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El blog literario latinoamericano

Editado por La Oficina del Autor

domingo, 6 de julio de 2008

Blog de Marcelo Figueras

Canon

Imagino que ningún escritor contemporáneo debe haber leído todos los libros que figuran en el Canon de Bloom, salvo, según sería lógico presumir, el mismo Harold Bloom. Yo, sin ir más lejos, estoy muy lejos de tener la tarea al día: jamás leí a von Kleist, a d’Aubigné, a Persio ni a Charles Olson, y es probable que nunca los lea. Por supuesto, algunos de mis pecados son más flagrantes: no he leído a Proust, ni a Robbe-Grillet, y nada de Henry James que no sea The Turn of the Screw (que, dicho sea de paso, no figura como tal en el Canon, aunque presumo que Bloom la mete dentro del volumen de Novelas cortas y relatos), porque me inspiran la sospecha de que son la clase de autores que prefiere leer -y escribir- a vivir, y eso los coloca en un bando distante del mío. Por cierto, tampoco he leído a muchos de los autores que vivían vidas intensas y después escribían: Hart Crane, Primo Levi, Paul Bowles, pero sé que es probable que me encuentre con ellos en algún punto del camino. También leí infinidad de cosas que no merecen formar parte de ningún canon, y otras tantas que sólo figuran en el mío, compartidas, quizás, con algunos locos de la misma calaña. En mi canon personal ocupan sitiales distinguidos Emilio Salgari, Raymond Chandler y Rodolfo Walsh, Mafalda, las colecciones completas de Peanuts y de Calvin & Hobbes, The Dark Knight Returns de Frank Miller, buena parte de la obra del guionista Alan Moore (Watchmen, From Hell y V for Vendetta, por lo menos), El señor de los anillos, la historieta de Milton Canniff Terry & the Pirates, los libros del príncipe Valiente, El paciente inglés (la película me gusta, pero la novela me fascina), El mundo según Garp y Las reglas de la casa de la sidra de John Irving, The Once and Future King de T. H. White (de donde Walt Disney sacó La espada en la piedra) y algunos otros que también me llevaría a mi isla hipotética, aunque ahora no vengan a mi memoria de buenas a primeras. De tanto en tanto le agradezco a Dickens que haya escrito tantas novelas, porque siempre me quedará alguna por descubrir. Esa es la ventaja del canon personal por encima del académico. El canon académico es un club cerrado, en el que sólo que aceptan nuevos miembros con cuentagotas y después de exhaustivos análisis. El canon personal, en cambio, es abierto, dinámico; su esencia misma es el cambio porque su único criterio rector es el del placer, que siempre está en busca de sensaciones e iluminaciones nuevas. En este mundo inestable y volcánico, me tranquiliza saber que existen tantos libros maravillosos que aún no he leído. A eso le llamo futuro promisorio.

[Publicado el 10/2/2006 a las 10:02]

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Comentarios (4)

  • Al final del camino, puede que tengas razón, pero el gran problema es que "hay tantos libros y tan poco tiempo". El otro día saqué la cuenta y un buen lector medio se debe leer mas o menos unos 3000 libros durante su vida. A mí me quedan menos de 2000, (en caso de tener una vida considerada normal en los cánones actuales) por lo que yo sí agradecería tener un canon para guiarme, por lo menos en lo que se refiere a los clásicos. Lastimósamente el de Bloom no se ajusta a mis gustos literarios. Quizás si un hispanoparlante hiciese un trabajo similar sería más ajustado a mis preferencias.

    Comentado por: Ray el 11/2/2006 a las 11:02

  • Es difícil decidir, pero creo que en mi selección estarían "Los años con Laura Díaz", de Carlos Fuentes, algunas de las novelas de Agatha Christie, se me ocurre "El asesino de la guía de ferrocarriles" y "El asesinato del Orient Express" y "Primeros casos de Poirot", estos últimos son cuentos más cercanos a lo sobrenatural que al misterio. No faltaría una antología de Jaime Sabines y de Ramón López Velarde. Ahhh, "Ensayo sobre la Ceguera" y solo por ponerme romántica, algunas historias de Oscar Wilde. Y por supuesto mi pequeña colección de Julio Cortázar.

    Comentado por: Myriam el 10/2/2006 a las 17:02

  • Comparto tu comentario y también varios de tus gustos (la novela del Paciente Inglés también me encantó...) Creo que a fin de cuentas, cada quien tiene su cánon literario personal.
    Lo importante es seguir leyendo.

    Comentado por: Jacinta el 10/2/2006 a las 16:02

  • Estupendo post. Valiente y desprovisto de falsas pretensiones.

    Si hay algo qué agradecer a quien escribe es que lo haga con esta disfrutable desfachatez y honestidad.

    Felicidades (Se le lee a diario, Marcelo).

    Comentado por: Tio Joe el 10/2/2006 a las 16:02

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Biografía

Marcelo Figueras (Buenos Aires, 1962) ha publicado cuatro novelas: La batalla del calentamiento, El muchacho peronista, El espía del tiempo (traducida al francés) y Kamchatka (traducida al ruso, polaco y alemán y en 2006 al francés y al holandés). Algunos de sus relatos fueron publicados en antologías como La selección argentina. Este año ha sido su debut en la narrativa infantil, Gus Weller rompe el molde.

 

Ha escrito, junto con Marcelo Piñeyro, el guión de Plata quemada, premio Goya a la mejor película de habla hispana y considerada por Los Angeles Times como una de las diez mejores películas de 2000. También escribió el guión de Kamchatka (elegida por Argentina para representarla en el Oscar y una de las favoritas del público durante el Festival de Berlín); de Peligrosa obsesión, una de las más taquilleras de 2004 en Argentina; y de Rosario tijeras, basada en la novela de Jorge Franco (la película colombiana más vista de la historia, candidata al Goya a la mejor película de habla hispana).

 

Trabajó en el diario Clarín y en revistas como El Periodista y Humor, y el mensuario Caín, del que fue director. También ha escrito para la revista española Planeta Humano y colaborado con el diario El País.

 

Actualmente prepara su primer filme como director, una historia llamada Superhéroe.

Bibliografía

La batalla del calentamiento (2006). Ediciones Alfaguara

Gus Weller rompe el molde (2006). Ediciones Alfaguara Infantil y Juvenil

Kamchatka (2003). Ediciones Alfaguara

El espía del tiempo (2002). Ediciones Alfaguara

Plata quemada. La película (2000). (En colaboración con Marcelo Piñeyro) Grupo Editorial Norma Literatura

El muchacho peronista (1992). Planeta

 

Filmografía

Rosario Tijeras (2005)
Fecha de Estreno: 26 mayo 2006
Dirección: Emilio Maillé
Guión: Marcelo Figueras; basado en la novela de Jorge Franco Ramos

Peligrosa obsesión (2004)
Fecha de Estreno: 16 de septiembre de 2004
Dirección: Raúl Rodríguez Peila
Guión: Marcelo Figueras sobre una idea de Carlos Luis Mentasti y Daniel Botti

Kamchatka (2002)
Fecha de Estreno: 17 de octubre de 2002
Coproducción con: España
Dirección: Marcelo Piñeyro
Guión: Marcelo Figueras sobre una idea de Marcelo Piñeyro y Marcelo Figueras

Plata quemada (2000)
Fecha de Estreno: 11 de mayo de 2000
Coproducción con: España, Uruguay y Francia
Dirección: Marcelo Piñeyro
Guión: Marcelo Piñeyro y Marcelo Figueras según la novela homónima de Ricardo

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