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El Boomeran(g)

El blog literario latinoamericano

jueves, 13 de agosto de 2020

 Blog de Basilio Baltasar

Dietario de un cínico / 2

 

Algunos se preguntarán por qué se celebra en Mallorca el juicio del siglo...

En los siglos XVI y XVII los bandoleros mallorquines campaban a sus anchas como mercenarios al servicio del clero y de la nobleza. Sus miembros se contaban por centenares. Los enfrentamientos eran brutales y las masacres, el pan nuestro de cada día. Pueblos y posesiones rurales se amurallaban no para defenderse del moro, como suele decirse, sino para protegerse de los belicosos y feroces vecinos. Asesinatos por encargo, venganzas, saqueos, sabotajes, secuestros, violaciones y amputaciones agitaban a una sociedad amedrentada por la rabia y la furia. Para evitar la persecución de la Justicia impartida en nombre del Rey, los bandoleros buscaban refugio en la Catedral. Allí se instalaban con sus pertenencias hasta que conseguían un navío en el que huir de la isla. En el tejado del templo, en sus bóvedas y en el campanario alquilaban o compraban habitaciones para estar a salvo de los alguaciles o de los sanguinarios adversarios.

Leyendo el estudio del historiador mallorquín Jaume Serra uno comprende mejor a los secuaces que han saqueado las arcas públicas de la isla. Desde su singular perspectiva histórica, sus delitos son en realidad un homenaje a la tradición, a lo que hoy se considera "la sagrada identidad de los pueblos". Por todo ello, mientras en los juzgados se enumeran sus fechorías, en los exquisitos cenáculos mallorquines se dictan otro tipo de sentencias. Los próceres hablan de los políticos procesados como si fueran las víctimas de un exceso de celo y reprochan a jueces, fiscales y guardia civiles su injerencia en los asuntos internos de la sociedad isleña. En este gabinete de alta alcurnia se fraguan subterráneas corrientes de opinión y se actualiza la vieja convicción de la nobleza mallorquina: "tenemos derecho a comandar nuestras propias bandas de forajidos".

[Publicado el 08/3/2016 a las 17:40]

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Biografía

Basilio Baltasar, es escritor, editor y periodista. Presidente del Premio Formentor y director de la Fundación Formentor. Fue director de la Fundación Santillana desde donde inició la organización de las Conversaciones de Formentor. Ha sido editor fundador de la revista literaria Bitzoc; como director editorial de Seix Barral recuperó el Premio Biblioteca Breve. Entre 1989 y 1996 dirigió el programa de exposiciones dedicado al arte de las sociedades sin escritura (Culturas del Mundo. Arte y Antropología). Fue patrono de la fundación musical Área de Creación Acústica, director de la Fundación Bartolomé March, vicepresidente de la Fundación Jakober y dirigió el periódico El Día del Mundo. Miembro correspondiente de la Reial Acadèmia de Bones Lletres de Barcelona. Autor de la novela Pastoral iraquí (Alfaguara, 2013).

 

 

 

 

 

Bibliografía

 

 

 

     Basilio Baltasar, editor

Obras asociadas

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