El blog literario latinoamericano
Editado por La Oficina del Autor
sábado, 5 de julio de 2008
La vigencia de un clásico
Quizás sea la película de culto más cara de la historia, porque nació con vocación de blockbuster y fue un fracaso comercial. Pero desde su estreno, hace ya casi 25 años, convirtió a la mayoría de sus pocos espectadores en acólitos –entre los que por cierto me cuento. Blade Runner no ha dejado nunca de ser una de mis películas favoritas.
En aquel entonces atribuí mi fascinación a la mezcla entre la ciencia ficción y el film noir, dos de mis géneros favoritos: Rick Deckard (Harrison Ford) era Philip Marlowe en el siglo XXI. (Ya no estamos tan lejos del futuro descripto en la película: ¡faltan tan sólo trece años para el 2019!) Me gustaba además la descripción de ese mañana, que los films en que Hollywood juega al futurismo suelen pintar sintético y de colores brillantes y que Ridley Scott representaba oscuro, sucio y maloliente. Con el tiempo se hizo posible apreciar hasta qué punto Scott se había anticipado al presente: en su Babel cultural, en la inmigración masiva de los países periféricos hacia los centrales, en su manipulación de lo genético, en su descripción de las grandes empresas corporativas ocupando el sitial de las naciones, en la polarización de las clases sociales. Creo, incluso, que en Blade Runner oí por primera vez la palabra sushi. En el relato en off, que tanto resuena a film noir y que Ridley Scott dice detestar, Deckard aclara que sushi es el sobrenombre con que su ex esposa lo llama: “Pescado frío”.
Hoy estoy convencido de que, más allá de las satisfacciones superficiales que la película concede (en su dirección de arte, por ejemplo, que Scott explota al máximo como elemento narrativo: es posible verla más de veinte veces sin terminar de registrar la cantidad de elementos que el director incluyó en cada encuadre; ¡cada uno de ellos cuenta algo!), la fascinación que Blade Runner sigue ejerciendo sobre mí tiene que ver con su corazón. Blade Runner es una película sobre el más humano de los temas: la conciencia de la mortalidad. Al utilizar como villanos a unos androides que en esencia son una versión destilada de lo humano –más inteligentes, más bellos, más fuertes, pero con una “fecha de expiración” prefijada-, lo que Scott y los guionistas David Webb Peoples y Hampton Fancher hicieron fue poner en negro sobre blanco nuestro dilema cotidiano: ¿cómo vivir, sabiendo que más temprano que tarde habremos de morir?
Creo que he visto pocas escenas más conmovedoras que la de la muerte del androide Roy Batty (inolvidable Rutger Hauer), cuando cuenta las cosas que ha visto durante su corta existencia –y las emociones experimentadas en consecuencia- que ahora, al dejar de existir, se perderán para siempre. Y estoy seguro de que somos miles los que conservamos en la memoria sus palabras finales bajo el aguacero, ante la mirada azorada (¡conmovida!) de Rick Deckard: “All this things will be lost, like tears in the rain”. Todas estas cosas se perderán, como lágrimas en la lluvia.
Amo a Blade Runner porque es de esas películas que consigue explotar al máximo las potencialidades del cine. Es entretenida y provoca el pensamiento. Es imaginativa y a la vez piadosa. Es grave y ligera al mismo tiempo. Es una delicia para el ojo y también para el oído. (Ah, esa banda sonora de Vangelis…) Pone la cabeza en movimiento y también el corazón. En suma, es la clase de película que ilustra maravillosamente mi grito de ayer en contra del realismo: habla de cosas que nos son esenciales a todos pero lo hace de manera creativa, activando la imaginación.
La tengo en video, la tengo en laser y seré de los primeros en comprarme la versión multidisco en DVD que saldrá en el 2007, cuando se cumplan los 25 años de su estreno. Blade Runner es una de las películas que me llevaría a mi isla desierta.
[Publicado el 01/6/2006 a las 09:30]
Hola, buenas tardes a todos.
Estimado Marcelo, comparto lo que dices respecto a Blade Runner, completamente. El montaje del director, lo he visto tantas veces en VHS que ha empezado a deteriorarse el sonido..., menos mal que puedo gozar de la banda sonora en CD. Me enteré por la prensa de la próxima edición en DVD y experimenté un alegre agradecimiento hacia los dioses, pues me están gratificando en muchos sentidos. La espero, por las imágenes, por el guión, por el sonido, no sólo de la misteriosa música de Vangelis, sino por el conjunto de unas voces tan expresivas como los rostros. La belleza del sonido de cualquier idioma ya se sabe... depende de la voz.
La conciencia de la mortalidad, como dices, o el 'Tiempo suficiente' expresado por Roy al principio; y la cuestión del libre albedrio, en ese final dudoso planteado por Gaff '¿Pero quién vive?' me conmueven, aunque sea la milésima vez que las escuche y vea. El gran misterio de la vida y de nuestro mundo, inalcanzable por muchos años que vivamos...
¿Quién no ha experimentado alguna vez la amargura de una despedida inevitable? Y, sin olvidar, sobrevivimos. Podría incluso suceder que nos transformemos en algo mejor y más bello. Quién sabe...
Saludos amistosos
Comentado por: francesca el 01/6/2006 a las 22:17
Sí, Ana María, seguramente se trata de un elitismo (o aristocratismo) mal entendido: lo que gusta a miles o millones de espectadores no puede gustarme a mí. Como si te desagradase, por ejemplo, que una persona a la que no valoras especialmente, coincidiese contigo en la apreciación de algo.
¿Me equivoco?
Comentado por: Nicolás el 01/6/2006 a las 21:21
¡Y un despiste me he dejado olvidada en el encabezamiento del comentario la fecha en la que apareció el artículo suyo mencionado!
Comentado por: Ana María Berasategui el 01/6/2006 a las 21:13
22/05/06 | Enlace permanente | Comentarios (25)
Hoy he tenido un día tontísimo, desde que me he levantado hasta ahora mismo. Pero al mismo tiempo he descubierto algo: mis prejuicios respecto a las películas que atraen masivamente al espectador. Por eso no vi "Matrix" cuando la estrenaron; por eso tampoco he visto "Pulp fiction" y tantas otras.
Me recuerda esto que usted también señaló hace unos días (en el artículo "El lado luminoso de la luna" y a propósito del fenómeno Harry Potter) su desconfianza hacia cierto tipo de booms
"Suelo desconfiar de estos booms, lo cual me induce a cometer errores (el boom Kundera hizo que tardase años en leer La insoportable levedad del ser) y en otros casos me previene de cometerlos."
Sí, está claro que todos cometemos a veces errores. En cuanto pueda, veo "Matrix".
Comentado por: Ana María Berasategui el 01/6/2006 a las 21:11
figueras,amigo,vaya peaso de comentario,creo has escrito lo q yo diria de ese gran film
pero no le eches todos los meritos a scott...habla de dik van o como se llame o de moebius..si ,si es una obra maestro,futurista total..hablaria mas pero no tengo tiempo
un saludo
Comentado por: jevi-llano el 01/6/2006 a las 18:28
Menudo día hoy, cierro..oh!
Menudo mensaje el de la película Jhony Guitar... sólo Jhony si puedo ser yo... es alucinante un mnesjae en esa época que reivinda la fuerza de la mujer frente a la maldad de las mujeres sometidas . Alucinante y hermosa, genial
Enea
Comentado por: Enea el 01/6/2006 a las 16:54
Si vió Jhony Guitar, recordará una escena ( mil veces Jony... sólo mi Jony, y fíjese que dice eso cuando lucha sola)
la escena. Ella le deja que le abroche el cinturón del pantalón ( en esa época, pantalón) le mira intensmaente, le da el consentimiento y .... es como si deijese lo demás lo haré lo haré yo sola ( aún no entiendo como la permitieron) la van ahoracar, sobre todo las mujeres y entonces llega él... uah8 (ante todo el amor)
hermoso su texto
Enea
Comentado por: Enea el 01/6/2006 a las 16:36
Comentado por: La simpática bloguera el 01/6/2006 a las 15:57
Sólo una película? entonces sólo ella: Jony Guitar, por la fuerza que tiene ella. Contratodo, contra todo pronóstico el oeste es ella. Bravo
Enea
Comentado por: Enea el 01/6/2006 a las 15:15
No se lo creerá, Marcelo, pero yo aún no he visto Matrix, que tanto alababa ayer.
Sí he visto "Blade Runner", pero no me la llevaría a una isla desierta a menos que me "dejasen" irme con muchas películas.
Comentado por: Ana María Berasategui el 01/6/2006 a las 14:58
Marcelo Figueras (Buenos Aires, 1962) ha publicado cuatro novelas: La batalla del calentamiento, El muchacho peronista, El espía del tiempo (traducida al francés) y Kamchatka (traducida al ruso, polaco y alemán y en 2006 al francés y al holandés). Algunos de sus relatos fueron publicados en antologías como La selección argentina. Este año ha sido su debut en la narrativa infantil, Gus Weller rompe el molde.
Ha escrito, junto con Marcelo Piñeyro, el guión de Plata quemada, premio Goya a la mejor película de habla hispana y considerada por Los Angeles Times como una de las diez mejores películas de 2000. También escribió el guión de Kamchatka (elegida por Argentina para representarla en el Oscar y una de las favoritas del público durante el Festival de Berlín); de Peligrosa obsesión, una de las más taquilleras de 2004 en Argentina; y de Rosario tijeras, basada en la novela de Jorge Franco (la película colombiana más vista de la historia, candidata al Goya a la mejor película de habla hispana).
Trabajó en el diario Clarín y en revistas como El Periodista y Humor, y el mensuario Caín, del que fue director. También ha escrito para la revista española Planeta Humano y colaborado con el diario El País.
Actualmente prepara su primer filme como director, una historia llamada Superhéroe.
La batalla del calentamiento (2006). Ediciones Alfaguara
Gus Weller rompe el molde (2006). Ediciones Alfaguara Infantil y Juvenil
Kamchatka (2003). Ediciones Alfaguara
El espía del tiempo (2002). Ediciones Alfaguara
Plata quemada. La película (2000). (En colaboración con Marcelo Piñeyro) Grupo Editorial Norma Literatura
El muchacho peronista (1992). Planeta
Filmografía
Rosario Tijeras (2005)
Fecha de Estreno: 26 mayo 2006
Dirección: Emilio Maillé
Guión: Marcelo Figueras; basado en la novela de Jorge Franco Ramos
Peligrosa obsesión (2004)
Fecha de Estreno: 16 de septiembre de 2004
Dirección: Raúl Rodríguez Peila
Guión: Marcelo Figueras sobre una idea de Carlos Luis Mentasti y Daniel Botti
Kamchatka (2002)
Fecha de Estreno: 17 de octubre de 2002
Coproducción con: España
Dirección: Marcelo Piñeyro
Guión: Marcelo Figueras sobre una idea de Marcelo Piñeyro y Marcelo Figueras
Plata quemada (2000)
Fecha de Estreno: 11 de mayo de 2000
Coproducción con: España, Uruguay y Francia
Dirección: Marcelo Piñeyro
Guión: Marcelo Piñeyro y Marcelo Figueras según la novela homónima de Ricardo
05/7/2008 00:24
Todavia no termino de leer esto...
Publicado por: Lilith
05/7/2008 00:18
Publicado por: martin
04/7/2008 12:27
pusiste a bailar las palabras y...
Publicado por: Alba
04/7/2008 10:37
Publicado por: valeria
03/7/2008 23:55
Marcelo: Ante todo, un saludo...
Publicado por: Daniel
03/7/2008 19:00
Publicado por: gonzalo
03/7/2008 08:42
Publicado por: lolichka
02/7/2008 21:54
Barenboim solidario. Barenboim...
Publicado por: Carmen
02/7/2008 15:58
Y lo hace con la fuerza y el...
Publicado por: Mayté
02/7/2008 10:02
Totalmente de acuerdo Marcelo,...
Publicado por: Lourdes
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