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El Boomeran(g)

El blog literario latinoamericano

jueves, 14 de noviembre de 2019

 Blog de Rafael Argullol

El ruido y la furia

Al vivir en el centro de Barcelona, el pasado día 29 de septiembre tuve el oscuro privilegio de presenciar algunos de los incidentes que se produjeron alrededor de la plaza de Catalunya. De camino a casa tuve que refugiarme, junto a otros transeúntes, en un bar, cuyo dueño daba asilo a los que huían pese a que la persiana metálica estaba semicerrada. A través del ventanal, sin embargo, podían observarse fragmentos de los acontecimientos; y lo que se veía era, la verdad, bastante asombroso, puesto que, al parecer, una furia incontenible se había apoderado de decenas de individuos (luego supe que eran centenares, más allá de la panorámica que permitía el cuadro de la ventana). Lo que más llamaba la atención era la extremada violencia de los gestos, como si los que quemaban contenedores y tiraban todo tipo de objetos a la policía hubieran decidido no acabar su actuación hasta haber arrasado toda la ciudad. Algunos iban enmascarados y en los ojos de quienes iban a cara descubierta era difícil adivinar si prevalecía la rabia, el odio o el goce provocado por una diversión extrema. Pese al caos, los protagonistas de la escena actuaban con una notable -y sospechosa- disciplina, que contrastaba con la actitud vacilante de los policías y la torpeza de movimientos de algún que otro turista que de vez en cuando corría despavorido entre los alborotados.

 

En el bar, donde permanecí no menos de una hora, el dueño intentó imponer la normalidad; no obstante, de repente, tenía demasiados clientes para la capacidad de su local. Desistió de hacer un buen negocio y se limitó, como el resto de los que estábamos encerrados, a esperar. A esperar y a contemplar lo que sucedía. Todos estábamos como paralizados, aunque en ningún momento se produjo el menor indicio de pánico. Mucho silencio sí, interrumpido en ocasiones con comentarios en voz baja. A mi lado había un hombre de mediana edad con una pegatina de Comisiones Obreras sobre la camisa. Seguramente se había desplazado hasta el centro de la ciudad para sumarse a la manifestación convocada con motivo de la huelga general, y todo aquel desastre le impedía cumplir su objetivo. De tanto en tanto exclamaba: "¡Increíble!", pero más elocuente era cuando callaba y movía la cabeza, pues entonces su expresión denotaba una mezcla de incredulidad e impotencia que resumía, probablemente, el sentir de muchos otros forzados clientes del bar.

Como el encierro se prolongaba, sin cambios aparentes, y como incluso aquella teatral brutalidad se convertía en rutina, tuve tiempo suficiente para darle vueltas a lo que estaba sucediendo. Había mucho ruido en el exterior, en la calle, aunque no había duda de que el ruido de fondo debía escucharse en el páramo de las promesas incumplidas que habían herido de muerte a segmentos enteros de la sociedad. El ruido ensordecedor que ahora oíamos era, paradójicamente, la manifestación de la indiferencia y apatía nihilistas que se habían apoderado de una parte de la juventud, no ahora, en la crisis económica, sino antes, en los años de bonanza, especulación y dinero fácil. Esa violencia, servida ahora en dosis concentradas, mezclaba en un cocktailpeligrosísimo la frustración de los que han perdido toda esperanza y la degradación de los que han sido adiestrados enuna vida simplista y estúpida por parte de aquellos engranajes que siempre sacan partido de las vidas simplistas y estúpidas. (De hecho, sobre las cabezas de unos chicos que arrastraban un contenedor en llamas lucía, en la pared del fondo, una consigna publicitaria: Be stupid).

De ahí que sea tan difícil separar los componentes de ese turbulento combinado humano al que los medios de comunicación, con increíble irresponsabilidad, llaman "los antisistema". Sería erróneo, creo, descartar la presencia de una desesperación que de súbito lanza al precipicio de la ira. Pero, junto a los airados con causa -aunque no con justificación- se hallan otros elementos aborrecibles que no solo no son "antisistema", sino que, por acción u omisión, siempre son los aliados del poder. Una parte importante de ellos son los que Marx denominó lumpemproletariado o lo que antes, cuando no había tanto miedo a la corrección -o coacción- política, se denominaba "la chusma": un abigarrado conjunto en el que el robo, la picaresca y el resentimiento social compiten para proporcionar las conductas más indignas. La chusma siempre se moviliza para nutrir las cloacas del poder. Y no hay duda de que muchos de los energúmenos que asaltaban los comercios y ahuyentaban a los ciudadanos aquel 29 de septiembre pertenecían, por así decirlo, a la "chusma clásica", a la de siempre, la escoria que trata de pescar en río revuelto.

Sin embargo, en Barcelona, al lado del lumpen tradicional, actuó asimismo un tipo de chusma genuino de nuestro tiempo y que, precisamente, parece haberse apoderado de esa ciudad como sede favorita, si bien se trata de un fenómeno que afecta a todas las grandes ciudades. En este caso, el violento sujeto dispuesto a incendiar edificios enteros con tal de satisfacer sus ansias de diversión es el fruto de sucesivas "simpatías": el simpático participante en las borracheras colectivas del fin de semana; el simpático hooligan que vive para vociferar; el simpático conductor de aspecto patibulario que ensordece a los vecinos con sus ruidos favoritos. En otras palabras: las diversas especies que han alimentado nuestro lumpenhedonismo contemporáneo, para los cuales, al parecer, la diversión -su diversión- es una suerte de derecho divino y a las que se ha alentado con miedos vergonzosos y tolerancias desenfocadas. "En Barcelona todo cabe, pero no todo vale", rezaba este verano un eslogan publicitario del Ayuntamiento. El día 29 de septiembre se demostró que asimismo todo valía, para desánimo de mi compañero de encierro en el bar, el militante de Comisiones Obreras que se había propuesto acudir a la manifestación.

En realidad no sé qué pensaba este hombre ante la furia desencadenada que contemplaba. Quizá, como yo, pensó que todo aquello se habría podido atajar si se hubiera actuado a tiempo. Quizá pensó que nuestros dirigentes, además de carecer de altura política, jamás reconocen sus errores a través de dimisiones, y que los ciudadanos los imitan no confesándose la verdad por miedo y apatía. Y que entre unos y otros hemos conseguido que la bola se hinche y amenace con aplastarnos. Mientras los que al día siguiente los medios de comunicación llamarían "antisistema" campaban a sus anchas, solo me faltó ver en el periódico atrasado la famosa foto de Zapatero dando explicaciones, como un dócil pupilo, a los magnates de Wall Street, otros "antisistema", aunque de traje y corbata.

Hubiera podido mostrársela a mi compañero de encierro. Pero ya estaba suficientemente atribulado. Repetía: "¡Increíble!".

El País, 07/10/2010

 

[Publicado el 08/10/2010 a las 11:09]

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Comentarios (23)

  • Por cierto:
    La furia comenzó después de mi detención, vieron que los mossos no se detenían ante un cojo, porque aún era joven y no tenía una edad respetable.
    Por cierto yo sólo conocía a uno, un periodista que estaba allí como periodista y yo también estaba como periodista, aunque no ejercía.

    Para conocer la realidad hay que estar en el meollo, hay que vivirla, los intelectuales de salón sólo la conocen de segundas o tercera o cuartas y luego pontifican, critican y juzgan, en fin.

    Tengo valor y estoy muy animado.

    Comentado por: Pau Suau el 15/11/2010 a las 20:30

  • Estoy muy animado porque las personas mayores desaparecerán de aquí unos años y los jóvenes que ellos desprecian no lo podrán hacer peor que ellos.
    Señor Argullol yo leo, leo mucho, he leído "El uno y el único" y he aprendido mucho, pero comienza a pasar con usted como con Azua, Dragó o Savater, que envejecen y escriben peor y se convierten en unos conservadores rancios, rancios contemporáneos, Será algo natural por la edad, pero tiene que saberlo:
    La humanidad avanza si se carga las estatuas y los altares de sus padres. No le diré cuantas veces ha pasado eso porque eso lo sabe usted mejor que yo.
    Sólo decirle que yo estuve en la manifestación del 29-S y fue detenido, llevó una muleta por una lesión crónica desde hace diez años, un antidisturbios me empujó y yo se lo recriminé, sin insultarlo, otro empujón, otro empujón, otro empujón, porrazo va, porrazo va y caigo al suelo, me protejo, más porrazos, me resisto y al furgón. 52 horas en prisión y juicio por atentado contra la autoridad y lesión en el dedo del medio de lamano derecha. Imagínese que yo los denuncio por eso.
    Tengo mala suerte de ser cojo y llevar muleta, no puedo correr pero tengo muleta y si me protejo y un mosso al darme un golpe choca con ella se puede hacer daño en un dedito.
    Tengo la mala suerte de ser joven y si un mosso me da impunemente y sin testigos seis puñetazos dentro del furgón, en la cabeza y en el estómago, como soy joven y aunque lisiado, (minusválido, cojo, incapacitado o lo que quiera usted decir), fuerte y resistente, no me rompen la cabeza ni tan siquiera un dedito.
    Tengo mala suerte y soy un pobre que no vide en Sarria o Sant Gervasi sino en Sants, que sólo pudo pagarse la carrera de periodismo y no un master, poco importa que lea y mi cultive si los cultivados como usted nos desprecian sin conocernos sólo porque somos jóvenens y estamos cabreados, poco importan nuestras razones, porque sólo somos lumpen, somos radicales, somos antisistema y no tenemos medios en los que expresarnos que no sean los antisistema.
    Muy bien, quédese usted con sus razones y conserve su luz que se apaga, consérvese hasta que no peda más.
    Antes de la huelga estaba pensando en comprar su carísimo libro, algo escamado ya viendo su deriva hacía posiciones dudosas, pero el poco dinero que tengo lo tendré que utilizar para pagar una multa y todo por no poder correr, como hizo usted, quien prudentemente corrió hacía un bar, huyó de los acontecimientos y luego se pone a hablar y juzgar lo que no vio.
    Será cosa de la edad.
    En fin disculpe el tono, pero es el que su artículo merece.

    Con admiración en crisis.

    Pau Suau

    Comentado por: Pau Suau el 15/11/2010 a las 20:18

  • ¡Genial, este concepto de lumpenhedonismo!

    Comentado por: A. el 14/10/2010 a las 01:51

  • Bien,y ¿qué se puede hacer?. Qué se podría hacer ,para que los derechos conseguidos hace años, con tanto esfuerzo y sacrificio, no desaparezcan en este momento en el que todos estamos navegando en aguas que parecen dirigirse sin remedio hacia una cascada gigante, y caer al vacío...
    No basta con titulares que asusten diciendo Barcelona la cuna de los "antisistema". En las manifestaciones de Madrid de finales de los ochenta también participaban "El Cojo Manteca" y algún otro desesperado de la vida. Parece que se unen a los cojos mantecas, más mantecas que desde luego están cojos de otras muchas cosas, de las que probablemente sean víctimas, más que verdugos.

    Comentado por: yedra el 13/10/2010 a las 21:44

  • Desgraciadamente, he vivido bastantes situaciones parecidas a lo largo de mi vida. Ocurrió en Barcelona, pero pudo haber ocurrido perfectamente en mi ciudad, en Bilbao. Y me temo que en cualquier ciudad de nuestro país y también en Europa, aunque en estas últimas, quizá, estos percances son dirigidos con cierta disciplina política. He ahí la diferencia, porque hay chusma y chusma, y la “nuestra” es de la peor ralea.

    La clase política ha sabido utilizar a la chusma para medrar en su propio beneficio. Confeccionó una “educación” con la que desdeñar a maestros y enseñantes y se procuró los cargos municipales suficientes para pactar una caciquil barra libre para la juventud. Con ello, tenemos unos adolescentes —no todos, claro— que son incapaces de reaccionar ante las injusticias y los excesos políticos, más preocupados por irse de juerga que de ir a trabajar y más frustrados de no tener vacaciones que por no tener recursos para su emancipación. Las cifras son espeluznantes y hablan por sí solas. Y la clase política jamás ha campado más a sus anchas. Pero la chusma abarca un espectro más amplio que el de mucha de la juventud actual y el terreno tiene abono para toda clase de hierbas. Palabras como dignidad y patriotismo están más ligadas a triunfos deportivos y pesudo-artísticos que al trabajo y la educación. Y es que es muy fácil convencer a un tonto y la chusma es tonta del culo; yo te doy dos estampitas que tengo repetidas y tú me das esa que yo no tengo. Tontos y listos, vaya, aunque pueda parecer simplista, pero no lo es. En el fondo es tarea de mucho tiempo y de un entramado social complejo. Y si no, a ver quien deshace la madeja ahora.

    Un chico puede quemar un contenedor simplemente porque se aburre y eso puede ser algo divertido, fuera de lo corriente; una chica puede bajarse los pantalones y mear en mitad de la calle, simplemente porque cree que no hacerlo es cuestión de prejuicios. Todos hemos visto en los últimos tiempos cómo la basura y los desperdicios de las juergas municipales (pactadas con la hostelería) es recogida por el servicio de limpieza pagado por todos los vecinos, desde San Juan hasta el Pilar, todo el santoral sembrado de ignominias y ceguera alcohólica para callar a la juventud y a la chusma en general. Y me creo que esa misma chusma es la que se constituye, además, en cualquier acto propicio para salir de la rutina. Cualquier excusa es buena.

    En ese bar de la Plaza Catalunya estábamos muchos que aún no nos creemos lo que está pasando, que decimos «increíble» porque tenemos hijos adolescentes, un trabajo precario, una hipoteca o un padre con alzhéimer, y es otra la frustración que nos rebela y nos angustia. Nos dieron lo que queríamos, autopistas iluminadas desde Barcelona hasta Cádiz; agua caliente en cada hogar; dos coches por familia; vacaciones en las antípodas; subsidios para los inútiles y un lenguaje políticamente correcto. Pero nadie produce para tener tanto, nadie produce tanto como para tener un ascensor esperándole en el primer piso para bajar la basura o salir a fumar un cigarro o a tomar el aire. Esos jóvenes no saben qué esclavos son los que les sirven y les fabrican todo lo que tienen (tenemos) y la chusma sigue siendo igual de ignorante y analfabeta como hace cien, doscientos o mil años. La diferencia, creo yo, es que quienes organizaron y alentaron esta situación no lo hicieron pensando en los demás, ni en el futuro, sino en ellos mismos nada más. La peor ralea. Si no lo digo, no me quedo tranquilo.

    Un placer.

    Carmelo Basabe

    Comentado por: Carmelo Basabe el 12/10/2010 a las 20:16

  • el único análisis lucido es el de Argullol...
    la insumisión no es fruto de la mala educación
    hay insumisión, puede haber nihilismo,

    lo que no cabe es la superficialidad ni la MALA INTENCIÓN a la hora de intentar comprender lo que pasa
    por supuesto que hay jóvenes que se emborrachan y consumen drogas -pero no dejan constancia escrita de ello como sí lo ha hecho algún artista- y que algunos cometen vandalismo para desahogar su frustación, pero, repito eso es tener una visión ver la paja en el ojo ajeno y no la viga en el propio

    gracias

    Comentado por: julián el 12/10/2010 a las 16:09

  • Sigue sentado, escriba... El uso de drogas está generalizado AHORA MISMO. Lo único que pasará con la legalización es que se intentará una legislación estatal para disfrutar de sus beneficios económicos (actualmente en manos de los narcos)que queden. El único camino es la despenalización. A lo que tú llamas "la fiera" no la mantiene despierta esta prohibición mojigata, hombre...

    Comentado por: Al el 11/10/2010 a las 22:51

  • Es comprensible la reacción violenta ante la injusticia, pero... qué culpa se supone que tienen los que padecen los destrozos en días como éstos?

    Tal vez el problema es que no están muy claras las cabezas visibles, si es que lo estuvieron alguna vez. Los franceses tuvieron su guillotina. Nosotros deberíamos buscar un sistema alternativo, más acorde con nuestro sistema de valores, en los que la violencia debe ser evitada en la medida de lo posible. Habría que evitar, a su vez, hacer pagar a justos por pecadores, pero para ello es necesario un correcto discernimiento y el poder para propagar el fruto del mismo.

    Los medios de comunicación marean la perdiz, culpando de todo al pobre infeliz de ZP o a la mezquinidad de la oposición.

    Realmente, intuyo que lo que pasará será un empobrecimiento generalizado del que se salvarán 4 listos. Y pocos purgarán su culpa. Son cosas de la sociedad tan compleja como la actual, que determinar qué es justo y que no, al margen de juicios morales, es complicado.

    Comentado por: Néstor el 09/10/2010 a las 18:57

  • Pues 400 euros al mes, una maría baratita, televisión e internet, no me parecen mala cosa, ni creo que me estropeen demasiado. Ya me encargaré yo de sacarles partido. Aunque mucho me temo que la cosa pinta bastante peor.

    Comentado por: quién los pillara el 09/10/2010 a las 17:10

  • En efecto, conviene hacerles ver a la tropa cómo es que algunos señores los animan a, como se suele decir, participar activamente, pero luego a estos mismos profetas de la moral se les estropea el peinado -¡qué horror!- cuando la sociedad no se somete a las educadas formas de la masa votante, y muestra su lado salvaje, no el más salvaje, quizás, digamos, mejor, su lado gamberro, sin reparar, o sin querer hacerlo, en que todos esos cachorros vociferantes no son el antisistema, si no
    la reserva espiritual del sistema, o, mejor, su carne de cañón, las hordas que, llegado el momento, sabrán poner las cosas en su sitio, por cojones.

    Comentado por: esos no son antisistema, qué va el 09/10/2010 a las 17:04

  • Constatamos con profunda consternación como Argullol echa pestes de los "antisistema", que supone dirigidos por un poder maléfico y los contrasta con la figura del "decente" militante de CC.OO, a partir de una escena de rapiña callejera.

    Teniendo en cuenta la rapiña de banqueros, gobiernos, partidos y sindicatos, todos cómplices repartiéndose el pastel, Argullol no debe extrañarse ni moralizar demasiado a partir de incidentes menores, por más que resulten incómodos para un acomodado miembro de la élite como él. Podría ser peor, y su propia cabeza decapitada por la "chusma".

    Comentado por: El Gran Surmano el 09/10/2010 a las 16:19

  • No hay que malvender la desesperación, la desesperación es una cosa muy seria. La desesperación no es irracional, si no el principio -o el fin, vete tú a saber- de toda honesta racionalidad; la esperanza es una mortal espera: nada de futuros, abajo la esperanza. La desesperación no conlleva necesariamente el ejercicio de la brutalidad. Los brutos, los chulos de patio de colegio, los viles que se parapetan detrás del poder para asestar su golpe de gracia y desahogar su rencor con la espalda bien cubierta, no vienen motivados por la desesperación, ni hay que permitir que la desesperación se convierta en la coartada mental de sus desmanes, como no hay que consentir que las invocaciones al respeto y a la seguridad de los individuos, y a la propiedad, carguen de razón a quienes exigen al poder que ordene -¡ya!- apretar el gatillo. Parece ser que las sociedades nos regalan periódicamente con alguna que otra matanza, seguidas de sus correspondientes llamadas al orden: es su forma de hacer limpieza y renovarse; a nosotros, la gente, el pueblo socialmente sometido, nos toca, precisamente, defendernos de la agresiva soberbia y egoísmo de la sociedad, y coger y disfrutar de lo que es nuestro, mal que le pese a sus dueños, como buenamente podamos.

    Comentado por: no future el 09/10/2010 a las 14:35

  • La toma de la Bastilla fue la culminación violenta de una nueva corriente de ideas y pensamiento. Otra cosa es que luego los mismos ilustrados se convirtieran (algunos) en unos déspotas. Las ideas sí que mueven al mundo, pero, sin lugar a dudas, la desesperación (como se ha escrito aquí)pueden precipitar este movimiento, y hacerlo acelerado, muy acelerado.
    En lo demás, me ha gustado la intervención de el escriba sentado. Pero no olvidemos tampoco que n medio de tanta rabia y protesta, hay quienes se aprovechan de ello para provocar altercados sin otro fin que la violencia gratuita. La extrema derecha siempre supo que a río revuelto, el premio está asegurado.
    A las pocas horas de la entrada en vigor de la reforma laboral, ya se han producido nuevos despidos en varias empresas. Lo que más me preocupa es el panorama desalentador que se cierne sobre nuestros jóvenes. Los planes de futuro o no existen, o son al muy corto, cortísimo, plazo. ¿Independizarse? Muy pocos lo consiguen dignamente ¿Mil euristas? Muchos no llegan a esa cifra. Cierto es que la crisis es global, negarlo sería estúpido pero.....¿tan poco margen de maniobra tienen los gobiernos? No me lo creo. Aquí se ha "dejado hacer" con una impunidad clamorosa al sector de la construcción. La reforma educativa fue en su día un fracaso (todavía notamos sus efectos), y el fraude fiscal es público y notorio. ¿Cómo puede un abogado de un importantísimo despacho declarar que gana 18.000 euros al año? Entre todos la mataron y ella sola se murió.

    Comentado por: escoin el 09/10/2010 a las 10:40

  • A Luster. Un hombre de catorce años. Quien no solamente era capaz de cuidarse por completo y proteger a un retrasado mental que le doblaba en edad y le triplicaba en tamaño, sino que además lo mantenía entretenido.

    Comentado por: Raul el 09/10/2010 a las 00:45

  • Bueno, ya estamos con lo del necesario derramamiento de sangre, con el inevitable dolor que todo progreso requiere, con el crimen que la Historia bendice como justo tributo para su avance inexorable; y luego, el otro, con la mano dura, apremiando a cortar el miembro enfermo para que el cuerpo sane y no se muera. Una y otra vez la moral del sufrimiento tratando de imponerse. Ningún progreso puede justificar el degüello, ninguna defensa de la virtud puede legitimar la tiranía, la opresión y el crimen de Estado. Puede que los tiempos estén cambiando, pero algunos siguen con un discurso de neardenthales: a ver si se llevan ya al asilo a tanto chocho carcamal y que allí les aguanten sus batallitas

    Comentado por: qué pesado, el abuelo el 08/10/2010 a las 22:58

  • Los acontecimientos del pasado día 29 son la consecuencia de confundir libertad con libertinaje y la ausencia de todo valor de disciplina y/o autoridad en nuestra moderna sociedad.
    Mano dura es lo que hace falta , leyes duras y sentencias judiciales que se cumplan para quienes cometan delitos.

    El ser humano sólo aprende a base de garrotazos.

    Comentado por: Manel el 08/10/2010 a las 22:18

  • Esto de lo mala que es la sociedad me recuerda a aquel ensayo, o artículo, no recuerdo bien, en el que el maestro Sánchez Ferlosio, a propósito de la envidia, y de cómo ésta era un lugar común a la hora de ponderar los males de la sociedad española, comentaba que lo curioso era que oía a muchos proclamarse objeto de la envidia ajena, envidiados, pero nunca jamás de los jamases había escuchado a nadie decir de sí mismo que era envidioso. Y a mí me sucede escuchar de todos y leer por todas partes que esta es una sociedad indeseable, de individuos encanallados y embrutecidos, y otras lindezas por el estilo, sólo me encuentro con personas que denostan de la sociedad, hasta el punto que pudiera pensarse que estoy rodeado por infinito número de honestos sufridores de los males sociales, pero colaboradores, ninguno.

    Comentado por: la sociedad son los otros el 08/10/2010 a las 21:52

  • No es una época fácil,pero ¿cual lo fue?. Todas tienen su tinte. La vida...

    Comentado por: yedra el 08/10/2010 a las 21:40

  • "Lo malo es que finalmente se consigue una democracia de avestruces; todos con la cabeza bajo el ala y, por supuesto, sin mirar nunca de frente."
    R. A.
    El País, 17/09/2010

    Pues ya ve usted, algunos sacan la cabeza de debajo del ala, y fíjese lo que pasa.

    Comentado por: ni contigo ni sin ti el 08/10/2010 a las 21:39

  • Pues ya puede usted subir bien arriba, don Félix, si quiere emigrar a otros lares más al norte donde no se vean sus criaturas amenazadas por la barbarie social; ahí tiene usted el ejemplo de la dorada juventud anglosajona, hordas de energúmenos arrojándose al vacío como monos aulladores desde las habitaciones del hotel ibicenco. Quizás por Finlandia, aunque últimamente no parecen estar muy hospitalarios esos escandinavos: vamos, que el ambiente es un tanto gélido. El mundo global es lo que tiene. Y siempre, claro, nos quedará China, donde se está cociendo El Futuro...

    Comentado por: fu man chu el 08/10/2010 a las 21:29

  • Antes de... hay quienes, algunos, muchos... se manifiestan. Sorprendentemente esto sucede entre chatos de vino, secadores de pelo, limado de uñas, masajes, gimnasio y toallita al cuello... todos debaten, comentan, opinan y, quedan satisfechos por haber aportado su granito de arena al asunto, ya sea a favor o en contra y, cada uno en su interior siente que es la ¨leche¨, que es conocedor de cada respuesta, de cada duda y que no hay nada que se le pueda escapar que, si a el/ella le dejaran sabría como poner solución al problema ... soy la leche!!! El día de... bueno, la verdad es que aunque no me acerque a la manifestación no pasa nada, en realidad son ya tantos los que asistirán que mi presencia es innecesaria ... ellos estarán allí presentándome y lo vamos a lograr entre todos. Lo mismo piensa el otro y el otro y los demás...Este grupo que menciono, son los ¨inofensivos¨ aunque no beneficien en absoluto... en cambio los que suelen frecuentar las manifestaciones (sin generalizar, por favor) son los que por el hecho del consentimiento a ello, se agrupan no para manifestar su opinión o condición sino que utilizan ese momento para manifestar su agresividad, su complejo de inferioridad, sus frustraciones y apatía contra sí mismos, ya que la mayoría de estos agresores, se odian, odian su vida y a todo lo que los rodea... si se gustasen así mismos, si se quisieran, serían algo más felices y la agresividad sería mucho menor o nula...


    Hace algún tiempo tuve un sueño demencial
    Soñé que andaba metido en la tercera guerra mundial.

    (Bob Dylan)

    Comentado por: sila el 08/10/2010 a las 21:17

  • La misma chusma que hacia tropelias en el 36. La misma de siempre. Solo que antes, en una sociedad en la que existia miedo no se manifestaba con la cotidianidad que lo hace hoy. Ademas, hoy sus coetaneos les aplauden, y las mujeres los idolatran.

    Obviamente estoy generalizando. Pero todo me hace pensar que la maldad, so pretexto de grandes causas, esta encumbrada.

    pd: disculpen la otografia sin acentos.

    Comentado por: Nestor el 08/10/2010 a las 14:37

  • El desánimo como profesor de Ética todavía no me ha calado en mis huesos de padre de tres niños. Será porque todavía no son adolescentes. Escuché el lunes a hurtadillas a tres chicos de 1º de ESO comentar la borrachera que habían pillado en la calle el fin de semana. Entre doce y trece años tienen las criaturas. No estudian, tienen todo lo que piden, tratan con desprecio a sus compañeras de clase. Tenemos que hacer algo y no sé qué es. No es catastrofismo, no es un tópico, ni es que yo ya sea de otra generación. Es algo peor lo que se nos viene encima. Fantaseo con salir de España y vivir, no sé, en un país del norte de Europa. Puede que sea una tontería pero no quiero que aplaste a mis hijos una turba de futboleros furiosos ni tampoco quiero que formen parte de esa turba. Tengo miedo y estoy desanimado.

    Comentado por: Félix Marcos el 08/10/2010 a las 12:22

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Biografía

Rafael Argullol Murgadas (Barcelona, 1949), narrador, poeta y ensayista, es catedrático de Estética y Teoría de las Artes en la Facultad de Humanidades de la Universidad Pompeu Fabra. Es autor de treinta libros en distintos ámbitos literarios. Entre ellos: poesía (Disturbios del conocimiento, Duelo en el Valle de la Muerte, El afilador de cuchillos), novela (Lampedusa, El asalto del cielo, Desciende, río invisible, La razón del mal, Transeuropa, Davalú o el dolor) y ensayo (La atracción del abismo, El Héroe y el Único, El fin del mundo como obra de arte, Aventura: Una filosofía nómada, Manifiesto contra la servidumbre). Como escritura transversal más allá de los géneros literarios ha publicado: Cazador de instantes, El puente del fuego, Enciclopedia del crepúsculo, Breviario de la aurora, Visión desde el fondo del mar. Recientemente, ha publicado Moisès Broggi, cirurgià, l'any 104 de la seva vida (2013) y Maldita perfección. Escritos sobre el sacrificio y la celebración de la belleza (2013).

Ha estudiado Filosofía, Economía y Ciencias de la Información en la Universidad de Barcelona. Estudió también en la Universidad de Roma, en el Warburg Institute de Londres y en la Universidad Libre de Berlín, doctorándose en Filosofía (1979) en su ciudad natal. Fue profesor visitante en la Universidad de Berkeley. Ha impartido docencia en universidades europeas y americanas y ha dado conferencias en ciudades de Europa, América y Asia. Colaborador habitual de diarios y revistas, ha vinculado con frecuencia su faceta de viajero y su estética literaria. Ha intervenido en diversos proyectos teatrales y cinematográficos. Ha ganado el Premio Nadal con su novela La razón del mal (1993), el Premio Ensayo de Fondo de Cultura Económica con Una educación sensorial (2002), y los premios Cálamo (2010) y Ciudad de Barcelona (2010) con Visión desde el fondo del mar. 

Bibliografía

Maldita perfección. Escritos sobre el sacrificio
y la celebración de la belleza
(Acantilado, 2013)

 
Una educación sensorial. Historia personal del desnudo
femenino en la pintura
(Acantilado 2012)
Visiones desde el fonde del mar (Acantilado, 2010).
MICROSITE DEL LIBRO

 

Publicaciones principales

POESÍA
- Disturbios del conocimiento. Barcelona: Icaria Editorial, 1980.
- Duelo en el Valle de la Muerte. Madrid: Editorial Ayuso, 1986.
- El afilador de cuchillos. Barcelona: El Acantilado. Quaderns Crema, 1999.
- El poema de la serpiente. Badajoz: Asociación Cultural Littera Villanueva, 2010.
- Cantos del Naumon. Libros del Aire. Colección Jardín Cerrado, núm. 5, 2010.

NARRATIVA
- Lampedusa. Barcelona: Editorial Montesinos, 1981.
- El asalto del cielo. Barcelona: Editorial Plaza & Janés, 1986.
- Desciende, río invisible. Barcelona: Editorial Destino, 1989.
- La razón del mal. Premio Nadal 1993. Barcelona: Editorial Destino, 1994.
- Transeuropa. Madrid: Alfaguara Ediciones, 1998.
- Davalú o el dolor. Madrid: RBA, 2001.
- Moisès Broggi, cirurgià, l'any 104 de la seva vida. Barcelona: Quaderns Crema, 2013.

ENSAYO
- El Quattrocento. Barcelona: Editorial Montesinos, 1982.
- La atracción del abismo. Barcelona: Editorial Bruguera, 1983. Reeditado 2006.
- El Héroe y el Único. Madrid: Taurus Editorial, 1984.
- Tres miradas sobre el arte. Barcelona: Icaria Editorial, 1985.
- Leopardi. Infelicidad y titanismo. Barcelona, 1986
- Territorio del nómada. Barcelona: Ediciones Destino, 1986.
- El fin del mundo como obra de arte. Barcelona: Ediciones Destino, 1990. Reeditado 2007.
- El cansancio de Occidente (en colaboración con Eugenio Trías). Barcelona: Ediciones Destino, 1994.
- Sabiduría de la ilusión. Madrid: Taurus Editorial, 1994.
- Aventura. Una filosofía nómada. Barcelona: Nuevas Ediciones Debolsillo, 2000.
- Una educación sensorial. Historia personal del desnudo femenino en la pintura. Madrid-México: Fondo de Cultura Económica, 2002. Barcelona: Editorial Acantilado, 2012.
- Manifiesto contra la servidumbre. Escritos frente a la guerra. Barcelona: Ediciones Destino, 2003.
- Del Ganges al Mediterráneo: un diálogo entre las culturas de India y Europa (en colaboración con Vidya Nivas Mishra). Madrid: Siruela, 2004.
- Maldita perfección. Escritos sobre el sacrificio y la celebración de la belleza. Barcelona: Editorial Acantilado 2013.

ESCRITURA TRANSVERSAL
- El cazador de instantes. Barcelona: Ediciones Destino, 1996. Reeditado 2007.
- El Puente de Fuego. Cuaderno de Travesía, 1996-2002. Barcelona: Ediciones Destino, 2004.
- Enciclopedia del crepúsculo. Madrid: El Acantilado, 2006.
- Breviario de la aurora. Barcelona: El Acantilado, 2006.
- Visión desde el fondo del Mar. Barcelona: Editorial Acantilado, 2010. Premio Cálamo 2010. Premio Ciudad de Barcelona 2010.

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