El Boomeran(g)

El blog literario latinoamericano

martes, 14 de febrero de 2012

 Del alfiler al elefante / Blog de Lluís Bassets

La máquina de imprimir dinero echa humo

Es lo que nos faltaba por ver. Las actuales generaciones europeas desconocen dos cosas: la guerra y la inflación galopante. La Unión Europea se ha construido para evitar ambas cosas. Que nos matemos unos a otros y que nos dediquemos a empobrecernos unos a otros jugando con la moneda. Los espectros que quitaban el sueño a nuestros abuelos y que alcanzaron todavía a nuestros padres eran la devastación bélica y la fabricación irresponsable de dinero desde los Gobiernos, aquellos tiempos en que había que gastar a toda prisa lo que se ganaba porque desde la fábrica hasta la tienda la moneda perdía valor. 

De la guerra hemos tenido amargas y diversas raciones, algunas bien cerca, en los Balcanes, que es como decir en la bocacalle de nuestro barrio europeo. Pero de la pérdida desmedida del valor del dinero no sabemos absolutamente nada. Tenemos que remitirnos a Mugabe con sus billetes como sábanas, a esas monedas latinoamericanas que hace unos años iban cambiando de nombre para suprimir ceros y al recuerdo ya lejano de la República de Weimar, en la que los billetes se incrementaban como los movimientos extremistas que se la cargaron. /upload/fotos/blogs_entradas/dinero_barato_med.jpgLa solidez del marco alemán, trasmitida luego al euro, se construyó sobre el pavor ante la inflación. La pérdida del valor del dinero es el impuesto más doloroso que les puede caer encima a los ciudadanos, sobre todo a los más modestos que ven como sus ahorros y sus sueldos se funden como nieve y luego no les alcanza para nada.

Como todo vuelve, ayer tuvimos la noticia de que la Reserva Federal norteamericana iba a darle a la maquinita. Para ver si así se anima el consumo de cara a las fiestas navideñas, el momento álgido y crucial de una economía impulsada en buenas parte por el deseo de poseer, usar y tirar. No basta ya con los planes de rescate de bancos y aseguradoras, las compras de activos tóxicos, la participación directa del Estado en empresas en apuros. Todo esto se hace endeudándose con otros e hipotecando a las generaciones futuras.

Lo que decidieron ayer Bernanke y los suyos, esos discípulos de Alan Greenspan a los que la crisis financiera ha hecho descarrilar de todas sus teorías rigoristas y contrarias al déficit, es fabricar directamente papel moneda, algo que les debe producir retortijones. Treinta años sin darle a la maquinilla, denostando y mandando al infierno a quienes querían hacerlo, para terminar así.

Los países europeos, afortunadamente, estamos libres de estas tentaciones. Tenemos otras, todo hay que decirlo. O estamos libres cuando se toma a cada país de uno en uno: si pudiéramos también lo haríamos. En realidad hacemos cosas parecidas: por ejemplo, vender nuestra independencia energética entera a los capitales rusos que controla el Kremlin. Es muy bueno para facilitar nuestras entendederas: la invasión de Georgia, la instalación de misiles de Kaliningrado, e incluso la represión de periodistas incómodos, la corrupción y las mafias que crecen alrededor del poder, todo esto se comprende mucho mejor cuando el gas y la electricidad pasan por unos grifos controlados por los dueños del Kremlin.

Sí, esta crisis nos va poniendo a cada uno en nuestro sitio. Y a veces es difícil saber qué sitio es peor. Necesitamos dinero y quienes lo tienen no nos lo van a dar gratis. Por eso puede  parecer mejor la maquinilla de fabricar dólares que ese espectáculo de desunión europea que puede permitir a Moscú hacerse con los resortes de poder e influencia en el Viejo Continente.

[Publicado el 26/11/2008 a las 10:30]

[Enlace permanente] [Imprimir] [Enviar a un amigo]

Compartir:

Comentarios (1)

  • Efectivamente,la hiperinflacción hace patinar el sistema productivo, es sociálmente injusta, solo beneficia a los especuladores y acaba destruyendo a la economía real.
    En Europa,el Pacto de Estabilidad,base necesaria para la solidez del euro ha sido sistemáticamente vulnerado en especial por Francia y Sarkozy afirma que es preciso vulnerarlo aún mas.Parece que en eso están todos de acuerdo si bien con diferencias en el porcentaje a aplicar.En cualquier caso no parece que se aproxime al de USA.
    Me cuesta creer que el lúcido carcamal Volcker no alerte del peligro que implica ni aleccione sobre sus devastadoras consecuencias que él conoce perfectamente y además sea escuchado.En este momento no puedo imaginar,la situación es muy diferente a todo lo conocido hasta hoy por la dimensión del país y por el considerablemente mayor grado de interdependencia comercial mundial,lo que supondría volver a tasas de dos dígitos de inflación.
    Lo peor es que se adopten,y me temo que es lo que está ocurriendo,es que adopten medidas de urgencia en la vorágine del corto plazo,una vez mas,sin tener referencias en el medio y largo,no tan largo ya,con el horizonte del Cambio Climático y la previsible vuelta,superada la coyuntura, del encarecimiento de las materias primas de manera exponencial y sus consecuencias sobre la capacidad de recuperación,utilizo el argot de los economistas orgánicos,del ritmo de crecimiento.
    Ideas no faltan,lo que tal vez falte es rigor y capacidad para iniciar un proceso de reconversion industrial y de hábitos de consumo como nunca,al menos desde la Revolución Industrial,se han producido.
    Lo mas posible es que esta no se produzca tanto como consecuencia de medidas políticas,como,lo que seria mucho mas traumático, por la fuerza de las cosas.
    Temo que ya no sea posible en un futuro no muy lejano el cambiar algunas cosas para que todo siga igual.Seguiría a peor.

    Comentado por: maleas el 27/11/2008 a las 02:10

Deja un comentario




Tu correo electrónico:


Escribe los caracteres de la imagen (para evitar SPAM):

Comentario:


Foto autor

Biografía

Lluís Bassets (Barcelona 1950) es periodista y ha ejercido la mayor parte de su vida profesional en el diario El País. Trabajó también en periódicos barceloneses, como Tele/eXpres y Diario de Barcelona, y en el semanario en lengua catalana El Món, que fundó y dirigió. Ha sido corresponsal en París y Bruselas y director de la edición catalana de El País. Actualmente es director adjunto al cargo de las páginas de Opinión de la misma publicación. Escribe una columna semanal en las páginas de Internacional y diariamente en el blog que mantiene abierto en el portal digital elpais.com.

 

Bibliografía

La Oca del Sr. Bush

La oca del señor Bush (2008).

Editorial Península

Vídeos asociados

Página diseñada por El Boomeran(g) | © 2011 | Gran Vía, 32 - 28013 Madrid | | Aviso Legal | RSS

Página desarrollada por Tres Tristes Tigres