PRISA utiliza cookies propias y de terceros para mejorar tu experiencia de navegación y realizar tareas de analítica. Al continuar con tu navegación entendemos que aceptas nuestra política de cookies.

Cerrar

El Boomeran(g)

El blog literario latinoamericano

sábado, 25 de octubre de 2014

 Blog de Rafael Argullol

La disolución del paseante

Rafael Argullol: Creo que en nuestros días el poder de la masa se manifiesta precisamente a través de esa uniformización que producen los terminales de los medios de comunicación.  

Delfín Agudelo: Pienso en "À une passante" de Baudelaire. Siguiendo el análisis de Benjamin, la mujer de mirada penetrante cobra vida gracias a la multitud, porque es ésta quien le da vida al individuo. En el siglo XIX existía la necesidad de formar parte de la masa, para así ser conscientes de la modernidad. Pero ahora hay una serie de elementos que te permiten retirarte de la masa, y no puedo dejar de pensar en ciertas modalidades de turismo: olvidarse de la masa, evadirla a toda costa. Y no solamente en turismo: más de una vez, en la ciudad misma, optamos por las calles que la multitud no ha conquistado.  

Rafael Argullol: Yo creo que se ha producido un cambio profundo en la percepción en lo que puede ser civilización o cultura. El escenario de la modernidad del siglo XIX y comienzos del XX encontramos dos protagonistas. Un caso es la multitud, y otra el paseante, que en Baudelaire adquiere el perfil de flâneur, o en Benjamin de conocedor de los pasajes de París. Ese paseante, en un momento determinado, detiene el paseo o su itinerario en un café. Si por un lado es la multitud y por otro el paseante, éste, a su vez, tiene dos escenarios privilegiados: la acera o el café. Ya es casi un tópico que gran parte de la cultura moderna ha sido de los cafés, de París, de Viena, de Buenos Aires. Creo que en nuestra época de la megápolis y globalización no existe ni la multitud en sentido histórico-moderno, porque no es englobada, ni en organizaciones obreras, o sindicatos, sino que es una masa de productores y consumidores que deambulan por la ciudad sin la conciencia anterior. Se ha destruido la figura del paseante, que se ha convertido en una figura casi imposible en nuestras ciudades altamente agredidas por los vehículos, por la enorme cantidad de gente, por la densidad demográfica. El paseante que iba conociendo cosas inesperadas en la ciudad está casi desapareciendo, porque hay pocas cosas inesperadas y porque lo que encuentra en su ciudad es lo que encuentra en otra ciudad, que es lo mismo a través de las grandes cadenas.

En tercer lugar, el espacio del paseante reposado en el café recibió una estocada de muerte también por las cadenas, por el fast-food, por la presencia del turismo masivo, por las migraciones, etc. Es por esto que en nuestro momento creo que ha dejado de identificarse ciudad y civilización o ciudad y creación de cultura, que es una identificación muy vieja y que llega  a su extremo en el París, Viena, y Londres del XIX y casi hasta los años cincuenta del siglo XX. En el momento en que deja de identificarse se está produciendo una especie de nuevo retorno a una naturaleza no urbana, o una naturaleza que, para ser más justos, deberíamos llamar semi-urbana. Para muchos, el ideal de hábitat actual es un lugar en el cual se goce de ciertas ventajas de la comunicación mundial, de la presencia del cine y de la música mundiales, pero al mismo tiempo retirándose de las desventajas de una megápolis que ya no aporta aquella condición de creación cultural que el siglo XIX y hasta la década de 1950 se había hecho bandera.

[Publicado el 03/9/2009 a las 00:01]

[Etiquetas: Benjamin, Baudelaire, multitud, megápolis]

Compartir:

Comentarios (9)

  • http://xaviervelasco.com/blog/

    Comentado por: aquí el 09/9/2009 a las 20:07

  • me gustaría saber en donde puedo localizar en internet al escritor xavier velasco

    Comentado por: catalina el 08/9/2009 a las 04:06

  • intento entrar a su blog y la dirección me remite a esta página, me gustaría que nos dieran información sobre su paradero o su nueva dirección en internet

    saludos desde monterrey, mexico

    Comentado por: catalina el 08/9/2009 a las 04:05

  • Me he reconocido en la figura del paseante, aunque más bien fui paseante, ahora ya no tanto. En cuanto a mi experiencia en una ciudad pequeña, pero próxima a las grandes, desde hace 8 años también se parece a la que describe. Desde esta pequeña ciudad e tiene el acceso que se quiere a lo que pasa en el mundo (gracias a internet), pero se puede vivir una vida más tranquila y con relaciones más personales y con, por ejemplo, una política local entendible.

    Comentado por: popoff el 07/9/2009 a las 10:03

  • Creo que el paseante aún existe o puede existir perfectamente y la ciudad que intenta ser origen cultural también, depende también de la ciudad en cuestión. Algunas incitan más a ello, otras en cambio invitan a mirar únicamente a las nubes como búsqueda de verdad o belleza. En cambio, le doy la razón en esto: "la multitud en sentido histórico-moderno, porque no es englobada, ni en organizaciones obreras, o sindicatos, sino que es una masa de productores y consumidores que deambulan por la ciudad sin la conciencia anterior". La conciencia anterior, me parece que el hombre antes se sentía más protagonista y creador de su propia historia, más dinámico, mientras que ahora somos más receptores o pasivos aunque claro, de nuevo depende de a qué lugar del mundo nos vayamos. Quizás cuando las cosas van mal la gente se une y se vuelve más emprendedora. Cuando van bien, relajación y playa.
    La sensación de sorpresa también puede darse aún, vaya si me han sorprendido esas fotos de El País de la prostitución en el mercado, le aseguro que sí.
    La sensación que puede provocarme también una ciudad llena de sólo escaparates, uno tras otro y otro y otro más y gente en TODOS los lugares, aunque sólo sea uno, y deprisa, carreteras, es la de mareo y agobio y hasta ansiedad, sólo a veces. Luego uno respira a fondo, piensa, bueno, esto es lo que hay y sueña con la casita en el campo.

    Comentado por: Bisiesta el 04/9/2009 a las 20:33

  • No estoy del todo de acuerdo con usted,andevar.
    No creo que la degradación de las ciudades sea un proceso "natural". Cierto es que cada vez en mayor medida asistimos, por factores esencialmente económicos, a una población urbana más y más numerosa que extiende sus tentáculos más allá de la ciudad "stricto sensu", pero nuestros dirigentes políticos tienen la responsabilidad de hacer de las ciudades espacios un poco más habitables, más amables para el ciudadano.
    Menciona usted París. Ya nos gustaría contar con los parques de esa ciudad,y acabar de una vez con las famosas "plazas duras" de diseño.
    Cada uno sabe de su vida, de sus sueños que a menudo la realidad limita, pospone o hace olvidar, pero en lo concerniente al círculo vicioso que usted menciona, posiblemente nos haga falta bajarnos del tren y reflexionar, aunque sea una parada transitoria (o no). El círclo vicioso al que alude es la muestra más palpable de una total alienación. Repito que cada uno sabe la vida que lleva y las obligaciones a las que tiene que hacer frente, pero no olvidemos que también podemos hacer uso de nuestra libertad como individuos para romper ese círculo vicioso. Y esto requiere también algo ( o mucho, según cada caso) de valentía. Pero claro, los especuladores inmobiliarios y el poder económico nos han vendido algo (ese "algo" son muchas cosas)que ha convertido la vida diaria en un tren que no admite la posibilidad de ir a una velocidad más reducida, sin olvidar a los que el propio revisor ha expulsado del vagón por no poder pagar.
    Disculpen mi extensión.

    Comentado por: escoin el 04/9/2009 a las 15:00

  • +Le petit cenacle+

    Comentado por: A. el 03/9/2009 a las 18:00

  • la degradación de nuestras ciudades es un proceso natural en el sentido de lógico, es el resultado de la avidez de tantos humanos
    no hubo nunca un Paris o una Viena perfectas, ahora están más masificadas
    si vivimos sólo pata trabajar, y trabajamos sólo para consumir, ¿qué quieres?

    lean "la Caida" de Steve Taylor

    Comentado por: andevar el 03/9/2009 a las 13:35

  • Cuando estudiaba en la Universidad de Barcelona,me pasaba horas y horas paseando por el barrio gótico. Y el placer de entrar en librerías (muchas han desaparecido)para encontrar algún libro descatalogado (encontré el buscadísimo Curso de Literatura Europea de Nabokov, o el fantástico libro de Flaceliere sobre la Atenas de Pericles!!) o discos de vinilo (todavía no existían los cd´s) de segunda mano a buen precio, era inmenso. Caminaba y caminaba.Ahora, con unos años más y lejos de mi ciudad (y con serias dificultades para ir con asiduidad por una política de transporte público CALAMITOSA), ya no camino tanto, porque casi nada me sorprende ya en mi nuevo espacio. Pero me entristece leer en los periódicos o ver en la televisión la degradación a la que han llegado Las Ramblas.
    No sé, debería meditarlo más detenidamente, pero en los nuevos espacios urbanos, si se busca la sorpresa, el caminante tendrá que trabajárselo de antemano. La sorpresa puede estar allí, pero ya no será tan gratuita como antes, por eso que dice Argullol de la uniformización.
    Estupendo arículo.

    Comentado por: escoin el 03/9/2009 a las 10:03

Deja un comentario




Tu correo electrónico:


Escribe los caracteres de la imagen (para evitar SPAM):

Comentario:


Foto autor

Biografía

Rafael Argullol Murgadas (Barcelona, 1949), narrador, poeta y ensayista, es catedrático de Estética y Teoría de las Artes en la Facultad de Humanidades de la Universidad Pompeu Fabra. Es autor de treinta libros en distintos ámbitos literarios. Entre ellos: poesía (Disturbios del conocimiento, Duelo en el Valle de la Muerte, El afilador de cuchillos), novela (Lampedusa, El asalto del cielo, Desciende, río invisible, La razón del mal, Transeuropa, Davalú o el dolor) y ensayo (La atracción del abismo, El Héroe y el Único, El fin del mundo como obra de arte, Aventura: Una filosofía nómada, Manifiesto contra la servidumbre). Como escritura transversal más allá de los géneros literarios ha publicado: Cazador de instantes, El puente del fuego, Enciclopedia del crepúsculo, Breviario de la aurora, Visión desde el fondo del mar. Recientemente, ha publicado Moisès Broggi, cirurgià, l'any 104 de la seva vida (2013) y Maldita perfección. Escritos sobre el sacrificio y la celebración de la belleza (2013).

Ha estudiado Filosofía, Economía y Ciencias de la Información en la Universidad de Barcelona. Estudió también en la Universidad de Roma, en el Warburg Institute de Londres y en la Universidad Libre de Berlín, doctorándose en Filosofía (1979) en su ciudad natal. Fue profesor visitante en la Universidad de Berkeley. Ha impartido docencia en universidades europeas y americanas y ha dado conferencias en ciudades de Europa, América y Asia. Colaborador habitual de diarios y revistas, ha vinculado con frecuencia su faceta de viajero y su estética literaria. Ha intervenido en diversos proyectos teatrales y cinematográficos. Ha ganado el Premio Nadal con su novela La razón del mal (1993), el Premio Ensayo de Fondo de Cultura Económica con Una educación sensorial (2002), y los premios Cálamo (2010) y Ciudad de Barcelona (2010) con Visión desde el fondo del mar. 

Bibliografía

Maldita perfección. Escritos sobre el sacrificio
y la celebración de la belleza
(Acantilado, 2013)

 
Una educación sensorial. Historia personal del desnudo
femenino en la pintura
(Acantilado 2012)
Visiones desde el fonde del mar (Acantilado, 2010).
MICROSITE DEL LIBRO

 

Publicaciones principales

POESÍA
- Disturbios del conocimiento. Barcelona: Icaria Editorial, 1980.
- Duelo en el Valle de la Muerte. Madrid: Editorial Ayuso, 1986.
- El afilador de cuchillos. Barcelona: El Acantilado. Quaderns Crema, 1999.
- El poema de la serpiente. Badajoz: Asociación Cultural Littera Villanueva, 2010.
- Cantos del Naumon. Libros del Aire. Colección Jardín Cerrado, núm. 5, 2010.

NARRATIVA
- Lampedusa. Barcelona: Editorial Montesinos, 1981.
- El asalto del cielo. Barcelona: Editorial Plaza & Janés, 1986.
- Desciende, río invisible. Barcelona: Editorial Destino, 1989.
- La razón del mal. Premio Nadal 1993. Barcelona: Editorial Destino, 1994.
- Transeuropa. Madrid: Alfaguara Ediciones, 1998.
- Davalú o el dolor. Madrid: RBA, 2001.
- Moisès Broggi, cirurgià, l'any 104 de la seva vida. Barcelona: Quaderns Crema, 2013.

ENSAYO
- El Quattrocento. Barcelona: Editorial Montesinos, 1982.
- La atracción del abismo. Barcelona: Editorial Bruguera, 1983. Reeditado 2006.
- El Héroe y el Único. Madrid: Taurus Editorial, 1984.
- Tres miradas sobre el arte. Barcelona: Icaria Editorial, 1985.
- Leopardi. Infelicidad y titanismo. Barcelona, 1986
- Territorio del nómada. Barcelona: Ediciones Destino, 1986.
- El fin del mundo como obra de arte. Barcelona: Ediciones Destino, 1990. Reeditado 2007.
- El cansancio de Occidente (en colaboración con Eugenio Trías). Barcelona: Ediciones Destino, 1994.
- Sabiduría de la ilusión. Madrid: Taurus Editorial, 1994.
- Aventura. Una filosofía nómada. Barcelona: Nuevas Ediciones Debolsillo, 2000.
- Una educación sensorial. Historia personal del desnudo femenino en la pintura. Madrid-México: Fondo de Cultura Económica, 2002. Barcelona: Editorial Acantilado, 2012.
- Manifiesto contra la servidumbre. Escritos frente a la guerra. Barcelona: Ediciones Destino, 2003.
- Del Ganges al Mediterráneo: un diálogo entre las culturas de India y Europa (en colaboración con Vidya Nivas Mishra). Madrid: Siruela, 2004.
- Maldita perfección. Escritos sobre el sacrificio y la celebración de la belleza. Barcelona: Editorial Acantilado 2013.

ESCRITURA TRANSVERSAL
- El cazador de instantes. Barcelona: Ediciones Destino, 1996. Reeditado 2007.
- El Puente de Fuego. Cuaderno de Travesía, 1996-2002. Barcelona: Ediciones Destino, 2004.
- Enciclopedia del crepúsculo. Madrid: El Acantilado, 2006.
- Breviario de la aurora. Barcelona: El Acantilado, 2006.
- Visión desde el fondo del Mar. Barcelona: Editorial Acantilado, 2010. Premio Cálamo 2010. Premio Ciudad de Barcelona 2010.

Página diseñada por El Boomeran(g) | © 2014 | c/ Méndez Núñez, 17 - 28014 Madrid | | Aviso Legal | RSS

Página desarrollada por Tres Tristes Tigres