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El blog literario latinoamericano

lunes, 20 de mayo de 2013

 Blog de Rafael Argullol

La esperanza objetiva

Rafael Argullol: Es muy difícil convencer al hombre que renuncie al corto plazo. 

Delfín Agudelo: Tengo la impresión de que en el anhelo de eliminar la incertidumbre y salirse del corto plazo existe una buena voluntad que, sin embargo, estará siempre vinculada al castigo. Prometeo siendo un titán roba para los humanos, pero Zeus luego inflinge un castigo sobre él y sobre éstos; Edipo carga con su buena voluntad y espera encontrar la verdad, pero su desvelamiento vendrá acompañada de un castigo. La buena voluntad, a la vez, del Doctor Frankenstein: sí tiene su momento egocéntrico de asumir al postura de un dios, pero también detrás se presenta el ímpetu medicinal de ayudar, que será crudamente castigado por su misma creación. La esperanza sobre la buena voluntad, aparentemente viene acompañado de un castigo.

R.A.: Creo que sí, viene acompañado de un castigo siempre que no entendamos el castigo desde el punto de vista de la culpabilidad propia de la religión cristiana y propia en nuestro caso del catolicismo. Del castigo en el sentido de que nuestra aspiración a la armonía y al cosmos siempre va acomañada de la presencia del caos y del desorden, de la disonancia. Y eso muchas veces es reconocible cuando tratamos de contrastar lo llamado objetivo y lo llamado subjetivo. Un ejemplo: cuando alguien mayor, un ser querido nuestro, entra en un proceso de deterioro físico, la mirada objetiva sobre ese deterioro físico nos llevaría a desear su muerte. Pero la mirada subjetiva nos hace desear de una manera muy entrañable y muy egoísta en el buen sentido de la palabra su supervivencia. Ahí encontramos ya un choque típico de nuestra condición humana entre la mirada objetiva que es capaz de mirar desde la distancia y la mirada atrapada en el corto plazo, en el amor, en la pasión, en la familiaridad, en la hermandad: generalmente nos hace mover en un corto plazo y corta distancia, mientras que en cambio desde alguna distancia mucho más amplia se puede ser más objetivo. Incluso podemos llegar a conclusiones muy crudas: entre los cuidados sanitarios que se necesitarían para que unos niños hambrientos de un país pobre fueran tratados médicamente y lo que estos mismos recursos empleados en nuestro propio padre ya muy viejo harían es evidente que desde un punto de vista humano y objetivo optaríamos por lo primero, pero es del todo seguro que la mayoría de la gente, frente a la abstracción que significa lo primero,  opta por lo segundo. Es como el tema del placer y del dolor en el cual solo podemos ser subjetivos. Por tanto la cuestión del castigo o el otro lado de lo prometeico no es sólo que sea una especie de moralina o de juicio o castigo moral, sino que forma parte de nuestra propia condición porque tenemos que ver siempre las cosas desde varios frentes, y nos inclinamos por uno y otro dependiendo de nuestra propia situación.

La verdad no está siempre en el mismo platillo, tal como comentábamos antes: cuando a Aristóteles le preguntaron el por qué había abandonado la escuela de su maestro Platón, él dijo: "Amo mucho a Platón pero amo muco más a la verdad". Ante un dilema semejante, cuando a Camus le preguntaron entre la verdad y su madre, él escogió su madre. La respuesta de Aristóteles tiende a lo objetivo, mientras la de Camus a lo subjetivo. ¿Cuál de las dos es cierta? Las dos. Entonces en toda la lógica prometeica del pasado y del presente nos movemos continuamente en este vaivén, que es una de las tradiciones de ciegas esperanzas: a veces enfocamos la vida desde el punto de vista de la ilusión esperanzada y a veces el hecho de que esa espera estaba equivocada, estaba ciega, y era un autofraude. ¿Cuándo es una cosa o la otra? Es imposible discernir: incluso en una sola hora podemos cambiar varias veces de posición, y a mi modo de ver eso da esa profundidad inigualable a esa rara sentencia, "Insuflar en los hombres ciegas esperanzas", para que superaran el absurdo. No se sabe si estas ciegas esperanzas son para bien o para mal, pero en cualquier caso nos alejan del abismo, aunque sea provisionalmente. Y esta es nuestra situación: cuando tenemos algún dolor de algún tipo, físico, amoroso, moral, por enfermedad o muerte de alguien cercano, nos aferramos a esas ciegas esperanzas de manera mucho más pura que en la rutina de la vida cotidiana. En la rutina de la vida cotidiana también, pero como más descoloridas, esas ciegas esperanzas se presentan con toda su brillantez en los acontecimientos que cortan la rutina en nuestra vida personal. Y sospecho que lo mismo ocurre en la vida colectiva, que se presentan con mucha más nitidez no tanto en los días rutinarios, sino cuando hay guerras, revoluciones, grandes rupturas en el interior de esa rutina. Entonces aparece con todo su esplendor ese claroscuro de las ciegas esperanzas a las que aludió Esquilo en su Promete

[Publicado el 07/12/2009 a las 13:05]

[Etiquetas: esperanzas, objetividad, subjetividad]

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Comentarios (33)

  • "Sin acentos", ciertamente, debería haber dicho PRESENCIAR cómo se alarga el sufrimiento, si no se presta a malentendido. Gracias.

    Por otra parte, ¿no cree que si los dictadores hubieran pensado en lo que era bueno para el pueblo habrían descubierto que eso era también bueno para ellos? o si a los países ricos nos hubiese importado un poco más lo que era bueno para los países más desfavorecidos, quizás ahora no tendríamos que lidiar con terrorismo o piratería, por poner un ejemplo...
    sé que no se puede definir lo bueno, pero como mínimo, a nivel personal, la pregunta por lo bueno puede conformar nuestra veleta... ante cada encrucijada cabe sentir si aquello nos libera o nos sumerge en el miedo y el control, si nos lleva a una mayor expresión de la verdad y la belleza...en definitiva, a una mayor expresión de nuestra humanidad...sé que es subjetivo y complejo y que estoy simplificando...

    Pablo, haré una repasada a mis apuntes de Kant de..C.O.U!!! quizás así le pueda contestar...

    Miguel Ángel, no lo tengo NADA claro, peró sí tengo claro que ciertas preguntas no tienen fecha de caducidad (lo bueno, la verdad, la belleza, la libertad) y que vale la pena- a través del acierto/error- ir en pos de ello..., no, no conozco lo que me citas...indagaré

    Comentado por: Mónica el 17/12/2009 a las 21:11

  • De nuevo, Pablo, completamente de acuerdo con usted.

    Comentado por: escoin el 14/12/2009 a las 13:01

  • Cierto escoin, hay que huir de las afirmaciones categoricas. A nada conducen, y por principio, son falsas, o falsables(?) Pero no era esa mi intecion. Solo deseaba motrar mi total acuerdo con lo dicho por vd. y mi total desacuerdo e indigancion, retroactiva si quiere, con el trato que les fue dado a los españoles en ese campo por un pais como vd. bien recuerda que alardea de ser paladin de libertades..etc. Y tambien deseaba- y es ahi donde supongo hacia aguas mi comentario - mostrar mi escepticismo (nada argumentado ) respecto a los intelectuales criticos en la actualidad; a aquellos que teniendo foro en los medios, olvidan nombrar, y no sólo por compasión,los valores encarnados en las conducta y vida de estas personas, que como bien recuerda, viven todavia algunas,y sino ellas, sus familiares, y sino sus familiares, nosotros, que deberiamos ser, que somos, contemporaneos en su valor y dolor olvidados.

    Reyes Mate y otros muchos los recuerdan en sus libros y articulos. Pero a pesar de ello mi escepticismo es grande, quizá por eso me fui tan lejos....y me puse a hablar del MERCADO y sus prisas como generador actual del mundo de valores que conforman nuestras vidas en el XXI. No me explico bién, esta claro, pero me gusta escucharle escoin, y por supuesto a Argullol.

    Comentado por: Pablo el 14/12/2009 a las 11:20

  • Pablo, no le he entendido bien. Supongo que quiere decir que desde el caso Dreyfus (el "yo acuso") el papel del intelectual comprometido ha desaparecido, o bien no se le da importancia. Desde el caso Dreyfus mucho ha llovido, y no creo que una afirmación tan categórica sea acertada. Pero bien, gente más entendida que un servidor tendrá más datos a este respecto.
    Lo que sucedió en Argelès-sur-Mer, silenciado y casi desconocido por muchos, fue todavía más vergonzoso (si cabe), porque, como ya he dicho, se produjo en el país de la fraternidad, la igualdad y la libertad. Aquí también existió una total ausencia de compasión, recogiendo una idea de otro artículo del señor Argullol.No es cuestión de abrir heridas ya cicatrizadas, es cuestión simplemente de aplicar aunque sea un bálsamo, porque todavía hay supervivientes de aquel campo de la infamia.
    Saludos.

    Comentado por: escoin el 14/12/2009 a las 09:52

  • Vivimos en una sociedad donde el sujeto, lo individual, ha alcanzado el epicentro de la sociedad, y el bien común, el valor colectivo, lo objetivo, no tiene lugar sobre todo si significa un sacrificio para satisfacer el deseo. La punción del individuo es la que pervive. Queremos satisfacer nuestras necesidades de forma inmediata y sin mirar los costes sociales. Ese sacrificio hacia el prójimo, que no deja de ser un valor cristiano, puede tal vez cobrar importancia frente al deterioro del planeta. Siempre nos queda la esperanza de una concienciación y una profunda crisis de los valores puramente mercantiles y consumistas.

    Comentado por: Blanca Deusdad el 13/12/2009 a las 18:02

  • Lo cierto es que cada uno está limitado por sus creencias.
    La hipoteca es una metáfora, por supuesto, que utiliza Iván. La "ciega esperanza" la constata Prometeo respecto al hombre. Se olvida de su condición mortal. Prometeo no quiere recordásela.
    Cristo, también benefactor, recuerda en la Cruz el sufrimiento humano.
    En cierto modo ambos son figuras apolíneas.
    Cristo nos animó a prescindir de yugos

    Comentado por: Nicolás el 13/12/2009 a las 15:08

  • Esos libros "escoin" están escritos, pero sería importante que intelectuales de prestigio ( aunque esa especie de los años.., desde el caso Dreyfus, para ser claros) creo que ya no existe. El mercado, si, EL MERCADO ha engullido silenciosamente TODO, aunque no lo sepamos. La creencia en la libertad es el desconociento de las causas que nos motivan a obrar, es por eso que algunos creen todavíoa que no estan hipotecados por que no tienen una hipoteca concreta con tal o cual banco.

    Comentado por: Pablo el 13/12/2009 a las 13:30

  • Sí, es posible que haya sobrecargado la parte satírica..., Eva Anglí. Lo de la feina y todo eso.
    De todos modos, y volviendo al artículo de Argullol, lo que ahora me interesa remarcar es que los que no nos hipotecamos (porque hemos prescindido, nos hemos desprendido del miedo al futuro) no estamos encadenados al "corto plazo" de manera derrotista ni mucho menos.

    Comentado por: Iván el 12/12/2009 a las 21:35

  • Monica, lo que es bueno para usted, me parece que seria malo para mi. Cuando habla de ‘alargar’, la implicacion es que otro, y no el que sufre, tomaria la decision de cuando acabar con el sufrimiento, Verdad?.

    Los dictadores estan hechos de eso que usted llama ‘BUENO’ de verdad.

    Comentado por: sin acentos el 12/12/2009 a las 19:37

  • ...en este país,España, la memoria historica sí que tiene corto plazo...!una desgracia y una pena!..

    Mónica, supongo que lo sabe: es vd. una kantiana.... !una maravilla para estos tiempos que corren!...

    Comentado por: Pablo el 12/12/2009 a las 18:13

  • Qué suerte tenerlo tan claro, Mónica. Yo no.-- Me refiero a la diferencia entre lo que es bueno de verdad y lo que no.
    Me remito a Pla y su "Diferencia" ¿LO CONOCES?

    Comentado por: Miguel 'aNGEL el 12/12/2009 a las 17:39

  • No la hay, era una simple aclaración.

    Comentado por: Mónica el 12/12/2009 a las 15:55

  • Libros perseguidos, prohibidos y censurados, el merjor regalo.El mejor regalo el regalo prohibido, el mejor regalo el regalopicante, el mejor regalo el regalo inteligente, el mejor regalo parati y tu pareja… aquí tienes el listado con los mejores librossatíricos, antes quemados, prohibidos, y atacados por iglesia ymonarquías, textos que nos hablan de libertades, de igualdad entre elhombre y la mujer, de nuevas y excitantes prácticas sexuales,escritores y libros que nos hacen reír y vivir mejor.10 libros irreverentes que nos incitan a vivir.1. Luciano de Samosata Historia Verdadera.2. Petrarca, El Satiricón.3. François Rabelais, (Gargantua, Pantagruel4. Marqués de Sade, Justine y Juliete.5. Jonathan Swift, Los viajes de Gulliver.6. Stendhal, El rojo y el negro.7. Madame Bovary de Gustave Flaubert,8. André Gide, Prometeo mal encadenado.9. George Orwell, 1984.10. Sinclair Lewis, Babbitt.11. Jean-Paul Sartre, El Muro.12. Sergi Durà, Coincidencias. que ustedes los disfruten.

    Comentado por: elena11 el 12/12/2009 a las 12:32

  • Yo no diferencio entre lo bueno y lo bueno de verdad.
    Vaya talento para la sátira, Iván!

    Comentado por: Eva Anglí el 12/12/2009 a las 01:16

  • Leyendo el ejemplo de Argullol sobre hipotéticas posturas objetivas/subjetivas de la supuesta enfermedad de un ser querido me ha sorprendido constatar que para mí, lo objetivo y lo subjetivo serían justo lo contrario. Desde un punto de vista objetivo pensaría que luchar por la vida sería lo "adecuado" (por "principios")...pero desde un punto de vista subjetivo me rompería alargar el sufrimiento de esa persona querida...

    Totalmente de acuerdo con Eva. Siempre he pensado que lo que es bueno para uno (BUENO de verdad, en profundidad, en el sentido que le libera-aunque no sea cómodo-) es bueno para todos, aunque no parezca así a simple vista. Aquí reside la confianza (¡y la esperanza!)...

    Comentado por: Mónica el 11/12/2009 a las 20:40

  • Señor Argullol,

    ¿no le parecería interesante escribir un artículo sobre el trato dado a los republicanos españoles en Argelès-sur-Mer? También había personas de las Brigadas Internaciones. Infame el trato recibido. Violaciones, robo de la ropa destinada a los españoles, condiciones sanitarias pésimas, maltratos de los vigilantes senegaleses.....en el país de la libertad, la igualdad y la fraternidad. Vergonzoso.

    Comentado por: escoin el 11/12/2009 a las 19:59

  • ...algunas de las últimas opiniones, interesantes, sin duda, me han hecho recordar la sonrisa de aquella muchacha tracia que ..etc,...

    Comentado por: Pablo el 11/12/2009 a las 19:14

  • Me gusta el david de Donatello..
    estuve en Florencia solo para verlo.
    No me lo podía permitir. Elviaje fue maravilloso.
    Eso es el deseo para mi.
    El código introducido no es válido. Me pasa lo mismo que a ti, Iván.

    Iván gritaba Messiiiiiiiiiiiiiiii. El deseo se manifiesta cuando existe en quien existe
    Me ha gustado el comentario de Luchino. Considero que este blog es de nivel.

    Comentado por: Xavi Alves el 10/12/2009 a las 23:12

  • No sé cuál es el problema. Se supone que el problema es la soledaad del ser humano.
    Die Sehnsucht.
    La aspiración de plenitud:
    Unos la sitúan en el cielo (que puede ser el paraíso incluso para los agnósticos)..
    otros en el sexo (los hay incluso que aspiran a encontrar su media naranja),
    los hay incluso que aspiran a encontrar a la Virgen María disfrazada de Eva (sin querer ofender a nadie)
    y quienes encuentran a Paris (el de la manzana) en cualquier esquina sin especificar
    (Estoy escuchando a Patricia Barber)
    Seguir el camino del Tao está muy bien para los que les gusta la vía ascética

    Comentado por: Luchino el 10/12/2009 a las 21:43

  • ¡Mierda! Escribo otra vez, porque no me gustan los comentarios duplicados. (Yo no quería.)
    Y dicen que no hay dos sin tres.
    Y aprovecho para saludar a Nicolás, señora Anglí, "George" y compañía.

    Comentado por: Iván el 10/12/2009 a las 17:23

  • El mundo. El demonio. La carne.
    La sepración.
    La tentación vive arriba. Es el otro.
    Si me reconozco en el otro, el "demonio" no se reafirma en nosotros, creo.
    Barça ganador. Messiiii!!!!!!!!!!!!!
    ("El código introducido no es válido", me dice la máquina una y otra vez. ¿A qué juega?

    Comentado por: Iván el 10/12/2009 a las 17:19

  • El mundo. El demonio. La carne.
    La sepración.
    La tentación vive arriba. Es el otro.
    Si me reconozco en el otro, el "demonio" no se reafirma en nosotros, creo.
    Barça ganador. Messiiii!!!!!!!!!!!!!

    Comentado por: Iván el 10/12/2009 a las 17:18

  • Se trata de la herida del mundo, Nicolás.
    La herida de la separación.

    Comentado por: Eva Anglí el 10/12/2009 a las 17:08

  • Sí, entonces aceptaríamos las separaciones impuestas por las circunstantancias -como por ejemplo la decisión de un ser querido de trabajar o estudiar en otro país- de un modo mucho sereno.
    ¿Es eso a lo que se refiere Eva Anglí?

    Comentado por: Nicolás el 10/12/2009 a las 16:25

  • tener un sentido del amor más generoso, en el sentido de que lo que consideramos lo mejor (subjetivo) para un ser querido, es asimismo lo mejor para nosotros, porque no podemos concebir una separación entre nuestros intereses.
    P.S. No hace falta que me trate tan formalmente, don Jorge, sorry, George.

    Comentado por: Eva Anglí el 10/12/2009 a las 16:07

  • En fin este blog es muy interesante.
    Me ayuda a aclarar ideas...
    Si bien creo que montarse muchas HISTORIAS MENTALES es tonto porque revela nuestras carencias, nos dice que algo falla; en lugar de solucionarlo nos entretenemos mirando al horizonte como dice la señora Anglí, si bien, aún considero más lamentable saber que algo anda mal, no solucionarlo y encima no saber ni tener esas ciegas esperanzas (que siempre pueden ayudar en extremos de urgencia, Nico)
    Vale, lo dejo, porque ahora voy lanzado.

    Comentado por: George (tres tristes tigres) el 10/12/2009 a las 00:37

  • Tengo una amiga a la que no entiendo porque me dice que ni en situaciones "muy vacías" vitalmente es capaz de imaginarse algo mejor.
    Yo alucino, porque también yo creo que su vida es insoportable , pero nada, que no tiene la los recursos imaginativos para hacer su situación más llevadera.

    No sé si irme mañana a París. Allí la situación es más llevadera que aquí en Barcelona, por mucha Barceloneta que haya.
    Nico, te veo deprimido. Anímate. Estoy escuchando nuestra canción: la del sitio aquel del que nos echaron de la Repla. Recuerdas?
    O.K.
    Hasta pronto

    Comentado por: George Crowell el 10/12/2009 a las 00:18

  • Jo, Nico, cómo te pasas (aquí se suele utilizar el tuteo, ¿verdad?) Aunque confieso que no acabo de entender tu comentario, igual que también encuentro un tanto confusa la posición de R. Argullol, cuyos análisis o reflexiones suelo encontrar muy lúcidos.
    En fin, no acabo de ver la relación entre la atracción del abismo presente y los proyectos a largo plazo.
    Creo que mirar demasiado al horizonte puede provocar precisamente que caigamos en fosas y abismos que no vemos por soñar despiertos.
    (No quiero negar con ello -preciso- el poder terapeutico de los sueños).
    Saludos (y felicidades por el blog, señor Argullol)

    Comentado por: Eva Anglí el 09/12/2009 a las 18:49

  • Las esperanzas siempre son subjetivas.
    Alguien espera. Yo espero.
    ¿Quién espera?
    El sujeto.
    Y el sujeto no puede ser más que subjetivo.
    Por lógica, o sea, que diría un burro.
    Jack

    (creado por Nicolás Knoor)

    Comentado por: Jack el Destripador el 09/12/2009 a las 00:10

  • Pablo, totalmente de acuerdo con usted. Merecen algo más.

    Comentado por: escoin el 08/12/2009 a las 18:56

  • ¿Cómo decirlo sin que te cataloguen como un “deprimido no diagnosticado” por el especialista? Sé que es difícil, especialmente si no eres poeta o escritor más o menos reconocido.

    Hoy, mientras me tomaba la cervecita ojeando el País, me he encontrado con la noticia de un nuevo libro que publica algunas de las cartas que escribieron algunos los fusilados por los fascistas horas antes de morir. No sé si Rioyo lo comentará. Quizá sea un libro excesivamente oscuro, melancólico o triste, como inicio de estos días festivos de vida y nacimiento navideños. Se entresacan en el comentario, algunas frases de sus cartas, pero lo impactante, al menos para mí, ha sido la fotografía de esas siete u ocho personas - en línea- unos minutos antes de ser fusiladas. Sus rostros, sus miradas, sus atuendos. Me he detenido, sí detenido, mirándolos uno a uno. .. los he “pensado” a través de ese su “ultimo gesto” captado por una cámara fotográfica cuyos motivos ignoro…..¿ morbosidad ?, !! en absoluto !! … !! qué va !!... . No he llorado, seguro, pero me han jodido el agradable rato de sol y cerveza. Pero no creáis que me arrepiento, seguro que no. Esos hombres de la fotografía, fusilado por ideas que me permiten vivir como ahora vivo, sé que se merecen algo más que unos minuto de mi tiempo.

    Comentado por: Pablo el 08/12/2009 a las 16:32

  • Exacto, señor Argullol. Era a lo que me refería al hablar del corto plazo pensando en el largo. Aunque no se consiga el objetivo, actuar sobre el corto con esa "ciega esperanza" a la que alude nos ayuda a ir tirando.
    Ciertamente, no se debe hablar de castigo en el caso de Prometeo o de Frankenstein(en su sentido cristiano). Posiblemente, ambos casos hagan palpable la justa desilusión de creer en un cosmos sin caos, de creer que no puede existir el claroscuro.
    He sufrido ( y sigo sufriendo, como muchos y muchas) la terrible experiencia de la enfermedad del alzheimer en mi propia madre. Es un sentimiento devastador. Y sin ninguna duda adoptaría la misma postura que Camus, si supiera que existiera un remedio (por costoso que fuera) para que recuperara la memoria y una vida digna. He tenido que actuar en este caso al muy corto plazo, tomando decisiones dolorosas, pero necesarias, y que van dejando su poso. Y en estas tomas de decisiones, he podido ver gente que se enriquece descaradamente a base de cobrar unas mensualidades abusivas en residencias privadas.¿Dónde está el control de las administraciones? Lo he denunciado privada y públicamente, allí donde he tenido ocasión. Yo puedo ayudar a pagar el coste de su residencia...pero mucha gente no.¡¡ Y todavía había partidos políticos que se negaban a apoyar la ley de dependencia!! Uno de esos partidos tiene un diputado que ahora está de gira promocionando un libro sobre su trayectoria política. Pues bien, este señor hizo un viaje a un país caribeño con unos fines nada humanitarios, acompañado de un reputado periodista (y de algunos más), todos con el mismo fin. Seguro que ya saben a qué país me refiero y a qué fines.
    Gentuza de camisa de seda y corbata. Y me repatea saber que su sueldo sale de nuestros impuestos.
    Sí, yo acuso.

    Comentado por: escoin el 07/12/2009 a las 22:55

  • No, de verdad que no. No es que me pierda en ese laberinto de meditaciones sobre lo subjetivo y lo objetivo; sobre las ciegas esperanzas, sobre el claroscuro de las mismas; sobres los sentimientos o diferentes miradas de Aristoteles y Albret Camus; sobre la incertidumbre de lo que pueda ser la “verdad”.. ! madre mía ! ¿ todavía estamos ahí ?... Pienso: Pablo, esas cosas, esas preguntas, deben ser una cuestión de la edad… pienso yo…, no lo sé, no lo sé….. ¡ de verdad, no lo sé!. No, no ! de verdad! …No me pierdo en ese abismático preguntar. En absoluto. Lo entiendo ¿cómo no entenderlo? !!! pero si yo viví en él tantos año!!! y sigo vivendo, aunque de otra manera. Lo que realmente me sobrecoge de esas preguntas que Argullol nos presenta hoy, es mi falta de vibración ante ellas, y la constatación aterradora de la mella que el paso del tiempo ha producido en mi mente, en mi deseo y en mi cuerpo.

    Comentado por: Pablo el 07/12/2009 a las 17:28

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Biografía

Rafael Argullol Murgadas (Barcelona, 1949), narrador, poeta y ensayista, es catedrático de Estética y Teoría de las Artes en la Facultad de Humanidades de la Universidad Pompeu Fabra. Es autor de 25 libros en distintos ámbitos literarios: poesía (Disturbios del conocimiento, Duelo en el Valle de la Muerte, El afilador de cuchillos), novela (Lampedusa, El asalto del cielo, Desciende, río invisible, La razón del mal, Transeuropa, Davalú o el dolor) y ensayo (La atracción del abismo, El Héroe y el Único, El fin del mundo como obra de arte, Aventura. Una filosofía nómada, Manifiesto contra la servidumbre. Escritos frente a la guerra, entre otros) dirigiéndose cada vez más hacia una escritura transversal que rompe los géneros literarios (Cazador de instantes, El puente del fuego, Enciclopedia del crepúsculo, Breviario de la aurora, etc.).

Ha estudiado Filosofía, Medicina, Economía y Ciencias de la Información en la Universidad de Barcelona y ha asistido a cursos en la Universidad de Roma, en el Warburg Institute de Londres y en la Universidad Libre de Berlín, doctorándose en Filosofía (1979) en su ciudad natal. Como profesor ha enseñado en universidades europeas y americanas y ha dado conferencias en ciudades de Europa, América y Asia. Colaborador habitual de diarios y revistas, ha vinculado con frecuencia su faceta de viajero y su estética literaria. Ha intervenido en diversos proyectos teatrales y cinematográficos. Ha ganado el Premio Nadal con su novela La razón del mal (1993), y el Premio Ensayo de Fondo de Cultura Económica con Una educación sensorial (2002).

A partir del 15 de septiembre estará disponible su más reciente libro: Visión desde el fondo del mar (Acantilado, 2010).  

Bibliografía


 
Visiones desde el fonde del mar (Acantilado, 2010).

En librerías a partir del 15 de septiembre

 

 
/upload/fotos/obras/lampedusa_1_med.jpg 
 

Lampedusa (2008). El Acantilado, España

El Héroe y el Único (2008). El Acantilado, España 

Breviario de la aurora (2006). El Acantilado, España.

Del Ganges al Mediterránea: un diálogo entre las culturas de India y Europa (2004). Argullol, Rafael y Mishra, Vidya Nivas. Ediciones Siruela, España.

El puente de fuego (2004). Ediciones Destino, España.

El pont de foc (2004). Ediciones Destino, España.

Wolfgang Amadeus Mozart. Las últimas sinfonías (2004). Argullol, Rafael y Reverter, Arturo. Diario El País, S.A., España.

Manifiesto contra la servidumbre: escritos frente a la guerra (1990-2003) (2003). Ediciones Destino, España.

Una educación sensorial: historia personal del desnudo femenino en la pintura (2002). Fondo de Cultura Económica, España.

Tres miradas sobre el arte (2002). Ediciones Destino, España.

El cazador de instantes: cuaderno de travesía 1990-1995 (2002). Ediciones Destino, España.

Davalú o el dolor: crònica d'un duel (2001). Edicions dels Quaderns Crema, España.

Aventura, una filosofía nómada (2000). Plaza & Janés Editores, S.A., España.

El afilador de cuchillos: un poema (1999). El Acantilado, España.

L'esmolador de ganivets: (un poema) (1998). Edicions dels Quaderns Crema, España.

Transeuropa (1998). Ediciones Alfaguara, España.

Naturaleza: la conquista de la soledad (1995). Fundación César Manrique, España.

Sabiduría de la ilusión: quince escenarios (1994). Taurus Ediciones, España.

La razón del mal (1993). Ediciones Destino, España.

Territorio del nómada (1993). Ediciones Destino, España.

El cansancio de Occidente: una conversación (1993). Argullol, Rafael y Trías, Eugenio. Ediciones Destino, España.

El fin del mundo como obra de arte: un relato occidental (1991). Ediciones Destino, España.

Desciende, río invisible (1990). Ediciones Destino, España.

El Quattrocento: arte y cultura en el renacimiento italiano (1988). Montesinos Editor, S.A., España.

Lampedusa: una historia mediterránea (1987). Montesinos Editor, S.A., España.

Territorio del nómada (1987). Fondo de Cultura Económica, S.L., España.

Duelo en el valle de la muerte (1986). Ayuso, España.

Leopardi: infelicidad y titanismo (1985). Montesinos Editor, S.A., España.

Tres miradas sobre el arte (1985). Icaria, España.

El héroe y el único: el espíritu trágico del Romanticismo (1984). Taurus Ediciones, España.

La atracción del abismo: un itinerario por el paisaje romántico (1983). Bruguera, S.A., España.

Disturbios del conocimiento (1980). Icaria, España.

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