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El blog literario latinoamericano

martes, 14 de febrero de 2012

 Blog de Basilio Baltasar

La máscara del guerrillero

El Subcomandante Marcos/El País

El Subcomandante Marcos/El País

José Saramago se hacía ayer en su blog algunas preguntas sobre el Subcomandante Marcos. Como desconozco si el aludido ha dado respuesta al Premio Nobel de Literatura, recupero reflexiones anotadas hace algún tiempo.

Dicen que es escurridizo: se ausenta de las citas previsibles y anuncia lo que no consuma. Desconcierta. Quizá Marcos sea un estratega de la comunicación. Su personaje -sea quién sea el que lo habita- es una construcción contra la trampa mediática: sabe eludir callejones sin salida. El guerrillero ha sorteado el peligro de la caricatura aunque ha visto de cerca sus fauces. No que lo agarre la corrupta policía mexicana, sino quedar fijado como una estampilla devocional. Otro póster en las aulas de la universidad europea. ¿Quién es Marcos? Un personaje, una figura teatral: su pasamontañas esconde la expresión que, en el caso de mostrarse, sería devorada. ¿Un rostro desnudo ante la mirada insaciable del mundo? Los medios son una maquinaria reiterativa hasta la saciedad: destruyen, por acumulación, el significado de las imágenes. Los hombres como signos son efímeros: lo impone la industria del entretenimiento y la expectativa de un público emocional. No hay personalidad real que resista tanta exigencia. ¿Una revolución en Chiapas? Lo justifica el estado de miseria que padecen sus habitantes, pero ¿cómo gobernar el impetuoso flujo de la información? Un acto político es interpretación: por qué hacemos lo que hacemos. Requiere propaganda, insistencia y razón. Controversia. Y no siempre es a gusto de todos. La sociedad mediática tiene sus leyes. La anécdota reiterada se impone a la crónica del conflicto. La noticia pasa de moda: pasa de largo. Nada queda.

Además, el mundo está escarmentado: ¿conduce un levantamiento de pobres y desheredados a la tiranía del caudillo? ¿Este es el único guión posible? ¿Y cómo escapar de la miseria en una democracia corrupta y violenta? ¿Cómo legitimar la insurrección contra un gobierno incapaz de garantizar los Derechos del Hombre? El caudillo encapuchado ¿no será un acto de renuncia, una decepcionante y trágica claudicación? ¿Y adónde irá un pueblo sin caudillo? ¿Detrás de una sombra?

[Publicado el 08/1/2009 a las 10:49]

[Etiquetas: Subcomendante Marcos, José Saramago, caudillos]

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Comentarios (2)

  • Totalmente de acuerdo Sra. Y con independencia de la importancia real que pueda tener (que esta teniendo) para Mejico - un Estado cada día más incomprensible desde la racionalidad y soberanía decmocraticas- así como para todos lo paises de America del Sur- el movimiento de los nativos del pais ya es una realidad-, Chiapas, es y sigue siendo un "SÍMBOLO" teórico y practico.

    Cuando las fuerza policiales del G8 en Génova, mataron al joven Carlos Giulini ¿quién se acuerda ya de él,, cuando fué portada y noticia en toda la prensa del mundo?.. !la actualidad informativa nos devora la memoria!; digo, que cuando lo asesinaron en aquella manifestación donde se pedía una GLOBALIZACIÓN DEMOCRATICA, una voz dijo:

    Creo que nunca hubieran existido las protesta por una globalización democratica de Sesttle, Quebec, Porto Alegre, Genova, o Barcelona, sin Chiapas. Todas ellas son estaciones de una esperanza.

    Comentado por: Pablo el 09/1/2009 a las 10:53

  • Marcos no estaba construyendo una carrera personal, estaba haciendo algo más grande que él mismo, por eso en la Selva Lacandona, con un grupo de personas, hombres y mujeres que luego serían sus comandantes, decidió taparse la cara: él y todos los zapatistas, porque solo con la cara cubierta iban a ser vistos por el mundo, con el pasamontañas por fin iban a conseguir que el mundo identificara a un colectivo –los indígenas- y no a personas concretas, o lo que es peor: la anécdota de un blanco en la selva.
    En este 15 aniversario de la Revolución Zapatista Marcos no está, aunque se haya paseado por San Cristóbal de las Casas. Marcos no habla desde hace un año, y de pronto este silencio es tan escandaloso para algunos como hace unos años eran escandalosas sus apariciones con la cara cubierta y su activa palabra de revolucionario.
    Pero tanto las intervenciones de antes como su paulatina desaparición de la escena pública son coherentes: Marcos cumplió su función estratégica, puso en la agenda de los medios y de los gobernantes el problema indígena, todos supimos que en Chiapas y en las múltiples Chiapas de América, unos seres humano tenían consideración de siervos y no de ciudadanos, supimos que el Siglo XX no había llegado para todos y con cientos de miles de personas de piel más oscura gritamos un día en el Zócalo del DF “Nunca más un México sin nosotros”. Marcos llevó a los indígenas de Chiapas, ya organizados, hasta la capital de la República y en el Parlamento de México una mujer contó la historia de los primeros habitantes de esa tierra.
    El día que esa mujer con la cara tapada habló en la tribuna del poder electo, ese día Marcos, de alguna manera, desapareció, porque su misión ya había terminado. Sin embargo no se retiró del todo, continúa apareciendo a veces, siempre con la cara tapada, siempre dentro de una misma lógica. Que a muchos no les gusta, que otros consideran un error, como su participación en la “otra campaña”, una intervención electoral a lo largo del país que tenía más de didactismos democrático que de actuación política y que, por supuesto, aunque resultara tan molesta como las moscas cojoneras, era igual de legítima que las intervenciones de los candidatos proponiendo formas de gobernar a gente que tantas veces desconoce que tiene obligaciones y, además, derechos.
    Querido Fernando, estaba contigo cuando alguien que conoce bien a Marcos dijo que “él no era la columna vertebral de la revolución zapatista”. Que esa revolución o la hacen los indígenas, los trabajadores, los explotados, o se quedará en un sueño de verano. Marcos era el estratega y el hombre que conocía las claves del mundo actual, el poder de los medios y de las nuevas tecnologías. Puso sus conocimientos al servicio de un gran colectivo. Luego el subcomandante se ha ido retirando, que para continuar el proyecto estaban los civiles y en cualquier caso los comandantes, los que dicen que “mandan con”, y para los indígenas esto no es un frívolo juegos de palabras porque para ellos la palabra es sagrada y lo que nos distingue de los animales
    Yo quiero, Fernando, que Marcos se retire del todo, que desaparezca definitivamente y que un día no muy lejano aparezca una persona con nombre y apellido, con una clara trayectoria cívica e intelectual que proponga un proyecto de gobernación para México, desde la izquierda y para todos. Sin herencias corruptas, sin grupos de poder respaldándolo, solo contando con el voto de las personas que valoren la experiencia cívica, la honestidad personal y el valor del proyecto y del programa que ese nuevo grupo presente. Que sin duda estará elaborado de abajo arriba y que será la Revolución Zapatista que el México del Partido Revolucionario Institucional está necesitando.
    México ha estado gobernado por demasiadas camarillas corruptas. Ya es hora de que venga gente respaldada por otra historia, por otra forma de entender la política. Sabemos que es posible, por eso tantos lo esperamos y no nos escandalizan los silencios de Marcos, figura colectiva que ya está en la Historia. Más tarde, ya veremos a quién votamos cuando cada uno venga con su nombre y su proyecto.
    Pilar del Río

    Comentado por: PIlar el 08/1/2009 a las 18:43

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Biografía

 

Basilio Baltasar Cifre (Palma de Mallorca, 1955) es editor y periodista. Es director de la Fundación Santillana y editor del portal de blogs literarios El Boomeran(g). Entre 2005 y 2008 ha sido Director de Relaciones Institucionales del Grupo Prisa y director de La Oficina del Autor. Fue director editorial de Seix Barral desde dónde reanudó la convocatoria del Premio Biblioteca Breve. En el año 2000 creó el Premio a la Crítica Literaria. Ha sido editor de la revista literaria Bitzoc y de la revista de arte y arquitectura Gala. Entre 1989 y 1996 dirigió el programa de exposiciones y ediciones dedicado al arte de las sociedades sin escritura (Cultures del Món. Art i antropología). Fue patrono fundador de la fundación musical Área de Creación Acústica, patrono en la Fundación Pilar y Joan Miró, director de la Fundación Bartolomé March, vicepresidente de la Fundación Jakober. Dirigió el periódico El Día del Mundo.

 

 

 

Bibliografía

     Basilio Baltasar, editor

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