El blog literario latinoamericano
Editado por La Oficina del Autor
sábado, 17 de mayo de 2008
El falso debate de los candidatos

Debate electoral.
Si en medio de Zapatero y Rajoy hubieran sentado a un periodista dispuesto a ejercer de tal cosa, en lugar de resignarse a ser el amable cronómetro que vimos en pantalla, el televidente habría aprovechado mejor su tiempo, y su paciencia.
El falso debate de ayer por la noche, anunciado a bombo y platillo como el éxito cívico que todos debíamos celebrar con entusiasmo, fue en realidad un pequeño fracaso. No se cumplieron las reglas que hacen interesante un programa de televisión.
Sorprende que los asesores de nuestros líderes no tuvieran tiempo de adiestrarles a manejar lo que la industria del entretenimiento ha convertido en preceptivo: la habilidad de comportarse como si uno fuera real.
La televisión es ficción y su éxito consiste en haber remozado y triturado la realidad hasta darle un aspecto de gran verosimilitud. Lo que nos hemos acostumbrado a ver en televisión es algo que se parece terriblemente a lo real. Pero este efecto escénico requiere un tratamiento profesional depuradísimo: intervienen escenógrafos, estilistas, maquilladores, guionistas y directores de escena.
El miedo de los líderes políticos a lo real -esto es: un plató con varios periodistas conduciendo un debate sin condiciones- les hizo exigir un tratamiento en el que todo era previsible menos una cosa: ellos mismos, carentes de la pericia propia de los actores.
Si se medían los temas, los tiempos y las pausas, habría sido necesario medir también la calidad de la interpretación. Pues en el medio televisivo no hay término medio: o se retransmite una conversación -con todo lo que tiene de imprevisible y espontánea- o todo es (mal) teatro.
A esto les conduce su miedo escénico: a desconfiar de sí mismos.
[Publicado el 26/2/2008 a las 17:25]
[Etiquetas: Zapatero, Rajoy, campaña electoral, debate televisado]
Comentado por: anse el 28/2/2008 a las 20:27
Luisa, lo del 'boys club' estoy segura que lo entiendes perfectamente. Ya conoces la tradición...las chicas no pueden entrar!
Comentado por: chiqui el 28/2/2008 a las 19:44
Muy bien, anse, estás con la mayoría!
Luisa, no sé si serás la que conozco…lo de Obambi no es una invención mía. Dejé una conexión en otra entrada. Aquí está otra vez. Disfrutarás de esta mordaz e inteligente columnista.
• http://tinyurl.com/2rgzfd
Aquí les dejo a alguien que les mantendrá informados sobre la política Estadounidense. Escribe, no sólo inteligentemente también con un agudo sentido del humor! Maureen Dowd.
Llama a Obama ‘Obambi’…también tiene su apodo para Hillary.
Comentado por: chiqui el 28/2/2008 a las 19:41
Comentado por: anse el 28/2/2008 a las 16:16
¿Que nadie te hace caso, Chiqui? Te equivocas. Yo también vi el debate, y disfruto de tus comentarios. Que sigas, por favor, aunque veo que favoreces a HIllary y asocias a Obambi (¿por qué lo llamas así?) con el “Old Boys Club.
Comentado por: Luisa el 27/2/2008 a las 23:04
Nadie me hace caso pero bueno, ahí va. Lo más interesante del debate de anoche fue cuando Hillary - con un humor punzante- observó que en casi todos los debates, consistentemente, se le hacían las preguntas a ella primero. Pocos habíamos observado esto; un hecho que deja la imparcialidad de la prensa al desnudo. Un par de preguntas después el arrogante Tim Russert cambió el orden de las preguntas y empezó con Obama; que diferencia: la elocuencia de Obambi quedo reducida a la mitad (falta de vocabulario adecuado al tema del que se hablaba) Y, claro, no podía partir de: “como dice Hillary” (tan requete bien, digo yo).
Aun así la pregunta más trivial de la noche, en asuntos exteriores, fue para Hillary: el nombre del candidato que posiblemente reemplazará a Putín. Lo sabía, pero cuando se habla de la falta de experiencia de Obama en este campo ¿Por qué no hacerle la pregunta a él?. Otra vez el “Boys Club” de la prensa estadounidense… OK. Me quedo más tranquila!
Aquí queda el Debate: http://tinyurl.com/yrkqq3
Comentado por: chiqui el 27/2/2008 a las 20:20
Comentado por: anse el 27/2/2008 a las 15:16
Después de más de 20 debates entre Obama y Hillary, anoche tuvieron el último. Este debate
no cambiará nada, pero me quedo con la satisfacción de poder decir que las mujeres estaban representadas en Cincinnati, Ohio en alguien de quien nos podemos sentir orgullosas. Hillary Rodham Clinton, sin perder su feminidad, se expresó inteligente y con elocuencia. Con la convicción de años de trabajo y de pensar en los asuntos que le interesan y que son de importancia vital para este país. Firme, contundente y hasta dominante! Merece la presidencia pero, como hemos visto por décadas, este país elegirá al candidato que más se acerque al estadounidense medio: el más mediocre o el más carismático. El carisma puede venir de Hollywood (Regan) la mediocridad del que promete que no subirá los impuestos “read mi lips” o del hijo, en botas camperas y sombrero ranchero. A Obama le sobra carisma, se lo ha regalado la prensa y toda la “beautifull people” que lo apoya.
Entre tanto Hillary tiene que luchar con que se le acepte como individuo – esta noche, en las preguntas- se dirigían a ella en términos de “su esposo”…etc. Tendrá en contra a los hombres en general…por el hecho de ser mas inteligente que la mayoría de ellos, y a las mujeres que se sienten amenazadas de no poder llegarle ni a los tacones – bajitos – que usa. Para los afroamericanos, que siempre la quisieron, el nuevo Mesías les promete una segunda liberación. Se seguirán haciendo comentarios acerca de lo que ha engordado en los últimos meses, el tamaño de su trasero, en su mal gusto para vestir, si se emociona, si no se emociona, si ataca a Obama o si lo alaba…da igual.
La prensa, no es que esté a favor de Obama, está en contra de Hillary.
Comentado por: chiqui el 27/2/2008 a las 09:07
Comentado por: Encarna el 26/2/2008 a las 22:25
Buen punto de vista, señor.
De hecho cualquier punto de vista mínimamente sincero (con hacha o pluma inteligente o sin ellas) sería de agradecer en el día de hoy (¿cuándo si no?) y en cambio, leyendo los titulares de los periódicos asistimos al silencio o a la continuidad del infantilismo irreflexivo. Quién ha ganado parece ser lo importante. Prestigio intelectual ya no parecería haber suficiente en todo este variopinto conjunto de humanidades de expectativa pública diaria. Por más vueltas que le doy no puedo mantener un punto de vista desequilibrado entre esos dos desconocidos candidatos tan ajenos a las inquietudes cerebrales duraderas. Tal vez pedirle a alguien inteligente que se sienta representado por las complejidades psicológicas de un candidato a presidente de gobierno sea demasiado. Para el común de los mortales afiliarse a un partido y aguantar ahí más de un año ya equivaldría a quitarse la piel y ponérsela del revés con cremallera. Tanto más extraño se hace confiar en el funcionamiento crítico -no ya de uno mismo- sino de quien llega a la cúspide en ese submundo supletorio de personalidad. Particularmente no pude sino sentirme extraño ya antes del debate, en esa filmación de la espera de losutomóviles oficiales. Periodistas, fotógrafos, chóferes, cámaras, realizadores, porteros, incluso imaginé a tristes televidentes (yo mismo) pendientes de tal cantidad de egos inquietos y orgullosos de esa situacion y de su importancia... se intuía en los rictus faciales, esa sociedad del ser alguien basada en el dejar de ser lo mejor de cada uno, basada tambien en eso de estar en el lugar adecuado en el momento oportuno, madre mía, no puedo con eso, siempre dan ganas de estar en otra parte y con otras gentes. Claro que allende el océano ya de jovencitos tendrán que vigilar en no salir retratados con turbante o tragándose el humo de un triste porro de college.
Pero en fin, a lo que iba, y disculpe el mal teatro anónimo. Alguien tiene que hacer carrera político-empresarial, en el mundo hay de todo... pero podría exigirse esa gente a sí misma una mayor preparación intelectual. Que no sólo exterioricen esas mediocres ansias de poder estar en el poder o en la oposición antes del escaño europeo final y el tocho de memorias (escritas por otro profesional, naturalmente).
Un saludo.
Comentado por: Encarna el 26/2/2008 a las 21:27
Don Basilio, si me dejo llevar por lo que usted dice, en EE.UU. los debates han alcanzado un elevado nivel… comparable a cualquier espectáculo deportivo. El debate que tuvo lugar en el Teatro Kodak atrajo a tantos espectadores (presentes y telespectadores) como los mismos Oscars atraerían. Los políticos de este país saben ‘no mirar’ a la cámara, están en su elemento; como otras veces he dicho es algo con que los estadounidenses nacen, como si todos hubieran ido al Kinder en Hollywood.
Los periodistas y las preguntas, aquí ya una tradición, me gusta, pero… ¿no cree que esas preguntas son planteadas por el grupo editorial? Seguro que no se le deja –al periodista- preguntar lo que, en el desvelo de la noche anterior, se le ocurriera.
Ya le contaré el último debate, entre Hillary y Obambi, esta noche. Ups, se nota mi preferencia. Dejo aquí la trascripción del debate en Los Ángeles, y sus participantes.
http://tinyurl.com/37t497
Comentado por: chiqui el 26/2/2008 a las 18:17
15/5/2008 23:33
En Navidad me regalaron el libro...
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14/5/2008 19:36
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Hoy,trece de mayo,a las 22:30,...
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por favor necesito comunicarme...
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