Cosmos y cosmética
Delfín Agudelo: Pero pensando en la cirugía estética, ¿podríamos encontrar algún tipo de analogía o simultaneidad entre la oda de Baudelaire al maquillaje, entendiendo nuestro maquillaje como la misma cirugía?
R.A.: Yo no soy contrario a la cirugía estética. Creo que siempre ha estado presente entre los seres humanos. Como tú acabas de decir, más vinculado a la cosmética y al maquillaje que a la propia salud. La cosmética es muy importante: utilizamos la palabra sin darnos cuenta de que es prácticamente la misma palabra que cosmos; tienen la misma raíz. La armonía del cosmos tenía su ornamentación que se traslada a los seres humanos. Cuando analizamos el comportamiento del hombre en todas las épocas y los ritos amatorios y de seducción, vemos que el maquillaje y la cosmética son básicos y elementos primarios de lo que llamamos cirugía estética.
En muchas tribus primitivas la cosmética llega tan lejos que se intervienen realmente el cuerpo a través de tatuajes, de adornos incrustados en el cuerpo, porque en el fondo responde a los mismos interrogantes que en nuestra época. Ocurre que entre nosotros se impone, como en todos los campos, una visión mucho más tecnológica de esa cosmética, mucho más serializada, y a partir de aquí evidentemente esa necesidad de maquillaje, de máscara, de cosmética que ha tenido el hombre siempre. Además, dirigida en distintas direcciones: para gustarse, embellecerse, gustar a los demás, seducir, cumplir con ritos místicos, mitos sagrados, etc. Todo eso que se ha producido en todas las épocas en la nuestra tiene esa dimensión tecnológica que ha coincidido bien con los avances de la cirugía. Si nosotros examinamos la evolución de la medicina en la segunda mitad del siglo XX, el frente que más ha avanzado es el de la cirugía, el quirúrgico. El hombre llega a un auto-escultura, se convierte a través del cirujano estético en una suerte de escultor de sí mismo. Eso conecta con el viejo sueño cosmético maquillador y enmascarado de los hombres de todas las culturas y tiempos, y con nuestros sueños más recientes, prometeicos y frankenstenianos, de la construcción de una nueva perfección y de un nuevo ser humano a través de la tecnología.
[Publicado el 06/8/2008 a las 09:00]
[Etiquetas: cosmos, cosmética, cirugía estética, salud]
Cirugía asociada a corregir desperfectos físicos , malformaciones con el fin de
ayudar a esa persona a poder vivir en la sociedad sin ser considerado un bicho
raro, eso me parece hasta una obligación para la salud pública el llevarlo a cabo
gratuitamente.
La cirugía plástica; cada uno si se lo puede permitir, tiene derecho a hacer lo quele venga en gana pero nadie puede vencer a la gravedad y tarde o temprano llega el momento en el que ningún cirujano puede hacer más, no hay barita mágica existente que nos prolongue la juventud y lo que nos proporcionan a partir de una etapa concreta es, una degradación de la especie convirtiendo a esas personas en pobres muñecos de plástico sin expresión, se pierde la identidad.
El maquillaje lo manejamos a nuestro antojo y con diversos fines. Por supuesto
siempre guardando una estética pues igualmente este nos puede convertir en payasos de feria si no se aplica moderadamente, envejeciendo y endureciendo las facciones llegando también a un punto contrario a nuestras expectativas.
Cirugía y maquillaje son dos técnicas que se pueden convertir en arma de doble filo.
Una nos permite tener unos bustos de 20 años pero al llegar a cierto límite en la
existencia, dejan de ser compatibles con la estructura que nos acompaña en ese
momento, llegando a ser monstruoso a la vista. La otra, nos da colorido y luminosidad pero, una vez retirado, debemos poder reconocernos ante el espejo.
La cosmética, es tolerable y manejable, y nos proporciona unos cuidados básicos para poder mantener una estética muy moderada , convirtiéndose a la vez en parte de la higiene.
Creo que esta es la cuestión, aceptarse y reconocerse siempre según vamos
evolucionando , dándonos la mano con la gravedad y el tiempo.
Aceptar el transito o transición .
Comentado por: Sheila el 06/8/2008 a las 23:07
Si bien es cierto que la sociedad trata de imponernos cánones de perfección, creo que en general utilizamos la cosmética y la cirugía estética para responder al anhelo de belleza que habita en cada uno de nosotros. Luego, es curioso, esa belleza depende siempre de los ojos que la contemplan...en este sentido, me encanta observar, en las exposiciones de arte o en la naturaleza, como se transforman los semblantes de las personas que contemplan esos cuadros o esos paisajes...parece que lo externo actúa como espejo de lo interno, reflejando algo muy recóndito de cada uno de nosotros...incluso por la calle, cuando una persona admira la belleza de otra, parece como si por un momento su semblante admirado adquiriese una nueva luminosidad...La cosmética y la cirugía encierran promesas de esa belleza...sin embargo, no responden a la auténtica necesidad (aunque nos aterre) de ser VISTOS en lo que somos, (por nosotros mismos y por los demás!).
Comentado por: Mónica el 06/8/2008 a las 20:01
En la literatura no les va también a los que lograron la inmortalidad, no?
Siempre terminan con algún castigo eterno, o en una soledad insostenible.
Comentado por: amalia el 06/8/2008 a las 13:49
Rafael Argullol Murgadas (Barcelona, 1949), narrador, poeta y ensayista, es catedrático de Estética y Teoría de las Artes en la Facultad de Humanidades de la Universidad Pompeu Fabra. Es autor de 25 libros en distintos ámbitos literarios: poesía (Disturbios del conocimiento, Duelo en el Valle de la Muerte, El afilador de cuchillos), novela (Lampedusa, El asalto del cielo, Desciende, río invisible, La razón del mal, Transeuropa, Davalú o el dolor) y ensayo (La atracción del abismo, El Héroe y el Único, El fin del mundo como obra de arte, Aventura. Una filosofía nómada, Manifiesto contra la servidumbre. Escritos frente a la guerra, entre otros) dirigiéndose cada vez más hacia una escritura transversal que rompe los géneros literarios (Cazador de instantes, El puente del fuego, Enciclopedia del crepúsculo, Breviario de la aurora, etc.).
Ha estudiado Filosofía, Medicina, Economía y Ciencias de la Información en la Universidad de Barcelona y ha asistido a cursos en la Universidad de Roma, en el Warburg Institute de Londres y en la Universidad Libre de Berlín, doctorándose en Filosofía (1979) en su ciudad natal. Como profesor ha enseñado en universidades europeas y americanas y ha dado conferencias en ciudades de Europa, América y Asia. Colaborador habitual de diarios y revistas, ha vinculado con frecuencia su faceta de viajero y su estética literaria. Ha intervenido en diversos proyectos teatrales y cinematográficos. Ha ganado el Premio Nadal con su novela La razón del mal (1993), y el Premio Ensayo de Fondo de Cultura Económica con Una educación sensorial (2002).

Lampedusa (2008). El Acantilado, España
El Héroe y el Único (2008). El Acantilado, España
Breviario de la aurora (2006). El Acantilado, España.
Del Ganges al Mediterránea: un diálogo entre las culturas de India y Europa (2004). Argullol, Rafael y Mishra, Vidya Nivas. Ediciones Siruela, España.
El puente de fuego (2004). Ediciones Destino, España.
El pont de foc (2004). Ediciones Destino, España.
Wolfgang Amadeus Mozart. Las últimas sinfonías (2004). Argullol, Rafael y Reverter, Arturo. Diario El País, S.A., España.
Manifiesto contra la servidumbre: escritos frente a la guerra (1990-2003) (2003). Ediciones Destino, España.
Una educación sensorial: historia personal del desnudo femenino en la pintura (2002). Fondo de Cultura Económica, España.
Tres miradas sobre el arte (2002). Ediciones Destino, España.
El cazador de instantes: cuaderno de travesía 1990-1995 (2002). Ediciones Destino, España.
Davalú o el dolor: crònica d'un duel (2001). Edicions dels Quaderns Crema, España.
Aventura, una filosofía nómada (2000). Plaza & Janés Editores, S.A., España.
El afilador de cuchillos: un poema (1999). El Acantilado, España.
L'esmolador de ganivets: (un poema) (1998). Edicions dels Quaderns Crema, España.
Transeuropa (1998). Ediciones Alfaguara, España.
Naturaleza: la conquista de la soledad (1995). Fundación César Manrique, España.
Sabiduría de la ilusión: quince escenarios (1994). Taurus Ediciones, España.
La razón del mal (1993). Ediciones Destino, España.
Territorio del nómada (1993). Ediciones Destino, España.
El cansancio de Occidente: una conversación (1993). Argullol, Rafael y Trías, Eugenio. Ediciones Destino, España.
El fin del mundo como obra de arte: un relato occidental (1991). Ediciones Destino, España.
Desciende, río invisible (1990). Ediciones Destino, España.
El Quattrocento: arte y cultura en el renacimiento italiano (1988). Montesinos Editor, S.A., España.
Lampedusa: una historia mediterránea (1987). Montesinos Editor, S.A., España.
Territorio del nómada (1987). Fondo de Cultura Económica, S.L., España.
Duelo en el valle de la muerte (1986). Ayuso, España.
Leopardi: infelicidad y titanismo (1985). Montesinos Editor, S.A., España.
Tres miradas sobre el arte (1985). Icaria, España.
El héroe y el único: el espíritu trágico del Romanticismo (1984). Taurus Ediciones, España.
La atracción del abismo: un itinerario por el paisaje romántico (1983). Bruguera, S.A., España.
Disturbios del conocimiento (1980). Icaria, España.
Obra completa en El Acantilado
Los aforismos de Rafael Argullol
Entrevista acerca de Del Ganges al Mediterráneo
18/3/2010 22:07
Publicado por: Jack el Destripador
18/3/2010 09:46
Sintetizas aspectos a veces...
Publicado por: Tíoteo
18/3/2010 02:25
Publicado por: escoin
17/3/2010 08:47
Publicado por: Un Que Vigila
16/3/2010 22:24
Los pistones no se tocan con el...
Publicado por: J. Ratón
16/3/2010 20:41
Se ha de ser 'flexible con el...
Publicado por: Xavi en Lampedusa
16/3/2010 20:30
Marta, cada uno de nosotros,...
Publicado por: escoin
16/3/2010 16:14
Publicado por: Marta
16/3/2010 15:50
Publicado por: Un Que Vigila
14/3/2010 19:22
Publicado por: escoin
© 2005 | Gran Vía, 32 6ª planta - 28013 Madrid | | Aviso Legal | RSS
Página desarrollada por Tres Tristes Tigres