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El Boomeran(g)

El blog literario latinoamericano

Editado por La Oficina del Autor

domingo, 6 de julio de 2008

Blog de Marcelo Figueras

El delicado arte de la injuria

La semana pasada, haciendo uso de su potestad de enviar comentarios al blog, alguien llamado polly magoo me trató de imbécil. No pretenderé que no me dolió. Fue la frutilla en la torta de una semana negra. Mientras asimilaba el golpe pensé que me habían llamado muchas cosas a lo largo de mi vida, pero nunca imbécil. De todos modos el agravio en sí no me asustó, en la medida en que asumo que en efecto, existe en mí una parte imbécil. Es una característica que comparto con la inmensa mayoría de la especie humana. Porque los hombres somos criaturas complejas, y no es común que exista alguien, por sabio o lúcido que sea en variadas ramas de la experiencia, que no se comporte una y más veces como un tonto: no existe nadie completamente inteligente. Einstein debía tener su costado imbécil, más allá de su innegable genialidad. ¿O por qué creen que se peinaba de esa forma? Pero después releí el comentario (soy un tanto imbécil, ya quedó demostrado) y recién entonces saqué la cuenta de la cantidad de cosas que polly magoo había probado en tan sólo dos frases: “¿Cómo puede ser que este imbécil comparta blog con Feliz (sic) de Azúa? ¿Es que en Alfaguara Argentina se han vuelto tontos del todo?” En primer lugar había arrojado un insulto liso y llano a una persona con nombre y apellido, desde la protección de lo que asumo (me puedo equivocar, ¡ya se sabe cómo soy!) es un seudónimo. En segundo lugar sembraba cizaña entre los colaboradores de este blog; si yo fuese Félix, correría a revisar los textos de este imbécil para asegurarme de que polly no esté en lo cierto y me estén obligando a compartir espacio con un impresentable. (Yo me siento honrado de formar parte de este espacio, Félix, pero eso es tan obvio que hasta polly lo daba por sentado.) En tercer lugar amenazaba una fuente de trabajo, porque le estaba sugiriendo a la gente de Alfaguara Argentina (que por cierto no tiene nada que ver con mi presencia aquí: ¡ellos son inocentes!) que había hecho mal en contratarme. En cuarto lugar embarraba también a la gente de Alfaguara Argentina al sugerir que se habían “vuelto tontos del todo”, lo cual sugiere que ya lo eran en parte. Pero lo sorprendente fue el texto que puso furibunda a polly: colgó su comentario después de mi felicitación a Roncagliolo por haber ganado el premio Alfaguara. ¿La habrá enfurecido que lo felicite? ¿La soliviantó que lo haya hecho tan informalmente, diciendo a lo argentino: aguante Roncagliolo? Porque si me hubiese dicho imbécil a causa de una idea que no compartía, y que en consecuencia rebatía con argumentos, lo habría comprendido. ¡Pero el texto tan sólo expresaba mi deseo de felicitación! Lo único que queda claro es que polly tiene un enorme talento para la síntesis. Ya querría yo conseguir tanto (en este caso: tirar la piedra y esconder la mano, promover enemistades, sugerir despidos, ofender a inocentes…) en apenas dos frases: ¡polly habría hecho una carrera brillante en la Rusia stalinista, o en los tiempos de McCarthy! Mi imbecilidad es un hecho que no puedo más que asumir, es parte de la tarea cotidiana del ser humano. Lo que también me preocupa a diario es el hecho de ser fiel a la mejor parte de mi naturaleza; Dios me libre de insultar a alguien, o de generar discordias sin fundamento, o de dejar a alguno sin trabajo. Y ya que estamos, que también me libre (¡pecado entre los pecados!) de la posibilidad de perder la elegancia.

[Publicado el 06/3/2006 a las 11:03]

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Comentarios (16)

  • Marcelo:

    Desde luego que el insulto irrita, pero ¿no te parece lo más elegante el no haberlo contestado del todo? "la otra mejilla" quizá sea un superlativo de estilo.

    Saludos

    Comentado por: Kame el 14/5/2006 a las 03:59

  • Yo era muy tonto, pero lo que he leído me ha hecho dos tontos.

    Comentado por: P.M el 10/3/2006 a las 00:48

  • Ja. Polly no sólo te dedicó la palabra con "i" (por aquello de no ser repetitiva), también consiguió que muchas de las 13 personas que aquí comentan sobre el post, te hayan dicho, aunque parafraseando, "imbécil".
    ¿No te encanta la polémica desatada, Polly, donde quiera que estés?

    Comentado por: Necia el 09/3/2006 a las 08:03

  • Me gustan y disfruto tanto tus letras, que cuando intento escribir me siento tontamente (imbécil).

    Besos a tu alfabeto.

    Comentado por: Clarice el 07/3/2006 a las 07:03

  • He leído el texto que usted comenta. Curioso, curioso que no sepa que comparte el espacio llamado El Boomeran(g), no el blog pero bueno debe ser la furia que tenía dentro ese apodo que le hizo expresarse mal. Se puede no creer en los premios, o bien opinar que el ganador no era el adecuado para el que comenta pero con argumentos como muy bien dice su escrito. La furia amarga no tiene nunca argumentos, es una rabia intensa por no ser, en fin,
    es que me gustó mucho que hiciese público su descontento. Eso es, no hay que callar en ciertos momentos.
    Enea

    Comentado por: Enea el 06/3/2006 a las 22:03

  • Si tienes miedo de todo, lee este libro, pero primero escúchame: si te ríes, es que tienes miedo. Un libro, te parece, es cosa inerte. Es posible. Y sin embargo, como ocurre, ¿si no sabes leer? ¿Deberías temer...? ¿Tienes frío? ¿Sabes hasta qué punto el hombre es tú mismo, imbécil y desnudo?

    G. Bataille- Madame Edwarda

    Comentado por: Una gallega en México el 06/3/2006 a las 21:03

  • No ha perdido la elegancia, sí ha sabido trasmitir lo absurdo de ese comentario.

    Por qué querría molestar? bueno, ya se clamará...
    Le felicito por su escrito, es necesario contestar adecuadamente a quien agrede gratuitamente.
    Un abrazo
    Enea

    Comentado por: Enea el 06/3/2006 a las 21:03

  • Leo a diario sus artículos y, dependiendo del tema, unas veces me gustan más que otras, pero siempre les encuentro de interés.

    Espero que no venga "alguien anónimo" diciendo que le leo porque es guapo o algo por el estilo.

    Ni caso.

    Saludos

    Comentado por: francesca el 06/3/2006 a las 20:03

  • Sinceramente, creo que uno de tus encantos es esa necesidad de escribir lo íntimo del día a día.

    Sí, debes de ser imbécil.

    La verdad es que a mí me cansa tanta inteligencia de los comentarios de los de Azúa (al que respeto muchísimo como escritor)

    Simplemente, cada uno tiene su público y no creo que esté dividido en imbéciles y no imbéciles... Alguno, hasta os leemos a los dos con muchísimo gusto.

    Comentado por: Jean el 06/3/2006 a las 19:03

  • Tienes la mala suerte de ser un escritor polifacético que tiene la inteligencia suficiente para hacerse querer, y conseguir cada vez más lectores. Sí, eres un poco imbécil... ¡qué suerte!

    Comentado por: Jean el 06/3/2006 a las 19:03

  • Marcelo:

    Esto viene con internet. La moda es señalar y criticar, quizá influenciados por esta tendencia mundial de los medios a la crítica en todo. Los "reality" se basan algunos en eso, la crítica, la descalificación, el pasar unos por encima de otros.

    Realmente, no debiéramos de dar gran importancia a quien se expresa con tanta ligereza.

    Irónicamente, "Polly" nos da el pretexto para dejar constancia de lo mucho que disfrutamos del blog de Figueras. En sus líneas se encuentra a diario "el dífícil arte de la sencillez".

    Comentado por: Tio Joe el 06/3/2006 a las 18:03

  • Yo también soy un tanto imbécil, pues al pregonar que no le demos tanta importancia a Polly, se la estamos dando.

    Comentado por: Juan Carlos Esquivel Soto el 06/3/2006 a las 18:03

  • ¿Qué tiene de malo el peinado de Einstein...?

    Comentado por: Tato el 06/3/2006 a las 16:03

  • No es lógico que se publiquen comentarios anónimos en los blogs.

    Comentado por: Almond el 06/3/2006 a las 16:03

  • A decir verdad, el insulto de Polly ha sido, en cierta medida, bastante delicado para lo que se ve en muchos blogs. De la misma manera en que los comentarios nos permiten mantener un contacto muy interesante con los lectores y complementar nuestros textos, también nos expone a los ataques de gente malhumorada o simplemente aburrida. Pero ese es un pequeño precio que hay que pagar por abrir nuestros textos al escrutinio público, y no es nada que una moderación adecuada y honesta de los comentarios no pueda resolver.

    Comentado por: Jorge el 06/3/2006 a las 12:03

  • Querido Marcelo,
    Es cierto que todos tenemos algo de "imbecil" en muchas situaciones, en mi caso de lo que estoy totalmente segura es que ese algo de "imbecil" no se aplica al placer que tengo cada día al leer tu blog, por mucho que esto le pueda molestar a "polly"

    El Boomeran nos ha dado un gran regalo: la libertad de acercarnos a varios escritores y establecer un diálogo con ellos. Pero para ejercer esa libertad es necesario respeto, por eso me gustaría pedirle ese respeto a "polly", porque su comentario también me duele a mí, que leo con tanto placer tu espacio.

    un abrazo
    Ana García

    Comentado por: maria guilherme el 06/3/2006 a las 11:03

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Biografía

Marcelo Figueras (Buenos Aires, 1962) ha publicado cuatro novelas: La batalla del calentamiento, El muchacho peronista, El espía del tiempo (traducida al francés) y Kamchatka (traducida al ruso, polaco y alemán y en 2006 al francés y al holandés). Algunos de sus relatos fueron publicados en antologías como La selección argentina. Este año ha sido su debut en la narrativa infantil, Gus Weller rompe el molde.

 

Ha escrito, junto con Marcelo Piñeyro, el guión de Plata quemada, premio Goya a la mejor película de habla hispana y considerada por Los Angeles Times como una de las diez mejores películas de 2000. También escribió el guión de Kamchatka (elegida por Argentina para representarla en el Oscar y una de las favoritas del público durante el Festival de Berlín); de Peligrosa obsesión, una de las más taquilleras de 2004 en Argentina; y de Rosario tijeras, basada en la novela de Jorge Franco (la película colombiana más vista de la historia, candidata al Goya a la mejor película de habla hispana).

 

Trabajó en el diario Clarín y en revistas como El Periodista y Humor, y el mensuario Caín, del que fue director. También ha escrito para la revista española Planeta Humano y colaborado con el diario El País.

 

Actualmente prepara su primer filme como director, una historia llamada Superhéroe.

Bibliografía

La batalla del calentamiento (2006). Ediciones Alfaguara

Gus Weller rompe el molde (2006). Ediciones Alfaguara Infantil y Juvenil

Kamchatka (2003). Ediciones Alfaguara

El espía del tiempo (2002). Ediciones Alfaguara

Plata quemada. La película (2000). (En colaboración con Marcelo Piñeyro) Grupo Editorial Norma Literatura

El muchacho peronista (1992). Planeta

 

Filmografía

Rosario Tijeras (2005)
Fecha de Estreno: 26 mayo 2006
Dirección: Emilio Maillé
Guión: Marcelo Figueras; basado en la novela de Jorge Franco Ramos

Peligrosa obsesión (2004)
Fecha de Estreno: 16 de septiembre de 2004
Dirección: Raúl Rodríguez Peila
Guión: Marcelo Figueras sobre una idea de Carlos Luis Mentasti y Daniel Botti

Kamchatka (2002)
Fecha de Estreno: 17 de octubre de 2002
Coproducción con: España
Dirección: Marcelo Piñeyro
Guión: Marcelo Figueras sobre una idea de Marcelo Piñeyro y Marcelo Figueras

Plata quemada (2000)
Fecha de Estreno: 11 de mayo de 2000
Coproducción con: España, Uruguay y Francia
Dirección: Marcelo Piñeyro
Guión: Marcelo Piñeyro y Marcelo Figueras según la novela homónima de Ricardo

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