El Boomeran(g)

El blog literario latinoamericano

viernes, 30 de julio de 2010

 Blog de Rafael Argullol

La vitalidad de la interrogación

Rafael Argullol: Por tanto creo que es un gravísimo error, consecuencia de nuestra obsesión clasificatoria, haber separado lo filosófico de lo literario a través de supuestos géneros de escritura.

Delfín Agudelo: Estoy pensando ahora en el ánimo clasificatorio, en esta merecida estigma o carga que implica la filosofía con dos títulos que en los últimos diez años han tenido una interesante relevancia comercial, dirigidos a un público no especializado.  Pienso en Más Platón y menos prozac  y en El mundo de Sofía. Es un intento por volver sobre las antiguas inquietudes en un lenguaje sencillo y que a su vez reconozca, sin hacerle perder su complejidad, su sentido práctico. Pienso, por lo tanto, en una pregunta que nunca va a perder su validez: ¿cuál es la importancia actual de abordar a Platón?

R.A.: Estos libros son divulgativos, y el libro divulgativo ha existido siempre. Aún así, creo que Platón nunca ha dejado de estar en el escenario, incluso desde la época del propio Platón. Podríamos dibujar un árbol con las ramas de los neoplatonismos que han crecido en la cultura europea y sería frondosísimo: los ramajes se han ido cruzando en algunas casos adhiriéndose a los desarrollos cristianos, otros a los desarrollos gnósticos, otros a desarrollos neopaganos, otros laicos, ilustrados modernos, etc. De manera que no hace falta recuperar a Platón- es decir, la gran inquietud filosófica original: nunca se ha perdido en la cultura europea. De nuevo, hay que indicar que toda la literatura desde el renacimiento va ya en esa dirección. En Shakespeare está esa interrogación filosófica, y no digamos ya en Montaigne; luego en Pascal, que es un enrome escritor. El propio Descartes, que pasa por la quintaesencia del racionalismo, en algunos de sus libros tiene una gran brillantez literaria. Si nos enfrentamos a nombres como Diderot, Voltaire, Rousseau, ¿qué eran? ¿filósofos o literatos?

Creo que el gran problema surge en el momento que indicaba antes: acorralados por la nueva importancia de la ciencia y desprotegidos y huérfanos de la religión y de la teología, hay toda una serie de grandes filósofos que intentan crear sistemas filosóficos omniabarcadores en los cuales muchas veces se incurre en una especie de nueva escritura genérica-filosófica que es abstracta, que es conceptual, abstrusa, que está alejada del estilo literario o artístico, y que en el desarrollo educativo de Europa coincide con lo que se ha llamado la filosofía de los profesores, sobre todo en el siglo XIX y parte del veinte, o de los llamados "maestros del pensamiento", el maitre-penseur de los franceses. Yo creo que la auténtica fibra de interrogación filosófica ha circulado más de una manera sinuosa a través de los distintos desarrollos literarios de índole muy diversa. Aquí he citado a Shakespeare, Montaigne, Pascal, pero también podemos recurrir a Nietzsche, a Kierkegaard, Rilke, Baudelaire. Evidentemente se trata de escritores muy diversos, pero en todos ellos evidentemente está presente esta médula de interrogación, por no hablar de casos como Dostoievsky. El caso ruso es particularmente interesante a este respecto, porque los rusos siempre han visto que sus filósofos eran los grandes literatos En ese sentido es muy interesante porque en Rusia nunca se provocó, por razones de desarrollo distinto, la división de funciones entre la supuesta escritura filosófica y la literaria que sí se provocó en la Europa occidental. Todo lo que no fuera seguidor de la terminología de Kant, de Hegel, o de Schelling, era considerado poco riguroso.

Pero repito que esto no era sino una obsesión celosa alrededor de la ciencia, y que no resolvía el tema porque lo propio de lo filosófico es la viveza de la interrogación, y si la matas a través del estilo, es muy difícil que perviva. Pervivirá, quizás, en el primero: pervive en Kant y en Hegel; pero no ha pervivido a través de los miles de neokantianos y neohegelianos que ha habido en las aulas universitarias europeas desde entonces. Es un estilo que por su propia naturaleza seca la interrogación. Quizás no en el modelo original; podría ser antipático pero era el original. Kant era original, y por tanto su estilo lo es. Es como en la música: Schönberg y su dodecafonismo es la ruptura original y marca un sello, y crea toda la estilidad provocada por miles de compositores que se han sentido obligados a usar ese estilo. Lo propio de lo filosófico es la vitalidad de la interrogación, y esa vitalidad no puede estar alejada de la esfera sensitiva, y por lo tanto artístico-literaria.

[Publicado el 25/2/2010 a las 22:38]

[Etiquetas: filosofía, literatura, Platón]

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Comentarios (7)

  • Permítamne que, aunque no venga a cuento, les escriba estas líneas del estudio de Teresa Zubiaurre sobre el espacio en la novela realista:
    "Con el renacimiento y el hombre como medida de todas las cosas, éstas pierden su importancia simbólica y se vuelven dúctiles a la voluntad humana. El cielo no es ya un muro, un rígido tolda azul, sino un espacio abierto que sugiere la infinitud y espolea el ansia de aventura, la sed de conocimientos de los hombres".
    Me ha gustado mucho.

    Saludos a todos ustedes.

    Comentado por: escoin el 01/3/2010 a las 20:39

  • De hecho, la vitalidad a la que se refiere el profesor Argullol es también extrapolable a la pintura. ¿Cuántos cuadros tenemos, por ejemplo, representando a Venus? Tiziano, Cranach, Giorgione, Botticelli....Y todas ellas son obras maestras, aunque el motivo sea el mismo. O las Tres Gracias del Museo Nacional de Nápoles, las de Rubens, las de Rafael, las de Botticelli.....
    La viveza dentro de una tradición....la originalidad, es esta la cuestión.

    Comentado por: escoin el 01/3/2010 a las 18:21

  • Hombre, un poco de calma......

    Como mínimo, el último artículo del profesor Argullol ha suscitado una controversia que, en mi opinión, podría girar alrededor del "canon" literario, lo cual me parece magnífico. Cuando leí El canon occidental, de Bloom, tuve la impresión de que apenas había existido nada valioso anterior a Shakespeare, y tampoco es eso (bueno, creo yo). Si Bloom tiene razón, debería eliminar la mitad de mi biblioteca.
    También podríamos haber citado a Horacio y su "carpe diem", o la crítica al racionalismo instrumental que se puede leer ya en Primo Levi....pero la idea general del artículo está clara, a mi modo de ver. Ejemplos, todos los que queramos.
    Por cierto, Manrique no fue original en lo que se refiere a la fugacidad de la existencia. El tópico del "ubi sunt" es bastante anterior a Manrique, pero también considero que sus coplas son magníficas.
    Venga, venga, que no se enfade nadie en este blog.
    Saludos a todos ustedes.

    Comentado por: escoin el 27/2/2010 a las 19:21

  • Pero fíjese que Jorge Manrique o Juan de la Cruz tampoco aparecen citados en este blog como filósofos, es decir, como escritores "que hagan pensar". ¿Debemos deducir que Valery es más paradigmático en este aspecto...?
    Tampoco Borges o Juan Benet merecerán su atención... (a tenor de la trayectoria hasta ahora)
    O sea que no es tan de extrañar que Rafael Argullol se decante más por Thomas Mann que por Franz Kafka, o esté más dispuesto a citar a Goethe que a Stevenson [sic], más a Rilke que a Machado.
    Quizás así quede más europeo.
    O simplemente su especialidad no le de para más.
    ¿Qué quiere, Jesús?
    R. A. tiene todo el derecho del mundo de no salir como comentarista de Platón.
    A Hölderlin últimamente también se le echa a faltar.
    Pero sobre todo literatura actual: Coetzee, Bernhard, etc.
    ¡Saludos!
    Y no ser tan duros... (es un decir...)

    Comentado por: Xavi Alves el 27/2/2010 a las 00:31

  • Es que es una vergüenza.
    Quiero decir que asumo el comentario anterior llegado el caso.
    ¿En qué espejo se mira R. A.?

    Comentado por: Jesús Rougemont el 26/2/2010 a las 22:47

  • Pero su interrogación es tan aburrida', estimado Argullol..
    I cal anar renovant el top ten de filósofos-estrella...
    ¿Le suena el nombre de F. Kafka? No es tan apolíneo como Mann, pero es por darle ideas...
    Quizás salga en su próximo cuarteto..., pero que más da, usted nunca llegará tan lejos...
    ¿Cuánto se apuesta?
    Y seguro que a Arthur también le haría gracia que le mencionara alguna vez, el poeta
    Sopa de pescado con tropezones
    "LITERATURA CON IDEAS"
    Tengo vergüenza ajena.
    (he avanzado)

    Comentado por: ¿un diálogo entre las culturas....? el 26/2/2010 a las 22:44

  • Entonces Gauss estaba bien orientado cuando despreciaba abiertamente el sistema kantiano. También la estética trascendental. ¿Cómo durante todo el siglo XX e incluso ahora se siguen hasta elaborando esos sistemas?

    Comentado por: Tioteo el 26/2/2010 a las 11:16

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Biografía

Rafael Argullol Murgadas (Barcelona, 1949), narrador, poeta y ensayista, es catedrático de Estética y Teoría de las Artes en la Facultad de Humanidades de la Universidad Pompeu Fabra. Es autor de 25 libros en distintos ámbitos literarios: poesía (Disturbios del conocimiento, Duelo en el Valle de la Muerte, El afilador de cuchillos), novela (Lampedusa, El asalto del cielo, Desciende, río invisible, La razón del mal, Transeuropa, Davalú o el dolor) y ensayo (La atracción del abismo, El Héroe y el Único, El fin del mundo como obra de arte, Aventura. Una filosofía nómada, Manifiesto contra la servidumbre. Escritos frente a la guerra, entre otros) dirigiéndose cada vez más hacia una escritura transversal que rompe los géneros literarios (Cazador de instantes, El puente del fuego, Enciclopedia del crepúsculo, Breviario de la aurora, etc.).

Ha estudiado Filosofía, Medicina, Economía y Ciencias de la Información en la Universidad de Barcelona y ha asistido a cursos en la Universidad de Roma, en el Warburg Institute de Londres y en la Universidad Libre de Berlín, doctorándose en Filosofía (1979) en su ciudad natal. Como profesor ha enseñado en universidades europeas y americanas y ha dado conferencias en ciudades de Europa, América y Asia. Colaborador habitual de diarios y revistas, ha vinculado con frecuencia su faceta de viajero y su estética literaria. Ha intervenido en diversos proyectos teatrales y cinematográficos. Ha ganado el Premio Nadal con su novela La razón del mal (1993), y el Premio Ensayo de Fondo de Cultura Económica con Una educación sensorial (2002).

A partir del 15 de septiembre estará disponible su más reciente libro: Visión desde el fondo del mar (Acantilado, 2010).  

Bibliografía


 
Visiones desde el fonde del mar (Acantilado, 2010).

En librerías a partir del 15 de septiembre

 

 
/upload/fotos/obras/lampedusa_1_med.jpg 
 

Lampedusa (2008). El Acantilado, España

El Héroe y el Único (2008). El Acantilado, España 

Breviario de la aurora (2006). El Acantilado, España.

Del Ganges al Mediterránea: un diálogo entre las culturas de India y Europa (2004). Argullol, Rafael y Mishra, Vidya Nivas. Ediciones Siruela, España.

El puente de fuego (2004). Ediciones Destino, España.

El pont de foc (2004). Ediciones Destino, España.

Wolfgang Amadeus Mozart. Las últimas sinfonías (2004). Argullol, Rafael y Reverter, Arturo. Diario El País, S.A., España.

Manifiesto contra la servidumbre: escritos frente a la guerra (1990-2003) (2003). Ediciones Destino, España.

Una educación sensorial: historia personal del desnudo femenino en la pintura (2002). Fondo de Cultura Económica, España.

Tres miradas sobre el arte (2002). Ediciones Destino, España.

El cazador de instantes: cuaderno de travesía 1990-1995 (2002). Ediciones Destino, España.

Davalú o el dolor: crònica d'un duel (2001). Edicions dels Quaderns Crema, España.

Aventura, una filosofía nómada (2000). Plaza & Janés Editores, S.A., España.

El afilador de cuchillos: un poema (1999). El Acantilado, España.

L'esmolador de ganivets: (un poema) (1998). Edicions dels Quaderns Crema, España.

Transeuropa (1998). Ediciones Alfaguara, España.

Naturaleza: la conquista de la soledad (1995). Fundación César Manrique, España.

Sabiduría de la ilusión: quince escenarios (1994). Taurus Ediciones, España.

La razón del mal (1993). Ediciones Destino, España.

Territorio del nómada (1993). Ediciones Destino, España.

El cansancio de Occidente: una conversación (1993). Argullol, Rafael y Trías, Eugenio. Ediciones Destino, España.

El fin del mundo como obra de arte: un relato occidental (1991). Ediciones Destino, España.

Desciende, río invisible (1990). Ediciones Destino, España.

El Quattrocento: arte y cultura en el renacimiento italiano (1988). Montesinos Editor, S.A., España.

Lampedusa: una historia mediterránea (1987). Montesinos Editor, S.A., España.

Territorio del nómada (1987). Fondo de Cultura Económica, S.L., España.

Duelo en el valle de la muerte (1986). Ayuso, España.

Leopardi: infelicidad y titanismo (1985). Montesinos Editor, S.A., España.

Tres miradas sobre el arte (1985). Icaria, España.

El héroe y el único: el espíritu trágico del Romanticismo (1984). Taurus Ediciones, España.

La atracción del abismo: un itinerario por el paisaje romántico (1983). Bruguera, S.A., España.

Disturbios del conocimiento (1980). Icaria, España.

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