La inmediatez de la confesión
Rafael Argullol: Es un mensaje en la botella lanzado al mar pero lanzado a un mar en la cual hay una multitud de destinatarios que pueden acusar recepción de manera casi inmediata.
Delfín Agudelo: Siento que la idea de la botella es muy útil en este caso. Siempre me ha llamado mucho la atención la delgada línea que separa al blog literario del diario. Pienso así en la relación entre botella e interioridad del blog. Pero lo que también tiene es que, a diferencia del diario que se queda cerrado y guardado, es algo que haciendo clic ya tiene una puesta en escena que me parece magnífica de parte de aquél que está escribiendo y exteriorizando. Hay gente que escribe para ser leída; otra para crear un personaje propio; sin embargo, hay un choque entre lo público y esa interioridad de la botella que rompe las barreras del lector.
R.A.: La relación del blog con los diversos géneros autobiográficos es evidente, y fundamentalmente con el diario. A este respecto creo que ha alterado también lo que eran los ritmos tradicionales de la escritura autobiográfica. En los ritmos habituales, desde las Confesiones de San Agustín o antes hasta nuestros días, creo que se podría buscar toda una serie de tipologías. El escritor que escribía el diario como una especie de vómito visceral inmediato y escasamente preocupado con la idea que esto viera la luz. Digamos que crudamente verdadero hasta las propias entrañas; se trataba del que escribía desde esas entrañas pero entendiendo que era posible que en su momento lo escrito viera la luz. Y así distintas gradaciones hasta el escritor que escribía el diario con la clara voluntad de que en el futuro eso viera la luz. En esta gradación incluiría las anotaciones autobiográficas de Antonin Artaud como unas muy vinculadas a una visceralidad en la que te puedes preguntar claramente si Artaud pensaba que eso vería la luz en algún momento. Y en el extremo final de esa gradación nos encontraríamos con lo diarios de Thomas Mann, a los cuales él mismo, en los sellos que acompañaban a los paquetes, indicaba que tendrían que abrirse y publicarse veinte años después de su muerte, teniendo así una clara voluntad de que vieran la luz.
El blog ha introducido toda una serie de matices en esa gradación, porque el que escribe el blog puede alterar su propio ritmo, su propio estado de ánimo; puede, por ejemplo, llegar a una especie de inmediatez de tipo muy emotivo y sensitivo, o puede hacer algo muy planificado desde el punto de vista literario. En el momento en que tú aplicas el clic, modificas claramente estas gradaciones tradicionales; puedes enviar algo de una emotividad inmediata; por así decirlo, puedes enviar algo estilo Antonin Artaud o algo estilo Thomas Mann. En ambos casos -aunque evidentemente la escenificación íntima es distinta- la significación pública es la misma porque te sometes a ese público que va a ver tu escrito de manera inmediata. Ni hay la prevención de los veinte años de Mann, ni hay esa especie de incertidumbre de los escritos a lo Artaud en que alguien luego recupera lo que no sabes si efectivamente estaba pensado para ser publicado. Se produce esa escenificación inmediata.
[Publicado el 17/6/2008 a las 09:00]
[Etiquetas: inmediatez, blog literario, autobiografía]
[Enlace permanente] [Imprimir] [Enviar a un amigo]
Un poco feroz, un poco tenso para mi por estos sitios, pero los días malos son otra cosa. En realidad sólo si la vida es sueño esto es vida. Ay qué sueño.
Comentado por: escarola el 18/6/2008 a las 00:12
Cae la noche y espero que a pesar de lo duro y complicado que puede convertirse cada jornada, podamos decir que hoy ha sido un buen dia!!!
Comentado por: Sheila el 17/6/2008 a las 22:24
Y en cuanto a Teresa, espero que a nadie con problemas de oído se le ocurra atribuirme sus palabras porque esos no son ni mis sentimientos ni mis experiencias, ni, sobre todo, mis palabras.
Comentado por: escarola el 17/6/2008 a las 21:22
En fín, Sheila, como verás cuando yo aparezco la escena cambia del Rey Lear a la brujas de Macbeth (aunque las hermanas de Cordelia también lo fueran). Si, nadie peor que yo para representar el papel de Cordelia en este blog. Vosotras seguid a vuestro aire, que ibais bien, y yo ya iré por mi ladoM; es preferible que interaccione poco, más que cordialidad transmito electricidad. No veas las tormentas que están cayendo por esta zona. Y mi zona sensible es que me confundan con otros, entonces caigo como un trueno sobre el culpable. De hecho, si no fuera por las alusiones de ayer hubiera podido sostener la cordialidad un par de días más. Tú me caes bien, pero con Chiqui tengo problemas -son míos, ella no me ha hecho nada, es buena-.
Comentado por: cordelia el 17/6/2008 a las 20:37
Cocinas limpias, anuncios de Wernel.. real o imaginario. Está claro que nadie es lo suficientemente perfecto como para gustar o ser aceptado universalmente.Por hábito, no hay que tomarla contra el otro para así divertirnos o animar nuestros espacios vacios, si hoy eres genial, lo sabras y si eres lo contrario tambien te lo haré llegar. Ni se es extrovertido constantemente ni tampoco introvertido, todos tenemos nuestros momentos de derrota y de gloria. Lo importante es que no vamos a decaer, no nos venceran..... adelante mis 4!!!!
Comentado por: Sheila el 17/6/2008 a las 17:55
Comentado por: escarola el 17/6/2008 a las 16:54
Supongo que la memoria también flojea:
"Cordelia, no me despites…
Comentado por: me el 16/6/2008 a las 23:45 "
Comentado por: cordelia el 17/6/2008 a las 16:53
Ay, por dios!. Cordelia, ni le había hecho caso…no la había leído hasta ahora, así que no sé cómo la pude confundir; o la debí leer y no mirar la firma. Mis más sinceras disculpas.
Sí, soy un poco sorda…ojala fuera cera. Como el borracho le dice a la fea le digo yo: “eso se quita” lo suyo no!
Comentado por: chiqui el 17/6/2008 a las 16:50
Comentado por: Sheila el 17/6/2008 a las 16:48
Nunca tuve un diario. No tanto por mí sino por consideración a las personas que tendría que haber implicado al hablar de lo que más me afectaba emocionalmente. De ahí que algunos no publiquen sus cosas hasta 20 años después de su muerte. Calculan que para entonces los inocentes, o pecadores, conectados con esos secretos que guardamos habrán muerto. Un acto de caridad, de vergüenza ajena?
Es el caso, entre otros, de la correspondencia del poeta Pedro Salina con su musa, más que amante, Catherine Whitmore. Fue ella la que no quiso que se publicará hasta que la familia más inmediata al poeta – calcularía- hubiera muerto. Pero esos secretos –irónicamente- se acaban conociendo mucho antes de su publicación. No vivimos en un vacío y, si no las palabras, nuestros actos nos delatan.
Comentado por: me el 17/6/2008 a las 16:44
Ud también con las mismas, ¿acaso no insistió ayer dos veces en que yo era Sheila? ¿no cogería ese vuelo con cierto retraso? Y por su coementario anterior imagino que también me confundirá con Teresa. Las manos las tendrá limpias pero los oidos quizá debería afinarlos.
Comentado por: cordelia el 17/6/2008 a las 16:42
Querido diario:
Escarola con las mismas.
Detecto los afectos al vuelo, los de Sheila, los suyos y los de muchos otros. Soy una ilusa, siempre creo que la gente me quiere bien; incluida ella. No se explicaría, de otra forma, el derroche de interés y atención hacia mí. Me encantaría leer su diario.
Y los sueños, sueños son. Duermo muy bien últimamente.Sera la conciencia limpita, más limpia que mi cocina!
Comentado por: chiqui el 17/6/2008 a las 16:39
Por cierto, Chiqui, creo que Sheila le tiene mucho más simpatía que yo. Aunque sólo sea por eso, sería preferible que no nos confundiera.
Comentado por: Cordelia el 17/6/2008 a las 16:10
Comentado por: escarola el 17/6/2008 a las 16:03
Comentado por: escarola el 17/6/2008 a las 15:59
Comentado por: chiqui el 17/6/2008 a las 15:57
Un día cualquiera
De noche. El coche duerme cansado. Cerró sus ojos cuando se lo dije. Obediente
Entro en mi casa silenciosa, la puerta no cruje cuando me recibe. Muda. No hay risas ni llantos. Sola.
¿Quién me mira? ¿Dónde están esos ojos que se me clavan? Entro, entro… Ahora música, mi música para mi, solo mi gusto es ahora.
El ordenador está ahí, aburrido. Ni me mira ni me habla. Lo abro. Destellos en los ojos, pestañeo, escuecen. Me rasco
Voces… mudas voces, música…¿¡Música!?¡Mi Música! ¿¡Sale del ordenador mi música!? ¿La mía? Casualidad…tranquila. No, voces mudas insisten, no es casual. Y una risa sardónica resuena en la pantalla ¿Lo ves? No, no lo veo, lo siento ¿Esto es cierto? Grito en silencio, grito pidiendo socorro. Nadie acude en mi ayuda, no oigo mi voz. Estoy muda. ¡Policía, policía!
Nadie oye mis voces… estoy muda
Despierto ¿El coche aún duerme? ¿Qué ha sido todo esto? Policía… No, esto no es la cárcel…¿Donde estoy? ¿Por qué van de blanco?
Comentado por: Teresa solita el 17/6/2008 a las 14:41
La expresión oral, en la cual nos inducen diversos factores como ellenguaje del cuerpo, la expresión de nuestra fac , los nervios internos que florecen convirtiéndonos posiblemente en auténticos seres viscerales e incontrolables de difícil marcha atrás una
vez iniciado el proceso de ignición y cegándonos de tal manera que no reflexionamos en cuanto a las consecuencias físicas, agresivas, malsonantes que nuestra lengua viperina
pueda llegar a provocar. Eso de que las palabras se las lleva el viento es relativo,aunque a veces ni el Siroco puede con ellas y una vez ocurrida la tragedia verbal el arrepentimiento no es justificable. Las palabras también son grandes!
La expresión por escrito, es mucho mas manejable y por muy dura y agresiva que en su inicio pueda resultar siempre podemos repasar mil y una vez el contenido suavizando o reforzando el mismo a nuestra elección , dependiendo de lo que queramos conseguir del lector. Podemos hacer uno y cien borradores y dirigir cada uno a los distintos colectivos, dependiendo de los requisitos de estos. Siempre tenemos la oportunidad de una milésima de segundo de reflexión antes del CLIC final.
También creo que TODOS hasta el mas "pintao" tiene un poco de Artaud: Donde la vida y la muerte, lo real y lo imaginario, el pasado y el futuro, lo de arriba y lo de abajo,dejan de percibirse contradictoriamente".
Comentado por: Sheila el 17/6/2008 a las 14:26
Es curiosa la interacción entre uds y los comentaristas. Algunos de nosotros les tenemos verdadero cariño –como se dan también los sentimientos contrarios-, este tipo de comunicación crea muchos espejismos. Me pregunto cómo lo vive ud, qué sentimientos le inspiramos. Se lo pregunto porque uno de los privilegios de los comentaristas es el descaro. Hace no mucho creé un blog, y supe que resultaría imposible escribir en él como lo haría en un diario, pese al anonimato. Cuando el otro día hablé de jugarse el alma, no me refería a contar experiencias biográficas, sino dejar aquí las opiniones más íntimas, más arriesgadas, a tratar de sus preocupaciones más personales, todo aquello que estuviera excluido de una clase convencional. Muchas veces he tenido la sensación de que su blog, era una especie de libro de filosofía en marcha, que nos iba suministrando en pequeñas dosis- , con el que resultaba un poco difícil interactuar.
Comentado por: Cordelia el 17/6/2008 a las 09:54
Rafael Argullol Murgadas (Barcelona, 1949), narrador, poeta y ensayista, es catedrático de Estética y Teoría de las Artes en la Facultad de Humanidades de la Universidad Pompeu Fabra. Es autor de 25 libros en distintos ámbitos literarios: poesía (Disturbios del conocimiento, Duelo en el Valle de la Muerte, El afilador de cuchillos), novela (Lampedusa, El asalto del cielo, Desciende, río invisible, La razón del mal, Transeuropa, Davalú o el dolor) y ensayo (La atracción del abismo, El Héroe y el Único, El fin del mundo como obra de arte, Aventura. Una filosofía nómada, Manifiesto contra la servidumbre. Escritos frente a la guerra, entre otros) dirigiéndose cada vez más hacia una escritura transversal que rompe los géneros literarios (Cazador de instantes, El puente del fuego, Enciclopedia del crepúsculo, Breviario de la aurora, etc.).
Ha estudiado Filosofía, Medicina, Economía y Ciencias de la Información en la Universidad de Barcelona y ha asistido a cursos en la Universidad de Roma, en el Warburg Institute de Londres y en la Universidad Libre de Berlín, doctorándose en Filosofía (1979) en su ciudad natal. Como profesor ha enseñado en universidades europeas y americanas y ha dado conferencias en ciudades de Europa, América y Asia. Colaborador habitual de diarios y revistas, ha vinculado con frecuencia su faceta de viajero y su estética literaria. Ha intervenido en diversos proyectos teatrales y cinematográficos. Ha ganado el Premio Nadal con su novela La razón del mal (1993), y el Premio Ensayo de Fondo de Cultura Económica con Una educación sensorial (2002).
A partir del 15 de septiembre estará disponible su más reciente libro: Visión desde el fondo del mar (Acantilado, 2010).

Lampedusa (2008). El Acantilado, España
El Héroe y el Único (2008). El Acantilado, España
Breviario de la aurora (2006). El Acantilado, España.
Del Ganges al Mediterránea: un diálogo entre las culturas de India y Europa (2004). Argullol, Rafael y Mishra, Vidya Nivas. Ediciones Siruela, España.
El puente de fuego (2004). Ediciones Destino, España.
El pont de foc (2004). Ediciones Destino, España.
Wolfgang Amadeus Mozart. Las últimas sinfonías (2004). Argullol, Rafael y Reverter, Arturo. Diario El País, S.A., España.
Manifiesto contra la servidumbre: escritos frente a la guerra (1990-2003) (2003). Ediciones Destino, España.
Una educación sensorial: historia personal del desnudo femenino en la pintura (2002). Fondo de Cultura Económica, España.
Tres miradas sobre el arte (2002). Ediciones Destino, España.
El cazador de instantes: cuaderno de travesía 1990-1995 (2002). Ediciones Destino, España.
Davalú o el dolor: crònica d'un duel (2001). Edicions dels Quaderns Crema, España.
Aventura, una filosofía nómada (2000). Plaza & Janés Editores, S.A., España.
El afilador de cuchillos: un poema (1999). El Acantilado, España.
L'esmolador de ganivets: (un poema) (1998). Edicions dels Quaderns Crema, España.
Transeuropa (1998). Ediciones Alfaguara, España.
Naturaleza: la conquista de la soledad (1995). Fundación César Manrique, España.
Sabiduría de la ilusión: quince escenarios (1994). Taurus Ediciones, España.
La razón del mal (1993). Ediciones Destino, España.
Territorio del nómada (1993). Ediciones Destino, España.
El cansancio de Occidente: una conversación (1993). Argullol, Rafael y Trías, Eugenio. Ediciones Destino, España.
El fin del mundo como obra de arte: un relato occidental (1991). Ediciones Destino, España.
Desciende, río invisible (1990). Ediciones Destino, España.
El Quattrocento: arte y cultura en el renacimiento italiano (1988). Montesinos Editor, S.A., España.
Lampedusa: una historia mediterránea (1987). Montesinos Editor, S.A., España.
Territorio del nómada (1987). Fondo de Cultura Económica, S.L., España.
Duelo en el valle de la muerte (1986). Ayuso, España.
Leopardi: infelicidad y titanismo (1985). Montesinos Editor, S.A., España.
Tres miradas sobre el arte (1985). Icaria, España.
El héroe y el único: el espíritu trágico del Romanticismo (1984). Taurus Ediciones, España.
La atracción del abismo: un itinerario por el paisaje romántico (1983). Bruguera, S.A., España.
Disturbios del conocimiento (1980). Icaria, España.
Obra completa en El Acantilado
Los aforismos de Rafael Argullol
Entrevista acerca de Del Ganges al Mediterráneo
14/2/2012 01:14
Naturalmente, como ciudadano...
Publicado por: Foro
13/2/2012 20:36
Porque sé . . . de enmudecer. ....
Publicado por: ´´´
13/2/2012 15:00
No podían haber elegido mejor...
Publicado por: bmh
12/2/2012 19:01
¿No saben nada los "señores" de...
Publicado por: marta
12/2/2012 15:00
Una cosa es la Mayéutica, ayudar...
Publicado por: Aidos
12/2/2012 14:04
Publicado por: Tioteo
12/2/2012 12:45
Hasta no hace mucho se hablaba...
Publicado por: p
11/2/2012 12:06
Las actitudes, creencias y modo...
Publicado por: Tioteo
09/2/2012 17:18
Miedo. El miedo como terapia....
Publicado por: Foro
07/2/2012 20:25
Publicado por: Aidos
Página diseñada por El Boomeran(g) | © 2011 | Gran Vía, 32 - 28013 Madrid | | Aviso Legal | RSS
Página desarrollada por Tres Tristes Tigres