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El Boomeran(g)

El blog literario latinoamericano

domingo, 25 de agosto de 2019

 Blog de Rafael Argullol

El mago y familia

El otro día vi la miniserie de cinco horas titulada Los Mann. La novela de un siglo, realizada hace algunos años por Heinrich Breloer para la televisión alemana y me pareció, una vez más, que Alemania es uno de los pocos países europeos en los que se ha realizado un auténtico ajuste de cuentas con el pasado. Es verdad que el trauma alemán fue el peor del siglo XX -con los alemanes como verdugos y víctimas simultáneamente- pero también es cierto que el proceso de expiación histórica ha sido de una profundidad sin precedentes, al menos hasta la generación actual, puesto que una película como La ola, recién estrenada aquí, insinúa que los jóvenes alemanes ya son tan amnésicos como el resto de sus coetáneos europeos.

No sé si lo que se refleja en La ola -el olvido juvenil del Holocausto, nada menos- es representativo de la última generación, y sería muy grave que así fuera. No obstante, aun así, debería reconocérsele a la cultura alemana de posguerra una capacidad para remover la propia cloaca que, sin ir más lejos, jamás se ha producido en la España democrática. A este respecto, la inexistencia de catarsis con relación a la dictadura y la contaminación del forzado pacto político de la transición por parte de todos los ámbitos de la vida social española ha significado el mantenimiento de una enfermiza opacidad al volver la vista atrás. Durante 30 años las fosas comunes no han sido abiertas, pero todavía es más grave que tan pocos se hayan atrevido a abrir las cloacas morales. Aún falta en nuestro país el libro, o la película, que sea capaz de ofrecernos la radiografía de la miseria espiritual que nos llevó, primero, al desastre y, luego, a la exigencia de olvidar el desastre para sobrevivir. Y esta falta de valentía se paga colectivamente en la actualidad con una suerte de desencaje en el que el ayer sangriento, cerrado en falso, amenaza sombríamente con no dar tregua al presente y con invalidar el futuro.

En contraste con esta actitud el cataclismo alemán -de mayores proporciones que el nuestro, es cierto- se vio seguido por un alud de intervenciones radicales por parte de escritores y artistas. Durante toda la segunda mitad del siglo XX el organismo moral de la Alemania que había sucumbido a la catástrofe fue destripado, troceado, diseccionado hasta la última molécula. La consigna era clara: el mal había sido enorme y la cirugía debía estar en consonancia con tal enormidad. Era una consigna necesaria, acertada, seguida por una legión de escritores alemanes, autores de rabiosas autocríticas, y no alemanes, encargados, por lo general, de recordar que el monstruo no fue por supuesto únicamente alemán. Así se trataba de hacer limpieza y, si citamos a Heinrich Böll, a Thomas Bernhardt, a Günter Grass y a tantos otros convendremos que alguna limpieza sí se logró.

Y a Thomas Mann, naturalmente. Thomas Mann, un hombre conservador por principios y por carácter, no tuvo inconveniente en abrir solemnemente la veda con su Doktor Faustus, la novela escrita en el apogeo del nacionalsocialismo y, algo después, tras su caída: la obligación de los escritores alemanes era ir a la caza de aquella infamia espiritual que había acogido al huevo de la serpiente entre el miedo, la duda y la exaltación. No bastaba con culpar a Hitler o al nacionalsocialismo; hacía falta, antes que nada, investigar en el propio corazón culpable. Para ser más rotundo en su demanda Thomas Mann, en cierto modo, se ofrecía a sí mismo como materia prima del experimento.

Y en algún sentido el filme Los Mann. La novela de un siglo es la continuación de este experimento, sólo que en este minucioso fresco histórico, El Mago tal como era llamado Thomas Mann en la intimidad familiar, se ve acompañado por su mujer, Katia, por su hermano Heinrich y por sus hijos, en especial los dos mayores, Klaus y Erika, tan dotados para el arte como para la autodestrucción. Y no puede decirse que el experimento no funcione pues, tras cinco horas de visión, el espectador empieza a comprender que el totalitarismo no fue únicamente la consecuencia de una ideología delirante sino, por encima de todo, el fruto inevitable de la corrupción de las mentes y la mentira con uno mismo como forma de vida. Algo que, como sabemos, no es un monopolio alemán.

Thomas Mann, aunque opuesto a Hitler, no sale muy bien librado cuando es colocado en el centro de un siglo tan cruel como fue el siglo XX. Por lo demás, el viejo Mann, mucho más humano que el excesivamente moralista joven Mann, ya sabía que sería juzgado con severidad y que sólo tras este juicio recobraría su grandeza.

 
El País, 31/01/2009

[Publicado el 26/2/2009 a las 09:00]

[Etiquetas: Thomas Mann, Alemania, holocausto, ]

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Comentarios (9)

  • Es cierto Pablo, los alemanes veneran las reglas.Las necesitan para transitar por la vida.Los desestabiliza su ausencia.
    Todo lo contrario de nosotros (soy argentina), que cuando se nos comunica una regla necesitamos como el aire saber cómo podremos salvar ese obstáculo para transitar por la vida.
    Siempre pensé que el sentido alemán de la eficiencia fue el terreno necesario para que pudiera darse la muerte como industria.

    Y le agradezco que me haya hablado de "El lector": gracias a su relato acabo de recordar que lo leí!

    Comentado por: amalia el 01/3/2009 a las 18:00

  • La Canciller Merkel “exigiendo” al Papa Benedicto una “rotunda” rectificación, que desde luego el Papa se “apresuró” a realizar de inmediato, es todo un gesto público y oficial de ese pueblo alemán recuperado moralmente y con dignidad ¡Qué ejemplo! Qué más quisiera el pueblo español, que el Papa pidiera perdón por esa parte de la iglesia que colaboró bajo palio ( ¡ qué vergüenza cuando veo esas fotografías serviles), con la cruzada golpista y compañera del nazismo, que llevo a cabo durante cuarenta años el general Franco y los eficaces funcionarios españoles incluido los jueces.Pero esa es otra historia.

    Cuando regrese mi amigo Natanael del cortijo donde ha ido a pasar el fin de semana, le comentare su aclaración Amalia, y le diré que se pasa “cuatro pueblos“, pues estaba bastante claro lo que ud. quería decir. Pero estos psiquiatras ya se sabe….

    ¿ Ha visto Amalia, la película “El lector”?.. Plantea una pregunta interesante con lo que ud. creo comenta, con independencia de la historia de iniciación al sexo y todo lo demás del protagonista masculino. La mujer nazi que lo inicia en ese mundo, cuando la están juzgando por un multitudinario asesinato de judíos a los que no deja escapar de una edificación y mueren calcinados , dice al tribunal “ ¿ Pero cómo iba a abriles la puerta para que se escaparan? Eran prisioneros, y mi obligación era cuidar que no pudieran escapar”. La eficacia alemana.

    La eficacia y la eficiencia de sus ciudadanos, constituyen cualidades indispensables donde se asienta y perduran todas las dictaduras y, por supuesto, los fascismo. En nuestro país, España, sucedió lo mismo durante nada menos que cuarenta años. ”El pensamiento” esta reñido con esas virtudes que ”hoy” se estudian como indispensables para que las empresas publicas o privadas puedan funcionar “adecuadamente”. Eficacia, mucha eficacia, sin preguntas molestas, los que mandan son los que mandan, y punto.

    Comentado por: Pablo el 01/3/2009 a las 16:09

  • Estoy plenamente de acuerdo con usted, Sr. Argullol. Cualquier víctima exige tres cosas: "Verdad, Justicia y Memoria". Desde la pareja engañada hasta la familia de la víctima de accidente o de acciones terroristas. Aquí no ha habido juicio ni memoria y la verdad no se ha podido declarar de forma institucional. La víctima necesita que el culpable se declare, que confiese y cumpla su castigo o su condena. Justicia, Hoy, cada vez más lejos de lo que ocurrió, se levantan voces y se escriben relatos que falsean la realidad para dejar constancia en el futuro de enormes mentiras. Rotundamente digo: no hay que tolerar esto. Verdad. Pero también hoy somos muchos los que no valoramos la transición española tan positivamente. Más bien creemos que se hizo desde un miedo infundado y de proporciones y características similares al que hemos vivido los que nos educaron con los dogmas de la iglesia católica. Ya está bien. Memoria.

    Comentado por: asiul el 01/3/2009 a las 09:51

  • Pero, ¿ por qué se puede negar alguien a que se abran las fosas comunes ? No es revanchismo, es el legítimo derecho de saber qué se hizo del abuelo, padre, madre o hermano, y de poder enterrarlo los suyos. Es algo muy íntimo que debe ser respetado escrupulosamente. A muchos, demasiados, es lo único que les queda por hacer por un familiar arrebatado de forma brutal. ¿Pero es que hay gente de la derecha que de verdad no lo siente así? Porque hay fosas para todos, lamentablemente. ¿Y qué me dicen de la vergüenza del Valle de los Caídos, donde reposan cuerpos conducidos con nocturnidad y alevosía sin conocimiento,ni-por supuesto-consentimiento, de sus familiares? ¡Qué país! ¿Por qué hemos tenido que esperar tanto tiempo a que se trataran(simplemente, trataran) estos temas?

    Comentado por: escoin el 28/2/2009 a las 23:08

  • Bravo, señor Argullol, un comentario muy crítico con la situación política española. Acordémonos también de Pinochet como senador vitalicio, o la Ley de Punto Final argentina. ¿Obediencia debida? Recordemos la excelente película de Kubrick, "Senderos de Gloria". Dicen algunos que tenemos los gobernantes que nos merecemos. ¿Qué nos ha pasado a todos para tener que soportar a personajes de la talla de Aznar, Trillo, Roldán....? Menuda galería de monstruos a costa de nuestros impuestos.
    No sé el motivo, pero me estoy acordando de un cuadro de Munch......

    Comentado por: escoin el 28/2/2009 a las 22:12

  • Digo, que no me enteré cuando la dieron por la tele, y que me la voy a comprar.

    Comentado por: amalia el 28/2/2009 a las 21:22

  • Muy interesante Mortimer, pero que muy interesante. Sigue, por favor, no te detengas.
    ----------------------------------------.

    Las tres ultimas lineas de su comentario Amalia, no llego a entenderlas.

    Comentado por: Natanael el 28/2/2009 a las 16:56

  • Vivo en Alemania y también admiro la actitud de gran parte de los alemanes hacia su pasado. Una terrible vergüenza, pero también un gran dolor por el horror del que de una manera u otra se sienten partícipes.
    Me interesó la miniserie, no me enteré para nada. Seguramente se podrá conseguir en algún momento.

    Comentado por: amalia el 28/2/2009 a las 07:19

  • Este señor ha cumplido 60 años y el de la foto no parece mayor de 40.

    Comentado por: Mortimer el 26/2/2009 a las 12:17

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Biografía

Rafael Argullol Murgadas (Barcelona, 1949), narrador, poeta y ensayista, es catedrático de Estética y Teoría de las Artes en la Facultad de Humanidades de la Universidad Pompeu Fabra. Es autor de treinta libros en distintos ámbitos literarios. Entre ellos: poesía (Disturbios del conocimiento, Duelo en el Valle de la Muerte, El afilador de cuchillos), novela (Lampedusa, El asalto del cielo, Desciende, río invisible, La razón del mal, Transeuropa, Davalú o el dolor) y ensayo (La atracción del abismo, El Héroe y el Único, El fin del mundo como obra de arte, Aventura: Una filosofía nómada, Manifiesto contra la servidumbre). Como escritura transversal más allá de los géneros literarios ha publicado: Cazador de instantes, El puente del fuego, Enciclopedia del crepúsculo, Breviario de la aurora, Visión desde el fondo del mar. Recientemente, ha publicado Moisès Broggi, cirurgià, l'any 104 de la seva vida (2013) y Maldita perfección. Escritos sobre el sacrificio y la celebración de la belleza (2013).

Ha estudiado Filosofía, Economía y Ciencias de la Información en la Universidad de Barcelona. Estudió también en la Universidad de Roma, en el Warburg Institute de Londres y en la Universidad Libre de Berlín, doctorándose en Filosofía (1979) en su ciudad natal. Fue profesor visitante en la Universidad de Berkeley. Ha impartido docencia en universidades europeas y americanas y ha dado conferencias en ciudades de Europa, América y Asia. Colaborador habitual de diarios y revistas, ha vinculado con frecuencia su faceta de viajero y su estética literaria. Ha intervenido en diversos proyectos teatrales y cinematográficos. Ha ganado el Premio Nadal con su novela La razón del mal (1993), el Premio Ensayo de Fondo de Cultura Económica con Una educación sensorial (2002), y los premios Cálamo (2010) y Ciudad de Barcelona (2010) con Visión desde el fondo del mar. 

Bibliografía

Maldita perfección. Escritos sobre el sacrificio
y la celebración de la belleza
(Acantilado, 2013)

 
Una educación sensorial. Historia personal del desnudo
femenino en la pintura
(Acantilado 2012)
Visiones desde el fonde del mar (Acantilado, 2010).
MICROSITE DEL LIBRO

 

Publicaciones principales

POESÍA
- Disturbios del conocimiento. Barcelona: Icaria Editorial, 1980.
- Duelo en el Valle de la Muerte. Madrid: Editorial Ayuso, 1986.
- El afilador de cuchillos. Barcelona: El Acantilado. Quaderns Crema, 1999.
- El poema de la serpiente. Badajoz: Asociación Cultural Littera Villanueva, 2010.
- Cantos del Naumon. Libros del Aire. Colección Jardín Cerrado, núm. 5, 2010.

NARRATIVA
- Lampedusa. Barcelona: Editorial Montesinos, 1981.
- El asalto del cielo. Barcelona: Editorial Plaza & Janés, 1986.
- Desciende, río invisible. Barcelona: Editorial Destino, 1989.
- La razón del mal. Premio Nadal 1993. Barcelona: Editorial Destino, 1994.
- Transeuropa. Madrid: Alfaguara Ediciones, 1998.
- Davalú o el dolor. Madrid: RBA, 2001.
- Moisès Broggi, cirurgià, l'any 104 de la seva vida. Barcelona: Quaderns Crema, 2013.

ENSAYO
- El Quattrocento. Barcelona: Editorial Montesinos, 1982.
- La atracción del abismo. Barcelona: Editorial Bruguera, 1983. Reeditado 2006.
- El Héroe y el Único. Madrid: Taurus Editorial, 1984.
- Tres miradas sobre el arte. Barcelona: Icaria Editorial, 1985.
- Leopardi. Infelicidad y titanismo. Barcelona, 1986
- Territorio del nómada. Barcelona: Ediciones Destino, 1986.
- El fin del mundo como obra de arte. Barcelona: Ediciones Destino, 1990. Reeditado 2007.
- El cansancio de Occidente (en colaboración con Eugenio Trías). Barcelona: Ediciones Destino, 1994.
- Sabiduría de la ilusión. Madrid: Taurus Editorial, 1994.
- Aventura. Una filosofía nómada. Barcelona: Nuevas Ediciones Debolsillo, 2000.
- Una educación sensorial. Historia personal del desnudo femenino en la pintura. Madrid-México: Fondo de Cultura Económica, 2002. Barcelona: Editorial Acantilado, 2012.
- Manifiesto contra la servidumbre. Escritos frente a la guerra. Barcelona: Ediciones Destino, 2003.
- Del Ganges al Mediterráneo: un diálogo entre las culturas de India y Europa (en colaboración con Vidya Nivas Mishra). Madrid: Siruela, 2004.
- Maldita perfección. Escritos sobre el sacrificio y la celebración de la belleza. Barcelona: Editorial Acantilado 2013.

ESCRITURA TRANSVERSAL
- El cazador de instantes. Barcelona: Ediciones Destino, 1996. Reeditado 2007.
- El Puente de Fuego. Cuaderno de Travesía, 1996-2002. Barcelona: Ediciones Destino, 2004.
- Enciclopedia del crepúsculo. Madrid: El Acantilado, 2006.
- Breviario de la aurora. Barcelona: El Acantilado, 2006.
- Visión desde el fondo del Mar. Barcelona: Editorial Acantilado, 2010. Premio Cálamo 2010. Premio Ciudad de Barcelona 2010.

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