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El blog literario latinoamericano

Editado por La Oficina del Autor

sábado, 5 de julio de 2008

Blog de Marcelo Figueras

¿Vivimos una nueva Edad Media?

Finalmente junté paciencia para encarar el trámite de renovación de mi pasaporte. Por cierto, acudí preparado para combatir la larga espera. Me llevé A sangre fría, y El canon occidental, y la libretita en que anoto palabras e ideas para el título de mi nueva novela. Mientras esperaba que atendiesen a las trescientas cincuenta personas que me precedían (el trámite insumió cuatro horas, sin contar las semanas que ahora debo esperar hasta que me entreguen el documento), leí el capítulo del Canon que Harold Bloom dedica a Geoffrey Chaucer. Bloom cita allí un fragmento de la biografía que Donald R. Howard dedicó al autor de Los cuentos de Canterbury. El párrafo, que Howard consagra a una descripción de la época en que Chaucer vivió (lo que solemos llamar la Alta Edad Media), me impresionó porque los hechos que describe como propios de aquel distante pasado me suenan cotidianos hoy, en los primeros años del Siglo XXI: “La propiedad y la herencia eran preocupaciones permanentes… embargos a mano armada, secuestros, pleitos infundados, eran maneras bastante corrientes de obtener bienes. El inglés de la época de Chaucer no era el estereotipado personaje flemático de la época moderna… en aquella época se parecía más a sus antepasados normandos, de sangre caliente y de carácter desbocado… Lloraban abiertamente en público, daban libre curso a la cólera, proferían abundantes e imaginativos juramentos, se embarcaban en operísticas enemistades hereditarias e interminables batallas legales. La tasa de mortalidad era elevada… encontramos más temeridad y terror, más resignación y desesperación, y se jugaba más con la fortuna. También había más violencia, o una violencia de tipo más vengativo y ostentoso”. Hace tiempo que arrastro esta extraña sensación de que vivimos una nueva Edad Media. Y la descripción de Howard, en días en los que no paro de leer sobre la gripe aviar (¿la nueva peste?), el conflicto palestino-israelí (“¿operísticas enemistades hereditarias?”), la persecución de los ladrones que vaciaron las cajas de seguridad del banco Río (“¿embargos a mano armada?”), el juicio político al intendente de Buenos Aires a causa del incendio de la disco Cromagnon (“¿interminables batallas legales?”), el desastre en que Bush convirtió a Irak (“¿violencia del tipo más vengativo y ostentoso?”) y el lamentable enfrentamiento entre Argentina y Uruguay por culpa de las papeleras (“¿pleitos infundados?”), siento que la intuición está cada vez más cerca de hacerse carne. Aceptémoslo, estamos muy lejos de existir en una edad aristocrática o iluminada. Los rostros que veo a diario en los informativos, hablen en el idioma en que hablen, se parecen a los antepasados normandos de los que hablaba Howard: gente desaforada, que grita o insulta en vez de dialogar, que se desgarra las vestiduras delante de las cámaras y que no necesita gran convencimiento para apelar a la violencia a la primera de cambio. En fin. Es el tiempo que nos tocó. Optimista a ultranza, me distraigo enseguida del bárbaro panorama para decirme que al menos esto significa que en algún momento saldrá a luz un nuevo Chaucer, y aún mejor: ¡un nuevo Shakespeare! Siempre y cuando el equivalente contemporáneo de la peste negra, o de la Inquisición, o de Atila, no nos borren antes del mapa.

[Publicado el 22/2/2006 a las 10:02]

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Comentarios (3)

  • no te viene las mesas de la edad antigua

    Comentado por: alicia el 26/3/2008 a las 20:57

  • O pues vuelva a aparecer "La Dama Española". Me hicsite recordar a un texto que leì hace apenas días en Foulcaut: "Historia de la Locura en la Época Clásica", citando a Artaud: "Con una realidad que tenía sus leyes, sobrehumanas quizá, pero naturales, ha roto el Renacimiento del siglo XVI; y el Humanismo del Renacimiento no fue un engrandecimiento, sino una disminución del hombre."
    Una disminución que nos ha dejado encerrados dentro de los Lazaretos a donde era por lo general desterrada la locura, creyendo que hemos salido de ellos.

    Comentado por: Martín Zúñiga el 08/3/2006 a las 01:03

  • A la hora de comparar hechos, personajes y valores me inquietan las similitudes entre las épocas. Y esa inquietud tiene que ver con que, en apariencia, todavía no hemos aprendido lo suficiente, a pesar del tiempo transcurrido. Discurrir sobre los efectos mortales de una gripe que podría matar a la mitad de la población del planeta es, simplemente cosa de la edad media.
    Volver a hablar de bombas nucleares (limpias, dicen en este caso), despues de experiencias como la de Hiroshima y Nagasaki es realmente descabellado.

    NO ENTENDIMOS NADA !!!!!

    El tiempo está de nuestro lado. Nos dá posibilidad, tras posibilidad para que volvamos a hacer, hasta que nos salga bien, lo que hicimos mal tantas veces.
    Eso es evolucionar, ¿no?

    Comentado por: Bruce el 22/2/2006 a las 17:02

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Biografía

Marcelo Figueras (Buenos Aires, 1962) ha publicado cuatro novelas: La batalla del calentamiento, El muchacho peronista, El espía del tiempo (traducida al francés) y Kamchatka (traducida al ruso, polaco y alemán y en 2006 al francés y al holandés). Algunos de sus relatos fueron publicados en antologías como La selección argentina. Este año ha sido su debut en la narrativa infantil, Gus Weller rompe el molde.

 

Ha escrito, junto con Marcelo Piñeyro, el guión de Plata quemada, premio Goya a la mejor película de habla hispana y considerada por Los Angeles Times como una de las diez mejores películas de 2000. También escribió el guión de Kamchatka (elegida por Argentina para representarla en el Oscar y una de las favoritas del público durante el Festival de Berlín); de Peligrosa obsesión, una de las más taquilleras de 2004 en Argentina; y de Rosario tijeras, basada en la novela de Jorge Franco (la película colombiana más vista de la historia, candidata al Goya a la mejor película de habla hispana).

 

Trabajó en el diario Clarín y en revistas como El Periodista y Humor, y el mensuario Caín, del que fue director. También ha escrito para la revista española Planeta Humano y colaborado con el diario El País.

 

Actualmente prepara su primer filme como director, una historia llamada Superhéroe.

Bibliografía

La batalla del calentamiento (2006). Ediciones Alfaguara

Gus Weller rompe el molde (2006). Ediciones Alfaguara Infantil y Juvenil

Kamchatka (2003). Ediciones Alfaguara

El espía del tiempo (2002). Ediciones Alfaguara

Plata quemada. La película (2000). (En colaboración con Marcelo Piñeyro) Grupo Editorial Norma Literatura

El muchacho peronista (1992). Planeta

 

Filmografía

Rosario Tijeras (2005)
Fecha de Estreno: 26 mayo 2006
Dirección: Emilio Maillé
Guión: Marcelo Figueras; basado en la novela de Jorge Franco Ramos

Peligrosa obsesión (2004)
Fecha de Estreno: 16 de septiembre de 2004
Dirección: Raúl Rodríguez Peila
Guión: Marcelo Figueras sobre una idea de Carlos Luis Mentasti y Daniel Botti

Kamchatka (2002)
Fecha de Estreno: 17 de octubre de 2002
Coproducción con: España
Dirección: Marcelo Piñeyro
Guión: Marcelo Figueras sobre una idea de Marcelo Piñeyro y Marcelo Figueras

Plata quemada (2000)
Fecha de Estreno: 11 de mayo de 2000
Coproducción con: España, Uruguay y Francia
Dirección: Marcelo Piñeyro
Guión: Marcelo Piñeyro y Marcelo Figueras según la novela homónima de Ricardo

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