El blog literario latinoamericano
Editado por La Oficina del Autor
domingo, 20 de julio de 2008
Pequeñas Joyas de la Imbecilidad Humana
Esto ya es vox populi: después de recibir quejas de parte de un televidente, el ente británico regulador de los medios de comunicación –llamado Ofcom- decidió censurar dos episodios del dibujo animado Tom & Jerry, Texas Tom y Tennis Chumps, en los que se mostraba a los personajes fumando. Según Ofcom, la empresa Turner Broadcasting, dueña de la licencia sobre Tom & Jerry, propuso “editar cualquier escena o referencia que en la serie parezca condonar, aceptar o glamorizar el acto de fumar”. Escenas en las que se fuma también serán censuradas en Los Picapiedras y Scooby-Doo.
A mí esto me parece un disparate, qué quieren que les diga. Los padres que se quejan y las empresas que mutilan films, con la excusa de proteger la salud de los niños e impedir que la imitación los conduzca al tabaquismo, son tan sólo otra muestra de cuán profundamente está arraigada la imbecilidad en el espíritu humano. ¿Les parece preocupante que los chicos imiten al gato Tom en su vicio de fumar, pero encuentran natural que el perro y el gato se ataquen a cada minuto con waffleras de hierro, bates de béisbol y pianos de cola? En todo caso, si de algo deberíamos proteger a nuestros pequeños sería de la presentación de la violencia como la cosa más natural del mundo. Pero en ese caso deberíamos prohibirles la mayor parte de las series, de las películas y ni hablar de los noticieros.
Este sendero de la imbecilidad es preocupante, en la medida en que sienta un precedente sin retorno. ¿Vamos a revisar ahora la historia del cine y de la televisión, para censurar todo lo que nos parezca políticamente incorrecto? En la columna que escribió para Entertainment Weekly, Dalton Ross menciona un ejemplo de arte elevado (El nacimiento de una nación, de D. W. Griffith) y otro de arte popular (el serial televisivo de Batman que data de 1943) en los que el racismo de sus protagonistas, hacia los negros en un caso y hacia los japoneses en otro, es rampante. ¿Deberíamos expurgar a Griffith y cortar de este Batman hecho en tiempos de guerra toda referencia despectiva hacia los “ojos rasgados”? ¿No son estos relatos una muestra de su tiempo y de la circunstancia en que fueron concebidos, objetos históricos al igual que lo es la Piedra de Rosetta, y merecedores por ende de respeto a su integridad?
Aquí en la Argentina sabemos bien lo que ocurre cuando se trata de corregir la historia retroactivamente. A mediados de los 80, poco después de caída la dictadura, hice un informe para un programa de TV sobre la censura al cine en tiempos militares. Las flamantes autoridades democráticas me abrieron el sótano del Instituto del Cine en que habían quedado las tiras cortadas por los censores de las películas originales: kilómetros y kilómetros de celuloide. Lo llamativo es que estos censores no sólo se habían ocupado de tijeretear las películas del presente (recuerdo que habían cortado ¡cuarenta y cinco minutos! de Bound for Glory, la película sobre el cantante folk Woody Guthrie), sino que se habían tomado el trabajo de cortar hacia atrás: habían mutilado casi la mitad de El acorazado Potemkin, el clásico de Eisenstein. Desde entonces lo tengo más que claro: desconfíen de todo el que altera una obra de arte escudándose en sus presuntas buenas intenciones. Detrás de ese comisario ideológico siempre hay un fascista a punto de enseñar las garras –y el padre que emitió la queja contra Tom & Jerry, ustedes disculpen, tiene alma de Duce.
También pensaba en la gente con alma de Duce cuando leí las últimas noticias sobre L. M. R., esta chica discapacitada, violada y embarazada sobre la que hablé aquí mismo hace pocos días. La Justicia, la casta médica y los grupos católicos hicieron lo imposible para impedirle abortar, pero al fin apareció un profesional que practicó la intervención. La gente que trata a diario a L. M. R., que además es menor de edad, dice que ha vuelto a sonreír y a jugar, que es lo que corresponde a su edad mental de ocho años. La chica ha salido relativamente bien parada de la terrible experiencia vivida (¿quién podrá quitarle el mal trago de la violación?), pero ahora existe otra chica en condiciones similares: menor de edad, discapacitada y embarazada mediante violencia, con el agravante de que ingiere a diario medicación que malformaría al feto. La Brigada de Imposibilitadores volvió a actuar con el pretexto de una piedad religiosa que apenas esconde su tradicional furia: acudieron a la Justicia, y al verse frustrados empezaron a amenazar por teléfono a los médicos y obligaron a evacuar un hospital por amenaza de bomba. Linda gente ésta, que dice defender la vida y amenaza con volar un hospital.
A veces creo que la compasión debería convertirse en una materia escolar, porque es evidente que el género humano no está del todo preparado para ejercerla naturalmente.
[Publicado el 25/8/2006 a las 10:14]
Hola Marcelo:
A propósito de la censura fílmica en Buenos Aires en la época de la dictadura, recuerdo cuando viví allá en el 2003 que un amigo me hablaba de que "Las increíbles aventuras del Sr. Tijeras" de Sui Géneris fue inspirado en esta mutilación de cintas que mencionas.
ánimos y felicitaciones por este boomerang que regresa para recordarme siempre de su existencia. Abrazos desde el país que lleva para bien o para mal el nombre de una línea imaginaria.
Comentado por: Miguel Antonio Chávez el 28/8/2006 a las 07:59
Querida Eva M.,
no puedo aceptar semejante comparación, lo cual no quita que me sienta honrado por ella. Leí esta mañana el texto de Vicent, y me encantó. Adoro a Cortázar, desde que mi maestra de quinto grado me leyó "Los venenos" y me abrió la puerta de la literatura que iba más allá de los clásicos infantiles.
Estaré en Barcelona a comienzos de febrero, presentando la novela. ¡Espero verte entonces!
Un beso,
Figueras
Comentado por: figueras el 27/8/2006 a las 22:16
Perdonen que llegue tarde, pero es que yo estaba tan tranquila paseando por el desierto cuando me crucé con un correcaminos desaprensivo, repelente y atildado, que corría con exceso de velocidad y con la mirada perdida en el infinito. Se enredó con mi serpenteante cuerpo, y claro, se pegó un traspiés que salió volando, y así seguiría de no haberlo detenido un cactus tamaño correcaminos, contra el que se quedó incrustado y con el cuerpo lleno de pinchos. Cuando consigo llegar maltrecha al lado del cactus, el tío está como si nada le hubiera pasado, y encima me echa la bronca porque dice que el coyote le va a comer y que es culpa mía que ondulaba distraída mirando a las estrellas. De eso nada, monada, le digo, ya tengo bastante con toda la culpa judeo cristiana como para que me cargues una más. A eso que llega el coyote con un cartucho de TNT, y ¡BOOM!
Y como no tengo tiempo ni ganas, ni siquiera saco los papeles del parte, sencillamente me voy, las leyes están para cosas más importantes -pienso-, aunque la mayoría de las veces, ellas generan sus propias trampas… ¿el secreto? encontrar en ellas las soluciones. Pero lo dicho, la mayoría de las veces es cuestión de tiempo y ganas. Yo también desconfío del que pretende o altera una obra de arte basándose en presuntas buenas intenciones.
Yo compraba algunas de las revistas que han ido nombrando (El Viejo Topo), y como buena serpiente leía el“Víbora”, y además una revista estupenda que se llamaba “Mientras tanto”, que aún hoy creo que se puede encontrar; compraba “Vibraciones”, y guardo muchos números de “Vogue” (la española). Mirándolo todo junto, un poco lío, porque me acabo de acordar que me encantaban las fotos en blanco y negro de Corin Tellado.(Que verguenza, creo que nunca se lo había contado a nadie)
A sus pies
Comentado por: serpiente suya el 27/8/2006 a las 22:14
¡Ay!:
¡Y espero poder verle en Barcelona cuando se pase por aquí para presentar "La batalla del calentamiento"!
Un abrazo
P.S. Y tenga por seguro que ninguno de sus textos cae en saco roto...
Comentado por: Eva M. el 27/8/2006 a las 20:31
Recomiendo a quien no la haya leído la última entrega de "Póquer de ases" de Manuel Vicent, esta vez dedicada a Julio Cortázar:
http://www.elpais.es/articulo/ultima/sonido/libertad/jazz/elpporgen/20060827elpepiult_1/Tes/
Vicent señala en este artículo, excelente como todos los suyos, que Cortázar "se comportaba con una ética personal coherente con lo que escribía". Creo que no exagero lo más mínimo si digo que también los textos de Figueras están presididos por una ética personal que ilumina todo lo que escribe.
¡Espero que Marcelo me acepte la comparación!
¡Y espero poder verle en Barcelona cuando se pase por aquí "La batalla del calentamiento"!
Comentado por: Eva M. el 27/8/2006 a las 20:29
El tabaco está prohibido por Ley en EEUU, y para las cosas cotidianas la ley, Ley. No las armas.
Magnífico, no las armas
Genial
Enea
Comentado por: Enea el 25/8/2006 a las 23:38
Mi opinion es que los niños, los de ahora y los de antes, nunca han sido estupidos y saben reconocer la diferencia entre ficcion y realidad y si acceden a vivir de la fantasia es eso, un acuerdo.
Hace muchos años fui maestra de ingles de niños de 7 a 9 años. Tenia un alumno que era fanatico de las peliculas de terror y me venia con historias de Freddy Krueger y afines. Un dia le pregunte si no le parecia que ver tantos muertos y sangre lo iba a hacer insensible a que eso le pase a una persona. Me respondio, "pero yo se que esas son peliculas, que no son reales".
Comentado por: Mayté el 25/8/2006 a las 21:46
Tampoco es cuestión de quitarles los bates de béisbol y los pianos de cola(esto también es un acto de estupidez).Yo he visto estos dibujos de niño, y para nada creo que a un niño le influencie y se ponga a hacer triquiñuelas malignas.Estos dibujos tienen,lo que ahora carecen los que dan por la tele,entretenimiento y gracia.Los Tres Mosqueteros también desenfundaban espadín(espero no lea esto ningún zumbado censurador o ministra de cultura) ,y si se les velaran estas,sería como quedarlos mancos.Los dibujos animados siempre han andado a mamporro limpio; nos libraban de la ñoñez de un día de colegio ¿A qué aburrir a los niños con garabatos inútiles?A este paso nos borraremos del mapa unos a otros y nos perderemos.Hace poco también mutilaban a Sartre de su pitillo.Pronto veremos el cuadro de Adán y Eva de Botticeli sin la vistosa hoja de parra.Al tiempo.
Comentado por: Delfín el 25/8/2006 a las 21:32
Marcelo, ayer soñé algo muy gracioso...que me firmabas un ejemplar de Kamchatka...ibas con tu suéter blanco de la foto. Además me pedías opinión sobre tu nueva novela...qué diría Freud de eso?
Comentado por: Myriam el 25/8/2006 a las 17:42
Señores analistas, ¡Field day!:
"Y ese día aprendí la existencia de la AUTOCENSURA y lo absurda que puede ser..." ...
Debí escribir: "Y ese día aprendí la existencia de la CENSURA y lo absurda que puede ser"...
Bueno, ya saben lo que pueden ser esos actos fallidos...
Comentado por: Eduardo Varas Carvajal el 25/8/2006 a las 15:32
Hace poco empecé a fumar. Si escribo 'fumar' es porque fumo dos cigarrillos a la semana (y eso es mucho), pero lo que puedo afirmar es que Tom & Jerry y Los Picapiedra no tuvieron nada que ver...
Siempre vi, y muchos como yo lo hicieron igual, a los 'cartoons' como lo que son: ficciones. ¡Por Dios, nadie anda dibujado de café por el mundo!
En realidad es una estupidez suponer que un niño no podría comprender la diferencia entre la realidad y un 'DIBUJO ANIMADO'... esto es lo que primero que me salta a la cabeza al encontrarme con esta noticia... De ahí la censura, bueno... eso ya sabemos cómo definirla.
Recuerdo que cuando era niño (9 años) estaba en la casa de unos amigos de mis padres. Veíamos una película en la sala, cuando en un momento surge una escena de sexo implícito... un matrimonio que se besaba apasionadamente y él empezaba a desvestir a la mujer. Nada más, según recuerdo. Lo que me llamó la atención fue la reacción de los amigos de mis padres, quienes le taparon los ojos a su hijo, un año mayor a mí.
Yo vi con tranquilidad la película. Ya mi papá me había explicado los asuntos del sexo hacía mucho tiempo
Al salir le pregunté a mi papá sobre lo que había pasado. Me dijo: "Hay padres que asumen que eso es lo mejor para sus hijos. Pero yo no lo creo así, ya te habrás dado cuenta". Y ese día aprendí la existencia de la autocensura y lo absurda que puede ser, sobre todo porque obligas a otros a ver el mundo como tú. Mis viejos nunca me prohibieron con tanta convicción el ver películas, leer libros o escuchar canciones que sean consideradas 'nocivas', siempre las comentaron conmigo... Y se los agradezco...
Y cuando me prohibieron algo lo entendía, pues lo hacían con una justificación valiosa, sin imponerse. Si ellos me permitían muchas cosas, de seguro que eso que me prohibían era prohibible. (eran intrascendencias, como no comer en las habitaciones, por ejemplo).
A la larga el problema de las prohibiciones es que dejan de manifiesto esa imbecilidad e imposibilidad de saber qué hacer en algunos casos. Muchas veces son necesarias, desde luego, pero con un mínimo de sentido común y no como una evidencia de la estupidez que caracteriza a muchos.... como esa gente que protesta por los pobres Tom & Jerry.
Comentado por: Eduardo Varas Carvajal el 25/8/2006 a las 15:25
Marcelo Figueras (Buenos Aires, 1962) ha publicado cuatro novelas: La batalla del calentamiento, El muchacho peronista, El espía del tiempo (traducida al francés) y Kamchatka (traducida al ruso, polaco y alemán y en 2006 al francés y al holandés). Algunos de sus relatos fueron publicados en antologías como La selección argentina. Este año ha sido su debut en la narrativa infantil, Gus Weller rompe el molde.
Ha escrito, junto con Marcelo Piñeyro, el guión de Plata quemada, premio Goya a la mejor película de habla hispana y considerada por Los Angeles Times como una de las diez mejores películas de 2000. También escribió el guión de Kamchatka (elegida por Argentina para representarla en el Oscar y una de las favoritas del público durante el Festival de Berlín); de Peligrosa obsesión, una de las más taquilleras de 2004 en Argentina; y de Rosario tijeras, basada en la novela de Jorge Franco (la película colombiana más vista de la historia, candidata al Goya a la mejor película de habla hispana).
Trabajó en el diario Clarín y en revistas como El Periodista y Humor, y el mensuario Caín, del que fue director. También ha escrito para la revista española Planeta Humano y colaborado con el diario El País.
Actualmente prepara su primer filme como director, una historia llamada Superhéroe.
La batalla del calentamiento (2006). Ediciones Alfaguara
Gus Weller rompe el molde (2006). Ediciones Alfaguara Infantil y Juvenil
Kamchatka (2003). Ediciones Alfaguara
El espía del tiempo (2002). Ediciones Alfaguara
Plata quemada. La película (2000). (En colaboración con Marcelo Piñeyro) Grupo Editorial Norma Literatura
El muchacho peronista (1992). Planeta
Filmografía
Rosario Tijeras (2005)
Fecha de Estreno: 26 mayo 2006
Dirección: Emilio Maillé
Guión: Marcelo Figueras; basado en la novela de Jorge Franco Ramos
Peligrosa obsesión (2004)
Fecha de Estreno: 16 de septiembre de 2004
Dirección: Raúl Rodríguez Peila
Guión: Marcelo Figueras sobre una idea de Carlos Luis Mentasti y Daniel Botti
Kamchatka (2002)
Fecha de Estreno: 17 de octubre de 2002
Coproducción con: España
Dirección: Marcelo Piñeyro
Guión: Marcelo Figueras sobre una idea de Marcelo Piñeyro y Marcelo Figueras
Plata quemada (2000)
Fecha de Estreno: 11 de mayo de 2000
Coproducción con: España, Uruguay y Francia
Dirección: Marcelo Piñeyro
Guión: Marcelo Piñeyro y Marcelo Figueras según la novela homónima de Ricardo
18/7/2008 18:30
Publicado por: Eduardo Varas
18/7/2008 15:56
http://vagabundeoresplandeciente...
Publicado por: Lucas M.
18/7/2008 12:40
Gracias Serpiente! Es un caso...
Publicado por: amalia
18/7/2008 02:14
Eduardo olvido mencionar que el...
Publicado por: Mayte
17/7/2008 21:22
Aca esta, la respuesta a todas...
Publicado por: Muchacho Lobo
17/7/2008 17:29
Publicado por: Eduardo Varas
17/7/2008 17:28
Publicado por: Eduardo Varas
17/7/2008 17:23
Publicado por: Fátima
17/7/2008 17:11
Coincido. Neuman es encantador...
Publicado por: Mori
17/7/2008 16:12
Amalia, Espero despejar tus...
Publicado por: Serpiente Suya
© 2005 La Oficina del Autor (Grupo PRISA) | Gran Vía, 32 6ª planta - 28013 Madrid | | Aviso Legal | RSS
Página desarrollada por Tres Tristes Tigres