El rapto de Europa

Es probable que la idea de Europa siga siendo todavía durante algún tiempo esa poderosa ilusión alentada por los mejores de nuestros utopistas y ese escarmiento forjado en el recuerdo de las grandes matanzas. Pero el ente burocrático fundado para administrar la idea europeísta ha llegado a ser un conglomerado de organismos sin control y, por lo tanto, una monstruosa maquinaria cuya deriva es hoy impredecible.
Como nadie que esté en su sano juicio puede saber en qué consisten las directivas, disposiciones transitorias o normas legales recogidas en la colección de 1.400.000 documentos aprobados, emitidos y aplicados por la CAA, el ECOFIN, la JAI, DGC, ENVI, EXC, TTE, PAC, JI, WBF, BJKS, GAC, FAC, CAE, EAC, RTD, ENTR, TAXUD, MOVE, ECFIN, ECHO, ENER, ELARG, BUDG, SANCO, JUST, DGT, HOME, INFSO, CLIMA, AGRI, SCIC, HACER, CEDEFOP, CDT, CEPOL, ACCP, EACEA, AESC, AESA, AECI, ECDC, ECHA, AED, AEMA, ERC, EFSA, IEIG, IET, EMCDDA, EMEA, AESM, ENISA, TJUE, TEDH, CSBE, ABE, AEVM, JERS, AESPJ, etc., etc., necesariamente debe concluirse que nadie controla lo que se está haciendo en esta laberíntica red paragubernamental.
El que una institución tentacular de semejante calibre haya podido desplegarse ante el atónito y perplejo titubeo de la ciudadanía europea, es lo que nos cuenta con enervada y mal disimulada paciencia Hans Magnus Enzensberger.
Bruselas, Estrasburgo, Luxemburgo y Frankfurt cobijan centenares de organismos, presidencias, agencias, comisarios, jefes de gabinete, secretarios y funcionarios cuya incesante actividad tiene como misión regular toda cuanta iniciativa surja en el ámbito territorial europeo. Obviamente, la potestad que se han atribuido los organismos de la Unión permite reglamentar el tamaño de los pepinos, la coloración de los puerros y el formato de las bombillas que debemos utilizar, pero es desvergonzadamente impotente a la hora de impedir la devastadora impunidad del capital financiero o el inmune estatuto de los paraísos fiscales.
El espíritu elitista que inspiró el fabuloso e inexplicado origen de la Unión Europea ha regido desde entonces su exquisito y difuso secretismo y la evidente fobia con que se prescinde de los referéndums. Un elitismo que mientras alardea de sus credenciales institucionales va corroyendo los fundamentos de la política democrática: prescinde de la división de unos poderes encargados de vigilarse, omite a la ciudadanía como sustento de la soberanía y anatemiza a los disidentes que cuestionan el rumbo retorcido del proyecto común. Así, subraya Enzensberger, cualquier crítica a los organismos que toman decisiones sin consultar ni tan siquiera al parlamento europeo, es considerada una indeseable expresión de anti europeísmo.
De este modo se socava el prestigio político de la Ilustración y se fomenta la indolencia absentista de los ciudadanos ante unos organismos cuya opacidad inevitablemente recuerda a la que imaginó Kafka en algunas de sus ficciones.
El opúsculo de Enzensberger concluye con una escena soberbia. El autor se entrevista con un alto funcionario de la Unión cuyo nombre deja en el anonimato. Se le ve arrogante, seguro de sí mismo, displicente y con un cierto aire paternalista. Le divierte la preocupación de Enzensberger pero ni la razón ni el argumento del intelectual alemán hacen mella en su esotérica convicción: "Fue Jean Monnet, uno de nuestros fundadores, quién ya muy pronto vio venir el marchitar de la democracia clásica".
[Publicado el 18/1/2012 a las 18:03]
[Etiquetas: Hans Magnus Enzensberger, El gentil monstruo de Bruselas, Anagrama, Jean Monnet]
Basilio Baltasar Cifre (Palma de Mallorca, 1955) es editor y periodista. Es director de la Fundación Santillana y editor del portal de blogs literarios El Boomeran(g). Entre 2005 y 2008 ha sido Director de Relaciones Institucionales del Grupo Prisa y director de La Oficina del Autor. Fue director editorial de Seix Barral desde dónde reanudó la convocatoria del Premio Biblioteca Breve. En el año 2000 creó el Premio a la Crítica Literaria. Ha sido editor de la revista literaria Bitzoc y de la revista de arte y arquitectura Gala. Entre 1989 y 1996 dirigió el programa de exposiciones y ediciones dedicado al arte de las sociedades sin escritura (Cultures del Món. Art i antropología). Fue patrono fundador de la fundación musical Área de Creación Acústica, patrono en la Fundación Pilar y Joan Miró, director de la Fundación Bartolomé March, vicepresidente de la Fundación Jakober. Dirigió el periódico El Día del Mundo.
Tengo una pregunta para mí
En la 2 de RTVE
¿Quién nos enseña a vivir?
Basilio Baltasar conversa sobre enseñanza y educación
con Fernando Savater, Josep María Flotats, Rafael Argullol y Paco Ibáñez.
03/5/2013 10:44
Hace pocos días que el país de...
Publicado por: Rosa Mayo Marcuzzi
28/4/2013 01:41
Publicado por: Lorena
24/4/2013 07:11
Mi pregunto, ¿qué tan 'malo'...
Publicado por: Yeray Puente
01/4/2013 21:40
Incesto. El tabú quizás mayor de...
Publicado por: Rosa Mayo Marcuzzi
21/3/2013 20:13
Una nueva y muy interesante...
Publicado por: Ana María Serra
21/3/2013 10:24
Excelente reflexión sobre la...
Publicado por: David Felipe Arranz
12/3/2013 06:15
My partner and I stumbled over...
Publicado por: ffxiv gil
12/3/2013 06:12
I enjoyed reading your articles....
Publicado por: keaon
14/2/2013 03:34
La Dpresión es una enfermedad...
Publicado por: Claudia Cristina Rodríguez Soto
05/2/2013 22:45
Seguramente este autor padecía...
Publicado por: Rosa Mayo Marcuzzi
Página diseñada por El Boomeran(g) | © 2013 | c/ Méndez Núñez, 17 - 28014 Madrid | | Aviso Legal | RSS
Página desarrollada por Tres Tristes Tigres