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El Boomeran(g)

El blog literario latinoamericano

sábado, 31 de octubre de 2020

 Blog de Basilio Baltasar

Cómo destruir a los hombres

 

Carlos Fuentes se encuentra en Paris con Milan Kundera y comprueba el efecto que la difamación produce en los hombres. Se le podría considerar víctima de una ofensa "gratuita" pero lo cierto es que sale carísima. Dolorosa.

Como decía Montaigne de los males del mundo "no me hieren, pero me ofenden". La difamación perturba al hombre honesto. Su amor propio es de tal calibre que resiste a duras penas la duda sobre su integridad. La sospecha es devastadora. Lo saben sobre todo los inteligentes: conocen a la perfección la estupidez ajena, la credulidad del prójimo, la facilidad con que repiten lo que oyen: ciegos pero no mudos. Las comunidades se sostienen gracias al temor que inspiran estas epidemias morales. Temeos los unos a los otros.

Un supuesto historiador accede a los archivos de la policía política de la Checoslovaquia soviética y encuentra el registro de una delación. "Fue Kundera" proclama sin atisbar a comprender uno de los más eficaces y letales mecanismos utilizados por la policía del régimen totalitario: la destrucción de la reputación. Se trata de arruinar el fundamento moral de la resistencia: el prestigio de los disidentes. La policía vigilaba, perseguía, detenía, torturaba y condenaba pero también fue una fábrica de pruebas falsas. Se detiene a un hombre valioso antes de realizar una redada prevista de antemano para hacerle pasar por delator entre los suyos. Las estrategias de mentira y falsificación son enrevesadas. Preparando la base documental de futuras acciones, la policía bien pudo registrar una ficha de confidente con el nombre de cualquiera de los intelectuales opuestos al régimen. ¿Quién hubiera impedido esta previsora malignidad?

[Publicado el 27/3/2009 a las 15:22]

[Etiquetas: Milan Kundera, Une rencontre, ]

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Comentarios (5)

  • Eso que vd. menciona esta ahí De Tarso; seguro, y como es una gran escritor, esta muy bien escrito. Pero además, y ese además es el que a mi me "toca", es un "macho" mejicano y no tuvo compasión ninguna ""POR"" Seberg, como buen macho, sólo conmiseración. Y la compasión, decía Marcuse, es el verdadero fundamento de la etica.

    ¿Ero acáso es la etica la que fundamenta los valores literarios?

    Comentado por: Pablo el 30/3/2009 a las 08:50

  • Ella no fue culpable de nada, evidentemente. Pero el autor purga sus propios tormentos de amor. Es un macho mexicano conmovido por la belleza, la inaprensibilidad de Jean y por su dulce furor de muerte. ¿No está todo eso en el libro? Quizá lo haya leído mal, no sé...

    Comentado por: DETarso el 30/3/2009 a las 07:49

  • Lo que no termino de ver, y seguro que es mi problema, es la ternura por esa criatuara dislocada,perseguida, solar y trágica que fué J. Serberg. ¿Arrepentirse él, Fuentes...? ¿Pero de qué fué culpable ella ?...Él, Fuentes, seámos sinceros, disfrutó de su cuerpo y de su compleja personalidad cómo quiza no haya vuelto a sucederle en su vida, y despues de la terrible muerta de ella,(su descenso a los infiernos merecería un respeto, creo, por parte de quien sino la amo, la disfruto y le dio una experiencia inolvidable)) y sin su posible voz ya, siguió aprovechadose de ella en la escritura, sin compasión alguna para ella; impudicamente, sí, impudicamente para ella, sólo pensado en él y en su escritura. Tuvo otros amantes de mas categoría humana que han callado y callaran. No.

    Comentado por: Pablo el 29/3/2009 a las 13:42

  • Pero, amigo Pablo, el impudor de Fuentes es sobre todo contra sí mismo. Desde las primeras páginas ridiculiza al galán que fue y se somete al despiadado arrepentimiento de su amor por Jean Seberg. Creo que usted no quiso ver la ternura de ese homenaje.

    Comentado por: De Tarso el 28/3/2009 a las 10:57

  • "Diana o la cazadora solitaria" rezuma falta de clase por todo sus poros. Desamor e impudicia, por lo menos. Jean Seberg con la que tanto disfrutó, piensoo merecía un poco más de respeto. De intimidad. !Bastante tuvo con su destino, con su vida! Pienso que no todo justifica una escritura. MRALMENTE

    Comentado por: Pablo el 27/3/2009 a las 16:18

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Biografía

Basilio Baltasar, es escritor, editor y periodista. Presidente del Premio Formentor y director de la Fundación Formentor. Fue director de la Fundación Santillana desde donde inició la organización de las Conversaciones de Formentor. Ha sido editor fundador de la revista literaria Bitzoc; como director editorial de Seix Barral recuperó el Premio Biblioteca Breve. Entre 1989 y 1996 dirigió el programa de exposiciones dedicado al arte de las sociedades sin escritura (Culturas del Mundo. Arte y Antropología). Fue patrono de la fundación musical Área de Creación Acústica, director de la Fundación Bartolomé March, vicepresidente de la Fundación Jakober y dirigió el periódico El Día del Mundo. Miembro correspondiente de la Reial Acadèmia de Bones Lletres de Barcelona. Autor de la novela Pastoral iraquí (Alfaguara, 2013).

 

 

 

 

 

Bibliografía

 

 

 

     Basilio Baltasar, editor

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