ellos, qué delicia es...
Hermoso su texto
Enea
Comentado por: Enea el 30/10/2006 a las 22:44
Están listos para que nos rompan el corazón? claro, quiere decir que se para, se calma se rompe, se deshace, se rompe se rompe el corazón cuando se ama no? eso sí... y claro se rompe de placer qué bien... qué fuerte ser él.
"Nunca pido nada a cambio, eso es algo que he parendido y mirar las estrellas puede ser un buen castigo" con él, claro... hermoso hermosísimo, pues
Enea
Comentado por: Enea el 30/10/2006 a las 22:36
y se acostumbraron a seguirla como se sigue a las cosas que no tienen mucho sentido
........
Sabina
no Arana, no arañaba, Sabina dijo también que para decirnos adiós a los dos nos sobran los motivos.
Me recordó esa canción. También me recordó que naide ( en gitano, nadie en español) era extranjero en su país, lo eran los de otros países y que por fin el cielo se abrió, no quedaron los sueños rotos de aqeullos que tenían veinte años en los sesenta, no quedaron pero lograron cambiar tantas cosas... aún no la guerra pero que bello leer eso que hicieron, con traje saltaban vallas, después dicen que fue Kennedy y no sé... Lutero también... que bello que hicieran avanzar el mundo sabiendo que no era más que el principio para que otras generaciones siguieran: Paz Haz el amor no l aguerra... hermoso pues... Una generación no cambia el mundo, qué gran impuslo Escarabajos ellos, lord, por favor... no pise mi alfombra después... y dijeron yes.
Esos años, no se miden por lo que no fueron si no por lo que cambiaron el mundo y la música que he oído de esos tiempos es impresionante para esos tiempos...
Perfecto pues... sigamos en ello...
Así como castigo siermpe mirar las estrellas ( es qu siermpre me gusta esribirlo así)
Enea
Enea
Comentado por: Enea el 30/10/2006 a las 22:27
¡Ya tengo el CD! "Rattlesnakes" de Floyd Cole and the commotions.
Forest fire (extended version) es sencillamente fabulosa. ¿Dónde, cuándo la había oído yo antes? Hace mucho tiempo, eso seguro. Y más de una vez, porque de lo contrario no me acordaría tan bien.
Sí, ya tengo incorporado a Floyd Cole a mi colección de música.
Estoy contenta (y agradecida).
Comentado por: Ana María Berasategui el 30/10/2006 a las 21:49
qué bueno! estaba (estoy) escuchando a fito-fitipaldis y qué risa me acordé de su otro escrito... mire lo que dice:
que me leo al Quijote pa flipar con los molinos y se medan los ojos como los del coyote cuando va trás el Correcaminos..."
Es la canción del cd nº 2: El mejor castigo, mirar las estrellas... en su caso esas que comenta.
belo!
Enea
Comentado por: Enea el 30/10/2006 a las 19:59
Querido Marcelo,
He pasado unos buenos ratos con su grillo. En ocasiones redondeaba más los ojos (no levantaba las cejas porque usted sabe que las serpientes carecemos de ellas) y dibujaba una sonrisa que hacía vibrar mi lengua. En otras pensaba en usted como, -mira este pícaro narrador. Sabe perfectamente donde tiene que ofrecerles el dulce a los niños; otras pensaba, qué manera más original de hacerles multiplicar, y lo que me ha gustado son las ideas, -¿puedo decir casi filosóficas?- que intenta hacerles llegar a los niños. Seguro que en algún momento u otro de la vida de sus pequeños lectores germinaran esas semillas.
Esa Lady Rowena ¡que sola está! Me ha resultado entrañable. Le felicito por todas las madres que le he leído. Me gustan sus madres. Y también sus gigantes, ya le llevo contados tres.
En cuanto a mis crías, no lo han leído aun. Me parece que me sonó el cascabel (que es la forma en que a las serpientes se nos ve el plumero) y todo mi entusiasmo en que lo devoraran produjo el efecto contrario. Pero no me preocupa en absoluto, porque Gus está en casa saltando estratégicamente de cama en cama y de mesa en mesa, esperando justo ese momento en que la curiosidad vence a los deseos de contradecir a una mamá serpiente.
Comentado por: serpinete suya el 30/10/2006 a las 17:39
¡Ay estos bebitos de los 60 ,61 y 62! Que primores de bebes. Pioneros de la nurseries y de partos en hospital. Crecieron en un mundo en que aun era todo posible, incluso impedir el fin del mundo; conocieron la tradición no como anécdota, sino como sistema de vida, y en cambio suspiraban por cualquier cosa que sonara a extranjero, a moderno… en mi país los llamaron la generación del ¡boom demográfico!, eso sólo significaba que habían nacido demasiados, y que no habría sitio para todos, ni en las escuelas, ni en las facultades, ni en el mercado laboral. Y así fue, en los colegios las aulas eran de hasta cuarenta y pico, y en la facultad había gente que se llevaba la sillita plegable de camping. Muchos se quedaron a medio camino en el mundo de la adiciones, otros con la primera crisis del petróleo ingresaron en el paro por primera vez, y sin embargo, la vida seguía… y se acostumbraron a seguirla como se sigue a las cosas que no tienen mucho sentido. Esos rollizos y soñadores bebes son hoy adultos, que si tuviéramos que hacer caso a la sabiduría popular deben estar, la mitad de ellos sin mojarse la barriga, y la otra mitad en plena crisis de los cuarenta. Presas perfectas para que les rompan el corazón. Una canción de Drexler dice algo así como “ya pasó ya he dejado que se empañe, la ilusión de que vivir es …indoloro”. Debe ser que en Barcelona, andan los cuarentones con el corazón tan roto que ya ni se acuerden Cole, el compañero de la nurserie, aunque también hay que decir que esa misma semana actuó Bruce, y la “butxaca” (que es el bolsillo que tienen los de Barcelona) no da para tanta nostalgia.
Pegamento “IMEDIO”, ideal para corazones rotos.
Gracias por el escrito de hoy.
Comentado por: serpiente suya el 30/10/2006 a las 15:39
Comentado por: Ana María Berasategui el 30/10/2006 a las 14:40
Todo el mundo sueña alguna vez con ser una estrella de rock, un pianista desmelenado o un cantante de boleros
¡Pues no! Yo con lo que sí he soñado alguna vez es con tocar en una orquesta, ¡eso sí! Sería mi ocupación favorita. Ser compositora también me encantaría, por supuesto.
No conocía a Lloyd Cole. Gracias por descubrírmelo. A mí me entusiasma Charles Lloyd, es genial. No tendrán mucho que ver, supongo.
Abrazos.
Comentado por: Ana María Berasategui el 30/10/2006 a las 14:37
Marcelo, aquellos que no suelen ser tan estrellas son los más interesantes. Siempre quise ser un Nick Drake, incluso después de saber su historia (apócrifa o no) ligada a la locura...
Quizás en ess figuras que no han conocido un reconoimiento rimbombante uno pueda encontrar signos de identificación, porque, quizás, sean más parecido a uno, que tampoco consiguió ser estrella... qué se yo...
Lloyd Cole... excelente elección...
Saludos
Comentado por: Eduardo Varas Carvajal el 30/10/2006 a las 13:52
Marcelo Figueras (Buenos Aires, 1962) ha publicado cuatro novelas: La batalla del calentamiento, El muchacho peronista, El espía del tiempo (traducida al francés) y Kamchatka (traducida al ruso, polaco y alemán y en 2006 al francés y al holandés). Algunos de sus relatos fueron publicados en antologías como La selección argentina. Este año ha sido su debut en la narrativa infantil, Gus Weller rompe el molde.
Ha escrito, junto con Marcelo Piñeyro, el guión de Plata quemada, premio Goya a la mejor película de habla hispana y considerada por Los Angeles Times como una de las diez mejores películas de 2000. También escribió el guión de Kamchatka (elegida por Argentina para representarla en el Oscar y una de las favoritas del público durante el Festival de Berlín); de Peligrosa obsesión, una de las más taquilleras de 2004 en Argentina; y de Rosario tijeras, basada en la novela de Jorge Franco (la película colombiana más vista de la historia, candidata al Goya a la mejor película de habla hispana).
Trabajó en el diario Clarín y en revistas como El Periodista y Humor, y el mensuario Caín, del que fue director. También ha escrito para la revista española Planeta Humano y colaborado con el diario El País.
Actualmente prepara su primer filme como director, una historia llamada Superhéroe.
La batalla del calentamiento (2006). Ediciones Alfaguara
Gus Weller rompe el molde (2006). Ediciones Alfaguara Infantil y Juvenil
Kamchatka (2003). Ediciones Alfaguara
El espía del tiempo (2002). Ediciones Alfaguara
Plata quemada. La película (2000). (En colaboración con Marcelo Piñeyro) Grupo Editorial Norma Literatura
El muchacho peronista (1992). Planeta
Filmografía
Rosario Tijeras (2005)
Fecha de Estreno: 26 mayo 2006
Dirección: Emilio Maillé
Guión: Marcelo Figueras; basado en la novela de Jorge Franco Ramos
Peligrosa obsesión (2004)
Fecha de Estreno: 16 de septiembre de 2004
Dirección: Raúl Rodríguez Peila
Guión: Marcelo Figueras sobre una idea de Carlos Luis Mentasti y Daniel Botti
Kamchatka (2002)
Fecha de Estreno: 17 de octubre de 2002
Coproducción con: España
Dirección: Marcelo Piñeyro
Guión: Marcelo Figueras sobre una idea de Marcelo Piñeyro y Marcelo Figueras
Plata quemada (2000)
Fecha de Estreno: 11 de mayo de 2000
Coproducción con: España, Uruguay y Francia
Dirección: Marcelo Piñeyro
Guión: Marcelo Piñeyro y Marcelo Figueras según la novela homónima de Ricardo
05/7/2008 18:46
yo lo admiraba demasiado era...
Publicado por: monica
05/7/2008 18:40
Sorry , no te quize ofender, y...
Publicado por: lilith
05/7/2008 14:17
Dear Lilith, sinceramente no...
Publicado por: figueras
05/7/2008 00:24
Todavia no termino de leer esto...
Publicado por: Lilith
05/7/2008 00:18
Publicado por: martin
04/7/2008 12:27
pusiste a bailar las palabras y...
Publicado por: Alba
04/7/2008 10:37
Publicado por: valeria
03/7/2008 23:55
Marcelo: Ante todo, un saludo...
Publicado por: Daniel
03/7/2008 19:00
Publicado por: gonzalo
03/7/2008 08:42
Publicado por: lolichka
© 2005 La Oficina del Autor (Grupo PRISA) | Gran Vía, 32 6ª planta - 28013 Madrid | | Aviso Legal | RSS
Página desarrollada por Tres Tristes Tigres