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El Boomeran(g)

El blog literario latinoamericano

domingo, 12 de julio de 2020

 Blog de Rafael Argullol

Prestigios florentinos

Disfrutando de la exposición del Museo Thyssen en torno al retrato de Giovanna Tornabuoni pintado por Domenico Ghirlandaio no tuve más remedio que pensar, una vez más, en el enigma creativo de la Florencia del Renacimiento. Dicho de otro modo: tras la silueta perfecta de Giovanna, más allá de su cuello largo y refinado, se escondía un extraño mundo lleno de violencia que había albergado la mayor concentración de talentos artísticos de la Historia. ¿Cómo podía haber sucedido esto en una ciudad relativamente pequeña, diezmada por la peste negra y sometida a una implacable guerra de clanes de la que ya había dado testimonio Dante en La divina comedia?

Recuerdo que esta pregunta me fascinaba ya hace mucho tiempo cuando, como estudiante, me planté en Florencia para realizar una tesis doctoral que nunca llegaría a su fin. La primera vez que uno va a Florencia se da cuenta de que lo que allí hay supera con mucho lo que hubiera podido imaginar. Parece imposible que gran parte de lo que ve se haya creado en un centenar de años. Cuando, luego, se buscan explicaciones casi ninguna es eternamente satisfactoria. Los historiadores se refieren a causas económicas, sociales, políticas, organizativas. Todas ellas son plausibles pero insatisfactorias para lo que aparece a los ojos como un milagro, como una suerte de golpe de mano del hombre para elevar el listón de la belleza hasta cotas inalcanzables. Pero ¿por qué en esa época y por qué en Florencia? A Orson Welles le gustaba comprobar -injustamente- la esterilidad creativa de la plácida Suiza con la exuberancia artística de aquella turbulenta Florencia, marcada por asesinatos y conspiraciones, en la que los Domenicos Ghirlandaio pintaban a las Giovannas Tornabuoni como si los sentidos se prepararan para un festín eterno.

Como el Quattrocento toscano es mi periodo favorito -quizá porque los artistas ejercían todavía de artesanos en una equilibrada muestra de modestia y libertad-, he vuelto una y otra vez a la pregunta, y aunque no se me ocurría desmentir ninguna de las argumentaciones de los historiadores, he elaborado una hipótesis para consumo propio: debe prestarse más atención, por encima de cualquier otra circunstancia, al prestigio de las artes entre los adolescentes florentinos de toda condición. La enorme energía desplegada al final de la Edad Media con la construcción de las catedrales, que implicaba a los diversos gremios de cada ciudad, es finalmente canalizada en una nueva imagen del artista, el cual, al liberarse paulatinamente de las servidumbres y prejuicios que rodeaban al trabajador manual, es contemplado como un hombre carismático e insólitamente libre. Este viraje se hace mucho más visible en Florencia que en cualquier otra ciudad europea, incluidas Venecia, París y las prósperas urbes flamencas. La revolución de Florencia sería el establecimiento de un magnetismo único que atraería a sucesivas generaciones de jóvenes durante un siglo largo.

Las Vidas de Giorgio Vasari, imprescindibles para entender los cambios en el lenguaje artístico, son una crónica minuciosa de aquel magnetismo, reflejado también por los historiadores florentinos del siglo XV. Por razones que ahora tal vez cuesta entender, Florencia estaba volcada en su propia creación como ciudad. Vasari relata las polémicas colectivas desatadas por la construcción de la cúpula de Santa Maria di Fiori y los vaivenes en el destino de Brunelleschi, cárcel incluida. De creer a Vasari y a los cronistas, cada nueva obra de envergadura excitaba la controversia entre los ciudadanos de Florencia. Las opiniones en torno a Miguel Ángel, ya a principios del siglo XV, serían la culminación del torbellino.

Esta atmósfera situaba la creación artística en el centro de la vida ciudadana, de modo que los adolescentes se sentían cautivados por lo que ofrecían los talleres de los pintores y de los escultores. Y lo que ofrecían eran duras -durísimas, a menudo- condiciones de aprendizaje. Por Vasari y por otros cronistas nos podemos formar una idea bastante nítida del funcionamiento de los botteghe algunas tan renombradas como las de los Pollaivolo o la de Andrea Verrochio donde se educó Leonardo. El adolescente, un niño prácticamente, entraba a formar parte de la vida colectiva del taller hacia los 12 o 13 años. A lo largo de una década participaba en todas las tareas colectivas, desde las más rudas hasta las que le hacían acceder a las obras en proceso de elaboración. A los 20 o 22 años, el aprendiz, convertido ya en maestro, se establecía por su cuenta y, si no podía hacerlo en Florencia, emigraba en busca de trabajo a otra ciudad, materializándose así la fructífera trashumancia renacentista. Si el adolescente accedía a un centro privilegiado como la Academia de los Medicis, la vida cotidiana seguía presidida por el rigor y el esfuerzo, tal como recalcaba Vasari en referencia a Miguel Ángel.

La dureza del aprendizaje no apartaba a los jóvenes florentinos de los talleres, sino todo lo contrario. No hay duda de que desde Cimabue y Giotto, a través del Trecento, el oficio del artesano pintor o escultor se había afianzado gracias a la prosperidad económica de la ciudad; sin embargo, este fenómeno también se daba en muchas otras ciudades sin que se produjera la prodigiosa cristalización de Florencia. Se hizo necesaria la sedimentación de un prestigio para que, en un movimiento espiritual centrípeto, el talento se adhiriera a las calles de la ciudad como una segunda piel. Los florentinos tuvieron una exquisita percepción de lo que estaba sucediendo y bautizaron al héroe que atraía a sus adolescentes: el artista nuovo.

Nosotros que, como es sabido, tenemos nuestros héroes, podemos comprender el impacto de este tipo de fenómenos. Los jóvenes se orientan instintivamente hacia el prestigio, una categoría difícil de definir porque en ella chocan bastante caóticamente la ambición, la lucha, la utilidad y, a menudo, una cierta dignidad en la supervivencia. El prestigio es el imán que cada época ofrece a sus jóvenes. Actualmente, entre nosotros, nada tiene más prestigio que un deportista y por eso nos pasamos la vida contemplando a través de la pantalla estudios donde compiten nuestros héroes. Es una opción.

Aunque nos cueste creerlo puede ser que en la Florencia del Quattrocento la opción fuera otra, y que los campeones de aquel tiempo se hallaran en los talleres de pintura y escultura. ¿Un cuento chino? Puede ser. Pero entonces, ¿cómo se explica que tantos domenicos ghirlandaio fueran capaces de pintar a tantas maravillosas giovannas tornabuoni?

El País, 19/07/2010

[Publicado el 04/9/2010 a las 09:26]

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Comentarios (3)

  • No,Fred,no...es uno de tantos ejemplos...pero si usted se quiere quedar únicamente con el ejemplo del señor Ansar..bueno. Sería como leer los Viajes de Gulliver y creer que el argumento versa sobre enanitos y gigantones.

    Comentado por: escoin el 08/9/2010 a las 11:59

  • El caso es meterse con Aznar, venga o no a cuento.

    Comentado por: Fred el 08/9/2010 a las 08:45

  • De nada, seguiré fiel y a la espera de novedades.
    Como es el blog de R.Argullol y estoy a punto de comenzar el libro que parece fascinante...
    Interesante artículo, como siempre.
    De Argullol escritor, me gustan sobre todo su singularidad, su libertad y la combinación constante de poesía, reflexión, realidad ,utopía, esperitualidad, hondura o profundidad y enseñanza. Nos regala textos, artículos y opiniones necesarias, como vitamina, ante tanto escaparate y fuego fatuo;y siempre, desde un punto de vista personal cercano (humanamente hablando).Me parece que lo bueno de cualquier arte es precisamente eso, el regalo que se nos hace a los espectadores, lectores, etc. Para disfrutar con todos los sentidos. Pequeños tesoros necesarios para vivir.

    Espero no molestar con este comentario tan extenso. Mi agradecimiento por escribir a los que lo hacéis tan bien y gracias por contestar.Saludos

    Comentado por: Carmina B el 06/9/2010 a las 18:08

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Biografía

Rafael Argullol Murgadas (Barcelona, 1949), narrador, poeta y ensayista, es catedrático de Estética y Teoría de las Artes en la Facultad de Humanidades de la Universidad Pompeu Fabra. Es autor de treinta libros en distintos ámbitos literarios. Entre ellos: poesía (Disturbios del conocimiento, Duelo en el Valle de la Muerte, El afilador de cuchillos), novela (Lampedusa, El asalto del cielo, Desciende, río invisible, La razón del mal, Transeuropa, Davalú o el dolor) y ensayo (La atracción del abismo, El Héroe y el Único, El fin del mundo como obra de arte, Aventura: Una filosofía nómada, Manifiesto contra la servidumbre). Como escritura transversal más allá de los géneros literarios ha publicado: Cazador de instantes, El puente del fuego, Enciclopedia del crepúsculo, Breviario de la aurora, Visión desde el fondo del mar. Recientemente, ha publicado Moisès Broggi, cirurgià, l'any 104 de la seva vida (2013) y Maldita perfección. Escritos sobre el sacrificio y la celebración de la belleza (2013).

Ha estudiado Filosofía, Economía y Ciencias de la Información en la Universidad de Barcelona. Estudió también en la Universidad de Roma, en el Warburg Institute de Londres y en la Universidad Libre de Berlín, doctorándose en Filosofía (1979) en su ciudad natal. Fue profesor visitante en la Universidad de Berkeley. Ha impartido docencia en universidades europeas y americanas y ha dado conferencias en ciudades de Europa, América y Asia. Colaborador habitual de diarios y revistas, ha vinculado con frecuencia su faceta de viajero y su estética literaria. Ha intervenido en diversos proyectos teatrales y cinematográficos. Ha ganado el Premio Nadal con su novela La razón del mal (1993), el Premio Ensayo de Fondo de Cultura Económica con Una educación sensorial (2002), y los premios Cálamo (2010) y Ciudad de Barcelona (2010) con Visión desde el fondo del mar. 

Bibliografía

Maldita perfección. Escritos sobre el sacrificio
y la celebración de la belleza
(Acantilado, 2013)

 
Una educación sensorial. Historia personal del desnudo
femenino en la pintura
(Acantilado 2012)
Visiones desde el fonde del mar (Acantilado, 2010).
MICROSITE DEL LIBRO

 

Publicaciones principales

POESÍA
- Disturbios del conocimiento. Barcelona: Icaria Editorial, 1980.
- Duelo en el Valle de la Muerte. Madrid: Editorial Ayuso, 1986.
- El afilador de cuchillos. Barcelona: El Acantilado. Quaderns Crema, 1999.
- El poema de la serpiente. Badajoz: Asociación Cultural Littera Villanueva, 2010.
- Cantos del Naumon. Libros del Aire. Colección Jardín Cerrado, núm. 5, 2010.

NARRATIVA
- Lampedusa. Barcelona: Editorial Montesinos, 1981.
- El asalto del cielo. Barcelona: Editorial Plaza & Janés, 1986.
- Desciende, río invisible. Barcelona: Editorial Destino, 1989.
- La razón del mal. Premio Nadal 1993. Barcelona: Editorial Destino, 1994.
- Transeuropa. Madrid: Alfaguara Ediciones, 1998.
- Davalú o el dolor. Madrid: RBA, 2001.
- Moisès Broggi, cirurgià, l'any 104 de la seva vida. Barcelona: Quaderns Crema, 2013.

ENSAYO
- El Quattrocento. Barcelona: Editorial Montesinos, 1982.
- La atracción del abismo. Barcelona: Editorial Bruguera, 1983. Reeditado 2006.
- El Héroe y el Único. Madrid: Taurus Editorial, 1984.
- Tres miradas sobre el arte. Barcelona: Icaria Editorial, 1985.
- Leopardi. Infelicidad y titanismo. Barcelona, 1986
- Territorio del nómada. Barcelona: Ediciones Destino, 1986.
- El fin del mundo como obra de arte. Barcelona: Ediciones Destino, 1990. Reeditado 2007.
- El cansancio de Occidente (en colaboración con Eugenio Trías). Barcelona: Ediciones Destino, 1994.
- Sabiduría de la ilusión. Madrid: Taurus Editorial, 1994.
- Aventura. Una filosofía nómada. Barcelona: Nuevas Ediciones Debolsillo, 2000.
- Una educación sensorial. Historia personal del desnudo femenino en la pintura. Madrid-México: Fondo de Cultura Económica, 2002. Barcelona: Editorial Acantilado, 2012.
- Manifiesto contra la servidumbre. Escritos frente a la guerra. Barcelona: Ediciones Destino, 2003.
- Del Ganges al Mediterráneo: un diálogo entre las culturas de India y Europa (en colaboración con Vidya Nivas Mishra). Madrid: Siruela, 2004.
- Maldita perfección. Escritos sobre el sacrificio y la celebración de la belleza. Barcelona: Editorial Acantilado 2013.

ESCRITURA TRANSVERSAL
- El cazador de instantes. Barcelona: Ediciones Destino, 1996. Reeditado 2007.
- El Puente de Fuego. Cuaderno de Travesía, 1996-2002. Barcelona: Ediciones Destino, 2004.
- Enciclopedia del crepúsculo. Madrid: El Acantilado, 2006.
- Breviario de la aurora. Barcelona: El Acantilado, 2006.
- Visión desde el fondo del Mar. Barcelona: Editorial Acantilado, 2010. Premio Cálamo 2010. Premio Ciudad de Barcelona 2010.

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