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El blog literario latinoamericano

Editado por La Oficina del Autor

sábado, 6 de septiembre de 2008

Blog de Rafael Argullol

Galería de espectros: la chica en el hotel

Edward Hopper, "Hotel Room", 1931Rafael Argullol: Hoy, en mi galería de espectros, he visto la delicada silueta de la chica en el hotel.

Delfín Agudelo: Seguramente pasó al frente tuyo el espectro de un cuadro de Hopper.

R.A.: Me refiero al cuadro de Hooper que tiene un extraño equilibrio entre la sensualidad y la desolación, como la mayoría de los cuadros de Hopper. Pero en este caso la participación de sus elementos, el de una sensualidad muy contemporánea y muy sutil, y al mismo tiempo la desolación de hombre -sobre todo de la mujer- en el mundo moderno se complementa muy bien y quedan herméticamente encerrados en el interior de la habitación de un hotel. Esos factores hopperianos a través de esta chica resumen muy bien nuestra condición de paso, nuestra condición nómada, nuestra provisionalidad, el carácter transitorio de todos nuestros estados. Vivimos en un mundo en que lo fijo y lo sólido se ha vuelto cada vez menos frecuente, es un mundo delicuescente, líquido, en movimiento, y el protagonista de nuestro mundo sea alguien que está en la habitación de un hotel, solo, pensando en su propia soledad. Ya no es en ese interior sino en el pueblo, en la ciudad, en el mundo que lo envuelve, y esto me parece que es algo que expresa a la perfección uno de las tendencias dominantes de nuestra época. Me fascina, además, esa especie de abandono a la propia sensualidad y a la propia desolación como si libremente la chica hubiera buscado llegar a esa escenografía, pero una vez ha llegado en lugar de resistirse a su propia situación se abandona de una manera muy melancólica, nostálgica e incluso como si éste fuera su propio destino. El destino de alguien que continuamente está de paso, viajando, de alguien que se ha prometido en un momento determinado la felicidad pero ve que todo es necesariamente imperfecto que finalmente no se resiste a esta imperfección sino que incluso llega a encontrar el placer recóndito que esta imperfección oculta.

[Publicado el 20/6/2008 a las 10:37]

[Etiquetas: galería, espectros, Hopper, chica en el hotel]

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Comentarios (34)

  • Los sombreros de Hopper

    http://www.santirocadcosta.com/imatges/Hopper_3.JPG

    Comentado por: cabezota el 21/6/2008 a las 16:55

  • Amalia, te recomiendo el libro de donde saqué el párrafo anterior (no suelo recomendar libros…) merece la pena: VENTANAS DE MANHATTAN, Antonio Muñoz Molina.

    Está lleno de referencias a Hopper y Hitchcock.

    Comentado por: chiqui el 21/6/2008 a las 16:51

  • Muñoz Molina describe aquí, lo que yo quería decir sobre ‘estar’ en vez de ‘ser’, bastante bien. Recurre a Hopper para hacerlo!


    “Me acuerdo de esa ventana frente a las torres art deco del Waldorf Astoria, iluminadas desde abajo por poderosos reflectors, enveultas en los torbellinos de la tormenta de nieve……La vida entera resumida en el espacio cúbico de una habitación de hotel, en la elementalidad narrativa de las leyendas sobre el origen del mundo: una mujer y un hombre temporalmente despojados de mañana y de ayer, de parentescos, de responsabilidades, de oficios, absueltos incluso por el temporal de nieve de las obligaciones de turismo, una mujer y un hombre solos en una habitación impersonal y confortable, como en esas habitaciones austeras que se ven tantas veces en los cuadros de Edgard Hopper, con frecuencia desdde un punto de vista situado en el exterior, al nivel de la calle o al de los trenes elevados que en otros tiempos cruzaban algunas avenidas a una altura de tres o cuatro pisos, mostrando a los viajeros reclinados junto a las ventanillas imágenes aisladas y veloces de la vida de la gente en el interior de los apartamentos. Alguien podría ver desde fuera, usando unos prismáticos en alguna de las ventanas del Waldorf Astoria, a esa mujer joven y desnuda que está conmigo en la habitación, seria y de pie frente a la ventana, como una mujer de Hopper, pelirroja, con una desnudez al mismo tiempo ensimismada y muy carnal, como olvidada de sí misma mientras contempla los copos de nieve que emergen de la oscuridad exterior….”

    http://z.about.com/d/arthistory/1/0/z/O/Hopper_02.jpg

    Comentado por: me el 21/6/2008 a las 16:46

  • Pues si es una hoja desplegada ahí le fallo al pintor la perspectiva. En cambio, observen como su cabeza -el pelo- todavía guarda la forma del sombrero recién quitado.

    Comentado por: me, para cambiar el 21/6/2008 a las 16:12

  • Delfín, un mensaje en la botella:
    Habrá visitado alguna vez a R.Argullol Gog,el personaje de Giovanni Papini?

    Comentado por: amalia el 21/6/2008 a las 15:20

  • Está muy bien que imaginemos mirando el cuadro, pero primero hay que mirarlo. Nunca imaginé que fuese una biblia, no había datos... pero es que puede ser una carta abierta. Parece más una hoja desplegada que un libro. Mucho más sugerente así. Se afianza mi primera impresión.

    Gracias, Ruben, por mirar y compartir su mirada

    Comentado por: Duda el 21/6/2008 a las 11:31

  • No es un libro lo que sostiene en sus manos, es una hoja desplegada, o sea, una carta (¿de quién, cuándo la ha recibido...?)

    Comentado por: Rubén el 21/6/2008 a las 09:27

  • Chiqui qué buena observación.Seguramente Hitchcock sintió eso y pensó la casa de la película de los pájaros!

    Comentado por: amalia el 21/6/2008 a las 07:06

  • Pero que no es una Biblia! Quién leería la biblia en bañador? Creo que es “Guerra y Paz”…por el tamaño.
    Tiene que ser otra cama porque en los hoteles americanos no ponen mesitas con manteles blancos…Lo normal es dos camas!

    Comentado por: dos camas el 21/6/2008 a las 06:12

  • Buenas noches

    Comentado por: sin duda el 21/6/2008 a las 00:21

  • Así me parece, los hombros bajos, está cansada

    Comentado por: Hola, escarola el 21/6/2008 a las 00:20

  • ciao

    Comentado por: escarola el 21/6/2008 a las 00:19

  • No lee, piensa. El libro está muy lejos de los ojos... salvo que tenga la vista agotada.

    Comentado por: Que descanse el 21/6/2008 a las 00:18

  • No no espera a nadie. Esa era la primera versión, pero si ella esta sola, entonces no espera, desespera. Y lee la biblia.

    Comentado por: escarola el 21/6/2008 a las 00:17

  • Hay mucha luz, ha entrado de día en ese hotel. No puedo encontrar un motivo para que esté ahí. Probablemente ella tampoco. Por eso lee la biblia.

    Comentado por: y yo a dormir el 21/6/2008 a las 00:16

  • Pues si son iguales, ella está sola y no creo que espere a nadie. Esas no son maneras de esperar

    Comentado por: Duda el 21/6/2008 a las 00:13

  • eso es buscar más zapatos al gato. Yo diría que son iguales.

    Comentado por: res puesta el 21/6/2008 a las 00:11

  • Pues que si son iguales, no lo veo claro ni ampliando la imagen

    Comentado por: Duda el 21/6/2008 a las 00:08

  • ¿Qué pasa con los zapatos?

    Comentado por: duda duá el 21/6/2008 a las 00:05

  • ¿Y los zapatos?

    Comentado por: Duda el 21/6/2008 a las 00:02

  • No, no creo que haya otra cama (no es un cabecero de cama, no es igual al otro, y no hay simetría, tendría que estar en perpendicular con la otra). Pero puede que tenga razón en lo del sombrero, puede que sea de mujer. Entonces ella está sola, no hay hombre, no hay plan, simplemente, en cuanto ha llegado a la habitación, ella se ha desnudado y se ha puesto a leer la biblia en ropa interior.

    Comentado por: escarola el 20/6/2008 a las 23:25

  • Perdón, ‘están ahí’

    Comentado por: chiqui el 20/6/2008 a las 23:16

  • Hay dos camas, la segunda es una simple insinuación. No es un Bombín, sino un sombrero de mujer…La luz ciega, están en una playa, el mar en frente.

    Con Hopper las cosas no son, simplemente esán ahí. Eso es lo inquietante.

    Comentado por: chiqui el 20/6/2008 a las 23:14

  • No, no es una Biblia, demasiado gordo el tomo para las Biblias de hotel. Es un diccionario bilingüe. Tampoco es ropa interior. Es un bañador…

    Comentado por: chiqui el 20/6/2008 a las 23:02

  • No, la cama no es para ella, es para él. Ella se irá antes, cuando acaben, cuanto antes. Y mientras lo hagan pensará en ese pasaje de la biblia que acaba de leer. Me pregunto cuál será. Qué contraste entre el rojo de su ropa interior y su pesadumbre.

    Comentado por: escarola el 20/6/2008 a las 22:29

  • Vi el cuadro de Hooper hace muy poquito en Madrid. Lo tienen en la exposición permanente del Thysen. Nos quedamos un buen rato, sentados, contemplándolo. No había mucha gente y no tuvimos prisa. Mi amiga me dijo luego que de los cuadros que habíamos visto era ése el que le gustaría tener con ella. Me parece bonito lo que dice argullol acerca de no resistirse a la imperfección. La habitación del hotel (un lugar de paso), las maletas abiertas, la cabeza en penumbra de la mujer (¿qué estará pasándole por la cabeza, por Dios?), ese abandono que implica el dejar ya de forcejear, la blancura de las sábanas...Por cierto, yo estaba descorcertado porque la cortina del fondo implicaba una ventana pero yo no veía una ventana por ningún lado. Sólo leyendo el catálogo me enteré de que estaba ahí: estaba medio abierta, dejando ver la noche exterior. A mi cuando ví el cuadro esa circunstancia (el no ver la ventana) me parecía surrealista: una cortina para una ventana que no hay.

    Comentado por: Rubén el 20/6/2008 a las 19:47

  • Son naturalezas muertas.

    Comentado por: escarola el 20/6/2008 a las 19:46

  • A mí me transmite la naúsea, el vacío interior de todas las acciones, la melancolía de lo cotidiano, el horror de lo común. En el cuadro –otra reproducción un poco más detallada- se ve: un maletín de ejecutivo, un maletín de viaje –que hoy sería un maxibolso- y un bombín. Viaje de negocios. La cama es pequeña, pero no es solo para una, todo en su sitio todavía.La maleta todavía cerrada, pero ella ya desnuda, le espera a él, y es angustiosa su calma, su apagamiento, su contricción, porque además le espera, mientras lee…la biblia.

    Comentado por: escarola el 20/6/2008 a las 19:44

  • Pragmatismo absoluto en cada una de sus obras. Habitación cerca del mar: abre esa puerta e invita a la vida. El sol de la maña: reflexionamos y obtenemos energía para el nuevo día... si Amalia, fascinante!

    Comentado por: Sheila el 20/6/2008 a las 16:35

  • Sí, ese Argullol de la foto del blog, el otro…qué bien encajaría en la obra de Hopper. De hecho la semblanza de hoy podría ser la del autor. Afortunado si ha conseguido encontrar consuelo en la imperfección de las cosas.

    Comentado por: chiqui el 20/6/2008 a las 16:30

  • Gracias Delfín…no te conviertas en la sombra de Argullol, camina a su lado.Algun día verás como se superponen las dos siluetas…si es que todavía no ha ocurrido.

    Comentado por: me el 20/6/2008 a las 16:24

  • Lo que me fascina de Hopper:
    Un instante de una historia que empieza antes del cuadro y sigue después.Y sin embargo se produce en ese instante una pausa que parece salirse del tiempo.Y durante esa pausa nos zambullimos hasta lo más profundo del alma de el o los personajes.

    Comentado por: amalia el 20/6/2008 a las 12:14

  • No estamos desolados, estamos distraídos y abandonados, estamos distraídos y abandonados de la vida que nos puebla, distraídos y abandonados de la vida que
    nos rodea.

    Contrapartida:
    Todos tenemos un ser humano a nuestro cargo-nuestro propio ser- y si te haces feliz a tí mismo haras feliz a los demas.

    Si tienes una razón para llorar, seguro que exinten varias que te hagan sonreir.

    Pongamos como excusa el solsticio y disfrutemos.

    Buen finde!!

    Comentado por: Sheila el 20/6/2008 a las 12:06

  • Buenos días a todos. Luego de los meses que llevamos en el blog, sentimos que ha sido un tiempo y espacio muy provechoso. Agradecemos siempre los comentarios que nos dejan, y creemos que estas conversaciones a tumba abierta se han podido deslizar por una gran variedad de temas gracias a los comentarios y atentos lectores que nos acompañan. Aprovechamos, pues, este espacio hopperiano para recalcar en esto.
    Por cierto, acerca del espectro de Argullol: sólo puedo decir que él mismo viene trabajando en él desde hace ya dos o tres años, y con suerte lo podremos leer en uno o dos. Porque cualquier trabajo espectral es largo, complejo y asiduo, como ya hemos visto en estos bosquejos del blog.
    Feliz fin de semana a todos.

    (delfinagudelo@gmail.com)

    Comentado por: Delfín Agudelo el 20/6/2008 a las 10:48

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Biografía

Rafael Argullol Murgadas (Barcelona, 1949), narrador, poeta y ensayista, es catedrático de Estética y Teoría de las Artes en la Facultad de Humanidades de la Universidad Pompeu Fabra. Es autor de 25 libros en distintos ámbitos literarios: poesía (Disturbios del conocimiento, Duelo en el Valle de la Muerte, El afilador de cuchillos), novela (Lampedusa, El asalto del cielo, Desciende, río invisible, La razón del mal, Transeuropa, Davalú o el dolor) y ensayo (La atracción del abismo, El Héroe y el Único, El fin del mundo como obra de arte, Aventura. Una filosofía nómada, Manifiesto contra la servidumbre. Escritos frente a la guerra, entre otros) dirigiéndose cada vez más hacia una escritura transversal que rompe los géneros literarios (Cazador de instantes, El puente del fuego, Enciclopedia del crepúsculo, Breviario de la aurora, etc.).

 

Ha estudiado Filosofía, Medicina, Economía y Ciencias de la Información en la Universidad de Barcelona y ha asistido a cursos en la Universidad de Roma, en el Warburg Institute de Londres y en la Universidad Libre de Berlín, doctorándose en Filosofía (1979) en su ciudad natal. Como profesor ha enseñado en universidades europeas y americanas y ha dado conferencias en ciudades de Europa, América y Asia. Colaborador habitual de diarios y revistas, ha vinculado con frecuencia su faceta de viajero y su estética literaria. Ha intervenido en diversos proyectos teatrales y cinematográficos. Ha ganado el Premio Nadal con su novela La razón del mal (1993), y el Premio Ensayo de Fondo de Cultura Económica con Una educación sensorial (2002).

Bibliografía

El Hijo y el Único
 

El Héroe y el Único (2008). El Acantilado, España 

Breviario de la aurora (2006). El Acantilado, España.

Del Ganges al Mediterránea: un diálogo entre las culturas de India y Europa (2004). Argullol, Rafael y Mishra, Vidya Nivas. Ediciones Siruela, España.

El puente de fuego (2004). Ediciones Destino, España.

El pont de foc (2004). Ediciones Destino, España.

Wolfgang Amadeus Mozart. Las últimas sinfonías (2004). Argullol, Rafael y Reverter, Arturo. Diario El País, S.A., España.

Manifiesto contra la servidumbre: escritos frente a la guerra (1990-2003) (2003). Ediciones Destino, España.

Una educación sensorial: historia personal del desnudo femenino en la pintura (2002). Fondo de Cultura Económica, España.

Tres miradas sobre el arte (2002). Ediciones Destino, España.

El cazador de instantes: cuaderno de travesía 1990-1995 (2002). Ediciones Destino, España.

Davalú o el dolor: crònica d'un duel (2001). Edicions dels Quaderns Crema, España.

Aventura, una filosofía nómada (2000). Plaza & Janés Editores, S.A., España.

El afilador de cuchillos: un poema (1999). El Acantilado, España.

L'esmolador de ganivets: (un poema) (1998). Edicions dels Quaderns Crema, España.

Transeuropa (1998). Ediciones Alfaguara, España.

Naturaleza: la conquista de la soledad (1995). Fundación César Manrique, España.

Sabiduría de la ilusión: quince escenarios (1994). Taurus Ediciones, España.

La razón del mal (1993). Ediciones Destino, España.

Territorio del nómada (1993). Ediciones Destino, España.

El cansancio de Occidente: una conversación (1993). Argullol, Rafael y Trías, Eugenio. Ediciones Destino, España.

El fin del mundo como obra de arte: un relato occidental (1991). Ediciones Destino, España.

Desciende, río invisible (1990). Ediciones Destino, España.

El Quattrocento: arte y cultura en el renacimiento italiano (1988). Montesinos Editor, S.A., España.

Lampedusa: una historia mediterránea (1987). Montesinos Editor, S.A., España.

Territorio del nómada (1987). Fondo de Cultura Económica, S.L., España.

Duelo en el valle de la muerte (1986). Ayuso, España.

Leopardi: infelicidad y titanismo (1985). Montesinos Editor, S.A., España.

Tres miradas sobre el arte (1985). Icaria, España.

El héroe y el único: el espíritu trágico del Romanticismo (1984). Taurus Ediciones, España.

La atracción del abismo: un itinerario por el paisaje romántico (1983). Bruguera, S.A., España.

Disturbios del conocimiento (1980). Icaria, España.

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