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El blog literario latinoamericano

Editado por La Oficina del Autor

lunes, 7 de julio de 2008

Blog de Marcelo Figueras

Sobre diferencias y barreras

Me pidieron que escribiese sobre el músico argentino Luis Alberto Spinetta para una revista de Buenos Aires, y con la visión vuelta panorámica a causa (entre otras cosas) de este blog, me pregunté por las idiosincracias que distinguen a nuestras culturas hispanoparlantes. El rock argentino tiene fama de pionero en Latinoamérica y en España, pero no todos sus ídolos tienen el mismo eco más allá de nuestras fronteras. Calamaro es más conocido en España que Charly García y que Spinetta; Soda Stéreo, y por añadidura Gustavo Ceratti, son más populares que sus antecesores en el grueso de América Latina. He intentado que mis amigos españoles oyesen la música de Los Redonditos de Ricota, pero nunca logré que le viesen la gracia. El mismo recorrido puede hacerse en otros sentidos. En términos generales, el rock español jamás conmovió de este lado del Atlántico; los intérpretes pop siguen sonando en las radios, pero sin movilizar multitudes. Aquí la mayor parte de la gente no oyó hablar nunca de Mecano. Y los que conocen a Los Rodríguez los consideran una banda argentina, reclamando como propio al tándem Calamaro-Ariel Rot. Lo mismo ocurrió durante décadas con el rock producido en otros rincones del continente (con la excepción de Brasil, que es un continente en sí mismo). Bandas como El Tri y Los Jaivas eran fenómenos aislados, paladar de minorías. Por fortuna esto ha cambiado. Personalmente, hace ya largo rato que prefiero la música de algunos mexicanos antes que lo que pasa hoy por rock en la Argentina. ¡Larga vida a Café Tacuba y Natalia y La Forquetina! Lo mismo ocurre, sin dudas, en otras ramas de la expresión artística. Almodóvar sigue siendo un placer que trasciende fronteras, pero es un fenómeno que empieza y termina con él, puesto que el resto del cine español carece de difusión en la Argentina. (Álex de la Iglesia tiene su merecido culto, pero la única de Amenábar que funcionó aquí fue Los otros.) Es una pena, porque las películas de Isabel Coixet, por mencionar tan sólo un ejemplo, merecen llegar a un público latinoamericano infinitamente más amplio. Y con la literatura, ni hablar. Más allá de los figurones consagrados (hablo de personajes de la talla de Saramago y de García Márquez), casi nadie repite fuera de casa el éxito que consigue en su tierra. En la Argentina Javier Marías, Manuel Vicent y Javier Cercas son un placer de iniciados. Por supuesto, aquí entra a tallar un aspecto de la cuestión que deja de lado las idiosincracias culturales (que al fin de cuentas son disfrutables, por aquello del viva la diferencia) y se monta específicamente en la política de las editoriales y de las distribuidoras de cine. Fenómenos como los de Alejandro Iñárritu (Amores perros, 21 gramos) y Walter Salles (Estación central, Diarios de motocicleta) son excepciones a la regla que dificulta la circulación de las obras (cinematográficas en este caso, pero también literarias y musicales) en el vasto territorio de la América y de la Europa hispanoparlantes. Ninguno de nosotros puede escapar a esta batalla: ¡tenemos que luchar contra gigantes, colosos que no son precisamente molinos de viento, para lograr que nuestras obras lleguen a su público más natural! Volviendo al amigo Spinetta, es fácil entender por qué su obra no se volvió masiva en Hispanolandia. Se trata de un artista complejo, de poética oscura, música cortante y voz personalísima; quiero decir, no es David Bustamante. Pero aquellos que sientan debilidad por los creadores a los que les gusta arrojar el guante a su público (desafiar antes que complacer), encontrarán en su obra un universo de una singularidad pocas veces vista en la música popular de los últimos treinta años. Tanto como solista como parte de las bandas Almendra, Pescado Rabioso o Jade, Spinetta creó algunas de las páginas más bellas del rock en español. Pudiendo elegir entre tantas, me quedo hoy con una simple zamba que Spinetta escribió a los quince años, Barro tal vez: Si no canto lo que siento / me voy a morir por dentro / he de gritarle a los vientos hasta reventar / aunque sólo quede tiempo en mi lugar. Ya lo estoy queriendo / ya me estoy volviendo canción / barro, tal vez.

[Publicado el 01/3/2006 a las 11:03]

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Comentarios (2)

  • Recuerdo hace años la mirada sarcástica de mis amigas y la frase "tú siempre con tus cosas raras" la primera vez que mencioné a Coti. Incluso antes de que hiciese la versión con "el Canto del Loco"... Ahora soy yo la que les pongo esa mirada cuando las veo dar botes cada vez que ponen la "new-version" de "Nada de esto fue un error" Y cuando menos, estoy loca cuando se me ocurre decir que no tiene punto de comparación con la que hace años escuche del Sr. Calamaro.
    Como eso, ocurre con todo. Ahora, de pronto, lo argentino se ha puesto de moda aquí. Tanto que hasta están poniendo en 3 canales distintos las tiras de Cris Morena...y eso ya es decir.
    A mi desde chiquitita me interesó la cultura argentina. Supongo que el culpable en cierto modo es mi padre que incluso hizo instalar la parabólica para ver todo el campeonato... (Por cierto, echamos de menos a Marcelo Araujo, ¿qué fue de él?)
    Lo bueno de esta oleada es que yo lo tengo un poco más fácil para encontrar material del que nutrirme. Si hasta al videoclub de mi pueblo están trayendo películas!! (Más allá del "hijo de la Novia")
    Me ha interesado mucho este blog...y personalmente, leído lo leído, no creo que seas un imbécil!! Y, por supuesto, Aguante Roncagliolo y Abril Rojo!!
    Saludos!

    Comentado por: Chío el 14/3/2006 a las 21:31

  • Marcelo, sobre rock mexicano, podrías acercarte a "Real de Catorce", un grupo de músicos maravillosos que tienen fuerte influencia del blues y letras intensas, como en Lila:

    Espero escuchar tus pasos resonando en la avenida
    verte salir de la hoguera como una Juana de Arco
    sé que duermes con viejos que van a morir mañana
    mas prendo el incienso de la mentira con mis dedos pálidos
    y le digo adiós a tus hombres con un piadoso gospel.
    ¡No es justo!, te miro y me marchito
    ¿qué clase de sujeto soy?

    Y en concierto son fabulosos...si no consigues discos en Argentina me dices y te los mando, eh!! Me gustaría saber tu opinión...

    Comentado por: Myriam el 01/3/2006 a las 17:03

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Biografía

Marcelo Figueras (Buenos Aires, 1962) ha publicado cuatro novelas: La batalla del calentamiento, El muchacho peronista, El espía del tiempo (traducida al francés) y Kamchatka (traducida al ruso, polaco y alemán y en 2006 al francés y al holandés). Algunos de sus relatos fueron publicados en antologías como La selección argentina. Este año ha sido su debut en la narrativa infantil, Gus Weller rompe el molde.

 

Ha escrito, junto con Marcelo Piñeyro, el guión de Plata quemada, premio Goya a la mejor película de habla hispana y considerada por Los Angeles Times como una de las diez mejores películas de 2000. También escribió el guión de Kamchatka (elegida por Argentina para representarla en el Oscar y una de las favoritas del público durante el Festival de Berlín); de Peligrosa obsesión, una de las más taquilleras de 2004 en Argentina; y de Rosario tijeras, basada en la novela de Jorge Franco (la película colombiana más vista de la historia, candidata al Goya a la mejor película de habla hispana).

 

Trabajó en el diario Clarín y en revistas como El Periodista y Humor, y el mensuario Caín, del que fue director. También ha escrito para la revista española Planeta Humano y colaborado con el diario El País.

 

Actualmente prepara su primer filme como director, una historia llamada Superhéroe.

Bibliografía

La batalla del calentamiento (2006). Ediciones Alfaguara

Gus Weller rompe el molde (2006). Ediciones Alfaguara Infantil y Juvenil

Kamchatka (2003). Ediciones Alfaguara

El espía del tiempo (2002). Ediciones Alfaguara

Plata quemada. La película (2000). (En colaboración con Marcelo Piñeyro) Grupo Editorial Norma Literatura

El muchacho peronista (1992). Planeta

 

Filmografía

Rosario Tijeras (2005)
Fecha de Estreno: 26 mayo 2006
Dirección: Emilio Maillé
Guión: Marcelo Figueras; basado en la novela de Jorge Franco Ramos

Peligrosa obsesión (2004)
Fecha de Estreno: 16 de septiembre de 2004
Dirección: Raúl Rodríguez Peila
Guión: Marcelo Figueras sobre una idea de Carlos Luis Mentasti y Daniel Botti

Kamchatka (2002)
Fecha de Estreno: 17 de octubre de 2002
Coproducción con: España
Dirección: Marcelo Piñeyro
Guión: Marcelo Figueras sobre una idea de Marcelo Piñeyro y Marcelo Figueras

Plata quemada (2000)
Fecha de Estreno: 11 de mayo de 2000
Coproducción con: España, Uruguay y Francia
Dirección: Marcelo Piñeyro
Guión: Marcelo Piñeyro y Marcelo Figueras según la novela homónima de Ricardo

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