PRISA utiliza cookies propias y de terceros para mejorar tu experiencia de navegación y realizar tareas de analítica. Al continuar con tu navegación entendemos que aceptas nuestra política de cookies.

Cerrar

El Boomeran(g)

El blog literario latinoamericano

martes, 4 de agosto de 2020

 Blog de Rafael Argullol

El miedo del portero

El miedo del portero en el área de penalti, más exactamente, es una magnífica narración que Peter Handke escribió en 1970 y que releída ahora mantiene todo su vigor al presentar un protagonista, antiguo guardameta, que al perder su trabajo de montador se sume en un vértigo de desconcierto que le invalida para cualquier sentido de la realidad. Pero no quiero extenderme aquí sobre el relato de Handke, sino únicamente referirme a su título, que, en el momento de la publicación, suscitó bastantes comentarios puesto que no era habitual utilizar el fútbol como metáfora de la vida. Me temo que en la actualidad el autor austriaco se lo pensaría dos veces antes de poner aquel título, entonces original, dado que hoy día el fútbol parece ser visto como la única metáfora posible.

O, al menos, eso es lo que podemos deducir de nuestra vida pública por boca de los representantes del pueblo, tan negados para la alusión filosófica, histórica o científica como bien dispuestos a demostrar su sabiduría futbolística. No sé si ustedes han observado que desde hace tiempo las discusiones parlamentarias -en las que nunca se asoman, un Ortega, un Platón, un Tocqeville o un Einstein- están repletas de "equipo titular", "banquillo de los suplentes", "alineaciones indebidas", "tácticas equivocadas", etcétera. Todo parece indicar que a medida que la cabeza se seca, el pie, es decir, el balompié, resplandece.

Ya he escrito en alguna ocasión que a mí me gusta el fútbol, el buen fútbol y a pequeñas dosis, pero me resulta insoportable la progresiva futbolización de prácticamente todos los ámbitos de la vida social. Es, como mínimo, arriesgado fiarse tanto de las virtudes de un juego, aunque se tratara de un juego practicado por mentes privilegiadas, que no es el caso. Con todo, lo más irritante es que inevitablemente se tiene la impresión de que se recurre a aquella simbología pedestre y populista por la más absoluta carencia en otros campos.

Los parlamentos hoy se asemejan más a una cancha que a otra cosa, con los parlamentarios convertidos en forofos y los cronistas políticos, en cronistas deportivos. A raíz de las últimas trifulcas, y en un alarde cultural, tres o cuatro diputados del Partido Popular criticaron la penosa montería que ya sabemos, no porque fuera siniestro que un ministro de Justicia y un juez emplearan su sentido de lo justo masacrando ciervos a mil euros al día, sino porque lo ocurrido era como si el entrenador de uno de los equipos que debían competir cenara con el árbitro la noche anterior al partido. Les respondió el gran Pepe Blanco, en otro alarde, diciéndoles que lo que les dolía es que les hubieran marcado un gol por la escuadra y, en consecuencia, iban por detrás en el marcador.

El uso viscoso de la metáfora futbolística se repite jornada tras jornada sin que los tribunos -empeñados en ser tribunos de la plebe y no representantes de la ciudadanía- muestren el menor pudor. Estamos acostumbrados. Y, no obstante, a veces el exceso llama un poco la atención. Así, por ejemplo, leyendo las páginas de información política del periódico, no las de deportes, del reciente 19 de febrero, uno podía tropezarse con vistosos análisis balompedísticos del mundo que nos rodea. Carod Rovira justificaba el anuncio de una nueva embajada catalana en Marruecos: "Si el Barça tiene política exterior, ¿por qué no la va a tener Cataluña?". Inapelable. Alejandro Agag, el inquietante yerno de Aznar, explicaba la presencia en ciertas reuniones de uno de sus amigos imputados en la trama de corrupción por el hecho de que el PP había formado un "equipo de promesas", también elocuentemente denominado "el banquillo del banquillo". Inapelable.

Con todo, la noticia más hilarante de ese día correspondía de nuevo al ministro de Justicia, Fernández Bermejo, quien horas antes se había enzarzado futbolísticamente con Federico Trillo, en un cruce de bravuconadas que causan vergüenza ajena. No lo entendieron así los diputados socialistas presentes en el hemiciclo, quienes, tras otro desplante de Bermejo a la oposición y olvidando un instante el fútbol por la fiesta nacional, puestos en pie, jalearon al ministro con los educativos gritos de "¡torero, torero!". Más razón habrían tenido gritándole, con igual casticismo, "¡matador, matador!", pero no de toros sino de ciervos.

Naturalmente, todas esas demostraciones de finura oratoria suceden mientras los partidos políticos se acusan mutuamente de los desastres en la educación. Las escuelas deben cambiar. Sin duda, y profundamente. Pero ¿qué tal si cambiáramos también los parlamentos? Podríamos empezar prohibiendo las metáforas futbolísticas. Aunque quizá sería demasiado duro y una sensación de vacío invadiría las conciencias, que, desamparadas y sin poder recurrir a las razones del pie, experimentarían en su propia piel la soledad y el miedo del portero ante el penalti.

 

El País,  28/02/2009


[Publicado el 09/3/2009 a las 14:45]

Compartir:

Comentarios (2)

  • magistral
    en mi modestísima opinión, no le falta ni le sobra una sola letra
    y escrito por alguien a quien le gusta el fumbo
    los que somos incapaces de entender esa cosa de las pelotas... simplemente, al margen de la vida

    Comentado por: jbv el 09/3/2009 a las 19:55

  • Lo importante Leverkhün, como ya se lo dije el pasado 10 de Febrero y ahora se lo recuerdo, no son los comentarios sobre los diversos sentidos que pueda tener una imagen o un texto, que por suerte para el arte en general y la poesía en particular, pueden ser infinitos (y por supuestos , necios), sino las propuestas y palabras primeras. Sin las “singulares” propuestas y palabras de Rafael Argullol, yo, al menos, poco o nada tendría que decir…. ¡ Pero sea sincero! ¿ a que le ha gustado el comentario ?... ¡ no pasa nada, hombre !, … Se reconoce y punto; ya le digo, no pasa absolutamente nada. Lo que sí me preocupa, también sinceramente, es que mis "pequeñas opiniones" sobre las propuestas de D. Rafael, le pongan a ud. nerviosos, lo exciten. A mi edad, voy a cumplir ya mismo los 30, se que “eso” no es bueno para la salud. Intentare por ello espaciar mis comentarios, aunque no se sí lo conseguiré ¡ estoy pero que muy enganchado a este blog de Argullol !

    Le aconsejo, y no se enfade más por ello, que lea el comentario que Flaubert realizó el 14 de febrero, especialmente, el ultimo apartado.

    Un besazo Leverkhün.

    Comentado por: Pablo el 09/3/2009 a las 17:10

Deja un comentario




Tu correo electrónico:


Escribe los caracteres de la imagen (para evitar SPAM):

Comentario:


Foto autor

Biografía

Rafael Argullol Murgadas (Barcelona, 1949), narrador, poeta y ensayista, es catedrático de Estética y Teoría de las Artes en la Facultad de Humanidades de la Universidad Pompeu Fabra. Es autor de treinta libros en distintos ámbitos literarios. Entre ellos: poesía (Disturbios del conocimiento, Duelo en el Valle de la Muerte, El afilador de cuchillos), novela (Lampedusa, El asalto del cielo, Desciende, río invisible, La razón del mal, Transeuropa, Davalú o el dolor) y ensayo (La atracción del abismo, El Héroe y el Único, El fin del mundo como obra de arte, Aventura: Una filosofía nómada, Manifiesto contra la servidumbre). Como escritura transversal más allá de los géneros literarios ha publicado: Cazador de instantes, El puente del fuego, Enciclopedia del crepúsculo, Breviario de la aurora, Visión desde el fondo del mar. Recientemente, ha publicado Moisès Broggi, cirurgià, l'any 104 de la seva vida (2013) y Maldita perfección. Escritos sobre el sacrificio y la celebración de la belleza (2013).

Ha estudiado Filosofía, Economía y Ciencias de la Información en la Universidad de Barcelona. Estudió también en la Universidad de Roma, en el Warburg Institute de Londres y en la Universidad Libre de Berlín, doctorándose en Filosofía (1979) en su ciudad natal. Fue profesor visitante en la Universidad de Berkeley. Ha impartido docencia en universidades europeas y americanas y ha dado conferencias en ciudades de Europa, América y Asia. Colaborador habitual de diarios y revistas, ha vinculado con frecuencia su faceta de viajero y su estética literaria. Ha intervenido en diversos proyectos teatrales y cinematográficos. Ha ganado el Premio Nadal con su novela La razón del mal (1993), el Premio Ensayo de Fondo de Cultura Económica con Una educación sensorial (2002), y los premios Cálamo (2010) y Ciudad de Barcelona (2010) con Visión desde el fondo del mar. 

Bibliografía

Maldita perfección. Escritos sobre el sacrificio
y la celebración de la belleza
(Acantilado, 2013)

 
Una educación sensorial. Historia personal del desnudo
femenino en la pintura
(Acantilado 2012)
Visiones desde el fonde del mar (Acantilado, 2010).
MICROSITE DEL LIBRO

 

Publicaciones principales

POESÍA
- Disturbios del conocimiento. Barcelona: Icaria Editorial, 1980.
- Duelo en el Valle de la Muerte. Madrid: Editorial Ayuso, 1986.
- El afilador de cuchillos. Barcelona: El Acantilado. Quaderns Crema, 1999.
- El poema de la serpiente. Badajoz: Asociación Cultural Littera Villanueva, 2010.
- Cantos del Naumon. Libros del Aire. Colección Jardín Cerrado, núm. 5, 2010.

NARRATIVA
- Lampedusa. Barcelona: Editorial Montesinos, 1981.
- El asalto del cielo. Barcelona: Editorial Plaza & Janés, 1986.
- Desciende, río invisible. Barcelona: Editorial Destino, 1989.
- La razón del mal. Premio Nadal 1993. Barcelona: Editorial Destino, 1994.
- Transeuropa. Madrid: Alfaguara Ediciones, 1998.
- Davalú o el dolor. Madrid: RBA, 2001.
- Moisès Broggi, cirurgià, l'any 104 de la seva vida. Barcelona: Quaderns Crema, 2013.

ENSAYO
- El Quattrocento. Barcelona: Editorial Montesinos, 1982.
- La atracción del abismo. Barcelona: Editorial Bruguera, 1983. Reeditado 2006.
- El Héroe y el Único. Madrid: Taurus Editorial, 1984.
- Tres miradas sobre el arte. Barcelona: Icaria Editorial, 1985.
- Leopardi. Infelicidad y titanismo. Barcelona, 1986
- Territorio del nómada. Barcelona: Ediciones Destino, 1986.
- El fin del mundo como obra de arte. Barcelona: Ediciones Destino, 1990. Reeditado 2007.
- El cansancio de Occidente (en colaboración con Eugenio Trías). Barcelona: Ediciones Destino, 1994.
- Sabiduría de la ilusión. Madrid: Taurus Editorial, 1994.
- Aventura. Una filosofía nómada. Barcelona: Nuevas Ediciones Debolsillo, 2000.
- Una educación sensorial. Historia personal del desnudo femenino en la pintura. Madrid-México: Fondo de Cultura Económica, 2002. Barcelona: Editorial Acantilado, 2012.
- Manifiesto contra la servidumbre. Escritos frente a la guerra. Barcelona: Ediciones Destino, 2003.
- Del Ganges al Mediterráneo: un diálogo entre las culturas de India y Europa (en colaboración con Vidya Nivas Mishra). Madrid: Siruela, 2004.
- Maldita perfección. Escritos sobre el sacrificio y la celebración de la belleza. Barcelona: Editorial Acantilado 2013.

ESCRITURA TRANSVERSAL
- El cazador de instantes. Barcelona: Ediciones Destino, 1996. Reeditado 2007.
- El Puente de Fuego. Cuaderno de Travesía, 1996-2002. Barcelona: Ediciones Destino, 2004.
- Enciclopedia del crepúsculo. Madrid: El Acantilado, 2006.
- Breviario de la aurora. Barcelona: El Acantilado, 2006.
- Visión desde el fondo del Mar. Barcelona: Editorial Acantilado, 2010. Premio Cálamo 2010. Premio Ciudad de Barcelona 2010.

Página diseñada por El Boomeran(g) | © 2020 | Fundación Formentor | Barceló Torre de Madrid. Plaza de España, 18 28008 Madrid (España) | | Aviso Legal | RSS

Página desarrollada por Tres Tristes Tigres