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El blog literario latinoamericano

martes, 14 de febrero de 2012

 Blog de Rafael Argullol

París. La vida secreta de las ciudades

Rafael Argullol: Así que, Delfín, has estado un período en París. Imagino que no has encontrado ese lado de decadencia a la que se alude tan frecuentemente en España, sobre todo en estos últimos años, al hablar de París como si hubiera una necesidad de hacer hincapié en la pérdida de capitalidad cultural. ¿Cuál ha sido tu pulso reciente?
Delfín Agudelo: Mi pulso reciente, contemplado como capitalidad creativa, consiste en precisamente su calidad de atemporalidad: la ciudad de los encuentros, la ciudad del azar. En esa medida, el azar es un elemento inmarcesible y al serlo así, jamás va a privar a aquél que fue sujeto de un encuentro de la creatividad. Ahora bien, es una creatividad que está enmarcada en esa misma poética que genera París.
R.A.: Esto está muy bien visto. En general cuando se debate en nuestros días sobre la capitalidad cultural de una ciudad o el hecho de que en nuestros días no hay claramente dibujada una capital cultural del mundo, por lo general los medios de comunicación, los sociólogos o los estudiosos aluden a muchos datos de infraestructuras, datos estadísticos, pero en cambio olvidan ese elemento al que tú has aludido y que es absolutamente central: en el fondo la creatividad de una ciudad se mide por su capacidad de ofrecer una gran densidad de encuentros en medio del azar. Yo creo que la ciudad más desolada creativamente es aquella a la que tú te acercas, a la que te adentras, y tienes la completa convicción, luego contrastada, de que allá no puede ocurrir nada, de que allá no puede haber ningún encuentro especial, ninguna singularidad: que el azar de ninguna manera se puede mostrar generoso. En cambio, por el contrario, donde existe aquella densidad posible de encuentros a la que he aludido, entonces evidentemente nos hallamos ante un escenario de gran creatividad.
Si siguiéramos este criterio deberíamos descartar muchos prejuicios. Por ejemplo, es muy posible que ciudades en las cuales pensamos poco como capitales mundiales de creatividad, como pueden ser actualmente Estambul, o como podría ser Calcuta, sean ciudades en las que efectivamente exista una creatividad subterránea porque ofrece eso. Y en esa dirección creo que París, a lo largo de los siglos, ha logrado asentar, casi diríamos con estratos geológicos, esa capacidad para que el visitante llegue a tener una especie de duelo muy intenso con el azar; no un duelo débil y flojo, sino muy intenso. Claro que podríamos hablar de infraestructuras y de influencias, y en ese sentido naturalmente en el siglo XIX París jugaba un papel mucho más desnivelado respecto a otras ciudades del mundo, en cuanto a esa creatividad cultural; y quizás en la segunda mitad del siglo XX ese papel ha correspondido a Nueva York, y ahora o nos alegramos o nos lamentamos por tener que decir que en el fondo hay una especie de visión poliédrica, una pluricapitalidad: no hay ninguna ciudad que sea efectivamente determinante en el sentido del presente, donde esté alojada la industria editorial o cinematográfica, donde esté sobre todo alojada la gran creatividad de artistas. No hay probablemente ninguna que destaque de manera extraordinaria sobre las demás, como lo habían hecho París, Londres o Nueva York en el pasado. Pero creo que deberíamos acostumbrarnos a medir lo que llamamos creación a partir de esos otros criterios, criterios mucho más vivos, que están mucho más presentes en la vida secreta de las ciudades, y en nuestra propia vida secreta cuando nos internamos en ella

[Publicado el 07/1/2009 a las 09:00]

[Etiquetas: París, azar, creatividad, capitalidad cultural]

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Comentarios (3)

  • Pablo, gracias por acordarse de mi comentario. El sillón… bueno sofá, ya lo tengo desde hace más de veinte años (regalo de una querida amiga que murió) lo que le pedía a los reyes era el libro. No se lo va a creer, no me lo han traído; creo que los reyes ya no son tan ‘majos’ como solían ser en el pasado, o será la crisis económica.
    Hablando del azar…me disponía a pedir este libro por Internet cuando decidí pasarme por aquí antes. Ya ve, el azar se encuentra hoy día sin salir de casa. Salud y Paz para el resto del año para todos.

    Comentado por: me el 07/1/2009 a las 16:59

  • Durante mucho tiempo mantuve correspondencia con Sergio Campos Cacho, un simpático bibliotecario en el Instituto Cervantes pagado con dinero público. Responde a la perfección con la caricatura del funcionario que todos conocemos: vago, pretencioso, dado a los abusos de autoridad y, sobre todo, insatisfecho con un puesto de trabajo que no se atreve a abandonar por miedo y porque no da para mucho más.
    ¿Cómo habría sido su estancia en esa ciudad extranjera, Berlín, antes de que Arcadi Espada abriese su blog? Lo ignoro: más gris y polvorienta de lo que es ahora. Sin embargo, debo reconocer que ha sido hábil: con un estilo tabernario y pseudoculterano, se ha granjeado las simpatías de ciertas personas de las que ha obtenido pingües réditos, hasta el punto de creerse toda una personalidad y no soportar que nadie le lleve la contraria. No es raro: Internet le ha ofrecido algo que jamás ha conseguido en el mundo real. A día de hoy, toda su vida depende de la red. Sin ella y sus protectores, no sería nada. Ahí reside su tragedia. Sin embargo, ¿durante cuánto tiempo podrá mantener esos favores?

    Comentado por: Pancho Ortuño el 07/1/2009 a las 15:44

  • Espero “me” que los Reyes Magos, coincidiendo con la autovaloración positiva de su conducta durante el pasado año, le hayan traído ese deseado sillón (incluso, ! para eso son magos!, con la huella más cómoda de su cuerpo señalada) donde pueda realizar placenteramente sus lecturas y dejarse abierta a sus devenires. La pantalla del ordenador no es el medio adecuado para disfrutar del “placer” de la lectura. ¿Se imagina intentando leer ese esplendido universo narrado en siete volúmenes de “En busca del tiempo perdido”, con sus 4.000 páginas y alrededor del millón y medio de palabras, en una pantalla de ordenador?..

    Ya le digo “me”, no es el ordenador el medio más adecuado para disfrutar de esas cosas que sólo ocurren en la literatura, y por supuesto, en esa historia mediterránea que se cuenta en Lampedusa atrapando los mágicos instantes que en ella se narran.

    _________________________________________________

    Paris y Nueva York. La vida secreta de la ciudad y la de la persona que la vive. El encuentro. Dos poéticas que singularizaran de forma totalmente distinta las experiencias de esos lugares y su deriva por ellos cuando se vuelve o se visitan por vez primera.

    Mirada personalmente, la ciudad como experiencia, como vivencia, y no como industria (ese sería otro aspecto), ese duelo con el azar en una u otra ciudad, se realizará de forma distinta según la poética en que cada uno se encuentre. El AZAR hay que motivarlo, que ponerse en disposición de recibirlo, y siempre se recibirá desde lo que uno es. La memoria, personal o cultural, es determinante. Paris siempre será para unas generaciones, no sólo europeas, un sentimiento, una emoción, donde la densidad de la ciudad y la propia se funden en un acorde que cada vez que se vuelve o se piensa en esa ciudad vuelve a sonar como una melodía no caducada.

    Comentado por: Pablo el 07/1/2009 a las 11:46

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Biografía

Rafael Argullol Murgadas (Barcelona, 1949), narrador, poeta y ensayista, es catedrático de Estética y Teoría de las Artes en la Facultad de Humanidades de la Universidad Pompeu Fabra. Es autor de 25 libros en distintos ámbitos literarios: poesía (Disturbios del conocimiento, Duelo en el Valle de la Muerte, El afilador de cuchillos), novela (Lampedusa, El asalto del cielo, Desciende, río invisible, La razón del mal, Transeuropa, Davalú o el dolor) y ensayo (La atracción del abismo, El Héroe y el Único, El fin del mundo como obra de arte, Aventura. Una filosofía nómada, Manifiesto contra la servidumbre. Escritos frente a la guerra, entre otros) dirigiéndose cada vez más hacia una escritura transversal que rompe los géneros literarios (Cazador de instantes, El puente del fuego, Enciclopedia del crepúsculo, Breviario de la aurora, etc.).

Ha estudiado Filosofía, Medicina, Economía y Ciencias de la Información en la Universidad de Barcelona y ha asistido a cursos en la Universidad de Roma, en el Warburg Institute de Londres y en la Universidad Libre de Berlín, doctorándose en Filosofía (1979) en su ciudad natal. Como profesor ha enseñado en universidades europeas y americanas y ha dado conferencias en ciudades de Europa, América y Asia. Colaborador habitual de diarios y revistas, ha vinculado con frecuencia su faceta de viajero y su estética literaria. Ha intervenido en diversos proyectos teatrales y cinematográficos. Ha ganado el Premio Nadal con su novela La razón del mal (1993), y el Premio Ensayo de Fondo de Cultura Económica con Una educación sensorial (2002).

A partir del 15 de septiembre estará disponible su más reciente libro: Visión desde el fondo del mar (Acantilado, 2010).  

Bibliografía


 
Visiones desde el fonde del mar (Acantilado, 2010).

En librerías a partir del 15 de septiembre

 

 
/upload/fotos/obras/lampedusa_1_med.jpg 
 

Lampedusa (2008). El Acantilado, España

El Héroe y el Único (2008). El Acantilado, España 

Breviario de la aurora (2006). El Acantilado, España.

Del Ganges al Mediterránea: un diálogo entre las culturas de India y Europa (2004). Argullol, Rafael y Mishra, Vidya Nivas. Ediciones Siruela, España.

El puente de fuego (2004). Ediciones Destino, España.

El pont de foc (2004). Ediciones Destino, España.

Wolfgang Amadeus Mozart. Las últimas sinfonías (2004). Argullol, Rafael y Reverter, Arturo. Diario El País, S.A., España.

Manifiesto contra la servidumbre: escritos frente a la guerra (1990-2003) (2003). Ediciones Destino, España.

Una educación sensorial: historia personal del desnudo femenino en la pintura (2002). Fondo de Cultura Económica, España.

Tres miradas sobre el arte (2002). Ediciones Destino, España.

El cazador de instantes: cuaderno de travesía 1990-1995 (2002). Ediciones Destino, España.

Davalú o el dolor: crònica d'un duel (2001). Edicions dels Quaderns Crema, España.

Aventura, una filosofía nómada (2000). Plaza & Janés Editores, S.A., España.

El afilador de cuchillos: un poema (1999). El Acantilado, España.

L'esmolador de ganivets: (un poema) (1998). Edicions dels Quaderns Crema, España.

Transeuropa (1998). Ediciones Alfaguara, España.

Naturaleza: la conquista de la soledad (1995). Fundación César Manrique, España.

Sabiduría de la ilusión: quince escenarios (1994). Taurus Ediciones, España.

La razón del mal (1993). Ediciones Destino, España.

Territorio del nómada (1993). Ediciones Destino, España.

El cansancio de Occidente: una conversación (1993). Argullol, Rafael y Trías, Eugenio. Ediciones Destino, España.

El fin del mundo como obra de arte: un relato occidental (1991). Ediciones Destino, España.

Desciende, río invisible (1990). Ediciones Destino, España.

El Quattrocento: arte y cultura en el renacimiento italiano (1988). Montesinos Editor, S.A., España.

Lampedusa: una historia mediterránea (1987). Montesinos Editor, S.A., España.

Territorio del nómada (1987). Fondo de Cultura Económica, S.L., España.

Duelo en el valle de la muerte (1986). Ayuso, España.

Leopardi: infelicidad y titanismo (1985). Montesinos Editor, S.A., España.

Tres miradas sobre el arte (1985). Icaria, España.

El héroe y el único: el espíritu trágico del Romanticismo (1984). Taurus Ediciones, España.

La atracción del abismo: un itinerario por el paisaje romántico (1983). Bruguera, S.A., España.

Disturbios del conocimiento (1980). Icaria, España.

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