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El Boomeran(g)

El blog literario latinoamericano

Editado por La Oficina del Autor

domingo, 6 de julio de 2008

Blog de Marcelo Figueras

Mujeres al borde de un ataque de genio

Siempre he creido que las mujeres son nuestra última esperanza en este mundo. Es verdad que mi juicio dista de ser objetivo, porque adoro a las mujeres en general y además tengo tres hijas, lo cual no me deja mucho margen de elección. Pero creo que la Historia me va dando la razón. Con escasas excepciones, como las de Margaret Thatcher y Comepizza Rice (que no sólo es una vergüenza para las mujeres en general, sino también para los negros de los Estados Unidos, cuyo dolor, ay, nunca termina), han sido las mujeres las que echaron luz sobre los rincones más oscuros de la realidad.

En nuestro país las Madres y las Abuelas de Plaza de Mayo señalaron el único camino digno y efectivo para reclamar justicia: rechazando la tentación de la violencia e insistiendo sin bajar los brazos, aun cuando todo parecía jugarles en contra. Cuando los hombres se mezclaron en reclamos similares, la cosa siempre se enturbió. Miren lo que ocurre con el caso de Cromagnon, por ejemplo. Cromagnon es el local de conciertos de Buenos Aires que se incendió hace un tiempo, acabando con la vida de casi un centenar de jóvenes. Los que reclaman justicia son aquí madres y padres (o sea: mujeres y hombres). ¿Será casualidad que estos padres hayan enturbiado su reclamo recurriendo a amenazas telefónicas, actitudes patoteriles y hasta agresiones físicas –nada menos que a Estela Carlotto, una de las Abuelas de Plaza de Mayo?

Les doy otro ejemplo, el del caso Blumberg. Axel Blumberg era un joven que resultó víctima de un secuestro extorsivo y terminó asesinado, en buena medida a causa del deficiente –por corrupto, en especial- accionar de la policía. Axel tiene una madre, pero quien se puso al frente del reclamo fue su padre, Juan Carlos Blumberg. Lo que hizo este hombre fue capitalizar la ola de simpatía popular que despertó su dolor, aprovechando su cuarto de hora mediático para pedir más policía, penas más duras y la criminalización de los adolescentes. Estoy seguro de que si hubiese sido la señora Blumberg la que tomaba la iniciativa, su reclamo de justicia hubiese sido distinto; menos enamorado del poder de la violencia (ah, los hombres y nuestra debilidad por la dialéctica del garrote…), lo cual equivale a decir más humano.

Pensaba en todo esto cuando leí una noticia que ocurrió en Colombia, y de la que dio cuenta el diario español El País. Las esposas, novias y compañeras de más de cien pandilleros de la localidad de Pereira, a 350 kilómetros de Bogotá, decidieron tomar la iniciativa para poner fin a la violencia y sometieron a sus amados a una huelga de piernas cruzadas: nada de sexo hasta que abandonen la senda del delito. Esta decisión fue tomada el fin de semana pasada, durante una asamblea, y de inmediato obtuvo el apoyo de la alcaldía y del asesor de seguridad de la ciudad, Julio César Gómez, que lidera una campaña llamada Pereira con vida, cuyo objetivo es el desarme de las pandillas. Con 450.000 habitantes, Pereira es víctima de su proximidad al mayor cartel de droga del momento, el del norte del Valle: su tasa de homicidios es la más alta del país, noventa por cada cien mil habitantes.

Ignoro si la medida tendrá el efecto que buscan (me consta que, privados de sexo, los hombres solemos alterarnos más que de costumbre), pero no puedo dejar de saludar la imaginación de estas mujeres, su paso al frente y la intuición que es el espíritu mismo de la “huelga”: revelarles a esas bestias irracionales y autodestructivas (o sea nosotros), mediante el uso del rigor que es lo único que parecemos comprender, que sin las mieles del amor todo – y cuando digo todo, quiero decir todo- pierde su sentido.

Ojalá resulte. Si los hombres capitulan como deben, imagino que esa misma noche Pereira dejará de ser la capital del crimen para convertirse en la capital del amor.

[Publicado el 14/9/2006 a las 10:18]

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Comentarios (6)

  • Me gustaría hacer dos aportaciones a esto que escribís.
    En primer lugar, no sé si lo habrán visto, pero uno de los pandilleros de Pereira hizo unas declaraciones que a mí me emocionaron! Decía, que le parecía bien lo que hacían las mujeres, y argumentaba que "uno a la mujer la necesita mucho, y uno por la mujer cambia".
    En segundo lugar, yo creo que lo de Pereira no es solamente una iniciativa genial y la mejor aplicacion práctica de aquel "Haz el amor, y no la guerra", sino que, yo por lo menos, olfateo aquí un cambio de rumbo en la historia del feminismo. Creo que las mujeres están aprendiendo a luchar desde sí mismas, desde la aceptación de su condición y de todas las características, buenas y malas, que se incluyen en el "ser mujer". Si en un principio luchamos por la igualdad, reprimiendo, por tildarlo de machista, todo lo que tuviese que ver con nuestra sensualidad (que creo, es intrínseca); ahora luchamos desde nuestro propio lugar, nuestra propia identidad. espero haberme explicado bien. Coincido con vos, en aquello de que las mujeres quizá somos la última esperanza. Dalí decía, que nosotras éramos lo único que quedaba del paraíso en la tierra...

    Comentado por: María José el 18/9/2006 a las 15:41


  • NO HAY PALABRAS, NO HAY OLVIDO

    Hace 28 mayos, las Madres de Mayo, siguen en la Plaza de Mayo. No hay olvido. Azucena Villaflor de De Vincenti, Esther Ballestrino de Careaga y María Ponce de Bianco, pagaron con su vida las miserias humanas de una dictadura feroz, ciega, huérfana de Nación. Del mar ahora vienen sus cuerpos, porque fueron arrojadas desde el aire por esos escuadrones especializados de la muerte y del exterminio. Ellas, no olvidan a sus vivos, y aquí están, le han dicho sus huellas dactilares a Argentina, al mundo. No hay palabras, no hay olvido. La bandera Argentina este 9 de julio está de luto.

    AZUCENA VILLAFLOR

    Azucena Villaflor, cómo marchitar la esperanza,

    si tú existes en el corazón de mayo, Madre,

    Madre el tiempo vuela apretado de sueños.

    No nos olvides Azucena Villaflor,

    todos ya desaparecimos contigo,

    el mar es tu rostro aún dormido

    y no besa a traición sino el traidor

    que ya hemos conocido.

    Madre, el mar duerme contigo,

    Flor, Azucena, Villa de esta tierra

    argentina, no te vayas, mayo,

    renace con tu espíritu. (Rolando Gabrielli)

    ARGENTINA, HOY, NUNCA

    No olvidar, madres,
    es el día de la memoria,
    marzo fatal en el 24, Sur,
    la sombra herida de los muertos,
    luz de los iluminados,
    en el calendario de Argentina,
    vienen con sus rojos ojos rojos,
    noche de los desaparecidos,
    días celestes, cada mañana
    asesinan tu cuerpo Argentina.
    Treinta blancos años
    los pañuelos en la Plaza de Mayo,
    madres, nadie muere en vano,
    en el cristal de la memoria
    no hay olvido, Argentina,
    en esta clase magistral,
    tus calles, los muertos hablan
    con los desaparecidos
    de sus derrotas, ausencia,
    pero no del olvido.
    Rolando Gabrielli©2006

    EL SUR EXISTE

    El Cono Sur se transformó en el confín del dolor, en las décadas de los 70 y 80. Los militares le destrozaron el espinazo a Chile, Uruguay y Argentina, el Cono Sur. Instalaron la casa matriz del infierno y después le arrancaron el alma a la propia sombra que con tanto esmero habían construido. Falsificaron la verdad, reinventaron el terror, proscribieron todas las libertades, trazaron y cumplieron una política de exterminio contra su propia población. Dieron muerte a la verdad. Mataron la vida. Desaparecieron hasta la muerte. Desde el espanto, promovieron la impunidad, un tiempo sin aliento. Torturaron, confinaron en campos de concentración, deportaron, despojaron de la nacionalidad, arrebataron los hijos de los vientres de sus madres y los donaron a familias de militares. Humillaron, despojaron y saquearon. Bordaberry, Pinochet, López Rega, Videla, la dictadura fue una institución del mal que contó con el apoyo de muchos civiles y también de gobiernos extranjeros. Primero Uruguay: 27 de junio de 1973: luego Chile, 11 de septiembre de 1973 y Argentina, 24 de marzo de 1976. Hubo genocidio literal y jurídicamente hablando. Socavaron los cimientos, dieron vuelta de campana las sociedades de los tres países y congelaron el alma, los sentimientos, la vida e hipotecaron la palabra solidaridad. Inventaron la sociedad de la desconfianza, un escenario de escalofrío, temor, ausencia, despertenencia, el anónimo vacío del día siguiente. Empobrecieron las raíces de la nacionalidad. Aniquilaron a su propia gente. Quemaron libros. Asesinaron el canto, prohibieron la palabra. Sus hazañas las encomendaron a Dios y también asesinaron a curas y monjas. ¿Nadie los vio? Rolando Gabrielli©2006





    Comentado por: rolando gabrielli el 14/9/2006 a las 20:14

  • Querida familia: Me voy. Volveré cuando sepan dónde están guardadas las bolas de naftalina, cuando nuestra casa ya no tenga secretos para ninguno de ustedes, cuando sean capaces de descifrar los códigos de los botones de la lavadora, cuando logren reprimir el impulso de llamarme a gritos si se acaba la pasta de dientes o el papel higiénico. Volveré cuando estén dispuestos a llevar conmigo la corona de reina de la casa. Cuando no me necesiten más que para compartir. Ya sé que me echarán de menos, estoy segura. También yo a ustedes, pero sólo desapareciendo podré rellenar los huecos que el cariño hacia ustedes me produce... Sólo podré estar segura de que verdaderamente me quieren cuando no tengan necesidad de mí para comer o para vestir o para lavarse o para encontrar las tijeras. Ya no quiero ser la reina de la casa, estoy harta, me he cansado de tan grande responsabilidad y he caído en la cuenta de que si sigo jugando el papel de madre súper no lograré inculcarles más que una mentalidad de súbditos. Y yo los quiero libres y moderadamente suficientes y autónomos. Ya sé que su comportamiento conmigo no es más que un dejarse llevar por mi rutina; también por eso quiero poner tierra de por medio. Si me quedo, seguiré poniéndo todo al alcance de la mano, jugando mi papel de omnipresente para que me quieran más. Sí, ¡para que me quieran más! Me he dado cuanta de que todo lo que hago es para que me quieran más, y eso me parece tan peligroso para ustedes como para mí. Es una trampa para todos. Palabra de honor que no me voy por cansancio, aunque sea desgastante dormirse todas las noches pensando en la comida del día siguiente y hacer las compras a las prisas cuando vienes del trabajo y, a la larga, pesa mucho la manía de ver siempre un velo de polvo en los muebles cuando me siento un rato en el sofá, y la perenne atracción hacia la escoba y el trapeador. Pero no es sólo por eso. ¡¡No.!! Tampoco me voy porque esté enfadada de poner la lavadora mientras me desabrocho el abrigo ni porque quiera estar más libre para hacer carrera en mi trabajo. No. Hace ya mucho tiempo que tuve que elegir una perpetua interinidad en mi profesión porque no podía compatibilizar una mayor dedicación mental al trabajo profesional con la lista de la compra. Me voy para enseñarles a compartir, pero sobre todo me voy para ver si aprendo a delegar. Porque si lo consigo, no volveré nunca más a sentirme culpable cuando no saquen notas brillantes o cuando se quemen las lentejas o cuando alguno no tenga la ropa planchada que ponerse. La culpa de que sea imprescindible en casa es sólo mía, así que desapareciendo yo por unos días, se darán cuenta de que la monarquía doméstica es fácilmente derrocable y quizá yo pueda aprender la humildad necesaria para ser, cuando vuelva, una más entre la plebe. Cuando encuentren la naftalina no dejen de avisarme. Seguro que para entonces yo también habré aprendido a no ser tan excesivamente eficiente. Puede ser que ese día no nos queramos más, pero seguro que nos querremos mejor. Besos. Mamá

    Comentado por: ppv el 14/9/2006 a las 17:15

  • Las mujeres abrazamos las causas de manera no violenta porque somos las que parimos los muertos, a las que violan, comercian, vejan en todas las batallas, tenemos la compasión y ni la venganza como signo.

    Olvidaste, sin embargo, que cuando un hombre logra comprender y adoptar esas formas de lucha no hay poder que lo pare, porque encarna lo mejor de los dos estilos: la resistencia y la batalla. Ahi tienes a Gandhi y a Martin Luther King. ¿Por qué no hay mas de aquellos?

    ("Comepizza", jajaja, muy simpático! A mi en cambio su nombre me parece TAN apropiado con lo que ha generado su nefasto rol: Condolencia. Lo que puede haber en un nombre...)

    Creo, sin embargo, que las pereiranas han pecado de ingenuas. En lugar de fomentar la paz acaso estarán fomentando la infidelidad... En esa protesta está implícita una seguridad en la correspondencia exclusiva y absoluta de sus machos que, no sé...

    Comentado por: Mayté/Palas el 14/9/2006 a las 17:08

  • ¡Salud por las mujeres de Pereira! Excelente idea que refuerza el hecho de que el mundo es un espacio femenino, aunque como humanidad no estemos al tanto de aquello... o quizás no quisiéramos verlo como tal...

    Lo digo como fanático y adorador de las mujeres, también... Gracias por el dato sobre esa iniciativa, Marcelo...

    Saludos

    Comentado por: Eduardo Varas Carvajal el 14/9/2006 a las 14:54

  • Buenísima idea, aunque ya ensayada. En mi país la actividad tendría dos beneficios, el primero, el que persiguen con la huelga, esto es una reducción en la voilencia y el otro beneficio, no menor, la muy necesaria reducción en la natalidad, sobre todo de futuras víctimas y alumnos de la violencia.

    Comentado por: Emma el 14/9/2006 a las 13:27

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Biografía

Marcelo Figueras (Buenos Aires, 1962) ha publicado cuatro novelas: La batalla del calentamiento, El muchacho peronista, El espía del tiempo (traducida al francés) y Kamchatka (traducida al ruso, polaco y alemán y en 2006 al francés y al holandés). Algunos de sus relatos fueron publicados en antologías como La selección argentina. Este año ha sido su debut en la narrativa infantil, Gus Weller rompe el molde.

 

Ha escrito, junto con Marcelo Piñeyro, el guión de Plata quemada, premio Goya a la mejor película de habla hispana y considerada por Los Angeles Times como una de las diez mejores películas de 2000. También escribió el guión de Kamchatka (elegida por Argentina para representarla en el Oscar y una de las favoritas del público durante el Festival de Berlín); de Peligrosa obsesión, una de las más taquilleras de 2004 en Argentina; y de Rosario tijeras, basada en la novela de Jorge Franco (la película colombiana más vista de la historia, candidata al Goya a la mejor película de habla hispana).

 

Trabajó en el diario Clarín y en revistas como El Periodista y Humor, y el mensuario Caín, del que fue director. También ha escrito para la revista española Planeta Humano y colaborado con el diario El País.

 

Actualmente prepara su primer filme como director, una historia llamada Superhéroe.

Bibliografía

La batalla del calentamiento (2006). Ediciones Alfaguara

Gus Weller rompe el molde (2006). Ediciones Alfaguara Infantil y Juvenil

Kamchatka (2003). Ediciones Alfaguara

El espía del tiempo (2002). Ediciones Alfaguara

Plata quemada. La película (2000). (En colaboración con Marcelo Piñeyro) Grupo Editorial Norma Literatura

El muchacho peronista (1992). Planeta

 

Filmografía

Rosario Tijeras (2005)
Fecha de Estreno: 26 mayo 2006
Dirección: Emilio Maillé
Guión: Marcelo Figueras; basado en la novela de Jorge Franco Ramos

Peligrosa obsesión (2004)
Fecha de Estreno: 16 de septiembre de 2004
Dirección: Raúl Rodríguez Peila
Guión: Marcelo Figueras sobre una idea de Carlos Luis Mentasti y Daniel Botti

Kamchatka (2002)
Fecha de Estreno: 17 de octubre de 2002
Coproducción con: España
Dirección: Marcelo Piñeyro
Guión: Marcelo Figueras sobre una idea de Marcelo Piñeyro y Marcelo Figueras

Plata quemada (2000)
Fecha de Estreno: 11 de mayo de 2000
Coproducción con: España, Uruguay y Francia
Dirección: Marcelo Piñeyro
Guión: Marcelo Piñeyro y Marcelo Figueras según la novela homónima de Ricardo

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