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El blog literario latinoamericano

Editado por La Oficina del Autor

domingo, 20 de julio de 2008

Blog de Marcelo Figueras

El retorno de Hannibal

Durante algún tiempo Hannibal Lecter fue nuestro villano favorito: desde el momento en que descubrimos las maravillosas novelas de Thomas Harris Red Dragon y The Silence of the Lambs (qué época, aquella, cuando el más sibarita de los caníbales todavía era un secreto compartido por pocos) y el éxito mundial de la película protagonizada por Jodie Foster y Anthony Hopkins. Entonces Lecter se ganó un Oscar y se convirtió en el personaje de cine más imitado por los cómicos, desde aquel autista que Dustin Hoffman interpretaba en Rain Man. Era como si necesitásemos reírnos de los manierismos de Hopkins hasta producirnos una hernia, para que esa risa banalizase el horror que nos producía –la clase de horror que nos mantiene en vela durante las noches.

En algún sentido imitábamos el recurso de Thomas Harris: habíamos entendido que sólo puede mirarse a Lecter de soslayo, o en la superficie de un espejo que deforma la imagen, porque no estamos preparados para contemplarlo in toto, en todo su perverso esplendor. No en vano su creador lo colocaba siempre en un segundo plano, Hannibal siempre era el villano en las sombras, en Red Dragon el villano principal era aquel a quien llaman Tooth Fairy, el Hada de los Dientes, y en The Silence era el despellejador a quien le dicen Buffallo Bill. Este era un recurso sensato, en parte porque Lecter asusta más cuando menos se lo ve, pero también porque poner a Lecter en primer plano hubiese hecho saltar por los aires las convenciones del género. Hannibal era demasiado grande, demasiado complejo para las constricciones de un policial, por excelso que fuese. Cuando Harris puso a Lecter como protagonista, la novela resultante, Hannibal, ya no era un policial perfecto como los otros, sino un relato gótico y por ende desmesurado, deforme, too much. (Recuerdo lo que pensé cuando me llegó por vía aérea mi ejemplar hardcover y llegué al final en que Hannibal y Clarice se ocultan en Buenos Aires: han hecho bien, me dije, esta es una ciudad en la que los monstruos se mueven a sus anchas).

Ahora Lecter regresa en una novela llamada Hannibal Rising, que cuenta la vida de Lecter entre los 6 y los 20 años. En los Estados Unidos se la conocerá a comienzos de diciembre, dos meses antes del estreno de la película del mismo nombre, protagonizada en este caso –dado que se trata del young Hannibal, y no de su versión adulta- por el francés Gaspard Ulliel. Yo no tengo la más mínima esperanza sobre las bondades de estos productos, me imagino que serán bodrios como ya lo fueron Hannibal y su traslación al cine. (Por lo menos la novela era un bodrio con coraje, creo que Harris enloqueció y quiso escribir el más desmesurado de los libros de horror, triunfando tan sólo a medias; pero al menos era amoral hasta el final, cosa que la película de Ridley Scott no tuvo el coraje de ser). Aun cuando se tratase de obras decorosas creo que llegan demasiado tarde, el efecto que Hannibal nos producía caducó, ya no es el monstruo que era. En aquel entonces nos inquietaba el hecho de que alguien tan culto y tan inteligente, ¡y para peor graduado de psiquiatra con honores!, no encontrase falta alguna en su debilidad por la violencia y por la carne humana: se trataba de criatura racional, capaz de defender sus acciones con argumentos sólidos. ¿O acaso no era Hannibal una criatura de su siglo, el producto de una masacre familiar producida en Europa Oriental durante la Segunda Guerra Mundial que no solo lo dejó huérfano, sino que lo expuso al fenómeno de la antropofagia? Hannibal nos aterraba porque transparentaba la lógica que mueve a este mundo, a la que habitualmente vemos solo de soslayo, o en el espejo deformante de nuestras pretensiones de moralidad: ninguno de nosotros es capaz de mirar de frente al horror que ocurre a diario en este planeta, de asumirlo in toto.

Los motivos por los que Hannibal ya no asusta son dos. El primero es su sobreexposición, la especie humana se acostumbra a todo, hasta a sus monstruos: una vez que la bestia se vuelve familiar pasa a formar parte del paisaje cotidiano. Y el segundo es la competencia. A fin de cuentas Lecter es un trabajador independiente, casi un artesano, en un mundo que abunda en monstruos que devoran a miles de inocentes cada día: los presidentes de tantos países, los CEOs de tantas empresas, los traficantes de armas y de drogas. No es que Hannibal se haya empequeñecido, es que la maldad en el mundo se volvió rampante.

[Publicado el 20/9/2006 a las 10:30]

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Comentarios (10)

  • Recuerdo del Hannibal de Hopkins esa mirada penetrante esa mente conocedora que descubre todos los secretos de Clarice.
    ......
    Recuerdo la respuesta de Clarice, en su gesto curbado en la boca ( genial J. Foster, ahí) sintiéndose intimidada y aún estando con un asesino ( asesino de mentes, no asesino en serie) retorna su gesto y le dice: sí,te toca a ti; y le obliga a él a contar, lo que ella quiere saber... primero lo cuenta ella, luego él... y así es el inicio de la película...

    Recuerdo cuando él no puede con ella aún sabiendo lo que sucedió cuando oyó el grito de la muerte, el silencio de los corderos, ( estaban matando... verdad?, a quién? era la pregunta de ella)
    Recuerdo cuando él le dijo: quieres ser buena porque no lo fueron ellos contigo.
    Pero recuerdo mucho más lo que le contestó ella... te toca a tí
    fuerte Clarice..., muy fuerte, no tiene miedo a los recuerdos... Hannibal no tiene recuerdos... m?
    Representa (son palabras de un compañero abogado que estudia a asesinos en serie o asesinos sociales y se pregunta qué hacen cuando les mandan a pelear,en guerra: Afganistán, Iraq, Guerra social española...

    Impresionante película si no ves sólo como se comen visceras, cuelgan a Cristo o las engordan para quitarles la piel.

    Comentado por: Enea el 20/9/2006 a las 23:14

  • Recuerdo del Hannibal de Hopkins esa mirada penetrante esa mente conocedora que descubre todos los secretos de Clarice. Ese nivel de conocimiento e intuición unido a su refinación y su aprecio estético lo hacen doblemente monstruoso. Recuerdo su desprecio por el alcaide estúpido y egocentrico. Recuerdo la impresión de que el monstruo causa temor sobre todo porque al mirarse en ese espejo se puede descubrir cuánto de monstruo en potencia hay en cada uno, lo delgada que es la línea...

    Comentado por: Mayté/Palas el 20/9/2006 a las 20:44

  • Es que Jodie Foster es mi actric preferida, tremendamente preferida.. por eso comento más.

    Sabe? Clarice negocia con él, de acuerdo, dime lo que quiero saber y te diré lo que tu quieres manejar, mi intimidad... impresionante ese mensaje.. y la actriz.
    Desaparecida en Vuelo, Jodie Foster es el relato real de una sociedad hipócrita frente a una mujer que sabe que hay verdades y creencias... Y claro así termina la película Desaparecida en Vuelo... buen final
    Enea

    Comentado por: Enea el 20/9/2006 a las 16:40

  • creo que el descubrimiento de que el horror puede ser elegante es lo que de alguna manera te determina.
    .....
    Hannibal no es elegante, la película lo dice claramente y sin dar vueltas,( recuerden la escena del ascensor, después de proporcionarle los mapas en su jaula... no.. nunca será elegante, ni quiero serlo, sería social.. y Hannibal no lo es, es un ser perfectamente perverso.....pero le queda esa mínima proporción en su cerebro de ser bueno ante la belleza de la bondad humana,,, oh! Gárgolas... y catedrales, pues... Hannibal es el ser más perverso que se haya concebido en la tierra ( sólo conozco la película, ni la novela.. ni nada más) escenifica a ese ser que individualmente puede ser, pero socialmente se ahoga... por eso necesita anular al otro, por eso entiende que xista Bufallo Bill que no viola a nadie, sino como él ( los dos son iguales) sólo quiere su placer...
    Es impresionante la película ( no sé los libros, no los he leído)
    pero escenifica bien, y me imagino que así fue cuando tanto público la vió ( y mira que hay horror) y confesó haberles gustado. Cuando comentaba con gente me decían... Buenísima, pero no la veas... ( curioso, verdad) Una especie de psicoanalista manejando la tierra sin enterarse de que existe personas que no necesitan psicoanálisis, y eso es fuerte ( pero es de un análisis más minucioso y su pots va por otro lado...)

    Impresionante, la vi por los dos actores ( el tema no me interesa) y me interesó después,,, claro, claro la sociedad busca cebarse en Hannibal, es a quien persiguen en la película ( realmente no persiguen a Bill) por qué, se lo han preguntado alguna vez? Nosotros al comentarla creimos que era porque es la misma sociedad, las patologías están y es´tarán ahí... pero un ser insatisfecho e inteligente al máximo destruye cuando no es satisfecho...
    No se puede imaginar ( sólo he visto una vez esa película, y en cd, quitando las escenas que no soporta, gracias a los compañeros) pero que real es...
    Enea
    Enea

    Comentado por: Enea el 20/9/2006 a las 16:17

  • Dear Eduardo,

    claro que vi Manhunter, todavía la tengo en video. Desde entonces Michael Mann se convirtió en uno de mis directores favoritos de este tiempo, como también he dicho más de una vez aquí mismo.

    Abrazos y gracias,

    Figueras

    Comentado por: figueras el 20/9/2006 a las 14:56

  • Hannibal verdaderamente generaba ese terror mucho antes de toda la explosión post "Silence of the lambs". Y lo que no me puedo olvidar es aquella noche, cuando era pequeño y puse en Tv una película en la que el personaje de ese doctor caníbal no me dejó tranquilo durante toda la noche, creo que el descubrimiento de que el horror puede ser elegante es lo que de alguna manera te determina.

    Esa película que vi, y tiempo después me enteré, era "Manhunter", dirigida por Michael Mann, basada en la novela Red Dragon. Ahí Grissom (William Petersen) es Will Graham y Brian Cox fue el primer Hannibal que me asustó en serio...

    ¿Has visto esa versión? Tenía 8 cuando la vi y nunca más he podido encontrarla en ningún lado... pero recuerdo que me pareció genial... y que me dio miedo dormir solo... Talvez la edad que tenía determina esta crítica... y quizás ese sea el problema con Hannibal... una vez que crece el monstruo, la elegancia no importa mucho.

    Comentado por: Eduardo Varas Carvajal el 20/9/2006 a las 14:41

  • Lo ve?, ahora aparecen dos y hay tres... no más, de verdad, lo digo
    Enea

    Comentado por: Enea el 20/9/2006 a las 13:29

  • Aqui ocurren cosas realmente extrañas, pone uno: pèro hay dos comentarios (qué cosas, creo que será mejor descansar...)

    Sólo vi la película de J. Foster y A. Hopkins ( porque me gustan ambos actores, y sólo esa película, el tema... no, no, realmente no me atrae)

    Clarice, esa mujer capaz de enfrentarse a la realidad y temblar con la memoria... me sobrepasó, fantástico y ella ( la actriz). Hannibal, me recordó a ese monstruo que engendra la sociedad( Apocalipsis N, igual) en que puede convertirse un humano cuando no encuentra otra respuesta a su afectividad que la violencia y en cambio Hanibal también demuestra lo bello que es la bondad, ese mensaje es turbador pero es el que me llegó de él. No del artesano de pieles de mujeres.
    Enea






    Comentado por: Enea el 20/9/2006 a las 13:27

  • Dear Inoportuna,

    celebro que estemos tan de acuerdo. Ya he escrito aquí otras veces que Alan Moore es uno de mis escritores favoritos, y sin dudas From Hell es una de sus obras maestras.

    Un beso y gracias,

    Figueras

    Comentado por: figueras el 20/9/2006 a las 12:52

  • No es que Hannibal haya empequeñecido a causa de la maldad mundial, sino que ha sido presa de su propio personaje, ahora previsible (y no hay mejor antídoto contra el terror que la previsibilidad) Hannibal deambula buscando de nuevo su puesto entre un género que sólo oriente ha sido capaz de reiventar. Si os gustó Hannibal os recomiendo la lectura del cómic de Alan More basado en la historia de Jack el Destripador: From Hell.

    Comentado por: Inoportuna el 20/9/2006 a las 11:16

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Biografía

Marcelo Figueras (Buenos Aires, 1962) ha publicado cuatro novelas: La batalla del calentamiento, El muchacho peronista, El espía del tiempo (traducida al francés) y Kamchatka (traducida al ruso, polaco y alemán y en 2006 al francés y al holandés). Algunos de sus relatos fueron publicados en antologías como La selección argentina. Este año ha sido su debut en la narrativa infantil, Gus Weller rompe el molde.

 

Ha escrito, junto con Marcelo Piñeyro, el guión de Plata quemada, premio Goya a la mejor película de habla hispana y considerada por Los Angeles Times como una de las diez mejores películas de 2000. También escribió el guión de Kamchatka (elegida por Argentina para representarla en el Oscar y una de las favoritas del público durante el Festival de Berlín); de Peligrosa obsesión, una de las más taquilleras de 2004 en Argentina; y de Rosario tijeras, basada en la novela de Jorge Franco (la película colombiana más vista de la historia, candidata al Goya a la mejor película de habla hispana).

 

Trabajó en el diario Clarín y en revistas como El Periodista y Humor, y el mensuario Caín, del que fue director. También ha escrito para la revista española Planeta Humano y colaborado con el diario El País.

 

Actualmente prepara su primer filme como director, una historia llamada Superhéroe.

Bibliografía

La batalla del calentamiento (2006). Ediciones Alfaguara

Gus Weller rompe el molde (2006). Ediciones Alfaguara Infantil y Juvenil

Kamchatka (2003). Ediciones Alfaguara

El espía del tiempo (2002). Ediciones Alfaguara

Plata quemada. La película (2000). (En colaboración con Marcelo Piñeyro) Grupo Editorial Norma Literatura

El muchacho peronista (1992). Planeta

 

Filmografía

Rosario Tijeras (2005)
Fecha de Estreno: 26 mayo 2006
Dirección: Emilio Maillé
Guión: Marcelo Figueras; basado en la novela de Jorge Franco Ramos

Peligrosa obsesión (2004)
Fecha de Estreno: 16 de septiembre de 2004
Dirección: Raúl Rodríguez Peila
Guión: Marcelo Figueras sobre una idea de Carlos Luis Mentasti y Daniel Botti

Kamchatka (2002)
Fecha de Estreno: 17 de octubre de 2002
Coproducción con: España
Dirección: Marcelo Piñeyro
Guión: Marcelo Figueras sobre una idea de Marcelo Piñeyro y Marcelo Figueras

Plata quemada (2000)
Fecha de Estreno: 11 de mayo de 2000
Coproducción con: España, Uruguay y Francia
Dirección: Marcelo Piñeyro
Guión: Marcelo Piñeyro y Marcelo Figueras según la novela homónima de Ricardo

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