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El Boomeran(g)

El blog literario latinoamericano

Editado por La Oficina del Autor

viernes, 4 de julio de 2008

Blog de Marcelo Figueras

El lado luminoso de la luna

¿Hay algo más que decir sobre El código Da Vinci? Hace algunos meses escribí sobre la extraña sensación que produce eso de viajar de uno a otro país y encontrar cada ciudad tapizada por las mismas imágenes, como si todas las ciudades hubiesen sido convertidas en la misma ciudad, aboliendo la noción del espacio; pero en esta ocasión Hollywood superó sus previas marcas y el planeta entero fue davincificado. El desarrollo de los medios de comunicación, financiado por las grandes empresas y por ende sensible a su poder, hace hoy posible la transmisión de una información en simultáneo y a escala mundial. Lo cual es casi igual a decir que es capaz de crear una nueva realidad. Imaginen lo que podría ocurrir si esos medios fuesen utilizados para promover conciencia, o para colaborar con la educación o con la salud de la humanidad. (Porque lo que pueden hacer cuando son utilizados para crear miedo ya lo sabemos, por triste experiencia.)

Yo no leí la novela. Suelo desconfiar de estos booms, lo cual me induce a cometer errores (el boom Kundera hizo que tardase años en leer La insoportable levedad del ser) y en otros casos me previene de cometerlos. (Cuando al fin lo intenté, no pude terminar de leer ni siquiera el primer libro de Harry Potter.) Si tuviese que guiarme por las citas del texto que A.O. Scott incluyó en su crítica de la película en el New York Times, debería colegir que Dan Brown escribe con los pies. Pero vi la película, que no es más que un entretenimiento típico de esos que son la especialidad de Hollywood, y nada más que eso; Misión imposible III es mejor, por mencionar una referencia reciente, aunque sea menos estimulante a la hora de sugerir tópicos de conversación. Supongo que tanto Leonardo y tanto Louvre y tanta criptografía y tantas teorías non sanctas sobre el origen de la Iglesia le han dado a los lectores la sensación de que se entretenían y consumían cultura al mismo tiempo, dos beneficios por el precio de un único libro.

Una de las cosas destacables es, precisamente, que el fenómeno Da Vinci haya sido disparado por un libro. Vivimos una época que se complace en vaticinar a diario la muerte de este soporte artístico e informativo. Las causas de esta muerte anunciada son variadas y complejas, pero no deberíamos dejar de mencionar algunas, por esenciales. El desarrollo de los medios electrónicos, por ejemplo, que la gente asume como virtualmente gratuitos. (La gente piensa que sólo paga la radio, la TV y su ordenador cuando los compra, ya que el servicio es barato y se le pierde entre los gastos habituales, mientras que los libros siguen siendo objetos de un gasto excepcional, y por ende suntuario.) Otra causa indiscutible es la caída a pico de los niveles educativos, con su corolario inevitable: la pérdida del placer que se deriva de la lectura.

Más allá de que los libros en sí mismos dejen mucho que desear, fenómenos como el de Harry Potter y el de este Código demuestran que una ficción libresca puede poner en marcha aun hoy la imaginación de un planeta. Yo no creo que esta sea una mala noticia, todo lo contrario. Si esto ocurre en pleno apogeo del servicio de internet, ¿por qué no esperar que mañana el fenómeno se repita con un nuevo Kundera o un nuevo García Márquez? (Por cierto, en el último número de la revista Esquire, Salman Rushdie admite que le hubiese gustado escribir Cien años de soledad.)

Existen muchas formas de contar la Historia de la humanidad, pero pocas tan apropiadas como las que cuentan los mismos relatos que marcaron la Historia: el Antiguo Testamento, el Nuevo, el Corán, las obras de Shakespeare, las novelas de Cervantes, la Comedia de Dante, las pesadillas de Kafka, los sueños de Freud, la espera absurda descrita por Beckett. Somos hijos de estos libros, que han pintado el paisaje en el que viajan nuestras almas. Que Dan Brown y J. K. Rowling no hayan producido ninguna obra que esté a esa altura no debería sorprender a nadie, en un mundo donde el valor de los libros ha sido puesto en discusión –y en el que la literatura, consecuentemente, tiende a convertirse en el último refugio de los cobardes. Lo bueno que se desprende de su éxito es que certifica que no estoy descaminado al seguir esperando la salida de libros que incendien la imaginación del mundo.

Yo soy optimista. Por eso escribo.

[Publicado el 22/5/2006 a las 11:00]

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Comentarios (25)

  • Ya, act?o, act?o. A veces no me salen las tildes. Y me sale cada mounstrito que me asusta. Que hago? Que muevo? Que aprieto? Que teclas aplasto? Gracias.

    Comentado por: MaryNew York el 23/5/2006 a las 06:20

  • Enea, creo que no nos comprenden jajaja. Por lo general los genios son incomprendidos. No es nada raro esconderse detrás de la cortina, lo raro sería esconderse delante. Jajaja. Si hoy no me rio mañana me muero.Y en referencia a la piel de las mujeres y el psico, se justifica su proceder, es un hombre que le gusta tener a las mujeres encima. Y después se quejan que somos muy controladoras. Cuando voy al teatro generalmente no actuo, actuo cuando estoy en casa, hago de mamá, de hija, de amiga, de joven y de etc. El papel que mejor represento es el de joven; será porque no soy tan...pero tan tan joven como el espejo me dice. chao, gracias por hacerme reir.

    Comentado por: MaryNew York el 23/5/2006 a las 06:06

  • ¡Y yo me creía que era rara!!......

    Comentado por: La simpática bloguera el 23/5/2006 a las 05:02

  • Entonces buenas noches y raiz cuadrada, qué buena, me fascina el paldar de quien es más para ser simplemente un poquito a ratos hundido en una butaca de un cine... con o sin palmitas... pero por favor...apaguen las luces, no hablen, tengo vido pero quiero esta pantalla y esta sala...

    pues que cuando no podía me escondía detrás de las cortinas y así por el mismo dinero veía dos películas... me gusta el cine y ahora lo veo bien... me encanta...

    (me gusta más el teatro.. pero...)

    ah! que no se me olvide, el texto pues... otra escena que me dejó pensando es... como es posible que si nunca ha cogido un arma sepa tirarse también al suelo y matar perfecto ! es cine!!!!!!!!!!!, entonces, bien
    Misión Imposible tres 8 debo llevar antifaz pues no me gusta la violencia en el cine, y entonces me lo pongo, me da igual qué piensen los demas, yo lo llevo. No me gustan esas escenas, cuando entré la primera vez,... pensé, sal Enea.... ah!, pero bueno pasó y fue calma.
    Creo también que el psicópata está perfectamente caracterizado... el punto cuando dice: quería que la vieses morir a ella.... pero no... que te vea ella morir a ti... qué retrato ni el lobo del silencio lo consiguió también, ese el que se hacia trajes con la piel de las mujeres.

    Un gusto New... Y

    Comentado por: Enea el 22/5/2006 a las 23:34

  • Enea,

    saludos

    Comentado por: MaryNew York el 22/5/2006 a las 23:17

  • Yo también soy optimista, por eso te leo. A veces por leer tan rápido no te entiendo por eso te releo, o sea que soy optimista al cuadrado pensando que la segunda vez te voy a entender.

    Comentado por: MaryNew York el 22/5/2006 a las 23:16

  • uy!

    pues con sal por favor... uf! qué intenso, detrás de las cortinas estuve a veces cuando el dinero no llegaba pa dos entradas y menos pa la esquina de las palomitas... cuando se apagaban las luces y sin marido buscaba una butaca vacía y veía la siguiente película

    qué bueno, me encantó
    Enea

    Comentado por: Enea el 22/5/2006 a las 23:12

  • El resultado de todo ese entramado mediático sobre la controversial película dió como resultado la nada envidiable suma de 224 millones en su estreno mundial. Una cuantía millonaria también generó la venta del libro que sí leí,justamente para admirar más a los buenos escritores que cada vez son menos. Y sobre la película no voy a ser parte colaboradora para que esos millones aumenten en 10 dólares ( valor de la entrada en salas norteamericanas) Igual pasó con las películas de Harry Potter y la Pasión de Cristo, la que llevó abundante sangre y la que la omite.Ni un medio para ellos de mis pobres bolsillos, si digo lo contrario me cae el IRS(taxes). Mientras que la juventud y la no juventud hacía grandes colas por adquirir el libro de Harry Potter y también para ver la película, pensé que me estaba perdiendo algo. Algún acontecimiento histórico. Qué me estoy perdiendo? No voy a ser parte de la historia, me decía. Qué obsoleta estoy , no sigo la corriente. Luche contra mi y tuve problemas existenciales. Después de un observar a consciencia el histerismo de la gente por adquirir el libro calientito salido del horno; después de ver como la gente se amanecía envuelta en el frio y la magia de Harry; ver familias: padre, madre , hijos con los lentes característicos del mago personaje, saqué la conclusión que ...ya sé lo que me perdí. Algo de lo que mi queridísimo esposo me da y le gusta hacer cuando las luces de la sala se apagan y nadie nos ve....Sí...me perdí saborear el pop corn( palomitas de maíz ) sin mantequilla, por favor ,gracias.Ah... si puedes una Snapple de peach. Viva el spanglish, mentira que se muera.


    Comentado por: MaryNew York el 22/5/2006 a las 23:02

  • y lo peor sin recibir respuesta durante todo este tiempo.

    Comentado por: desde Singsing el 22/5/2006 a las 20:38

  • es tan libre y elegante que ha estado pegada 12 años al correo de un escritor Que manera tal fatal de ser obsesivamente libre

    Comentado por: Jose Feliciano desde Singsing el 22/5/2006 a las 20:36

  • Ana María es una de las personas más libres que conozco: al menos no conozco a nadie menos determinado que ella por la familia y el entorno. Os lo juro.

    Comentado por: Olga Trevijano el 22/5/2006 a las 19:37

  • Esto es el Código Da Vinci, la peli... y la están contando ( es que no la he visto) o es una pelea en lectura alta. Bueno, no importa. Lo que me sugirió el texto es el péndulo, cuando el se gira mira por la ventana hace el contorno de los edificios y ya está. Ese valor de la rapidez del intelecto en acción es lo que me gustó. Me refiero a Misión Imposible III.

    Sí, al principio pensé bueno abren la voz de lectura pero creo que es más comercio, sin asegurarlo, si esos lectores leyesen más después y otros temas ligeros pero de otro estilo no sé...
    Enea

    Comentado por: Enea el 22/5/2006 a las 17:42

  • Hola Olga,
    No, todo bien, que Ana responda cuando tenga tiempo, no hay drama. No me tomo nada a pecho, está todo bárbaro.

    El tema es que si Ana cree que yo conozco a Azúa no puedo hacer nada para convencerla de lo contrario, sólo decirle que charle con algún psicólogo cognitivo (incluso un lacaniano, pero para ellos no es tan central), para que vea que es un tema ultra divulgado en la psicología: no es algo que inventó ella o yo, ¿me entienden?, sino que se estudia en la universidad.

    Pasa que en Argentina estamos muy familiarizados con el análisis, todos vamos a terapia casi por deporte, todos leemos sobre psicología.

    Besos,
    Matilde.

    Comentado por: Matilde ( de Stendhal) el 22/5/2006 a las 17:33

  • Compararte con Kafka es una arrogancia tu eres una perfecta desconocida, pobre Azua ya se que el fue tu victima Ana María el próximo será Marcelo que me corten un huevo si me equivoco Serías tan amable María de portarte como una mujer y ventilar tus intimidades en otra parte me parece de mal gusto que utilices el espacio de Marcelo con tus bobadas.

    Comentado por: Maria es una piedra en el zapato. el 22/5/2006 a las 17:30

  • Me olvidaba de decir que yo tampoco pude pasar de las veinte primeras páginas de Harry Potter: ¡Era todo tan previsible, Marcelo! ¡Y tan pobre! Es lo que decías hace poco: el arte poco elaborado no te satisface. Necesitas una cierta sofisticación.
    P.S. Amiga Matilde, me dice Ana María que le es imposible responderte hoy, que tengas una poca paciencia, que le parece imposible que no conozcas a Félix de Azúa, que no le tomes el pelo por favor, que si eres obsesiva.

    Comentado por: Olga Trevijano el 22/5/2006 a las 17:14

  • Hola Ana, ¡volví!

    Pero no, no tengo idea de Azúa, jamás lo leí (sólo sé que está en el blog de acá al lado), ¿me lo recomendarías? ¿Por cuál libro se puede empezar?

    Lo de la vida como ficción o construcción es un tema que trato con mi psicóloga (si revisás mi texto, seguro dije algo de mi analista o de la psicología) Ella no es lacaniana sino cognitiva, que es un tipo de análisis bastante nuevo en BsAs y viene de USA (Y esto de armar relatos también lo tienen los lacanianos, pero en otro sentido; es decir, es algo muy divulgado)

    El tema es que uno adopta un punto de vista sobre uno mismo (que es el que uno puede, nada más, siempre condicionado por el subtexto de nuestro entorno y padres y esas cosas que dicen los psicólogos) Entonces, a partir de ahí construís una imagen tuya, un relato sobre vos, pero que no tiene porqué ser verdadero (está todo lo que uno se niega a asumir que queda bien escondido en el inconsciente o lo que uno solamente no alcanza a ver porque adoptó ese punto de vista y no otro) Los cognitivos están para que uno modifique ese punto de vista y así pueda uno cambiar el relato. ¿Se entiende la idea? Por ejemplo, el otro día leía en la sala de espera un artículo sobre la fobia social y decía que el que desarrolla ese tipo de patología lo hace porque construye un relato (sobre los otros) en el cual sólo puede ser juzgado. Y al creer que el resto lo critica todo el tiempo (ese sería el relato) empiezan con esos ataques de ansiedad cuando están en público y, en consecuencia, para evitar ese mal trago, se recluyen. La fobia social sería consecuencia de un relato erróneo.

    Bueno, yo lo decía por esto en particular lo de la vida como superposición de relatos (para mí fue como una VERDAD REVELADA por el análisis, pero para los psicólogos es un tema cotidiano de estudio) Si te interesa el asunto desde este punto de vista le puedo pedir a mi analista que me dé títulos puntuales para recomendarte.

    Besos,
    Matilde.

    PD. Si tenés ganas, contame el sentido que vos le diste a esa idea. ¿También hablabas de esto en particular o algo diferente? ¡Es un tema interesantísimo!

    Comentado por: Matilde ( de Stendhal) el 22/5/2006 a las 17:06

  • De pequeña y adolescente me llamaban en casa "señora luna".
    Gracias a su post de hoy he recordado esa circunstancia de mi pasado.
    También he recordado lo importante que es la luminosidad.
    Dejar que la luz entre en nuestras vidas.
    Intentar salir de la oscuridad.
    Me gustaría volver a ser una señora luna.
    Muchas gracias por su escrito, Marcelo.

    Comentado por: Olga Trevijano el 22/5/2006 a las 17:04

  • Ana María no está casada. Tiene "noviete" y estuvo escribiendo durante doce años a Félix de Azúa. Ahora le parece que están usando fragmentos de sus cartas en este blog.
    Marcelo esta comprometidísimo y, sin embargo, le previenen contra Ana María. ¿Por qué?

    Comentado por: Araceli Llompart el 22/5/2006 a las 16:41

  • Quizás todos los artistas seamos un poco obsesivos.
    Kafka el primero.
    pero yo escribí a ese escritor no por obsesión sino por necesidad y placer.
    Claro que puede ser difícil de entender, no lo niego.
    Seamos elegantes, Matilde.

    Comentado por: Ana María Berasategui el 22/5/2006 a las 16:22

  • Querido Betancour,
    efectivamente no estoy casada. Y me pareció de pésimo gusto ese comentario de "Javier Acolchado" (¿o sería je-villano?) compadeciendo a mi marido por estar casado conmigo.
    Se ve que cuando una escribe en un blog debe estar preparada para digerir mensajes de ese tipo.
    Un noviete sí tengo. Pero ¿qué entiendes tú por noviete?
    Un abrazo.

    P.S. ¿Alguien te enseñó las cartas, Matilde?
    ¿Conoces a Azúa?
    Si le conoces, recuérdale por favor que las cartas eran privadas. Esto es, estaban dirigidas SÓLO a él. Sé tan buena y hazme este favor.

    ***Me recuerdas muchísimo a un personaje que Saint-Simon recuerda en sus memorias. No era muy bueno, que digamos.

    Comentado por: Ana María Berasategui el 22/5/2006 a las 16:17

  • Hola Ana,
    ¡Me impresiona muchísimo la coincidencia a mí también y muy gratamente! Me estoy yendo a hacer un trámite corto, pero ahora vuelvo y te cuento brevemente el sentido exacto de lo que dije a ver si, en lo profundo, las dos hablamos de lo mismo (me impresionaría doblemente!!!!)

    Besos,
    Matilde

    Comentado por: Matilde ( de Stendhal) el 22/5/2006 a las 15:58

  • Cuidado Marcelo, esta mujer Ana María Berasategui parece una persona obsesiva, es mejor tratarla con pinzas y guantes.

    Comentado por: Una piedra en el zapato el 22/5/2006 a las 15:31

  • ¿En serio, Ana?
    Aún te veo bastante preocupada por tu imagen, dicho sea de paso.
    No quieres decepcionar a Marcelo.
    Y ¿desde cuando estás tú casada? Ese noviete que tienes, también va en serio?
    Un beso.

    Comentado por: B. Betancour el 22/5/2006 a las 14:39

  • Disculpad, quería decir:
    "Era un escritor al que admiraba (y aún SIGO admirando como escritor)

    Comentado por: Ana María Berasategui el 22/5/2006 a las 13:48

  • Querido Marcelo,
    aunque quizás haya dado otra imagen de mi misma, yo también soy, EN EL FONDO, optimista: por eso escribo aquí.
    Necesito escribir, pero me pasa una cosa muy curiosa: necesito saber para quién escribo.
    Necesito tener presente el rostro de mi lector cuando me enfrento al papel en blanco.
    Por eso he estado escribiendo durante un período aproximado de doce años a un escritor sin esperar nunca una respuesta por su parte (de hecho, él me escribió una única vez: respondió a mi primera carta: me agradecía la muestra de amistad que ésta representaba, me animaba a seguir dirigiéndome a él siempre que lo necesitara, que me apeteciera, etc.)
    Era un escritor al que admiraba (y aún admirando como escritor); era un escritor del que me conozco todos sus libros prácticamente de memoria. Su imagen me hacía esforzarme, hacía que yo intentase sacar lo mejor de mi misma.
    Ahora empiezo a encontrar otros canales de expresión. Quizás no tenga tanta importancia para quien escribes. La cuestión es expresarse cuando se tiene la necesidad de hacerlo.
    Un beso.


    P.S. Matilde, me impresionó mucho ver reproducido en uno de tus mensajes una reflexión que parecía sacada, frase por frase, de una de mis cartas a este escritor. ¿Te la recuerdo? Dice así (la pongo en mayúsculas porque también copio el contexto en el que aparece):

    Ana María, vos te preguntás: ¿Por qué otorgar tanta importancia en nuestras vidas a las FICCIONES, sean del tipo que sean?. Las ficciones no son nada diferente a la vida misma (me causa gracia la gente que separa el arte de la vida como si se tratara de dos esferas no integradas... ¿O será una deformación profesional propia?) Es decir, LA VIDA NO ES MÁS QUE UNA SUPERPOSICIÓN DE RELATOS, DE CONSTRUCCIONES: el relato que yo elijo contarme de mí misma, el que elijo contar de los demás, el que creo que los demás cuentan sobre mí, los que efectivamente cuenta el resto sobre sí mismos y sobre los otros y un largo etcétera. Porque incluso eso que creemos que somos no es más que una construcción, el relato que elegimos contarnos de nosotros mismos; ergo, la vida es ficción.

    publicado por: Matilde ( de Stendhal) | 18/05/06 a las 19:44

    *************
    he intentado mostrar, por una vez en mi vida, las tripas



    Comentado por: Ana María Berasategui el 22/5/2006 a las 13:46

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Biografía

Marcelo Figueras (Buenos Aires, 1962) ha publicado cuatro novelas: La batalla del calentamiento, El muchacho peronista, El espía del tiempo (traducida al francés) y Kamchatka (traducida al ruso, polaco y alemán y en 2006 al francés y al holandés). Algunos de sus relatos fueron publicados en antologías como La selección argentina. Este año ha sido su debut en la narrativa infantil, Gus Weller rompe el molde.

 

Ha escrito, junto con Marcelo Piñeyro, el guión de Plata quemada, premio Goya a la mejor película de habla hispana y considerada por Los Angeles Times como una de las diez mejores películas de 2000. También escribió el guión de Kamchatka (elegida por Argentina para representarla en el Oscar y una de las favoritas del público durante el Festival de Berlín); de Peligrosa obsesión, una de las más taquilleras de 2004 en Argentina; y de Rosario tijeras, basada en la novela de Jorge Franco (la película colombiana más vista de la historia, candidata al Goya a la mejor película de habla hispana).

 

Trabajó en el diario Clarín y en revistas como El Periodista y Humor, y el mensuario Caín, del que fue director. También ha escrito para la revista española Planeta Humano y colaborado con el diario El País.

 

Actualmente prepara su primer filme como director, una historia llamada Superhéroe.

Bibliografía

La batalla del calentamiento (2006). Ediciones Alfaguara

Gus Weller rompe el molde (2006). Ediciones Alfaguara Infantil y Juvenil

Kamchatka (2003). Ediciones Alfaguara

El espía del tiempo (2002). Ediciones Alfaguara

Plata quemada. La película (2000). (En colaboración con Marcelo Piñeyro) Grupo Editorial Norma Literatura

El muchacho peronista (1992). Planeta

 

Filmografía

Rosario Tijeras (2005)
Fecha de Estreno: 26 mayo 2006
Dirección: Emilio Maillé
Guión: Marcelo Figueras; basado en la novela de Jorge Franco Ramos

Peligrosa obsesión (2004)
Fecha de Estreno: 16 de septiembre de 2004
Dirección: Raúl Rodríguez Peila
Guión: Marcelo Figueras sobre una idea de Carlos Luis Mentasti y Daniel Botti

Kamchatka (2002)
Fecha de Estreno: 17 de octubre de 2002
Coproducción con: España
Dirección: Marcelo Piñeyro
Guión: Marcelo Figueras sobre una idea de Marcelo Piñeyro y Marcelo Figueras

Plata quemada (2000)
Fecha de Estreno: 11 de mayo de 2000
Coproducción con: España, Uruguay y Francia
Dirección: Marcelo Piñeyro
Guión: Marcelo Piñeyro y Marcelo Figueras según la novela homónima de Ricardo

Obras asociadas

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