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El blog literario latinoamericano

martes, 14 de febrero de 2012

 Blog de Rafael Argullol

Galería de espectros: Gatopardo

Fotograma Burt Lancaster, "El Gatopardo", Visconti, 1963Rafael Argullol: Hoy, en mi galería de espectros, he contemplado al majestuoso espectro de Gatopardo.
Delfín Agudelo: Te refieres al Gatopardo de Lampedusa.
R.A: Sí, me refiero al Gatopardo de Lampedusa y simultáneamente no puedo dejar de referirme también a El Gatopardo filmado por Visconti a partir de la obra de Lampedusa. El hecho de que se realice mentalmente esa identificación nos lleva a algo que es muy atractivo pero también implica una limitación, y es el cómo el cine pone potentemente caras a personajes literarios. En este caso a nosotros ya nos cuesta muchísimo pensar en el Gatopardo que escribió Lampedusa sin el rostro y la figura de Burt Lancaster en la película de Visconti. Estoy convencido de que el 99% de las personas que piensan en Gatopardo lo hacen a través del rostro de Lancaster. Creo además que es una magnífica identificación porque Visconti logró hacer presentes todos los matices interpretativos que potencialmente tenía Lancaster y que precisamente en su trayectoria americana creo que no había expuesto suficientemente. Ahí vemos al hombre que vive entre dos mundos; tanto biológicamente es un hombre que está en la edad adulta, encaminándose ya hacia la ultima madurez y el inicio de la senectud. Y al mismo tiempo históricamente entre dos épocas, una dominada todavía por los valores aristocráticos y el impetuosa irrupción de otra época, que estará dominada por el mercantilismo burgués. Gatopardo queda como atrapado entre esos dos mundos, intentando sobrevivir. Intenta sobrevivir como un  hombre ya mayor que sin embargo siente en él toda la plenitud biológica, y que por tanto todavía necesita vivir a fondo la existencia; y al mismo tiempo como un hombre que siendo del pasado no tiene miedo de los nuevos tiempos, sino que quiere incorporarse a éstos, vivirlos, vivir esa juventud histórica que aparece con el fenómeno del resurgimiento italiano.
La gracia espléndida de Gatopardo en la novela de Lampedusa es que nos enseña a vivir en un equilibrio entre esos dos mundos, y viene casi a hincarnos que el ser humano es alguien que nunca está de una manera clara ni en un mundo ni en el otro, sino que está siempre en un proceso de transición, incluso cuando le parece que está sentado en un mundo definitivo o etapa biológica: siempre está en un proceso de transición, y tiene que tener la suficiente sabiduría como para aceptar aquello que está muriendo y aquello que está creciendo simultáneamente De ahí a que Lampedusa hiciera que su protagonista fuera un hombre que cuando estaba agotado ante la extrema mutabilidad de la realidad que le envolvía, y la extrema mutabilidad de su propio organismo, se dirigía a las estrellas, las miraba, y de alguna manera se sintiera serenado por su música silenciosa.

[Publicado el 07/7/2008 a las 09:00]

[Etiquetas: Galería, espectros, Gatopardo, Lampedusa, Burt Lancaster, Visconti]

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Comentarios (9)

  • Magnifico comentario, Argullol. Acabo de ver la pelicula, y la enriqueces con tus observaciones. Gracias

    Comentado por: Adolfo el 28/7/2008 a las 01:02

  • http://es.youtube.com/watch?v=rMhO0Kfl5Ck&feature=related

    Comentado por: ça el 07/7/2008 a las 23:16

  • Gracias Visconti que vistio a Burt L de tan almidonado cuello que apenas podia moverse, como corresponde a caballero de aquellas epocas. Lampedusa debe estar regocijandose...

    Comentado por: Sonia el 07/7/2008 a las 21:17

  • 'dejarse'... qué y dónde?

    Comentado por: lo encotró? el 07/7/2008 a las 20:27

  • dejarse

    Comentado por: fluir el 07/7/2008 a las 18:13

  • Yo una vez..., ¡siempre! quise ser Lampedusa. Su retiro del mundo en su mansión, a lo Montaigne, rodeado de libros y recuerdos: solía decir de sí mismo: “era un chico que gustaba de la soledad, al que gustaba más estar con las cosas que con las personas”. Su holgada posición económica, heredada de sus principescos antepasados. Sus costumbres diarias como ir a tomar su café con pasteles a la misma cafetería y leer durante horas los periódicos. Su fe tremenda en crear una obra literaria imperecedera, casi la única.

    Comentado por: hermann el 07/7/2008 a las 18:06

  • De la brevedad engañosa de la vida

    Menos solicitó veloz saeta
    destinada señal, que mordió aguda;
    agonal carro por la arena muda
    no coronó con más silencio meta,

    que presurosa corre, que secreta,
    a su fin nuestra edad. A quien lo duda,
    fiera que sea de razón desnuda,
    cada Sol repetido es un cometa.

    ¿Confiésalo Cartago, y tú lo ignoras?
    Peligro corres, Licio, si porfías
    en seguir sombras y abrazar engaños.

    Mal te perdonarán a ti las horas:
    las horas que limando están los días,
    los días que royendo están los años.

    Comentado por: Gongora el 07/7/2008 a las 17:30

  • Hoy Gatopardo me revuelve y me hace escarbar en mi interior y siento miedo aunque a la vez puede que me ayude a abrir los ojos a la realidad.

    Llamémoslo transición o en tránsito. Este estado crea inseguridad y ansiedad hasta que se logra aceptar o entender, y se vuelve a generar este estado en numerosas ocasiones a lo largo de nuestra existencia. Hay veces que rápidamente se encuentra la pasarela que nos lleva al próximo estado pero hay veces que nos damos cuenta o imaginamos que la pasarela no es lo suficientemente resistente como para transportarnos y nos
    provoca inseguridad y preferimos quedarnos en el anterior estado
    que a la vez nos produce mas inestabilidad pues, no es donde queremos
    o debamos estar en realidad, pues sabemos que ya no pertenecemos a ese grupo de ninguna de las maneras. Hay tantas circunstancias de difícil asimilación, por ejemplo, tener aun un cuerpo y mente joven pero que no corresponde a la edad que se tiene. Haber dedicado años- no perdidos-pero sí mal invertidos en una relación larga de la cual a su fin quedas
    expuesto a lo que la vida ofrece, sin saber como acogerlo. De repente tener X edad y aprender a empezar a vivir como ser independiente y ser dueño de tus momentos y poder distribuirlos a tu antojo. Todo en la vida es tránsito y que difícil es encontrar la pasarela adecuada.

    Yo tardé 20 años en encontrar la pasarela adecuada que me ha transportado a este nuevo estado y sé que cuando crucé aun pensé que no era lo suficientemente sólida y he aprendido que es preferible
    que en un momento dado se quiebre según estoy pasando y caer en el abismo, a quedarse en el lado equivocado o no perteneciente…

    Comentado por: Sheila el 07/7/2008 a las 16:40

  • Leí el libro mucho antes de ver la película e identifiqué más bien a Don Fabrizio con Vittorio Gasman (en realidad la asociación de cualquier personaje principal de novela italiana con Gasman me resulta casi automática).Tanto que pensé que había un error cuando por fin vi la película y me encontré con Burt Lancaster. Pero es cierto que es mucho más sutil y acertada la elección de Visconti...
    Siempre tengo presente la frase:«Se vogliamo che tutto rimanga come è, bisogna che tutto cambi»

    Y esa sí que se parece a la de Buda (y/o Heráclito?):"Nada es constante salvo el cambio"...

    Comentado por: amalia el 07/7/2008 a las 10:06

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Biografía

Rafael Argullol Murgadas (Barcelona, 1949), narrador, poeta y ensayista, es catedrático de Estética y Teoría de las Artes en la Facultad de Humanidades de la Universidad Pompeu Fabra. Es autor de 25 libros en distintos ámbitos literarios: poesía (Disturbios del conocimiento, Duelo en el Valle de la Muerte, El afilador de cuchillos), novela (Lampedusa, El asalto del cielo, Desciende, río invisible, La razón del mal, Transeuropa, Davalú o el dolor) y ensayo (La atracción del abismo, El Héroe y el Único, El fin del mundo como obra de arte, Aventura. Una filosofía nómada, Manifiesto contra la servidumbre. Escritos frente a la guerra, entre otros) dirigiéndose cada vez más hacia una escritura transversal que rompe los géneros literarios (Cazador de instantes, El puente del fuego, Enciclopedia del crepúsculo, Breviario de la aurora, etc.).

Ha estudiado Filosofía, Medicina, Economía y Ciencias de la Información en la Universidad de Barcelona y ha asistido a cursos en la Universidad de Roma, en el Warburg Institute de Londres y en la Universidad Libre de Berlín, doctorándose en Filosofía (1979) en su ciudad natal. Como profesor ha enseñado en universidades europeas y americanas y ha dado conferencias en ciudades de Europa, América y Asia. Colaborador habitual de diarios y revistas, ha vinculado con frecuencia su faceta de viajero y su estética literaria. Ha intervenido en diversos proyectos teatrales y cinematográficos. Ha ganado el Premio Nadal con su novela La razón del mal (1993), y el Premio Ensayo de Fondo de Cultura Económica con Una educación sensorial (2002).

A partir del 15 de septiembre estará disponible su más reciente libro: Visión desde el fondo del mar (Acantilado, 2010).  

Bibliografía


 
Visiones desde el fonde del mar (Acantilado, 2010).

En librerías a partir del 15 de septiembre

 

 
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Lampedusa (2008). El Acantilado, España

El Héroe y el Único (2008). El Acantilado, España 

Breviario de la aurora (2006). El Acantilado, España.

Del Ganges al Mediterránea: un diálogo entre las culturas de India y Europa (2004). Argullol, Rafael y Mishra, Vidya Nivas. Ediciones Siruela, España.

El puente de fuego (2004). Ediciones Destino, España.

El pont de foc (2004). Ediciones Destino, España.

Wolfgang Amadeus Mozart. Las últimas sinfonías (2004). Argullol, Rafael y Reverter, Arturo. Diario El País, S.A., España.

Manifiesto contra la servidumbre: escritos frente a la guerra (1990-2003) (2003). Ediciones Destino, España.

Una educación sensorial: historia personal del desnudo femenino en la pintura (2002). Fondo de Cultura Económica, España.

Tres miradas sobre el arte (2002). Ediciones Destino, España.

El cazador de instantes: cuaderno de travesía 1990-1995 (2002). Ediciones Destino, España.

Davalú o el dolor: crònica d'un duel (2001). Edicions dels Quaderns Crema, España.

Aventura, una filosofía nómada (2000). Plaza & Janés Editores, S.A., España.

El afilador de cuchillos: un poema (1999). El Acantilado, España.

L'esmolador de ganivets: (un poema) (1998). Edicions dels Quaderns Crema, España.

Transeuropa (1998). Ediciones Alfaguara, España.

Naturaleza: la conquista de la soledad (1995). Fundación César Manrique, España.

Sabiduría de la ilusión: quince escenarios (1994). Taurus Ediciones, España.

La razón del mal (1993). Ediciones Destino, España.

Territorio del nómada (1993). Ediciones Destino, España.

El cansancio de Occidente: una conversación (1993). Argullol, Rafael y Trías, Eugenio. Ediciones Destino, España.

El fin del mundo como obra de arte: un relato occidental (1991). Ediciones Destino, España.

Desciende, río invisible (1990). Ediciones Destino, España.

El Quattrocento: arte y cultura en el renacimiento italiano (1988). Montesinos Editor, S.A., España.

Lampedusa: una historia mediterránea (1987). Montesinos Editor, S.A., España.

Territorio del nómada (1987). Fondo de Cultura Económica, S.L., España.

Duelo en el valle de la muerte (1986). Ayuso, España.

Leopardi: infelicidad y titanismo (1985). Montesinos Editor, S.A., España.

Tres miradas sobre el arte (1985). Icaria, España.

El héroe y el único: el espíritu trágico del Romanticismo (1984). Taurus Ediciones, España.

La atracción del abismo: un itinerario por el paisaje romántico (1983). Bruguera, S.A., España.

Disturbios del conocimiento (1980). Icaria, España.

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