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El Boomeran(g)

El blog literario latinoamericano

Editado por La Oficina del Autor

viernes, 29 de agosto de 2008

Blog de Rafael Argullol

El juego

Rafael Argullol: El instinto solo es algo que también anula esa capacidad de riqueza de lo erótico y que, por lo tanto, también domina la máscara.
 
Delfín Agudelo: ¿Es instintiva en el humano la comunicación amorosa?
 
R. A.: La comunicación amorosa, históricamente, ha estado rodeada de elementos crípticos porque en definitiva nuestra comunicación amorosa es la continuidad de la comunicación amorosa animal, y el galanteo o ritual de galanteo está lleno de signos en los que, por un lado, se hacen evidentes estos elementos crípticos, y por el otro, se disimulan. En ese sentido citaba a Darrell, que estudió a fondo los usos amorosos entre las especies animales, y una de las conclusiones centrales es que en esa ritualidad hay siempre el juego entre lo que se esconde y lo que se explicita. Pienso que toda la historia del intercambio amoroso humano y del diálogo amoroso humano ha estado siempre lleno de este doble juego. Si nosotros atendemos a la historia de la poesía amorosa, toda ella es una historia bastante críptica. Quizá además por un hecho muy evidente, y es que la poesía amorosa por regla general ha sido dirigida a la amante mas no a la esposa,  al amante mas no al esposo. Una vez un profesor norteamericano, —no recuerdo el nombre— analizó gran parte de la poesía amorosa de occidente, y destacó que el noventa por ciento de las veces la voz poética le hablaba a la pareja no legal.
En ese sentido, lo que llamamos amor ha estado envuelto de un claroscuro que a la fuerza se ha traducido en todas las comunicaciones verbales. En nuestros usos amorosos actuales también ocurre eso. Vamos revelando piezas para ver cómo se muestra el otro. En definitiva, el diálogo amoroso tiene que ser siempre un juego de desenmascaramientos mutuos; dos amantes están enmascarados, y el ritmo del juego los desenmascara. Uno queda fuera del juego en la medida en que se desenmascara completamente, y en cambio el otro se guarda la máscara por completo: queda completamente fuera de juego. Para que permanezca este juego sería necesario que actuara esa doble dimensión, esta especie de dialéctica entre lo velado y lo descubierto, incluso en el caso hipotético de que pudiera haber un amor entre dos personas que continuara con gran intensidad a lo largo de los años, y hubiera una comunicación escrita, poética y literaria entre estas dos personas. De ahí que yo piense que la manera de condenar cualquier relación amorosa es decirle al otro “Sé exactamente cómo eres, sé exactamente lo que piensas; ya no tienes ninguna máscara, estás desnuda/o ante mí”. Es como el propio juego erótico: el cuerpo desnudo tiene importancia porque se puede desnudar. Pero el cuerpo desnudo en sí mismo sería completamente antierótico, como lo es una playa nudista, porque el desnudo erótico es importante por el proceso de desnudarse, revestirse y desnudarse.
 
D.A.: El juego de la máscara me recuerda una historia de Alphonse Allais relatada en un libro de Baudrillard. A dos amantes les llega una carta diciéndoles que su pareja le es infiel: si quieren comprobarlo, sólo tendrían que ir a un baile de máscaras que se celebrará dentro de poco. A él le la carta le dice que ella irá disfrazada de Piragua congolesa; a ella, que él irá vestido de Arlequín. Ya entrada la noche en el baile, dos personajes se aburren en un rincón: un Arlequín y una Piragua congolesa. Bailan, se hablan, terminan en un reservado. Cuando el uno se abalanza sobre el otro y le arranca la máscara, ¡no eran ni el uno ni la otra!  A veces, en el juego del desenmascaramiento, quien en realidad respira bajo el rostro artificioso no es ni la representación ni el representado.

[Publicado el 28/2/2008 a las 09:00]

[Etiquetas: el juego, Darrel, comunicación amrosoa, ritual amoroso]

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Comentarios (15)

  • Sr.hijo de puta: ¿Quiere usted decir que no hay mejor máscara que la propia piel y su mutabilidad?

    ¿Por cierto, lleva usted la misma máscara desde el 2001? ¿No necesitará una exfoliante?

    Comentado por: Piling el 29/2/2008 a las 11:11

  • En fín, sí, este hijo de puta sí parece víctima de los efluvios alcóholicos, pero no creo que provengan de este blog, me da a mí que éste cuenta con recursos propios. Si lo de charlatán iba por chiqui que sepa que no es charlatán, que es charlatana, sr. hijo de puta.

    Comentado por: escarola el 29/2/2008 a las 10:53

  • Uf… qué pesada soy: no descendiente edad en números, claro, sino en posibilidades de juego!

    Comentado por: chiqui el 29/2/2008 a las 01:46

  • Don Rafa.
    Su blog es un puro juego. La máscara…algunos no la aguantamos, como no aguantamos los guantes. Estoy de acuerdo en que los juegos amorosos se dan con más frecuencia cuando el objeto del deseo ya es poseído… pero esto es cosa de hombres…como el Veterano. Es de hombres el querer conseguir lo que el otro tiene, ya sea amor, poder o dinero. No digo que no haya mujeres que encajen bajo esta categoría, pero son la minoría. Es una pena que -con lo que a mi me gusta jugar- no soporte las máscara…ni el maquillaje! Ya me expongo con frecuencia en mi blog y en un par del Boomerang…pero no tanto como algunos piensan. Me caricaturizo con mucha frecuencia! Usted es el comunicador mas atractivo que he leído en muchos años…será mi descendiente – no decadente - edad? Usted hace que uno quiera volver a sus veinte otra vez! Pero como dice Quevedo: “el tiempo que ni vuelve ni tropieza”.
    Ahí va… otra carta de amor!

    Comentado por: chiqui el 29/2/2008 a las 01:41

  • Pero hijo, efectivamente, tu lenguaje es bastante enmascarado; pero trasluce fuertes emociones. Me fastidia ver como estos juegos ‘amorosos’ pueden marcar a uno fatalmente para el resto de la vida.
    Estás seguro que la culpa de tus males es tu madre…? lo digo por la firma. Madre sólo hay una y como persona humana también comete errores, no hay que elevarlas a un pedestal. Qué se te pase.

    Comentado por: chiqui el 29/2/2008 a las 00:41

  • El charlatán: ese eres tú, supongo. Por lo menos lo tuyo no es una máscara, se ve que eres un auténtico h...

    Comentado por: belledameennuiée el 28/2/2008 a las 23:53

  • Así pues uno acaba haciendo el amor con la máscara que no es una mentira más falaz que el cuerpo, cuya posesión científica –la plena aprehensión del “objeto”- pasa, evidentemente, por lo mórbido y lo macabro (a un nivel absoluto, el ritual amoroso pasa por la muerte, que es la única manera de “fijar” lo que se ama –siempre, variable, mutable e inaprensible). La máscara debajo de la máscara y así sucesivamente, de la misma manera en que los seres lingüísticos –y el ruido hecho de palabras es una forma de fascismo, cuanto mejor el silencio o la exactitud pesimista- que juzgan a los demás en tanto que iguales –cuando no lo son (el lenguaje y la retórica son una forma de dominio, la fe es siempre una mentira cuando es mentira)- dotan a sus cuerpos de somas y estigmas y los conceptualizan como almas –ni siquiera “inteligencias”- así en tanto que cabezas (y no cuerpos), así pues los idealizan en calidad de “el asesinato de las masas a largo plazo en tanto que idea”, de lo cual se colige que la desnudez en el lenguaje –la claridad- no es otra cosa que hacer callar a aquel que sólo habla para decir tonterías de una manera -digamos- absoluta dejando al lado las opciones “parciales” como puedan ser -a un nivel mucho más visceral y coloquial- perpetrar el adulterio con la mujer del charlatán o proceder a llevar a cabo la entelequia del brillo del cuchillo.

    Comentado por: hijo de puta 2001 el 28/2/2008 a las 23:36

  • Perdón, quería decir , hablando de la amistad : afecto 'sin el cual' no se puede vivir

    Comentado por: chiqui el 28/2/2008 a las 19:31

  • Yes, belledameennuiée. Don Vicente anda últimamente un poco domesticado. Se recupera de la resaca. Tendría que haber leído sus entradas hace dos años, cuando empezó. Pero no siempre se puede estar en estado de borrachera, como uno se siente aquí.
    El corazón se acelera cuando se participa en la conversación de estos dos hombres. Iría hasta Barcelona, aunque prefiero Madrid, para escucharlos; pero sólo si me pagan el viaje y me dejan meter baza!
    Ya ven, ocasiones para jugar no faltan…

    Comentado por: chiqui el 28/2/2008 a las 19:27

  • Sí, Delfín, es instintiva. Empieza desde que nos damos cuenta de las diferencias que existen entre los sexos, aunque hoy esto sería incorrecto ya que está más que comprobado y aceptado que personas del mismo sexo se atraen y se aman de la misma manera. Hablo pensando en la niña que fui. Ya a los 8 años me sentía atraída por niños de mi edad; más tarde si eran mayores que yo…por mis primos…Me siento atraída continuamente por otros hombres (no que lo demuestre) para qué jugar, aunque uno quiera. Hay ciertas situaciones para jugar, cuando no se hiere a otros, como las hay para soñar y para disfrutar de la amistad que es mucho más fuerte que el amor y que ofrece otro tipo – necesario- de afecto con el cual no se puede vivir. La amistad no tiene género. Se vive sin amantes…pero qué triste la vida sin amigos!

    Comentado por: chiqui el 28/2/2008 a las 19:18

  • El pretencioso baile de enmascarados de "Eyes wide shut"....lo menos erótico que he visto en mi vida.....

    Comentado por: Mamá Lupe el 28/2/2008 a las 15:11

  • AMOR EN AMÉRICA

    Sea lo que sea es una pasión-
    una demencia benigna que debería
    engullir a América, alimentada de forma
    opuesta al modo en que
    se alimentó al Minotauro.
    Es un Midas de ternura;
    del corazón;
    nada más. De alguien capaz
    de soportar ser incomprendido-
    de aceptar la censura como "nobleza
    que es acción", y que se identifica
    con el entusiasmo de un pionero

    sin arrogancia ni
    pomposidad de raquítica
    trivialidad pretenciosa.

    Sea lo que sea, que viva sin
    afectación.

    Sí, sí, sí.


    Marianne Moore

    Comentado por: Mamá Lupe el 28/2/2008 a las 15:00

  • Ah, Mr. Argullol je crois qu'a la fin, je vous prefere a vous. Mr. Verdú c'est si ennuient...

    Comentado por: belledameennuiée el 28/2/2008 a las 13:27

  • Le envío un segundo e-mail

    Comentado por: escarola el 28/2/2008 a las 11:10

  • Ayer vi Supersalidos, una película sobre usos y costumbres de descerebrados adolescentes americanos y su policía. Genial. Sus ritos, sus costumbres sus máscaras: genial, de indudable interés sociológico. No se la pierdan.

    Comentado por: escarola el 28/2/2008 a las 10:16

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Biografía

Rafael Argullol Murgadas (Barcelona, 1949), narrador, poeta y ensayista, es catedrático de Estética y Teoría de las Artes en la Facultad de Humanidades de la Universidad Pompeu Fabra. Es autor de 25 libros en distintos ámbitos literarios: poesía (Disturbios del conocimiento, Duelo en el Valle de la Muerte, El afilador de cuchillos), novela (Lampedusa, El asalto del cielo, Desciende, río invisible, La razón del mal, Transeuropa, Davalú o el dolor) y ensayo (La atracción del abismo, El Héroe y el Único, El fin del mundo como obra de arte, Aventura. Una filosofía nómada, Manifiesto contra la servidumbre. Escritos frente a la guerra, entre otros) dirigiéndose cada vez más hacia una escritura transversal que rompe los géneros literarios (Cazador de instantes, El puente del fuego, Enciclopedia del crepúsculo, Breviario de la aurora, etc.).

 

Ha estudiado Filosofía, Medicina, Economía y Ciencias de la Información en la Universidad de Barcelona y ha asistido a cursos en la Universidad de Roma, en el Warburg Institute de Londres y en la Universidad Libre de Berlín, doctorándose en Filosofía (1979) en su ciudad natal. Como profesor ha enseñado en universidades europeas y americanas y ha dado conferencias en ciudades de Europa, América y Asia. Colaborador habitual de diarios y revistas, ha vinculado con frecuencia su faceta de viajero y su estética literaria. Ha intervenido en diversos proyectos teatrales y cinematográficos. Ha ganado el Premio Nadal con su novela La razón del mal (1993), y el Premio Ensayo de Fondo de Cultura Económica con Una educación sensorial (2002).

Bibliografía

El Hijo y el Único
 

El Héroe y el Único (2008). El Acantilado, España 

Breviario de la aurora (2006). El Acantilado, España.

Del Ganges al Mediterránea: un diálogo entre las culturas de India y Europa (2004). Argullol, Rafael y Mishra, Vidya Nivas. Ediciones Siruela, España.

El puente de fuego (2004). Ediciones Destino, España.

El pont de foc (2004). Ediciones Destino, España.

Wolfgang Amadeus Mozart. Las últimas sinfonías (2004). Argullol, Rafael y Reverter, Arturo. Diario El País, S.A., España.

Manifiesto contra la servidumbre: escritos frente a la guerra (1990-2003) (2003). Ediciones Destino, España.

Una educación sensorial: historia personal del desnudo femenino en la pintura (2002). Fondo de Cultura Económica, España.

Tres miradas sobre el arte (2002). Ediciones Destino, España.

El cazador de instantes: cuaderno de travesía 1990-1995 (2002). Ediciones Destino, España.

Davalú o el dolor: crònica d'un duel (2001). Edicions dels Quaderns Crema, España.

Aventura, una filosofía nómada (2000). Plaza & Janés Editores, S.A., España.

El afilador de cuchillos: un poema (1999). El Acantilado, España.

L'esmolador de ganivets: (un poema) (1998). Edicions dels Quaderns Crema, España.

Transeuropa (1998). Ediciones Alfaguara, España.

Naturaleza: la conquista de la soledad (1995). Fundación César Manrique, España.

Sabiduría de la ilusión: quince escenarios (1994). Taurus Ediciones, España.

La razón del mal (1993). Ediciones Destino, España.

Territorio del nómada (1993). Ediciones Destino, España.

El cansancio de Occidente: una conversación (1993). Argullol, Rafael y Trías, Eugenio. Ediciones Destino, España.

El fin del mundo como obra de arte: un relato occidental (1991). Ediciones Destino, España.

Desciende, río invisible (1990). Ediciones Destino, España.

El Quattrocento: arte y cultura en el renacimiento italiano (1988). Montesinos Editor, S.A., España.

Lampedusa: una historia mediterránea (1987). Montesinos Editor, S.A., España.

Territorio del nómada (1987). Fondo de Cultura Económica, S.L., España.

Duelo en el valle de la muerte (1986). Ayuso, España.

Leopardi: infelicidad y titanismo (1985). Montesinos Editor, S.A., España.

Tres miradas sobre el arte (1985). Icaria, España.

El héroe y el único: el espíritu trágico del Romanticismo (1984). Taurus Ediciones, España.

La atracción del abismo: un itinerario por el paisaje romántico (1983). Bruguera, S.A., España.

Disturbios del conocimiento (1980). Icaria, España.

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