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El blog literario latinoamericano

Editado por La Oficina del Autor

domingo, 20 de julio de 2008

Blog de Marcelo Figueras

Un día japonés

¿Nunca desearon haber nacido en otro país, nunca se soñaron parte de otra cultura? No hablo de la angustia que sobreviene cuando uno se pelea con su patria, sino de algo más liviano y lúdico, un ejercicio de la imaginación. (La consigna es imaginación o violencia, ya lo hemos dicho.) Por puro amor a las leyendas artúricas llevo décadas imaginando la Edad Media; más allá de las fuentes francesas y de los invasores teutones, el epicentro de mi fantasía han sido siempre las islas británicas. (Que por cierto, han seguido proporcionando combustible a mi alma en los siglos subsiguientes: con Robin Hood, con Shakespeare, con Dickens, con Holmes, con Tolkien, con los Beatles, con The Smiths.) En los últimos tiempos he alimentado el sueño de ser árabe. En parte por empatía, porque me solidarizo con la condición de los condenados de esta tierra, aquellos que son sospechados por el simple hecho de ser y que riegan a diario con su sangre el suelo de este planeta; pero también por amor al desierto, a ese temple que nace del vivir en un vacío perfecto, donde uno no tiene nada que perder más allá de su alma.

En estos días mi fantasía es la de ser japonés. La culpa la tiene Haruki Murakami, que me sedujo primero con Sputnik Sweetheart y ahora me tiene atrapado dentro de Kafka On The Shore, una de esas novelas que no deberían terminar nunca. Ya sé que Murakami es el menos japonés de los escritores japoneses, o el más occidental, según dicen. En todo caso reivindicaría mi derecho a jugar, aun cuando esto suponga seleccionar de la realidad tan sólo aquello que quiero, y como quiero. Pero más allá de ese derecho, creo que existe algo idiosincrático en Murakami, algo a lo que –permítanmelo- habría que llamar japonés con toda justicia, y que Murakami liga a las clásicas historias de fantasmas de su cultura, como The Tale of Genji o The Chrysanthemum Pledge. (En los últimos tiempos, los que más hicieron por traer esa veta a tiempos contemporáneos son los directores de películas como The Ring y Dark Water.)

Por supuesto, no estoy tratando de limitar el encanto de Murakami a los fantasmas que irrumpen en sus historias, ni a sus gatos parlanchines, ni a sus lluvias de sanguijuelas. Lo que me fascina es la naturalidad con que asume que aquello que denominamos realidad es tan sólo una parte –y minúscula, por cierto- de lo que ocurre en verdad, o mejor dicho: de lo que importa; y la gracia con que acepta, en consecuencia, la irrupción de lo maravilloso en esta vida que tanto empobrecemos al ver con anteojeras. Déjenme ser arbitrario y decir que ese aplomo al cual identificamos con lo oriental en general, y con lo japonés en particular, deriva de saber que tenemos puesto apenas un pie en este mundo, porque el otro está posado en una orilla que nuestros ojos no registran; estamos más yéndonos que quedándonos, lo cual nos habilita a tomar la realidad con las pinzas de quien se sabe en tránsito.

Yo encuentro en Murakami, así como en el cineasta Hayao Miyazaki (mi Walt Disney personal, así como el de mis hijas), la celebración de un estado de conciencia superior, y la puesta en práctica de una conexión con lo inefable. Leyendo Sputnik y Kafka, o viendo My Neighbour Totoro y Spirited Away, siento que me confirman que no estaba equivocado al presumir que este mundo –al menos el mundo en que yo vivo- se parece más a La Tempestad y a ciertas historias de García Márquez que a lo que me venden los noticieros. (Imaginación o violencia, otra vez la dicotomía.) Leyendo a Murakami y viendo a Miyazaki siento alivio, porque me permiten dejar de fingir que ya no veo lo que sí veo y que no sé lo que sí sé, aun cuando no cuente con una ciencia que lo avale ni con instrumentos que midan mis intuiciones. Yo soy de los que creen que uno ve con mucho más que sus ojos, y que piensa con mucho más que el cerebro. En mi fantasía, en mi juego, esto es algo que todos los japoneses tienen claro, así como nosotros damos por sentados los encantos de las garotas y la tristeza del tango.

  Así que si me permiten, este fin de semana seré japonés. Y mientras me dure Kafka On The Shore, también seré feliz.

[Publicado el 13/10/2006 a las 11:07]

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Comentarios (10)

  • Comentado por: cecilia roth el 15/10/2006 a las 04:36

  • soy tan literal!
    Cuando leo la parte donde hablas de Japón y de la colección de pensamientos, imágenes y sensaciones sobre el Japón me acuerdo de inmediato de cuando era niña y veía un programa japonés de marionetas llamado "me lo contaron en Japón", todavía después de los años recuerdo las historias siempre aleccionadoras y maravillantes para la niña que yo era. No sé lo que pensaba al ver el programa, pero supongo que entendía esa diferencia con mi mundo.
    Ahora viene a mi mente la pélícula "JAPON" de Carlos Reigadas (México), donde se retrata una fábula rural, donde los personajes son tan del otro mundo, allá en un lugar lejano a las ciudades y a su vertigo, donde la contemplación de la existencia hace sentir como si estuviera al otro lado de mi realidad.

    Comentado por: necia el 15/10/2006 a las 03:12

  • Disculpa Marcelo, no volverá a suceder te lo aseguro.

    Lo único importante es que no te ciegues ante la violencia, ¿qué justificación hay?: ninguna. Tu puedes ser de millones de formas, reinterpretar todo lo que se hace en el día a través de lo que escriben en tu blog, pero no puedes ser injusto, y alimentarte y alimentar a depravados, estimular su vanidad y su odio ¿qué respondes ante eso? te callas; a la violencia nunca violencia, te ríes "ya conocemos a estos chicos" y todos felices con paños de agua tibia, nunca pasó.

    Lo otro no es importante, pero si eres capaz de constatar la brutalidad en cualquier espacio, debes al menos denunciarlo, quizás en América Latina tengamos ese problema tienes tanta violencia alrededor que de algún modo te evades, y te dices que se mueran, sin embargo aprendí que no te puedes permitir ser cobarde, a pesar que no lo buscaste te tocó ni modo, considerando además que tenemos tanto de que preocuparnos todavía en este lado del charco aun en el arte que es absurdo desgastarse en museos de cera, ¿no crees?...

    Buen fin de semana.

    Comentado por: morgan el 13/10/2006 a las 23:50

  • Qué delicioso escrito.

    Comentado por: Jorge el 13/10/2006 a las 18:04

  • Cómo es ese libro y esa película que no recuerdo? Kamch... cha ... no, no lo recuerdo... ay!

    cómo es? ah!!!!!!!!, bello pues

    buenas tardes
    Enea

    Comentado por: Enea el 13/10/2006 a las 16:35

  • "imaginación o violencia" y puse: "ternura o violencia" y entendí así su texto. Bello, pues.

    Sabe?, hay una foto que no soporto, Sadam apresado y después expuesto en calzoncillos, no, no y no... Le ofrecería ropa para taparse, no le fotografiaría jamás su intimidad ( no sería como ellos)y le llevaría a juicio, aunque sepa que queda para que la justicia sea justa pero es así; a Bush tampoco le expondría en calzoncillos, le llevaría a un juicio internacional.
    Indudablemente contra la violencia (política y social) no caben sólo palabras... pero siemrpe intentando no ser como ellos, es difícil terminar con la violencia brutal, la más brutal, sin utilizar la violencia, es difícil pero la paciencia y la prudencia hace que unas madres-abuelas sigan llevando pañuelo... pero no es suficiente con eso, pero no se quiten el pañuelo, por favor.
    Hay estrategias para conseguir la Paz, pero.. a veces es necesario utilizar la violencia para dejar de serlo, pero nunca demostrarles que eres más fuerte y bombardeas arrasando lo que puedes... La violencia, la agresión es una respuesta humana (biológica). Que los humanos sean violentos unos con otros es como diría Darwin un eslabón inferior... ya verá como sí.. es que es difícil para algunos utilizar la palabra... pero se conseguirá.
    Enea

    Bien bello su texto

    Comentado por: Enea el 13/10/2006 a las 16:25

  • Y entonces..., llegaron ellos y me sacaron a empujones de mi casa y me encerraron... (Serrat)no!, no señor....intentaron empujarme y seguí soñando, no importa que fueran cuatro paredes blancas ( Mandela)
    Es necesario vivir con ternura, no sé si con imaginación, eso... pues... depende. En ese espacio, en ese tiempo. En ese tiempo que va delimitando el espacio y lo cierra, fin.
    Y entonces..., confieso que he vivido, o no lo confieso, pero "desayuno cada día, y pinto soles y me disfrazo y de juglar voy por la vida... y por la noche lleno mi cama con su voz ( la de él)..." Rocío Jurado.

    Es bien bello vivir sin violencia.
    "quita ese pelo del cuaderno..."

    Sí.
    Enea

    Comentado por: Enea el 13/10/2006 a las 15:36

  • Leonardo, siempre llevó en su corazón a su madre, aunque le llevaran a Florencia,porque no hay conocimiento y menos imaginación sin perversión, si no hay ternura.

    Con o sin escuela un corazón late por él o por ella, están los conocimientos y una sociedad en el siglo XXI y unas palabras que leí.

    No pienso en la muerte, pero un espacio es... un tiempo. Ver a Neruda fotografiado en su ataús es darse cuenta y entonces... no, no a la violencia
    Enea

    Comentado por: Enea el 13/10/2006 a las 15:16

  • Cuántas faltas de ortografía serán necesarias para entender que alguien busque a su madre ( que es pan como la tierra). enterada después de que naciera... y ahí en ese recodo es más fácil entender, la imaginación y no la violencia. Cuentan que Pablo Neruda cuando vió por fin la foto de su madre, no comentó nada porqué esa búsqueda de un ser?
    L. D. Vinci conoció a su madre, una campesina, se alimentó de la tierra, después su padre biológico se lo llevó a Florencia... qué hermoso es entender el mundo así y no sólo con anteojos de escuela.
    Precioso, pues

    Hermoso, pues
    Enea

    Comentado por: Enea el 13/10/2006 a las 15:00

  • Yo soy de los que creen que uno ve con mucho más que sus ojos, y que piensa con mucho más que el cerebro
    ......

    qué bello, pues

    Cuentan que alguien dijo:
    .- No le entiendo, abuelo. Qué son las furcias? ( Pablo Neruda nunca abría los signos de .. sçolo cerraba)

    .- Una mala mujer, le gustan los hombres.

    Cuentan que el compañero de pupitre de Eli.. no sé Neftalí quiza, no sé... dijo que

    Sólo sé que iba a intuir que iba a ser peota, porque cuando jugábamos a la guerra de las bellotas, él.. ( y su amigo J Valle, es fue poeta)él... miraba la trayectoria de ese fruto en el cielo y veía el destelllo de un hermoso árbol que siempre será para siemrpe "avellano eléctrico", sólo sé ue cuando un niño dibuja en su cuaderno una línea fina y le dice a su amigo: quita ese pelo que ha caiído en el cuaderno, sólo puede ser poeta. Sí, sin goteras en el techo y una mamama buena que ahora es ociosa proque porque descansa, en su tumba y el suelo.

    Una vez vi una foto de Pablo Neruda y me quedé con esa imagen para siermpe (Turquia también)abrazaba a Matilde en Valparaíso y ... ni en sus poemas aparece tanto te quiero como en ese momento.
    Un niño poeta.
    Enea
    Enea

    Comentado por: Enea el 13/10/2006 a las 14:53

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Biografía

Marcelo Figueras (Buenos Aires, 1962) ha publicado cuatro novelas: La batalla del calentamiento, El muchacho peronista, El espía del tiempo (traducida al francés) y Kamchatka (traducida al ruso, polaco y alemán y en 2006 al francés y al holandés). Algunos de sus relatos fueron publicados en antologías como La selección argentina. Este año ha sido su debut en la narrativa infantil, Gus Weller rompe el molde.

 

Ha escrito, junto con Marcelo Piñeyro, el guión de Plata quemada, premio Goya a la mejor película de habla hispana y considerada por Los Angeles Times como una de las diez mejores películas de 2000. También escribió el guión de Kamchatka (elegida por Argentina para representarla en el Oscar y una de las favoritas del público durante el Festival de Berlín); de Peligrosa obsesión, una de las más taquilleras de 2004 en Argentina; y de Rosario tijeras, basada en la novela de Jorge Franco (la película colombiana más vista de la historia, candidata al Goya a la mejor película de habla hispana).

 

Trabajó en el diario Clarín y en revistas como El Periodista y Humor, y el mensuario Caín, del que fue director. También ha escrito para la revista española Planeta Humano y colaborado con el diario El País.

 

Actualmente prepara su primer filme como director, una historia llamada Superhéroe.

Bibliografía

La batalla del calentamiento (2006). Ediciones Alfaguara

Gus Weller rompe el molde (2006). Ediciones Alfaguara Infantil y Juvenil

Kamchatka (2003). Ediciones Alfaguara

El espía del tiempo (2002). Ediciones Alfaguara

Plata quemada. La película (2000). (En colaboración con Marcelo Piñeyro) Grupo Editorial Norma Literatura

El muchacho peronista (1992). Planeta

 

Filmografía

Rosario Tijeras (2005)
Fecha de Estreno: 26 mayo 2006
Dirección: Emilio Maillé
Guión: Marcelo Figueras; basado en la novela de Jorge Franco Ramos

Peligrosa obsesión (2004)
Fecha de Estreno: 16 de septiembre de 2004
Dirección: Raúl Rodríguez Peila
Guión: Marcelo Figueras sobre una idea de Carlos Luis Mentasti y Daniel Botti

Kamchatka (2002)
Fecha de Estreno: 17 de octubre de 2002
Coproducción con: España
Dirección: Marcelo Piñeyro
Guión: Marcelo Figueras sobre una idea de Marcelo Piñeyro y Marcelo Figueras

Plata quemada (2000)
Fecha de Estreno: 11 de mayo de 2000
Coproducción con: España, Uruguay y Francia
Dirección: Marcelo Piñeyro
Guión: Marcelo Piñeyro y Marcelo Figueras según la novela homónima de Ricardo

Obras asociadas

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