El blog literario latinoamericano
Editado por La Oficina del Autor
domingo, 6 de julio de 2008
Ficciones en simultáneo
Pocos días atrás, comentando mi texto sobre la bondad de las series televisivas, Serpiente Suya hablaba de un fenómeno novedoso: el de la simultaneidad de los relatos. El desarrollo tecnológico, aunado con el éxito de las empresas trasnacionales, hace que millones de seres humanos veamos y leamos los mismos relatos prácticamente al mismo tiempo. “A veces pienso cómo será la generación mundial de niños que han sido lectores del primer Harry Potter”, decía Serpiente Suya. “Nunca ha habido tantos niños leyendo a la vez en el mundo el mismo libro… igual que nunca ha habido tanta gente viendo las mismas series, es decir compartiendo las mismas historias, las mismas ficciones, las mismas mitologías”.
Para uno, que además de público y lector de ficciones también las crea, este panorama genera entusiasmo: ¿quién no fantasea con que uno de sus libros o de sus películas dé la vuelta al mundo? (Aunque en esta región del planeta estamos un poco fregados, por el simple hecho de hablar en español. Si nos expresásemos en inglés tendríamos más posibilidades. Hemos sido tan tontos, dejando que nos fragmentasen y aislasen entre nosotros, que hasta el hecho de que nuestros libros y películas recorran la totalidad de Hispanoamérica suena a quimera. Les juro, ¡más de una vez coqueteé con la idea de hacer la gran Conrad y empezar a escribir en inglés!).
Aun así, la idea de gozar en simultáneo de las ficciones que nos gustan resulta positiva; le sugiere a uno la idea de comunidad, saber que el simple hecho de haber disfrutado de, por ejemplo, la serie Lost (dicho sea de paso, ayer vi el capítulo final de la segunda temporada: ¡cómo pueden dejarnos en semejantes ascuas hasta el 2007!). facilitaría que nos entendiésemos con un japonés y con un ruso aunque más no fuese por señas; el relato común nos convertiría en familiares, porque pasaría a ocupar el sitial del lenguaje común. Este hecho me lleva a soñar con algo todavía más ambicioso: me pregunto si la difusión de determinadas obras –algunas ya existentes, otras nuevas- no ayudaría a la popularización de valores que han caído en baja o bien nunca han ocupado el lugar que les correspondería en el mundo de hoy: por ejemplo la solidaridad, o la preservación del planeta que todavía tenemos debajo de los pies.
Digo esto, porque a diferencia de Serpiente Suya creo que en este mundo los relatos más difundidos no son los de Harry Potter ni los de las series que tanto nos gustan, sino los que conciernen al orden político mundial, inseparable de la política del miedo. El relato que compartimos en simultáneo latinoamericanos, asiáticos y africanos es el de la supremacía de los Estados Unidos –que no por nada son la principal fábrica de ficciones del orbe, gracias a Hollywood, la TV y el mecanismo difusor de best-sellers. Todos estamos convencidos de que las cosas son así, no en vano nos machachan a diario con la idea de que cualquier modificación del statu quo sería desastrosa porque nos arrojaría en manos de la barbarie fundamentalista. (Como si los que manejan el poder hoy en E.E. U.U. no fuesen fundamentalistas a su vez.) Por eso toleramos el estado de cosas como natural, y lidiamos con nuestras obras artísticas como expresiones minoritarias y por ende marginales, y el hecho de saber más de Cruise que de Bardem y de Grisham que de Saramago nos parece neutro, una cosa más, cuando debería llenarnos de vergüenza.
Por fortuna el Relato Único está mostrando sus rajaduras. Aquí, allá y en todas partes (lo cual incluye a Estados Unidos, por supuesto), la gente percibe que lo que se cuenta no es verdad y que lo que se defiende no es lo que se arguye, porque no se protege la democracia con métodos fascistas, ni se impone la libertad mediante la violencia. En todo caso el cuento que hoy compartimos es uno más viejo, el de las ropas nuevas del emperador, a quien todos percibimos desnudo. Mientras tanto confío en que también compartamos la sensación de que es preciso generar nuevos relatos, historias que nos emocionen en simultáneo, y que nos convenzan de que el otro es en principio alguien a quien tengo la obligación de conocer, y no alguien a quien reprimir, sojuzgar o eliminar tan sólo porque lo intuyo distinto o lo imagino como competidor. Si yo fuese político trabajaría directamente sobre el tema. Como soy tan sólo un escritor, mi única esperanza es la de crear ficciones tan poderosas que persuadan a mucha, mucha gente de que no hay instinto más humano que el de la solidaridad, porque compartimos un planeta que es una nave sin repuestos y en esa nave nos salvamos todos o no se salva nadie.
[Publicado el 23/8/2006 a las 10:00]
Más allá de una determinada música, más allá de unas determinadas series (por más maravillosas que sean, ¿hasta qué punto son nuestras?, es decir, ¿hasta qué punto NOS muestran?: esas series que se siguen en todo el mundo, ¿dónde han sido producidas?, ¿quiénes son sus protagonistas?, ¿qué argumentos nos cuentan?: ¿reflejan sensibilidades minoritarias?, ¿son capaces de narrarnos, por ejemplo, la historia de un muchacho libanés o iraní -sus sueños, su más que probable conflictiva relación con el mundo occidental, etc.-?), más allá de las ficciones, estoy convencida de que los que une es una sensibibilidad común, un corazón que late al unísono, el convencimiento de que "compartimos un planeta que es una nave sin repuestos" y que "en esa nave nos salvamos todos o no se salva nadie".
Un saludo.
Comentado por: Olga Trevijano el 23/8/2006 a las 23:55
Mientras yo leía esta noche el post, a mi lado una amiga estaba simultáneamente hablando por teléfono con un bereber en el desierto de Argelia, allí estaban viendo la cúpula de las estrellas, por gentileza del universo, ya saben, tres dimensiones y efectos especiales a los que pedirles un deseo: paz, mucha paz.
Humildemente encantada de haber servido de inspiración para este magnífico post, que desde luego ha ido más allá de mi minúscula reflexión. Ciertamente he tintineado de dicha.
Comentado por: serpiente suya el 23/8/2006 a las 22:15
http://cortey.blogspot.com
Inauguro blog alentado por el feliz pensamiento de que gracias a todo lo que habla en mi discurso (que no es mío) y en el suyo (que tampoco le pertenece), aunque sólo entremos a al blog ud., yo y supongamos tres más, sumaremos mínimo 150 años -en tal acumulación de tiempo algo digno debe haber- y seremos como mil hablantes, conjurando así el fantasma del punto de vista único y la certeza o, lo que es igual, del aburrimiento y la locura.
Comentado por: g el 23/8/2006 a las 21:36
En los setenta, en España, fue muy popular una serie llamada "Starky y Hutch". Y yo la seguía, más que nada por mantenerme conectado con mis compañeros de clase del instituto... Y sin embargo..., ¡qué conexión más superficial! Más allá de esa serie ¿qué nos unía? "If you leave me now" de Chicago, "Hotel California", de Eagles, canciones de Police y de Supertramp. Pero ¿y qué? Hace falta más.
¿Qué es lo que nos define?
Un fuerte abrazo.
Comentado por: Nicolás el 23/8/2006 a las 20:13
También podríamos hablar, más que de ficciones, de sensibilidades "en simultáneo". Porque yo tampoco he visto muchas de las series que menciona Ana María y, sin embargo...
Sin embargo hay sensibilidades conectadas.
Comentado por: Nicolás el 23/8/2006 a las 20:06
Querido Marcelo, no he visto "Weeds", "Deadwood","Entourage" y "Rescue Me". Tampoco "Life On Mars", "Lost", "24", "Battlestar Galactica" o "Los Soprano…".
No conozco ninguna de esas series..; por tanto no podemos compartir la vivencia de haberlas visionado "simultáneamente".
saber que el simple hecho de haber disfrutado de, por ejemplo, la serie Lost (...) facilitaría que nos entendiésemos con un japonés y con un ruso aunque más no fuese por señas; el relato común nos convertiría en familiares, porque pasaría a ocupar el sitial del lenguaje común.
Por suerte hay más cosas que nos unen, ¿verdad, Marcelo? Esas ficciones me son ajenas. Las que nos unen, seguro, son otras historias.
Comentado por: Ana María Berasategui el 23/8/2006 a las 18:03
Me he quedado sin palabras. Hermoso y poderoso planteamiento. De las ficciones "inocuas" al gran cuento que nos ata. ¿Cuantos cuenteros hacemos falta para cambiar el texto?
(Serpiente suya va a tintinear su cascabel de la dicha!)
Comentado por: Mayté el 23/8/2006 a las 17:44
Estamos de acuerdo, ese relato que compartimos la mayoría está signado por el orden político mundial...
Pero, ese relato está regado en otros más pequeños, en historias en las que ese fundamentalismo está implícito, incluso para generar distracción. Sin embargo, el problema para mí no es la existencia de estos relatos simultáneos, sino la forma en que los leemos.
Nos hemos acostumbrado a que nos 'lean' los cuentos antes de dormir y no tomamos el libro por nuestra cuenta.
Es cierto que ese relato tiene agujeros por los que se filtran su verdadera intención, pues habría que aprovecharlos y discutirlos de alguna manera... generar esa posibilidad de integración, más allá de una actitud de políticos...
La literatura es una de esas palas para abrir los agujeros... ¿Los blogs? desde luego...
Un relato único, creado en base a la conversación de todos... Un relato en plural, de varias voces que han aprendido a leer...
Excelente post, Marcelo.
Comentado por: Eduardo Varas Carvajal el 23/8/2006 a las 16:52
¡Bravo!!!
Me encantó Kamchatka...
Cuando la termíné hace ya tiempo te escribí mucho, pero ahora, al enfriarme, no sé qué decirte. Sólo que intentaré comprar las dos otras novelas y te seguiré leyendo.
Un abrazo
Comentado por: Jean-R el 23/8/2006 a las 12:29
Marcelo Figueras (Buenos Aires, 1962) ha publicado cuatro novelas: La batalla del calentamiento, El muchacho peronista, El espía del tiempo (traducida al francés) y Kamchatka (traducida al ruso, polaco y alemán y en 2006 al francés y al holandés). Algunos de sus relatos fueron publicados en antologías como La selección argentina. Este año ha sido su debut en la narrativa infantil, Gus Weller rompe el molde.
Ha escrito, junto con Marcelo Piñeyro, el guión de Plata quemada, premio Goya a la mejor película de habla hispana y considerada por Los Angeles Times como una de las diez mejores películas de 2000. También escribió el guión de Kamchatka (elegida por Argentina para representarla en el Oscar y una de las favoritas del público durante el Festival de Berlín); de Peligrosa obsesión, una de las más taquilleras de 2004 en Argentina; y de Rosario tijeras, basada en la novela de Jorge Franco (la película colombiana más vista de la historia, candidata al Goya a la mejor película de habla hispana).
Trabajó en el diario Clarín y en revistas como El Periodista y Humor, y el mensuario Caín, del que fue director. También ha escrito para la revista española Planeta Humano y colaborado con el diario El País.
Actualmente prepara su primer filme como director, una historia llamada Superhéroe.
La batalla del calentamiento (2006). Ediciones Alfaguara
Gus Weller rompe el molde (2006). Ediciones Alfaguara Infantil y Juvenil
Kamchatka (2003). Ediciones Alfaguara
El espía del tiempo (2002). Ediciones Alfaguara
Plata quemada. La película (2000). (En colaboración con Marcelo Piñeyro) Grupo Editorial Norma Literatura
El muchacho peronista (1992). Planeta
Filmografía
Rosario Tijeras (2005)
Fecha de Estreno: 26 mayo 2006
Dirección: Emilio Maillé
Guión: Marcelo Figueras; basado en la novela de Jorge Franco Ramos
Peligrosa obsesión (2004)
Fecha de Estreno: 16 de septiembre de 2004
Dirección: Raúl Rodríguez Peila
Guión: Marcelo Figueras sobre una idea de Carlos Luis Mentasti y Daniel Botti
Kamchatka (2002)
Fecha de Estreno: 17 de octubre de 2002
Coproducción con: España
Dirección: Marcelo Piñeyro
Guión: Marcelo Figueras sobre una idea de Marcelo Piñeyro y Marcelo Figueras
Plata quemada (2000)
Fecha de Estreno: 11 de mayo de 2000
Coproducción con: España, Uruguay y Francia
Dirección: Marcelo Piñeyro
Guión: Marcelo Piñeyro y Marcelo Figueras según la novela homónima de Ricardo
05/7/2008 18:46
yo lo admiraba demasiado era...
Publicado por: monica
05/7/2008 18:40
Sorry , no te quize ofender, y...
Publicado por: lilith
05/7/2008 14:17
Dear Lilith, sinceramente no...
Publicado por: figueras
05/7/2008 00:24
Todavia no termino de leer esto...
Publicado por: Lilith
05/7/2008 00:18
Publicado por: martin
04/7/2008 12:27
pusiste a bailar las palabras y...
Publicado por: Alba
04/7/2008 10:37
Publicado por: valeria
03/7/2008 23:55
Marcelo: Ante todo, un saludo...
Publicado por: Daniel
03/7/2008 19:00
Publicado por: gonzalo
03/7/2008 08:42
Publicado por: lolichka
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