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El blog literario latinoamericano

Editado por La Oficina del Autor

viernes, 4 de julio de 2008

Blog de Rafael Argullol

Europa, América

Rafael Argullol: En Europa la imaginación está marcada por una profundidad en el tiempo, lo que llamamos antigüedad, por una densidad de población que es lo que hace que sea muy difícil viajar por la Europa occidental por la noche sin ver luces que indican pueblos, ciudades o casas.
 
Delfín Agudelo: El viajero se aventura tanto en tierras como en imaginarios extraños— que bien puede tratarse del mismo viaje. El europeo también viaja acompañado de su imaginario cultural, con esos vestigios de la antigüedad, y a partir de allí entiende lo nuevo y lo viejo. Pero también se carga con el imaginario del terruño: es decir, de la familia, de lo que aconteció en un círculo más cercano, de lo que pudo haber sido y nunca fue, o de lo que fue y no debió haber sido.

Rafael Argullol:  Pongo mi propio caso: soy alguien nacido en Barcelona, cuyos familiares hasta la tercera o cuarta generación son de Barcelona, ni siquiera de Cataluña. Eso quiere decir que el conjunto de historias que puede haber recibido este linaje familiar no es más limitado que otros, pero son círculos concéntricos alrededor de un mismo centro. Ha habido poca migración; de hecho, recuerdo cuando era pequeño las fundamentales migraciones aparte de las familiares o personales, que se producían cuando nos remontábamos a las guerras: la Guerra Civil inmediata, o las guerras del siglo diecinueve, porque troncos de mi familia han sido liberales, troncos carlistas, y han estado enfrentadas. La guerra, al movilizar y desplazar a las gentes, proporcionaba una cierta migración; de lo contrario había un cierto aire de estabilidad. Por ejemplo yo tenía una abuela que nunca había salido de la provincia de Barcelona. En cambio me llamó mucho la atención en América que uno está desde el principio sometido a grandes migraciones y confluencias narrativas. Esto se advierte tanto en América del Norte como en América del Sur. En Estados Unidos se notaba mucho que, a pesar de todo, es un país de colonos recientes, aunque sea de dos o tres siglos. Los colonos llevan sus historias originales que luego se han mezclado con otros sedimentos, como pueden ser los de sucesivas migraciones, del norte, del centro de Europa, desde Irlanda, Inglaterra, Alemania, luego las migraciones negras  través del esclavismo y luego las últimas desde Latinoamérica y desde oriente. Todas estas capas provocan algo en Estados Unidos muy evidente, y es que la narración americana es a pesar de todo una narración de gente que hace poco ha colonizado esta tierra. Entonces hay esta presencia por ejemplo de las carreteras interminables en las Rocky Mountains, las novelas de carretera, los cañones de espacios tremendamente despoblados, imposibles de encontrar en Europa, y que se han marcado en la cultura norteamericana tanto literaria como cinematográfica. Me acuerdo una vez en Wyoming que paramos en un bar —en un recorrido en que ves que todas las ciudades son iguales pero el paisaje maravilloso —que no parecía de ex-colonos, sino que parecía de colonos directamente, con el ambiente propio de la colonización del siglo XIX o de principios del XX. Y eso está presente para bien y para mal en esa hospitalidad y a veces en esa falta de cosmopolitismo que te encuentras en muchos aspectos de la vida norteamericana.

[Publicado el 08/4/2008 a las 09:00]

[Etiquetas: Barcelona, migraciones, historias]

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Comentarios (9)

  • Tex, ¿eres el chileno Guillermo Tejada ?

    Comentado por: Vice el 09/4/2008 a las 17:06

  • Ah! Chiqui tiene razón. El espacio está creado también por la sensación de comunidad – por historias y vivencias compartidas—y muchas veces ese sentido de comunidad falta en EE. UU., donde, en una urbanización de esas, cada cual está en su casa, sin atender a los demás. “A man’s home is his castle.” Y su cárcel.

    Comentado por: Charles el 09/4/2008 a las 03:50

  • Querido Argullol (a quien siempre leo con gusto), la diferencia entre el espacio europeo y el espacio norteamericano, la expresó Czesław Miłosz, cuando, desde Berkeley, publicó “Visions from San Francisco Bay”. No tengo el libro a mano, pero creo recordar que escribe que en Europa el espacio está impregnado de sentido – histórico, mítico, familiar—y en Norteamerica muchas veces el espacio carece de sentido. Vivo en Boston, donde cada hectárea tiene su historia y su “significado”, pero vete a Tennessee o a Arizona o a ciertos barrios de Filadelfia o avenidas de Los Angeles, donde no hay quien entienda el espacio—¡es tan abundante como indescifrable! Una de los aspectos trágicos de este país es que sólo logramos dar un sentido comercial al espacio – se produce el “centro” comercial. Menos mal que algunos escritores – me acuerdo ahora de Milosz y de Eudora Welty—describen perfectamente lo que podria ser “a sense of place” y “a sense of space”.

    Comentado por: Charles el 09/4/2008 a las 03:28

  • Tex, interesante el caso. Pero se sabía que esa ‘colonia’ existía. El problema no es solamente la extensión y distancia de centros urbanos, lo peor es la indiferencia…hasta para el vecino de al lado. La independencia del norteamericano, su privacidad y libertad lo lleva a la tumba en completa soledad.

    Comentado por: chiqui el 09/4/2008 a las 00:28

  • Delfín (bonito nombre, pero Camilo también lo es). Lo veo melancólico. Describe usted es el problema de un país de la extensión de EE.UU. donde el cambio de trabajo y ciudad es parte, para muchos de nosotros, de la vida diaria. Aquí sólo he vivido en cuatro ciudades; pero he dejado a tantos amigos atrás, que me es imposible seguir en contacto con todos. Siempre culpable de tener a alguien abandonado. No digamos la familia, el más cercano a 5 horas en coche.

    Comentado por: chiqui el 09/4/2008 a las 00:23

  • Sólo en Norte América se puede dar toda una colonia polígama a unos 200 kilómetros de San Francisco y no enterarse, o hacerse el tonto, de que existen.
    Ayer se veía en las noticias como llenaban autobús tras autobús de niños vestidos al estilo del XIX. Más de 400 de ellos. Estas criaturas serán separadas de sus madres y hermanos y colocadas en casas extrañas, en el sentido más amplio de la palabra.
    CNN decía que todos ellos, de una salud envidiable, pedían de comer: yogurt natural, frutas, verduras, almendras…No sabían que hacer con los crayones u otros juguetes.
    Fue una niña de 15 años la que llamó a la policía; había dado a luz de un hombre de 50.
    Al parecer, han padecido maltrato y abuso sexual. No sé cómo se podrá demostrar esto, se trata de 400 (¡) menores de edad.

    Comentado por: Tex el 08/4/2008 a las 16:56

  • Se me olvida Jaén…el subconsciente es muy listo.

    Comentado por: chic el 08/4/2008 a las 16:31

  • Amalia, tengo tanto que no sabría por donde empezar. Ya antes de salir de España, a los 25, había vivido en: Granada, Sevilla, Córdoba, Cádiz, Murcia, Burgos, La Coruña y, finalmente, acabé en Madrid durante 5 años antes de cruzar el charco.
    Vuelvo al tema más tarde…

    Comentado por: chiqui el 08/4/2008 a las 16:28

  • Chiqui, me imagino que tú tienes mucho para contarnos acerca de este tema.Espero que también tengas el tiempo necesario....

    Comentado por: amalia el 08/4/2008 a las 10:33

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Biografía

Rafael Argullol Murgadas (Barcelona, 1949), narrador, poeta y ensayista, es catedrático de Estética y Teoría de las Artes en la Facultad de Humanidades de la Universidad Pompeu Fabra. Es autor de 25 libros en distintos ámbitos literarios: poesía (Disturbios del conocimiento, Duelo en el Valle de la Muerte, El afilador de cuchillos), novela (Lampedusa, El asalto del cielo, Desciende, río invisible, La razón del mal, Transeuropa, Davalú o el dolor) y ensayo (La atracción del abismo, El Héroe y el Único, El fin del mundo como obra de arte, Aventura. Una filosofía nómada, Manifiesto contra la servidumbre. Escritos frente a la guerra, entre otros) dirigiéndose cada vez más hacia una escritura transversal que rompe los géneros literarios (Cazador de instantes, El puente del fuego, Enciclopedia del crepúsculo, Breviario de la aurora, etc.).

 

Ha estudiado Filosofía, Medicina, Economía y Ciencias de la Información en la Universidad de Barcelona y ha asistido a cursos en la Universidad de Roma, en el Warburg Institute de Londres y en la Universidad Libre de Berlín, doctorándose en Filosofía (1979) en su ciudad natal. Como profesor ha enseñado en universidades europeas y americanas y ha dado conferencias en ciudades de Europa, América y Asia. Colaborador habitual de diarios y revistas, ha vinculado con frecuencia su faceta de viajero y su estética literaria. Ha intervenido en diversos proyectos teatrales y cinematográficos. Ha ganado el Premio Nadal con su novela La razón del mal (1993), y el Premio Ensayo de Fondo de Cultura Económica con Una educación sensorial (2002).

Bibliografía

El Hijo y el Único
 

El Héroe y el Único (2008). El Acantilado, España 

Breviario de la aurora (2006). El Acantilado, España.

Del Ganges al Mediterránea: un diálogo entre las culturas de India y Europa (2004). Argullol, Rafael y Mishra, Vidya Nivas. Ediciones Siruela, España.

El puente de fuego (2004). Ediciones Destino, España.

El pont de foc (2004). Ediciones Destino, España.

Wolfgang Amadeus Mozart. Las últimas sinfonías (2004). Argullol, Rafael y Reverter, Arturo. Diario El País, S.A., España.

Manifiesto contra la servidumbre: escritos frente a la guerra (1990-2003) (2003). Ediciones Destino, España.

Una educación sensorial: historia personal del desnudo femenino en la pintura (2002). Fondo de Cultura Económica, España.

Tres miradas sobre el arte (2002). Ediciones Destino, España.

El cazador de instantes: cuaderno de travesía 1990-1995 (2002). Ediciones Destino, España.

Davalú o el dolor: crònica d'un duel (2001). Edicions dels Quaderns Crema, España.

Aventura, una filosofía nómada (2000). Plaza & Janés Editores, S.A., España.

El afilador de cuchillos: un poema (1999). El Acantilado, España.

L'esmolador de ganivets: (un poema) (1998). Edicions dels Quaderns Crema, España.

Transeuropa (1998). Ediciones Alfaguara, España.

Naturaleza: la conquista de la soledad (1995). Fundación César Manrique, España.

Sabiduría de la ilusión: quince escenarios (1994). Taurus Ediciones, España.

La razón del mal (1993). Ediciones Destino, España.

Territorio del nómada (1993). Ediciones Destino, España.

El cansancio de Occidente: una conversación (1993). Argullol, Rafael y Trías, Eugenio. Ediciones Destino, España.

El fin del mundo como obra de arte: un relato occidental (1991). Ediciones Destino, España.

Desciende, río invisible (1990). Ediciones Destino, España.

El Quattrocento: arte y cultura en el renacimiento italiano (1988). Montesinos Editor, S.A., España.

Lampedusa: una historia mediterránea (1987). Montesinos Editor, S.A., España.

Territorio del nómada (1987). Fondo de Cultura Económica, S.L., España.

Duelo en el valle de la muerte (1986). Ayuso, España.

Leopardi: infelicidad y titanismo (1985). Montesinos Editor, S.A., España.

Tres miradas sobre el arte (1985). Icaria, España.

El héroe y el único: el espíritu trágico del Romanticismo (1984). Taurus Ediciones, España.

La atracción del abismo: un itinerario por el paisaje romántico (1983). Bruguera, S.A., España.

Disturbios del conocimiento (1980). Icaria, España.

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