El blog literario latinoamericano
Editado por La Oficina del Autor
domingo, 6 de julio de 2008
El cine es mi religión
Siempre creí que el cine era una experiencia religiosa. Y no de cualquier religión, sino de una muy específica, y en un tiempo específico: el primer cristianismo, aquel de las catacumbas. Por la oscuridad en que transcurrían las reuniones, por la consagración a algo que aparece más grande que la vida misma, por la consciencia de formar parte de un culto para iniciados y –last but not least- por la veneración debida a un narrador perdurable, en este caso Jesús; el hombre hablaba en parábolas porque conocía el valor que la gente concede a las buenas historias. En lo profundo de aquellos túneles iluminados por velas, los primeros apóstoles también contaban historias, las historias de Jesús y sobre Jesús. Ellos, los portadores de la luz, fueron antecesores de los Lumiére.
Volví a pensar en esto al leer el libro Down And Dirty Pictures: Miramax, Sundance and the Rise of Independent Film, de Peter Biskind. Al relatar la consagración de Quentin Tarantino en los años 90, Biskind define el momento en que el cine dejó de ser aquella religión de catacumbas: “Con el advenimiento del video, una cultura de la escasez se transformó del día a la noche en una cultura de la abundancia, despojando al cine de su halo hierático, la mística de la imagen que había inspirado a críticos católicos como André Bazin… El video fue para el cine como la Reforma protestante. Considerado desde siempre un ‘arte democrático’, el video lo democratizó aún más, convirtiendo en irrelevantes a los intermediarios: los críticos / maestros, los sacerdotes de la religión del cine”. Al rechazar a los académicos, los nuevos cinéfilos rechazaron también a las películas de las que eran campeones. Por eso “adolescentes tardíos como Tarantino prefieren sus películas de artes marciales antes que Eisenstein o Renoir”, dando lugar a lo que Biskind define como “un nuevo brutalismo”.
No me disgusta el hecho de que cada cinéfilo arme su propio panteón sagrado; a esta altura me siento más gnóstico que católico oficial, así que creo que cada persona puede experimentar la divinidad sin necesidad de intermediarios. (Procedo de la misma forma con la literatura, que es mi otra religión: a sus sacerdotes, aquellos que se creen dueños de la Verdad literaria, también me los paso por el forro.) Pero el cambio que posibilitó el video no se limitó al acceso a los títulos del cine, sino también a las cámaras. El desarrollo de la tecnología digital hace de cada persona un director potencial. En los últimos tiempos causó sensación un documental autobiográfico llamado Tarnation, armado básicamente a partir de videos familiares: lo que importa no es tanto el soporte o el origen del material, sino la construcción del relato.
Lo que no ha cambiado demasiado es la circulación del material. Cualquiera puede armar su propia película, pero eso no significa que pueda exhibirla en las mismas pantallas que difundirán El código Da Vinci. Lo cual demuestra que todo cineasta potencial sigue sujeto a la autoridad de distribuidores y exhibidores. Es verdad que existe internet, otra instancia democratizadora; pero para que alguien vea mi película si la cuelgo allí necesito que se entere de que existe, y esto supone alguna forma de publicidad. Así como los sacerdotes contaban con el poder secular para que pusiese en caja a los herejes, los fabricantes del cine industrial cuentan con sus propios socios capitalistas, los dueños de las bocas de exhibición.
Quizás algún día la Reforma triunfe y esta religión del cine se transforme en un instrumento de iluminación para todos y cada uno de los que se asomen a ella. Pero por el momento seguimos batallando con aquellos que aseguran tener el copyright de dios.
[Publicado el 18/5/2006 a las 09:30]
Es ist so ein Genuss, Ihre täglichen Artikel zu lesen! Nicht nur weil ich dabei auf sehr schöne Weise Ihre interessante Sprache besser kenne, sondern auch weil ich viel somit lerne, vor allem über moderne Musik.
Liebe Grüsse
Comentado por: Marcus Freund el 19/5/2006 a las 13:01
La Religión del Ateo
Sí, soy uno de esos, agnóstico si prefieren, pues no se puede no creer en nada. Mi religión: el cine, la literatura, la música.
Cuando leí el comentario de Ana María me sacudió la sensación de frialdad de alguien ajeno a la condición humana. Pero, ¿sabes? creo que lo que quiso expresar (o al menos asi prefiero creer, perdonen mi prepotencia) es que hay que ser crítico, muy auto crítico, sobre todo. Algo esencial que he aprendido a través del contacto con los cristianos protestantes aquí en EEUU: no se deber fanático, de nadie ni de nada! el fanatismo y la ciega convicción de haber sido bañados con el agua de la verdad absoluta es algo que nos aleja como ser humanos de nuestros similares, y sobre todo, nos aleja de cualquier verdad. Por eso, sí, el cine es para mí una auténtica religión, corrompida, predicada a veces por personalidades que ensucian su nombre, con parámetros dictaminados por instituciones que cambian las reglas de juego a su favor, y hasta con un Dios que a veces nos deja a merced de la injusticia. Pero, como en todas las religiones, uno se puede acercar a ese poder sublime de una manera personal, desechar la mierda y las fórmulas comerciales, los esquemas y las rutas predeterminadas del alcanzar el Nirvana y apreciar el arte que ha sido forjado por el amor al arte, llenarnos de sus ficciones no porque nuestras vidas carezcan de profundidad, sino por que como seres humanos, las experiencias y emociones de otros, a través en este caso de las miles de imágenes con tono y color propio, enriquecen nuestro paso por el ya ajeno, inhumano, solitario, y desarraigado camino que es la vida. No soy fanático, no pierdo el sentido crítico, ni la ecuanimidad, pero me emborracho con Bogart en Casablanca, y dejo de existir con Chaplin en Limelight. Si la vida es una puta, ¿por qué al menos no disfrutar el orgasmo?
Comentado por: Carlos, preso en Disneyworld el 19/5/2006 a las 05:23
Marcelo,
Antes que nada, ME ENCANTÓ lo que dijiste. Pero quiero aclarar algo que no tiene que ver con el nudo de tu artículo, pero sí con algo que mencionaste y se trata de un error demasiado instalado en la gente como para dejarlo pasar. Y es que vos decís: "...el primer cristianismo, aquel de las catacumbas. Por la oscuridad en que transcurrían las reuniones...", "En lo profundo de aquellos túneles iluminados por velas, los primeros apóstoles también contaban historias, las historias de Jesús y sobre Jesús"
Las catacumbas no fueron un lugar de reunión para los primeros cristianos, y para cuando se construyeron los primeros apóstoles ya le estaban haciendo compañía a Cristo desde hacía rato (Santiago en el 44, Pablo en el 64/67, por ej) Divido la explicación porque no se va a entender nada.
Las catacumbas:
Se empiezan a construir en el último cuarto del SII ( algunos las sitúan un poco antes, mediados del siglo II) y quedaron en desuso por cuestiones económicas a principios del SVI. Ninguna catacumba se pensó ni se utilizó para ceremonias durante las persecuciones. Ya por el 250 los cristianos eran muchos- miles sólo en Roma- y el más grande de los cubículos no podía albergar ni a 50 personas. Eran de conocimiento público, oficial; eran cementerios, ni escondites ni espacios para reuniones. Si algún grupito se escondió ahí alguna vez es una cosa ( e incluso en esos casos los edificios auxiliares superiores resultaban preferibles), pero es muy distinto a que fuesen lugares para las ceremonias regulares. Ahí se hacían sólo banquetes funerarios (libaciones) Es más, por cuestión numérica los banquetes también solían hacerse afuera.
¿Dónde se juntaba esta gente, entonces?
1) Desde la muerte de Cristo hasta mediados del SII (150 aprox.)
Todavía no hay catacumbas cristianas (durante el primer siglo de la cristiandad la congregación no tenía cementerios propios). Con el fin de reclutar prosélitos se reunían en cualquier lugar, como por ej los centros de oración judía, pero como cada vez se van diferenciando más creyentes nuevos y viejos esto no pudo continuar y se juntaban en cualquier esquina- San Pablo predicó en el mercado de Atenas, por ej- y alguna que otra vez hasta alquilaban algún local público como lo hizo la congregación de Efeso cuando los visitó San Pablo. Esto hasta la muerte de los discípulos, aprox.
Ahora las asambleas regulares empiezan a celebrarse el privado, en la casa de los fieles. Y como el núcleo de la ceremonia era la comida lo hacían en el comedor, que estaba en el último piso y se abría a una terraza, lo que les quedaba perfecto porque se reunía mucha gente ( Igual hay diferencias porque no es lo mismo la vivienda de la parte oriental que occidental del imperio, pero no viene al caso)
2)Del 150 al 250 aprox.:
Aumenta el número de fieles, de recursos y la organización. Adquieren los primeros edificios permanentes de reunión, las domus ecclesiae. Eran edificios para la clase baja urbana: casas de vecindad de hasta cinco pisos con tiendas o pequeñas termas en la planta baja y se los llama tituli ( el nombre deriva de la placa de mármol, el titulus, con el nombre del dueño y sus derechos sobre la propiedad) Es decir, tenemos arquitectura doméstica adaptada a los usos de la comunidad.
Y en el 313 con el edicto de tolerancia cambia todo (los historiadores del arte agradecidísimos, claro) THE END.
Perdón, no es mi intención sonar odiosa ( ni buscarle el pelo al huevo), pero mi vida va de estos temas y es un error demasiado difundido- e instalado- como para no aclararlo. Si tienen dudas hay mucha bibliografía académica al respecto.
Besos,
Matilde
Comentado por: Matilde ( de Stendhal) el 19/5/2006 a las 02:46
a esta altura me siento más gnóstico que católico oficial, así que creo que cada persona puede experimentar la divinidad sin necesidad de intermediarios.
Se le escapó la "a" o conocimiento sea sin "a", no sé... cuando voy al cine me gusta ver hasta el final y es un suplicio, la gente se levanta antes de que termine la música y el relato de colaboraciones... "me permite?, sigo mirando" se ponen de pie, se quedan de pie... aaaaaa suplicio... es ficción y te vas dentro a veces, una de las veces que vi Misión imposible ´´ultima, me quedé impresionada por el comentario de un niño " salgamos de aquí.." salía corriendo, ficción ? uf cuando sales regresar es ( a veces)difícil, otro adolescente dijo algo así. pensar que a lo mejor están torturando a alguien ahora... y en mi caso iba pensando en escenas que me interesaban
Genial! como puede el hombre llegar a crear tanto uah!
Enea
Comentado por: Enea el 18/5/2006 a las 22:07
Me estoy yendo a clases y todo lo que tengo para decir... Sí, mon Dieu...
Seré breve.
Ana María, vos te preguntás: ¿Por qué otorgar tanta importancia en nuestras vidas a las FICCIONES, sean del tipo que sean?. Las ficciones no son nada diferente a la vida misma (me causa gracia la gente que separa el arte de la vida como si se tratara de dos esferas no integradas... ¿O será una deformación profesional propia?)Es decir, la vida no es más que una superposición de relatos, de contrucciones: el relato que yo elijo contarme de mí misma, el que elijo contar de los demás, el que creo que los demás cuentan sobre mí, los que efectivamente cuenta el resto sobre sí mismos y sobre los otros y un largo etcétera. Los que tenemos años de diván- mal que me pese, soy sólo una neurótica argentina psicoanalizada del montón- lo hemos comprendido. Porque incluso eso que creemos que somos no es más que una construcción, el relato que elegimos contarnos de nosotros mismos; ergo, la vida es ficción.
Woody Allen- siempre Woody- trabajó muy bien el tema en Melinda y Melinda: de acuerdo a cómo cambia la mirada cambia el relato y sólo depende de cómo nos posicionemos ante las cosas y nosotros mismos para construir un relato u otro (y no se trata sólo de un relato cinematográfico, oBVio)
Me estoy yendo! Pero me hago otra pasadita a la noche porque quiero decir algo más.
Saludos,
Matilde
MARCELO, EXCELENTE TU ARTÍCULO (salvo un problemita histórico que después te cuento)
Comentado por: Matilde ( de Stendhal) el 18/5/2006 a las 19:44
estupendo articulo,ché
el cine pa'mi tambien era mi religion,pero llevo un tiempo en q bajó del todo..por q?
empece a engancharme al cine en televison poder ver cine anglo-sajon gangsteril(su especialida),concretamente los de james cagney,edward g robinson y bogart...buff como flipaba con el cine mitico (de estudio),era to tan bonito en una ciudad(la mia) algo gris...iba poco al cine porq con pocos años no te dejan ir solo y menos ir asiduamente,era tambien algo caro.la primera imagen del cine(de pantalla)q recuerdo es la escena de star-wars donde aparecia una nave chiquinina de la republica y detras la monstruosa nave del Imperio acechandola..tenia 4 años y no se me borra esa imagen y la sensacion de impotencia y angustia y cómo pense:siendo tan chica la nave y detras de ese peaso de bicho como coño se va a salvá?.
despues y con mas libertad,dinero,con amigos de instituto y barrio me aficione al cine cada semana los miercoles ,pa cortar la semanita...curioso,todos mi amigos q me animaban a ir al cine,se fueron desenganchando poco a poco excepto yo,q muchas veces (sobre to en la universidad) iba solo....despues con el video y los blockbuster preferi ya ver el cine en VO.lo veia todo lo q recomendaban en los periodicos...desde hace una decada apunto en un papel todas las peliculas con calidad q echan cada año,pa q en futuro pueda ver aquellas q se me han escapao.
otro cambio q se produjo fue dividir el cine entre el anglo-sajon y el del resto del mundo(asia,cono sur,mexico,india,españa,italia,francia)...q quede clara la diferencia,muchas veces a favor de las yankis.
soy tan forofo q me veo hasta los clasicos de cine silente,donde comenzo todo y muchas veces me quedo con al boca abierta,sobre to por los decorados y vestuarios tan perfectos(q cine el de murnau y lang!)
y el internet me ha hecho conocer ya no solo los clasicos ocultos(q vere en un futuro) de dreyer,murnau,griffith,lang,von sternberg,..sino ya el de hathaway,mizoguchi,ford,rossen,brooks,melville....y todo lo queda.
hace poco un amigo algo canalla y niñato(con el q solo tengo contacto pa salir por las noches a granujear y a reirme a carcajada limpia,lo demas todo apesta en el),me hablo del cine de vin diesel o alien vs predator...se lo dije claramente:"te tengo q asear el gusto,q me estas dando hasta nauseas".le di una lista con los mejores films q se han hecho en los ultimos 15 años q aunq conocidos nadie los ha visto....se las bajo por internet y flipaba.
buff el cine con las tias...antes quien no deseaba ir la cine con una muchacha guapa y pechugona pa entrar con las manos en la masa! hoy el ultimo lugar donde iria con una zagala seria la sala de un cine..q mal gusto,pero qun dolor de muelas,en q peliculas te menten,que miedo:..andy garcia,sandra bullock,whitney houston,george cluni,al otro lado de la cama(1 y 2),pe y su tejano,salma hayek,...
¿e ir el cine con los amigos?..ya es absurdo,si veo a mis colegas no es pa meterme en un salon,sino pa quedar en una taberna ,beber,reir,hablar y meter baza a las titis.
en fin..q por q me estoy decepcionado del cine? porq la literatura le pega 3.000 vueltas,porq el cine se mueve mucho por prejuicios e imagen,porq engaña mucho,porq muchos responsables del film no se lo toman ni medio en serio,porq soy mas exigente,porq es muy politicamente correcto....muchas cosas...de todas formas sigo apuntando cada mes los mejores estrenos en mis destartalados papelitos...si,pibe,es una religion,ya en DVD.
Comentado por: jevi-llano el 18/5/2006 a las 17:02
Tan necesario es el pan al cuerpo que la literatura al alma. No me imagino un ser total, o al menos que aspira serlo, si la literatura no fuera parte integral de su vida.La verdad que me da miedo vivir sin ella, me imagino un mundo vacio.Muchas veces la literatura llena mi vida y me hace comprender mi papel en este mundo. Al cine lo considero un alimento más ligero,pero no por eso menos indispensable e importante, quizá, un postre que te endulza el alma. O un bocadito salado que le da sazón al momento. Y si de dioses y religiones se trata, no dejo atrás el baile y la música. El ser humano tiene que inventarse un mundo para escapar de esos demonios que nos quieren arrastrar a la nada.
Comentado por: MaryNewYork el 18/5/2006 a las 15:07
No, no es tan difícil ser yo.
¿Quiere que intercambiemos? Así verá que TAN, TAN difícil no es.
(Un poquito sí, lo reconozco. ¿Es eso bueno o malo, segun usted?)
Comentado por: Ana María Berasategui el 18/5/2006 a las 14:54
¡Ay, dios mío, Figueras, amén!
La verdad es que el arte es imprescindible en mi vida. ¿Qué haría sin él? (Pero me gustaría que no fuera así...)
Las figuritas hacen nuestra vida más linda, ciertamente. Pero ¿no cree que hay que saber seleccionar?
Comentado por: Ana María Berasategui el 18/5/2006 a las 14:51
Querida Ana María,
estoy empezando a pensar que debe ser muy difícil ser usted... Yo también considero que la distancia crítica es necesaria, pero no para todo ni todo el tiempo. (Hay un tiempo para cada cosa; esta es una de las cosas que la religión me enseñó.) ¡Qué terrible sería mi vida si me viese distanciado de todo por mi mirada crítica! A veces me gusta perder la distancia, embarrarme, enchastrarme, equivocarme, abrazar, fundirme con el otro, porque esas son las experiencias que me permiten mejorar mi perspectiva crítica. Si me apartase de todo lo humano y me ubicase en las gélidas alturas de un dios para juzgar, estaría fabricando religión de la peor de las maneras: ¡volviéndome inhumano y dogmático!
Coincido en que las religiones como las conocemos son en gran medida perniciosas, por lo menos en tanto -como usted sugiere- tienden a volvernos sumisos y acríticos. Pero esa no es su única contribución al espíritu humano. Por lo pronto, cuando uno ha sido educado en la religión, como yo lo he sido, conserva cierta visión mística de la existencia que no se pierde ni siquiera cuando uno ha dejado de creer en el dogma; una suerte de reverencia ante el fenómeno de la vida, una capacidad de asombro intocada que nos pone permanentemente al borde de la filosofía y que es fundamental en el desarrollo de un ánimo tolerante. Estoy seguro de que es ese sentimiento, esa forma de mirar, lo que me permite valorar las cosas pequeñas de la vida que días atrás sinteticé en aquello que Woody Allen denominó "la risa de Tracy".
¿Necesito la religión? No. ¿Sirve mi pequeño y necesariamente privado gnosticismo para ayudarme a vivir mejor? Sí. ¿Necesito al cine y la literatura? No, en el sentido en que podría sobrevivir sin ellos en una isla desierta. Pero si pudiese elegir, ¿elegiría conservarlos? ¡Por supuesto! ¿Por qué debería prescindir de ellos? Si me quedase en efecto en una isla, volvería a inventarlos escribiendo sobre piedras y recurriendo a las sombras chinescas sobre el muro. Las ficciones son importantes para mí porque constituyen la forma que he encontrado de dotar sentido a mi propia vida. No se trata de un sentido que me viene de fuera, designado por un dios: se trata del sentido que yo elijo imprimirle a mi vida, y que voy corrigiendo y perfeccionando (¡críticamente!) a partir del ensayo y error que las ficciones me proporcionan. Cada uno encuentra su propio método dentro de su locura; el mío es la ficción.
Yo no quiero vivir desnudo ni distante de todo. Ya bastante hace la vida para desnudarnos y poner distancia entre la gente, como para que yo colabore con la tarea. Puedo prescindir de lo material pero no quiero prescindir de la relación con el otro; los afectos me visten, me dan calor que yo no puedo sino hacer circular. Y ya aprendí que por más que me calce armaduras o ponga distancias, nada me va a prevenir del dolor ni de mi propia estupidez. Es algo que aprendí de la experiencia de vivir en la dictadura y de sufrir por amor, y que conseguí sintetizar (al menos a mí me sirvió) en la novela Kamchatka. Prefiero sufrir a no sentir nada. Y me gusta mi vida llena de libros y de películas. Sea sincera, Ana María: ¿no es más linda la vida con esas figuritas?
Un beso, y gracias por disentir,
Figueras
Comentado por: figueras el 18/5/2006 a las 14:23
Para variar, vuelvo a disentir con usted.
Considero sumamente pernicioso tener cualquier religión.
Valoro ante todo la distancia crítica ante las cosas. Y no me refiero, evidentemente, por supuesto, a que usted no ejerza su espíritu crítico en las salas de cine, sino a que necesite del cine o de la literatura para vivir.
¿Me equivoco si considero que usted no podría vivir sin cine o sin literatura?
La vida de un creyente tampoco tendría sentido sin su fe en Dios.
¿Por qué otorgar tanta importancia en nuestras vidas a las FICCIONES, sean del tipo que sean?
Creo sinceramente que hay que vivir desnudos a este respecto, sin tanta retórica.
Un abrazo.
Comentado por: Ana María Berasategui el 18/5/2006 a las 13:29
Marcelo Figueras (Buenos Aires, 1962) ha publicado cuatro novelas: La batalla del calentamiento, El muchacho peronista, El espía del tiempo (traducida al francés) y Kamchatka (traducida al ruso, polaco y alemán y en 2006 al francés y al holandés). Algunos de sus relatos fueron publicados en antologías como La selección argentina. Este año ha sido su debut en la narrativa infantil, Gus Weller rompe el molde.
Ha escrito, junto con Marcelo Piñeyro, el guión de Plata quemada, premio Goya a la mejor película de habla hispana y considerada por Los Angeles Times como una de las diez mejores películas de 2000. También escribió el guión de Kamchatka (elegida por Argentina para representarla en el Oscar y una de las favoritas del público durante el Festival de Berlín); de Peligrosa obsesión, una de las más taquilleras de 2004 en Argentina; y de Rosario tijeras, basada en la novela de Jorge Franco (la película colombiana más vista de la historia, candidata al Goya a la mejor película de habla hispana).
Trabajó en el diario Clarín y en revistas como El Periodista y Humor, y el mensuario Caín, del que fue director. También ha escrito para la revista española Planeta Humano y colaborado con el diario El País.
Actualmente prepara su primer filme como director, una historia llamada Superhéroe.
La batalla del calentamiento (2006). Ediciones Alfaguara
Gus Weller rompe el molde (2006). Ediciones Alfaguara Infantil y Juvenil
Kamchatka (2003). Ediciones Alfaguara
El espía del tiempo (2002). Ediciones Alfaguara
Plata quemada. La película (2000). (En colaboración con Marcelo Piñeyro) Grupo Editorial Norma Literatura
El muchacho peronista (1992). Planeta
Filmografía
Rosario Tijeras (2005)
Fecha de Estreno: 26 mayo 2006
Dirección: Emilio Maillé
Guión: Marcelo Figueras; basado en la novela de Jorge Franco Ramos
Peligrosa obsesión (2004)
Fecha de Estreno: 16 de septiembre de 2004
Dirección: Raúl Rodríguez Peila
Guión: Marcelo Figueras sobre una idea de Carlos Luis Mentasti y Daniel Botti
Kamchatka (2002)
Fecha de Estreno: 17 de octubre de 2002
Coproducción con: España
Dirección: Marcelo Piñeyro
Guión: Marcelo Figueras sobre una idea de Marcelo Piñeyro y Marcelo Figueras
Plata quemada (2000)
Fecha de Estreno: 11 de mayo de 2000
Coproducción con: España, Uruguay y Francia
Dirección: Marcelo Piñeyro
Guión: Marcelo Piñeyro y Marcelo Figueras según la novela homónima de Ricardo
05/7/2008 18:46
yo lo admiraba demasiado era...
Publicado por: monica
05/7/2008 18:40
Sorry , no te quize ofender, y...
Publicado por: lilith
05/7/2008 14:17
Dear Lilith, sinceramente no...
Publicado por: figueras
05/7/2008 00:24
Todavia no termino de leer esto...
Publicado por: Lilith
05/7/2008 00:18
Publicado por: martin
04/7/2008 12:27
pusiste a bailar las palabras y...
Publicado por: Alba
04/7/2008 10:37
Publicado por: valeria
03/7/2008 23:55
Marcelo: Ante todo, un saludo...
Publicado por: Daniel
03/7/2008 19:00
Publicado por: gonzalo
03/7/2008 08:42
Publicado por: lolichka
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