El blog literario latinoamericano
Editado por La Oficina del Autor
domingo, 6 de julio de 2008
Pobre diablo
Al fin (aunque, ¡ay!, con ligereza y demasiado brevemente) se le dedicó al Diablo algo de atención. El pobre anda de capa (¿de cola?) caída en estos tiempos. Llegada la fecha tan temida –escribo esto en el sexto día del sexto mes del sexto año de este nuevo siglo- todo con lo que contamos para recordarlo fue una película de Hollywood –y una remake, para peor: ¡ni siquiera le otorgaron la gracia de una idea original!
Satán supo ser mucho más de lo que es hoy. En el Antiguo Testamento fue el Angel Caído, lo que es igual a decir el Angel del Disenso: tan sagaz y tan artero (un antecesor del Ulises que el resentido Dante condenaría a los Círculos del Infierno), que podía embarcar a Dios en una apuesta por el alma de Job y aun cuando pareciese que había perdido, ganar; puesto que para ganar Dios se mostraba cruel, injusto y a fin de cuentas indigno de su eminencia. En el Nuevo Testamento fue una piara de cerdos, pero también el Tentador. En Paradise Lost fue uno de los más grandes personajes de la literatura universal: darkness visible, la oscuridad visible a la que Milton dotó de la elocuencia de un Yago, o de un Macbeth. (El diablo se lo debe todo a Milton, dijo Shelley con perspicacia.) Y que en su esplendor, contrasta con la opaca figura del Cristo del mismo poema; Paradise Lost es el poema que Satán se merecía.
Con el tiempo llegó la banalización. Víctima de la cultura pop, que pretende representarlo todo y así convertirlo en un elemento más de su colección de figuritas, Satán se convirtió en una parodia de sí mismo. En la era de la triunfante tecnología del CD, ni siquiera nos queda el consuelo de escuchar sus mensajes en los discos de vinilo pasados en reversa. Sólo rescato al señor oscuro de Legend, la película de Ridley Scott, por su poderío físico y sexual; a la criatura de El bebé de Rosemary, que inquietaba precisamente por su desvalidez; y al demonio de El exorcista, por su gratuidad: Pazuzu no buscaba el mismo poder que buscan los ambiciosos de este mundo, sino aquel que se desprende de la corrupción de la inocencia. En este sentido, la tesis de El abogado del diablo –que Satán no puede hoy ser otra cosa que el líder de una empresa multinacional, capaz de avasallarlo todo porque tiene la capacidad de corromper a todos- tenía su gracia, pero la idea suena mejor que su concreción.
Quizás habría que decir, tratando de adivinar las condiciones del equilibrio ultraterreno, que Satán menguó porque menguó Dios. Pero la experiencia aquí en la Tierra nos enseña que cuando un poder colapsa, su rival crece: véase la preeminencia actual de los Estados Unidos, ocupando los espacios cedidos por la caída de la Unión Soviética. ¿No debería reinar Satán sin contrapeso, ahora que Dios parece haber capitulado, ahora que hasta Ratzinger se pregunta dónde estaba Dios durante Auschwitz? (Debería responderse: Dios estaba en el mismo lugar donde estaba la Iglesia jerárquica, esto es: mirando hacia otro lado, y en consecuencia desempeñando el papel de cómplice). Las promociones de la nueva versión de La profecía parecen subrayar esta victoria, al mostrar imágenes de nuestro mundo arrasado a diario por guerras mezquinas y catástrofes presuntamente naturales.
Pero son esas imágenes, a fin de cuenta, las que nos revelan el verdadero estado de las cosas: las escenas cotidianas de atentados, de soldados, de hambre, de pestes, de tsunamis, de la opulencia de algunos contrastada con la pobreza extrema de las mayorías. En este mundo nuestro, Satán ha menguado víctima de la excesiva competencia. Ya no brilla como antes porque hay demasiados hombres haciendo su trabajo; sin su elocuencia, sin su inspiración, pero con la ciega obstinación del oficial que tortura cumpliendo órdenes, del político que se cree inspirado por Dios, del empleado que evita preguntarse cómo se utilizará el detonador que ayuda a fabricar.
[Publicado el 07/6/2006 a las 09:30]
Comentado por: carlos el 02/7/2008 a las 00:13
Galilei, Galileo italiano él... matemático por encima de todo. Contra Aristóteles, el diablo del siglo anterior de anterior y claro. Declarado culpable porque dijo que el sol no se movía... y claro, vamos hombre contra lo establecido la prisón, no avancen por favor señor Papa sus pies son de plomo! Y que la Tierra no es el centro del mundo! Santo Copérnico, por Dios, no me ofenden los hombres me ofenden sus estupideces..., avanzar, por Dios, por Dios, por Dios, qué Dios porque que sepa las civilizaciones y culturas tienen a otros diosses que no sellaman el Hijo de dios Cristo y su piel en la tumba. Santo cielo
A sus pies la Iglesia y Franco sí... realmente Rusia acogió a muchos españoles de la Guerra Social, perdón Civil... los niños embarcados sin familia hacia Rusia, bueno... es que la Tierra del fascismo cristiano siempre es estática, no la de los cristianos de a pie, que los hay.
Gracias Galileo nació la fisica!!!!!!!!!!!!!1 uah Eins...
Fantástico su texto. Existe Dios... él sólo cuestionó el movimiento de la tierra y V' ... no sé que
Dios? cuál....
No me humillan los hombres, me humilla su ceguera algo así dijo
Enea
Comentado por: Enea el 07/6/2006 a las 23:19
Comentado por: Giulius el 07/6/2006 a las 19:25
¿Reincorporarlo a nuestros sueños, Giulius? Usted bromea, como siempre. A nuestra imaginación, quizás... Podría servir de estímulo creador, tal vez.
¡Qué cansancio!
Comentado por: Nicolás el 07/6/2006 a las 19:22
Señor Figueras:
Realmente interesante, en mi opinión, el tema planteado en su post de hoy, si bien es cierto que prefiero con mucho el estilo de otros artículos suyos. El de hoy me ha parecido un tanto precipitado y abigarrado.
Bien, empecemos por lo obvio: la imagen del diablo se ha banalizado. Y se ha banalizado, como señala usted, con la cultura pop. ¡Una lástima! Porque ya no es una figura fascinante y esplendorosa, una figura capaz de inspirar grandes obras artísticas. A mí particular modo de ver, el diablo se ha convertido hoy en día en un mendigo: quiero decir que yo lo veo en las esquinas suplicando un poco de atención, que nos ocupemos de él, que le hagamos caso: ¡pobre diablo! Ha perdido toda su grandeza (como ha perdido también toda su grandeza la imagen de Dios; asimismo una figura prácticamente desaparecida del imaginario colectivo; una figura, también, en cierto modo mendiga. ¡Pobres humanos abandonados a los nuevos demonios de las multinacionales sin figuras sagradas a las que recurrir!
Ya sé que hay tesis que hablan de una banalidad previa a la de la cultura pop. Hannah Arendt se ocupó de un modo muy convicente de tal cuestión. Imposible aquí alargarme sobre el tema. Evidentemente la institucionalización administrativa del mal con el nazismo lo banaliza; que unos funcionarios grises y triviales asesinasen judíos como si trasquilasen ovejas nos informa de una animalización de ciudadanos sin precedentes.
Sin embargo, el holocausto en sí no es banal. Una tragedia así no puede ser banal. No creo que un asesinato masivo pueda nunca ser banal: lo que es banal son los procedimientos: la FORMA en que se llevó a cabo.
La banalidad del mal de la que habla Arendt es otra banalidad. Usted habla del ícono del diablo en el cine. De su irremediable deterioro, casi de su desprestigio.
No sé si resultaría conveniente reincorporar una imagen más lustrosa del demonio a nuestros sueños. De verdad que no lo sé.
Un abrazo.
P.S. para Bruce (16:23): sus "consejos" a Nicolás son perfectamente superfluos; no ha demostrado ser usted nada sagaz con su comentario. Relea usted, por favor, que le veo un tanto descolocado y sin saber cómo "reaccionar". ¡De nada, hombre!
Comentado por: Giulius el 07/6/2006 a las 18:40
Fatima volvio a meterme en tema y esta pregunta broto en mi cabeza: ¿Sabra Ratzinger entonces, donde se encontraba el diablo cuando Auschwitz ?
Ay ! Es casi una pregunta retorica...
Comentado por: Bruce el 07/6/2006 a las 18:05
El diablo no ha perdido fuerza, sólo se ha hecho más sutil, casi imperceptible. Antes era un peso pesado, pero ahora ese peso está mejor distribuido. Ya el mundo aprendió a convivir con él, sin miedo; porque lo que ven y es diabólico,manipulado por el príncipe del mal, lo justifican y dicen que así, que es sólo producto del comportamiento humano.
Comentado por: MNYC el 07/6/2006 a las 18:04
A mí me pareció bastante disparatado el comentario de Ratzinger. ¿Dónde estaba Dios?? Debería cuestionar el papel de la Iglesia en ese momento, no el papel de Dios, que no tuvo ninguna ingerencia en esa masacre (ni en ninguna de las que ocurren hoy en día).
Comentado por: Fátima el 07/6/2006 a las 16:52
Sagaz Nicolas. Te recuerdo que el blog de ayer del amigo Figueras se titulo: Heroes anonimos. ¡Ya tenes a alguien que se anima !
El valor de los actos de entrega y del amor, la belleza y la vida como algo digno de ser vivido, bueno, deberias releer a Figueras. Rescatista incansable de estos valores que vos mismo nombras.
Comentado por: Bruce el 07/6/2006 a las 16:23
¿Figueras prepotente? ¿Compadecerse del diablo es signo de arrogancia? No lo creo.
Un beso.
***A mi también me hizo gracia la película de Keanu Reeves y Al Pacino, un poco histriónico éste último, eso sí.
Comentado por: Ana María Berasategui el 07/6/2006 a las 15:10
¿Pobre diablo? Sí, es cierto que está muy banalizado por culpa de la cultura pop* (me encanta su apreciación, que considero muy sagaz, quizás irónica), pero yo no me compadecería demasiado de él. Es más (y se lo digo con muy buena leche), me parece un poco prepotente y arrogante titular su post de hoy como lo titula.
Nuestro diablo se ha hecho banal, pero, a la vista del horroroso nihilismo que domina las mentes de los ciudadanos del siglo XXI, diría que está más fuerte que nunca, puesto que cada vez son menos los que se atreven a hablar de héroes, del valor de los actos de entrega, de la belleza, del amor como valor en sí, de la vida como algo digno de ser vivido, etc. (Hoy en día no te resultará difícil congregar a una amplia audiencia hablando de temas escabrosos, macabros, de violaciones, de fealdades. En cambio, te tacharán de ingenuo por poco que digas que la vida es bella.
Esto muestra hasta qué punto es fuerte lo que podríamos denominar espíritu del mal.
Un abrazo.
*lo que llamamos cultura pop (nacida hacia los años sesenta) es, en su conjunto, una cultura de la diversión, del entretenimiento, del ocio, para compensar la cada vez mayor dureza, las cada vez más evidentes amarguras que procura el mundo competitivo del cada vez más despiadado neocapitalismo.
La cultura pop es, a grandes rasgos, una cultura de la evasión. A veces se pretende rompedora y reivindicativa, pero, en el fondo, es absolutamente cómplice del estado neocapitalista, como cualquiera sabe, una obviedad.
También es banal y alérgica a las grandes ideas, o, simplemente, a las ideas, y a todo pensamiento hermoso, porque todo pensamiento hermoso le molesta profundamente y le altera la digestión.
**Hoy no estoy especialmente inspirado; un poco cansado, sí estoy. ¡Y espero no sonar panfletario! LO que digo lo siento.
Comentado por: Nicolás el 07/6/2006 a las 15:04
Marcelo Figueras (Buenos Aires, 1962) ha publicado cuatro novelas: La batalla del calentamiento, El muchacho peronista, El espía del tiempo (traducida al francés) y Kamchatka (traducida al ruso, polaco y alemán y en 2006 al francés y al holandés). Algunos de sus relatos fueron publicados en antologías como La selección argentina. Este año ha sido su debut en la narrativa infantil, Gus Weller rompe el molde.
Ha escrito, junto con Marcelo Piñeyro, el guión de Plata quemada, premio Goya a la mejor película de habla hispana y considerada por Los Angeles Times como una de las diez mejores películas de 2000. También escribió el guión de Kamchatka (elegida por Argentina para representarla en el Oscar y una de las favoritas del público durante el Festival de Berlín); de Peligrosa obsesión, una de las más taquilleras de 2004 en Argentina; y de Rosario tijeras, basada en la novela de Jorge Franco (la película colombiana más vista de la historia, candidata al Goya a la mejor película de habla hispana).
Trabajó en el diario Clarín y en revistas como El Periodista y Humor, y el mensuario Caín, del que fue director. También ha escrito para la revista española Planeta Humano y colaborado con el diario El País.
Actualmente prepara su primer filme como director, una historia llamada Superhéroe.
La batalla del calentamiento (2006). Ediciones Alfaguara
Gus Weller rompe el molde (2006). Ediciones Alfaguara Infantil y Juvenil
Kamchatka (2003). Ediciones Alfaguara
El espía del tiempo (2002). Ediciones Alfaguara
Plata quemada. La película (2000). (En colaboración con Marcelo Piñeyro) Grupo Editorial Norma Literatura
El muchacho peronista (1992). Planeta
Filmografía
Rosario Tijeras (2005)
Fecha de Estreno: 26 mayo 2006
Dirección: Emilio Maillé
Guión: Marcelo Figueras; basado en la novela de Jorge Franco Ramos
Peligrosa obsesión (2004)
Fecha de Estreno: 16 de septiembre de 2004
Dirección: Raúl Rodríguez Peila
Guión: Marcelo Figueras sobre una idea de Carlos Luis Mentasti y Daniel Botti
Kamchatka (2002)
Fecha de Estreno: 17 de octubre de 2002
Coproducción con: España
Dirección: Marcelo Piñeyro
Guión: Marcelo Figueras sobre una idea de Marcelo Piñeyro y Marcelo Figueras
Plata quemada (2000)
Fecha de Estreno: 11 de mayo de 2000
Coproducción con: España, Uruguay y Francia
Dirección: Marcelo Piñeyro
Guión: Marcelo Piñeyro y Marcelo Figueras según la novela homónima de Ricardo
05/7/2008 18:46
yo lo admiraba demasiado era...
Publicado por: monica
05/7/2008 18:40
Sorry , no te quize ofender, y...
Publicado por: lilith
05/7/2008 14:17
Dear Lilith, sinceramente no...
Publicado por: figueras
05/7/2008 00:24
Todavia no termino de leer esto...
Publicado por: Lilith
05/7/2008 00:18
Publicado por: martin
04/7/2008 12:27
pusiste a bailar las palabras y...
Publicado por: Alba
04/7/2008 10:37
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03/7/2008 23:55
Marcelo: Ante todo, un saludo...
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03/7/2008 19:00
Publicado por: gonzalo
03/7/2008 08:42
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