El blog literario latinoamericano
Editado por La Oficina del Autor
domingo, 6 de julio de 2008
La clave de mi éxito en el gimnasio
Los gimnasios son sitios muy extraños. El mío está siempre lleno de gente enfrascada en actividades que por lo general se desvían –nunca mucho, pero sí lo suficiente- del objetivo del lugar. Luchar contra las máquinas, por ejemplo. (Aquellos que pretenden trotar sobre cintas endemoniadas. Aquellos que batallan contra poleas que nunca responden como quieren). Fingir que hacen abdominales, por ejemplo. (Tumbarse sobre una colchoneta y alzar un codo no es lo que yo llamo un abdominal). Quedarse contemplando los televisores, por ejemplo. (A veces la excusa es un partido de fútbol. Pero por lo general contemplan a las hembras que se exhiben en los videoclips). Conversar animadamente, por ejemplo. (Los profesores con las chicas nuevas, siempre. Y también las chicas lindas entre sí, como si su atractivo fuese un poder magnético que las obligase a congregarse). Y mirarse en los espejos, por supuesto. O aprovechar sus pulidas superficies para mirar a alguien más sin que se entere.
Yo soy de los que no habla con nadie. (En esto, mi comportamiento dentro y fuera del gimnasio no varía mucho.) Pero después de varios años de ir al mismo club al menos tres veces por semana, me conozco el sitio y su fauna como la palma de mi mano. No sé los nombres de nadie, pero a muchos de los que constituyen el elenco estable los bauticé como quise. Por ejemplo Hércules y Megara, que son idénticos a sus homónimos del dibujo animado de Disney y se quieren de la misma manera. O Frasco Chico, que es la mujer más pequeña y mejor proporcionada que conozco: podría ser un clon de Betty Boop, si tuviese los ricitos. U Olive Oyl, que es flaca hasta la exasperación y aun así no deja de correr: siempre pienso que un día se va a evaporar encima de la cinta.
Por lo general la gente no cambia. Transpira, gruñe y adopta poses que jamás se atrevería a repetir fuera del gimnasio, pero no cambia. Por supuesto, hay excepciones. Me consta que algunos traseros femeninos han adquirido perfección y firmeza marmórea, eso sí, después de meses durante los cuales sus dueñas dedicaron el ochenta por ciento de su actividad física a esa parte de su anatomía. No negaré que mi costado estético se solaza, pero después de verlas desvelarse tanto por su trasero, no puedo menos que recordar lo que Dorothy Boyd le dice a Jerry Maguire en la película de Cameron Crowe, hablando del amor y no de trastes pero de todas formas produciendo una frase pertinente: Si requiere tanto esfuerzo, es posible que quizás no valga la pena.
Mi relación con el esfuerzo físico siempre fue esquiva. Nunca me gustaron los juegos, porque era miope. (Ya no lo soy.) Y la pura gimnasia, o el correr, me aburrían. Terminé encontrándole la vuelta al asunto ya de grande. Aprendí a correr mientras imaginaba Kamchatka, porque se me ocurrió que el protagonista también debía aprender a correr, lo cual hacía imprescindible que aprendiese a respirar. (Una de las tantas cosas que se supone hacemos naturalmente, y que por lo general hacemos naturalmente mal). Y después me enganché con este gimnasio y con su fauna. Soy un cliente fiel. A veces busco ángulos en sus espejos, a veces imagino la conversación entre Frasco Chico y el profesor que la triplica en tamaño, a veces me imagino lo que pasaría si un fenómeno atmosférico magnetizase todos los aparatos. Lo cual me sugiere la razón por la que conseguí integrarme a la fauna del lugar: porque mientras transpiro y me esmero en hacer abdominales bien hechos, me entretengo haciendo exactamente lo mismo que hago afuera del gimnasio, tanto despierto como dormido.
Esto es, imaginar.
[Publicado el 13/7/2006 a las 10:38]
Comentado por: Giulius el 14/7/2006 a las 17:44
bueno, la primera parte de su gimnasio es el de un macho... qué harán las hembras mientras tanto? es que me hizo sonreir abdominales en la calle.... buena!. sinceramente, ayer de regreso a casa, batallando con las mil obras del barrio de Salamanca en Madrid y los restos del Mundial de la Plaza Colón ( cerca de casa) qué alivio que perdiera España buf! claro que tienen derecho a emocionarse en la plaza Colón. Menudo gimnasio verles desde la terraza pintados hasta los codos: España! España! España!... ahora siguen los de siemrpre... adolescentes con patinete y policia vigilando la plaza.
hay un amor tan grande ( por el fútbol) tu no puedes esconderlo en ninguna parte, rebosa por todas partes, como prohibirle al corazón enamorarse... La verdad es que me gusta más el cd del Barrio que el del Arrebato
Me consta que algunos traseros femeninos han adquirido perfección y firmeza marmórea
distraerse mirando trasero no está mal, hablando de andamios... cruzar Madrid es como intentar cruzar el Atlántico sin balsa, ni chaleco salvavidas,... Bueno pues, me recordó que ayer mirando a unos obreros (inmigrantes de por esos países y del Este) me quedé impresionada... menudos hombros, menudos brazos, qué espalda.. qué torso con el sudor en la cara y el cuello exclamando salta! pensé... estos son mejores en la cama que los del gimansio que si no van dos días los músculos decaen... es que... en serio me quedé impresionada viendo como colocaban un andamio y ese torso desnudo reclamando agua!
buen verano
Enea
Comentado por: Enea el 14/7/2006 a las 00:12
Comentado por: serpiente suya el 13/7/2006 a las 15:37
Si, querido Marcelo, pero cabe anadir a su post que, cuando algo nos absorbe mucho, practicamente no nos queda sitio para imaginar.
Comentado por: Ana María Berasategui el 13/7/2006 a las 13:20
Comentado por: Nico el 13/7/2006 a las 10:50
Marcelo Figueras (Buenos Aires, 1962) ha publicado cuatro novelas: La batalla del calentamiento, El muchacho peronista, El espía del tiempo (traducida al francés) y Kamchatka (traducida al ruso, polaco y alemán y en 2006 al francés y al holandés). Algunos de sus relatos fueron publicados en antologías como La selección argentina. Este año ha sido su debut en la narrativa infantil, Gus Weller rompe el molde.
Ha escrito, junto con Marcelo Piñeyro, el guión de Plata quemada, premio Goya a la mejor película de habla hispana y considerada por Los Angeles Times como una de las diez mejores películas de 2000. También escribió el guión de Kamchatka (elegida por Argentina para representarla en el Oscar y una de las favoritas del público durante el Festival de Berlín); de Peligrosa obsesión, una de las más taquilleras de 2004 en Argentina; y de Rosario tijeras, basada en la novela de Jorge Franco (la película colombiana más vista de la historia, candidata al Goya a la mejor película de habla hispana).
Trabajó en el diario Clarín y en revistas como El Periodista y Humor, y el mensuario Caín, del que fue director. También ha escrito para la revista española Planeta Humano y colaborado con el diario El País.
Actualmente prepara su primer filme como director, una historia llamada Superhéroe.
La batalla del calentamiento (2006). Ediciones Alfaguara
Gus Weller rompe el molde (2006). Ediciones Alfaguara Infantil y Juvenil
Kamchatka (2003). Ediciones Alfaguara
El espía del tiempo (2002). Ediciones Alfaguara
Plata quemada. La película (2000). (En colaboración con Marcelo Piñeyro) Grupo Editorial Norma Literatura
El muchacho peronista (1992). Planeta
Filmografía
Rosario Tijeras (2005)
Fecha de Estreno: 26 mayo 2006
Dirección: Emilio Maillé
Guión: Marcelo Figueras; basado en la novela de Jorge Franco Ramos
Peligrosa obsesión (2004)
Fecha de Estreno: 16 de septiembre de 2004
Dirección: Raúl Rodríguez Peila
Guión: Marcelo Figueras sobre una idea de Carlos Luis Mentasti y Daniel Botti
Kamchatka (2002)
Fecha de Estreno: 17 de octubre de 2002
Coproducción con: España
Dirección: Marcelo Piñeyro
Guión: Marcelo Figueras sobre una idea de Marcelo Piñeyro y Marcelo Figueras
Plata quemada (2000)
Fecha de Estreno: 11 de mayo de 2000
Coproducción con: España, Uruguay y Francia
Dirección: Marcelo Piñeyro
Guión: Marcelo Piñeyro y Marcelo Figueras según la novela homónima de Ricardo
05/7/2008 18:46
yo lo admiraba demasiado era...
Publicado por: monica
05/7/2008 18:40
Sorry , no te quize ofender, y...
Publicado por: lilith
05/7/2008 14:17
Dear Lilith, sinceramente no...
Publicado por: figueras
05/7/2008 00:24
Todavia no termino de leer esto...
Publicado por: Lilith
05/7/2008 00:18
Publicado por: martin
04/7/2008 12:27
pusiste a bailar las palabras y...
Publicado por: Alba
04/7/2008 10:37
Publicado por: valeria
03/7/2008 23:55
Marcelo: Ante todo, un saludo...
Publicado por: Daniel
03/7/2008 19:00
Publicado por: gonzalo
03/7/2008 08:42
Publicado por: lolichka
© 2005 La Oficina del Autor (Grupo PRISA) | Gran Vía, 32 6ª planta - 28013 Madrid | | Aviso Legal | RSS
Página desarrollada por Tres Tristes Tigres