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El Boomeran(g)

El blog literario latinoamericano

domingo, 15 de septiembre de 2019

 Blog de Rafael Argullol

El tablero

Rafael Argullol: Es interesante ver cómo los géneros de la comunicación amorosa se han ido volviendo cada vez más sintéticos, y en cierto modo cada vez más tramposos; o de trampas más vinculadas a lo que sería la propia trampa del encantamiento de la publicidad de nuestra época.

Delfín Agudelo: ¿Es paradójica una carta de amor a través de un correo electrónico?

R.A.: No; es posible. Pero es casi el paso de lo que era el poema épico al haikú; o del poema épico al epigrama. Claro, ésa es la grandeza del sms, a diferencia del e-mail. Yo que he sido una persona muy poco dada a lo electrónico, me gusta mucho el lenguaje del sms, porque exige un carácter conceptual y sintético que encuentro muy interesante. Evidentemente, esta carta de amor se puede dar, pero exige en el escribiente una estrategia distinta a lo que era la carta de amor tradicional: le exige una estrategia o bien más metafísica, o muchísimo más imaginista, casi sensorial. El sms se acerca a la pincelada, mientras que la carta de amor en cierto modo se acerca al tratado.

D.A.: Pensaría que la caligrafía es un elemento fundamental. En la carta de amor, podríamos llamarla “caligrafía amorosa”: aquella que confirma quién la ha escrito. La diferencia entre una carta de amor escrita en ordenador o con la mano es abismal. Es más ameno recorrer ese mapa interior de mano de la caligrafía amorosa.

R.A.: Confirmaría lo que dices. Incluso en la época de las máquinas de escribir, a finales del XIX y durante todo el siglo XX, las cartas amorosas en general continuaron escribiéndose a mano; mientras se escribía masivamente a mano, la carta personal —la amorosa, que es la reina de las cartas personales— se seguía escribiendo a mano. Evidentemente en nuestros días todo lo que son los procedimientos tecnológicos tienden a camuflaje, a la neutralidad del camuflaje. Pero nadie te dice que la nueva tecnología no vuelva a reproducir la necesidad de la caligrafía. El escáner ahora nos da una posibilidad caligráfica, pero sin embargo—y esto lo he oído— mucha gente está regresando a la escritura a mano. Quizás no para escribir un libro, como es mi caso, sino para la nota personal se está volviendo en cierto modo a la utilización de caligrafías personales. De lo contrario, evidentemente, el trazo neutro camufla. Ocurre que el lenguaje sintético, por ejemplo de los sms más que del e-mail, es un lenguaje de trampa y de camuflaje. Y en ese sentido es muy interesante ver que facilita el hecho de hacer una jugada en un tablero de damas: luego de la jugada, esperas el movimiento que pueda hacer la otra persona. Los grados de compromiso son muy distintos; es un tema fascinante el de la palabra entre los amantes, o entre los aspirantes a amantes.
En la carta había una estrategia a largo plazo: el que la escribía pensaba en cómo sería la recepción. Había un tiempo. En el mejor de los casos, había mensajeros de por medio, y pasaba todo un día antes de la recepción y retorno de la respuesta. Esto fue sustituido brutalmente por el teléfono, que fue el método más descarnado que se ha inventado. Tenías que desnudarte completamente. Si llamabas a una mujer o a una amante, tenías que descubrir todas las cartas por la instantaneidad de la comunicación. Y eso ahora ha sido sustituido por algo mucho más sibilino, que es una instantaneidad como la del e.mail o el sms, pero camuflada. Ofreces un fragmento, esperas el otro, ofreces otro, y así sucesivamente, y si esos fragmentos, como las piezas de un puzzle, van encajando, te atreves a la realización en conjunto. Si nos vieran desde fuera otros animales superiores— que es probable que nos vean— escribirían algo parecido a lo de Gerald Darrell sobre los usos y rituales amatorios de algunos animales, porque esos distintos intercambios semánticos o semióticos en la comunicación amorosa marcan muchísimo lo que son los rituales y las sensibilidades de una determinada época. Todo son cartas de amor. El telefonazo del aspirante amante al objeto de su deseo también es una carta de amor verbal, pero brutal. Y un e-mail, o un sms, también, pero son distintos modos de comunicación, y van desde el signo escrito, así sea de manera lapidaria, hasta la Divina Comedia.

[Publicado el 21/2/2008 a las 09:00]

[Etiquetas: carta de amor, escritura, caligrafía]

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Comentarios (34)

  • Bueno, también se puede hablar de personas auténtica y claramente cursis. Y no quiero señalar a nadie (ni a un perro siquiera). Por cierto hay algunos ejemplares adiestrados para detectar drogas, me pregunto si habrá por aquí algún ejemplar de la liga antialcohólica.

    Comentado por: escarola el 22/2/2008 a las 09:58

  • Y, al contrario, hay tipos que por muy sentimentales que se pongan -pongo el caso de Velasco que ha escrito algún post desbordante de pasión- siempre serán duros y auténticos, porque se necesita una gran fuerza para encarar ciertos sentimientos. ( Esto no es un mensaje de amor Velasco, es un reconocimiento)

    Comentado por: belledamesansmerci el 22/2/2008 a las 09:25

  • Coincido con Vito: Cursi es una afectación de los sentimientos. Los auténticos sentimientos no son cursis, lo cursi es la afectación formal que no corresponde al fondo. Por eso a mí quizá hay personas que me parecen contínuamente cursis se pongan como se pongan, dulces o agresivas, porque percibo en ellas cierta melindrosidad espiritual. Lo cursi suele coincidir efectivamente con lo tonto, en casi todos los casos. Y por cierto, me parece estupendo que haya gente que pueda identificarse con algunos de los casos de la bola rosa, sólo levemente inspirados en pesonas de estos blogs (del de Velasco también) pero de ahí a una patética maniobra de colgarse a posteriori medallas que no corresponden hay un paso. Un paso muy tonto.

    Comentado por: escarola el 22/2/2008 a las 09:10

  • Smss
    A un James: "Sí quiero sí"... A un Julio : "Apenas me amalas el noema, se me agolpa el clémiso y caigo en hidromurias, en salvajes ambonios, en sustalos exasperantes." (Cortázar)

    Comentado por: A. el 22/2/2008 a las 01:56

  • "(El sms) exige una estrategia o bien más metafísica, o... casi sensorial." Propongo los siguientes sms: "Aki t amo. Avs amenezco i asta mi alma esta humda." (Neruda) "Tngo ambr d tu boca d tu voz d tu plo. (Neruda, tb.) "Hoy sí" (Gabriel García Márquez) A una Lola : "Light of my life fire of my loins my sin my soul...". A una Diotima : "El eros kiere dejar ser al ser." (Safranski) A una Teresa o una Fanny : "Ay d mi si s amor cuanto atormenta" (Leopardi). Etc., etc., etc.

    Comentado por: A. el 22/2/2008 a las 01:45

  • Lo sentimental no es cursi si queda auténtico. Lo peor es sentimental que imita como tiene que ser un acto sentimental...

    Comentado por: Vito el 22/2/2008 a las 00:17

  • Por dios, qué no pensaba en nadie, eh?. Dejo el 30 para otro.

    Comentado por: chiqui el 21/2/2008 a las 22:46

  • Lo sentimental se lleva muy bien con lo cursi. No hay nada peor que una persona sentimental, cursi y tonta. Bueno sí, si está borracha… el colmo.
    Don Rafa y Delfín...me he propuesto subir esto a 30; sé que lo leen!

    Comentado por: chiqui el 21/2/2008 a las 22:43

  • Teóricamente hay algo imposible ?

    Comentado por: escarola el 21/2/2008 a las 21:45

  • Teóricamente eso es posible

    Comentado por: Giulius el 21/2/2008 a las 21:42

  • Es decir, que en el fondo un cínico es un sentimentaloide avergonzado.

    Comentado por: escarola el 21/2/2008 a las 21:40

  • Poniéndome lapidaria diría que un cínico es quien ha bajado a las profundidades de su yo y corre disparado en dirección opuesta.

    Comentado por: escarola el 21/2/2008 a las 21:38

  • Pues si todos los pederastas escribieran algo así probablemente dejarían de tener mala reputación. Creo que clasificarlo bajo los parámetros judíricos-moralistas que rigen en la actualidad es estrechar demasiado el punto de vista, cuando se trata de Goethe.

    Comentado por: belledamesansmerci el 21/2/2008 a las 21:34

  • Draudrau, me encanta su nickname, se me llena la boca de agua cuando lo pronuncio (ups… esto casi es una carta de amor) Espero no asustarlo, pero llevo años queriendo leer esa novela…si no fuera tan gorda. Con la edad me ha entrado eso del déficit de atención que algunos niños padecen. La verdad es que me ha dado por leer libros de tipo científico, biográficos y los de ‘Cómo…’ Pero, le prometo que volveré a la literatura con García Márquez, uno de mis favoritos.
    Aunque las dos cosas se den juntas, es frecuente que se den por separado. Me refiero al amor y al sexo!

    Comentado por: chiqui el 21/2/2008 a las 20:26

  • belledamesansmerci:
    Goethe y la ‘jovencísima’ Maximiliana Brentano. . Qué tenía 15 ó 16…hoy día le llamarían pederasta!

    Comentado por: chiqui el 21/2/2008 a las 20:13

  • Giulius, Giulius...no te metas conmigo! Llevas mucha, pero que mucha, razón!
    Cuando tenía 16 años estuve enamorada de dos Julios a la vez. Eso sí...siempre he sido muy enamoradiza, hasta hoy día!

    Comentado por: chiqui el 21/2/2008 a las 20:08

  • Poniéndome lapidario diría que el cínico es aquel que, habiendo perdido la conexión con su ser más profundo, se ríe de todo aquello que provenga de él, por ejemplo el amor.

    Comentado por: Giulius el 21/2/2008 a las 19:30

  • Omnipotente estaba mejor.
    Pero ¿no fue un octogenario Goethe quien dedicó una de sus poesías más apasionadas a la jovencísima Maximiliana Brentano? Pues no creo que sea para reirse, la Elegía de Marienbad:
    "Lejos ya estoy. ¿Qué me dará el instante
    fugaz? ¡Quién sabe! Mágico tesoro
    para crear Belleza. Como Atlante,
    me doblo al peso... y me deshago en lloro.
    De fuga en fuga, en fútiles andares
    y, por alivio, lágrimas a mares."

    "

    Comentado por: belledamesansmerci el 21/2/2008 a las 19:15

  • Querido Nicolás
    El tedio resulta de nuestra incapacidad de vivir el momento presente, de estar plenamente en el aquí y ahora.
    Al ego siempre le falta algo. El momento presente por lo general no le satisface. El sentimiento predominante es el de carencia.
    Las cartas "amorosas" pueden compensar ese sentimiento de carencia. Quizás el ego, al proyectarse de ese modo, se siente completado, quizás se reestructure. O quizás la persona se reencuentre de alguna manera a sí misma. Pero también hay cartas de amor, sin duda, sinceras y tiernas.
    Cuando recuperas tu yo más profundo, te desprendes del narcisismo y entonces eres capaz de ver y amar al otro como otro (no como proyección mental tuya).
    Saludos

    Comentado por: Giulius el 21/2/2008 a las 19:14

  • disculpen, quería decir "omnipresente"

    Comentado por: Nicolás el 21/2/2008 a las 18:45

  • Diría, Penélope, que el sexo se vuelve omnipotente en la vida de alguien cuando no está resuelto de forma satisfactoria, cuando no tiene lugar con la persona amada, por eso, finalmente, todo deviene sexual

    Comentado por: Nicolás el 21/2/2008 a las 18:44

  • Penélope, los acosadores me parecen despreciables, pero no hay que desechar el juego porque haya quienes no lo ejerciten con limpieza. Yo no te hablo de perseguir ni de engañar a nadie, sino de un pacto entre dos personas que deciden jugar a eso, conscientes del peligro que supone para ambos. Te lo digo yo, que ya he sufrido quemaduras de diverso grado, y si las he causado, te aseguro que ha sido a mi pesar. ¿Pueden separarse amor y sexo? El amor siempre es sexual: si todo lo humano lo es, ¿cómo no va a serlo el amor?

    Comentado por: labelledamesansmerci el 21/2/2008 a las 18:29

  • Que el sexo tenga edad es una cosa y que el amor la tenga, otra.
    ¿Por qué se tiende a confundir tanto el amor con el sexo?

    Comentado por: Penélope el 21/2/2008 a las 17:50

  • Chiqui, precisamente a eso (entre otras cosas, claro) apunta "El amor en los tiempos del cólera". Creo que en algún momento un hijo de Fermina Daza le dice que tener sexo a su edad (mayor) es repugnante.
    Es el triunfo del amor sobre la edad (y sobre el cólera, también), y sin lugar a dudas el libro más póetico de García Márquez. "Era inevitable: el olor de las almendras amargas le recordaba siempre el destino de los amores contrariados. El doctor Juvenal Urbino lo percibió desde que entró en la casa todavía en penumbras, adonde había acudido de urgencia a ocuparse de un caso que para él había dejado de ser urgente desde hacía muchos años. El refugiado antillano Jeremiah de Saint-Amour, inválido de guerra, fotógrafo de niños y su adversario de ajedrez más compasivo, se había puesto a salvo de los tormentos de la memoria con un sahumerio de cianuro de oro."

    Comentado por: draudrau@drau.com el 21/2/2008 a las 17:34

  • Hay algo de verdad en lo que dice Nicolás…y Góngora. Me pregunto si, más que un medio, habrá una edad idónea para la carta de amor. Se puede escribir una carta de amor a los cincuenta – hoy día - sin morirse de risa? Perdón por mi cinismo!
    Es un tema bonito; supongo que todos tenemos algo de románticos.

    Comentado por: chiqui el 21/2/2008 a las 16:00

  • Góngora, de haber vivido la época de la Web habría dado a este soneto un título distinto. El engaño, la trampa que te tiende la Red: “seguir sombras y abrazar engaños”

    Aquí dejo el soneto completo…de lo mejor de Góngora

    De la brevedad engañosa de la vida

    Menos solicitó veloz saeta
    destinada señal, que mordió aguda;
    agonal carro por la arena muda
    no coronó con más silencio meta,
    que presurosa corre, que secreta
    a su fin nuestra edad. A quien lo duda,
    fiera que sea de razón desnuda,
    cada sol repetido es un cometa.
    ¿Confiésalo Cartago, y tú lo ignoras?
    Peligro corres, Licio, si porfías
    en seguir sombras y abrazar engaños.
    Mal te perdonarán a ti las horas;
    las horas que limando están los días,
    los días que royendo están los años.

    Comentado por: chiqui el 21/2/2008 a las 15:53

  • Señores, hoy no tengo mucho que decir. Sólo que el tedio se esconde, en mi opinión, tras toda esa palabrería erótico-intelectual.

    Comentado por: Nicolás el 21/2/2008 a las 15:16

  • Acabo de leer el mensaje de Mr. Kent, casi se solapa con el mío.
    No escribe mal, pero se necesita mucho más que eso para hacer cosas dignas de ser leídas. ¡Implicarse! El que se implica y no se limita a pasar el rato o matar el tiempo es el que siempre sale ganando.
    Un consejo cordial: implíquese, entréguese, y deje el cinismo para los cobardicas.
    Un saludo.

    Comentado por: Penélope el 21/2/2008 a las 15:05

  • Ya, tiene usted razón. Sin embargo, ¿no le parece un tanto cínico que alguien se dedique a escrbir sms, mails, cartas o lo que sea como simple ejercicio erótico-intelectual? Y más si el otro interlocutor se toma en serio el juego. ¿No es eso jugar con los sentimientos de las personas?

    Comentado por: Penélope el 21/2/2008 a las 14:58

  • A mí también me ha pasado alguna vez. Penélope, pero eso es un caso de abuso. Yo hablo de relaciones de mutuo acuerdo-

    Comentado por: labelledamesanssouci el 21/2/2008 a las 13:58

  • Es gracioso..., porque algún plasta que me seguía y perseguía con sus mensajes obscenos, finalmente, al ver lo inane de sus esfuerzos, me repetía lo que apunta labelledamesanssouci: no..., si sólo se trataba de un divertimento erótico-intelectual... penoso

    Comentado por: Penélope el 21/2/2008 a las 13:03

  • Querido Rafael
    Llevo varios días soñando contigo. Es tan largo de explicar...

    Comentado por: N. el 21/2/2008 a las 12:40

  • Hum, muy muy interesante su post de hoy. Es uno de mis pasatiempos favoritos –mejor que ese rollo de los videojuegos, desde luego- El problema de este juego desprovisto de reglas de conducta es cuando se comienza jugando y te acabas quemando. Cuando para uno no es más que un divertimento erótico-intelectual y el otro se implica emocionalmente. Y es eso, que es difícil saber cuándo vas a pasar la frontera y más difícil todavía regresar- Sí, las damas es mi juego de tablero preferido, el problema es encontrar un rival a mi medida.

    Comentado por: labelledamesanssouci el 21/2/2008 a las 11:58

  • Otra manera de estandardizar ("personalizar") el mensaje son los emoticones.

    Comentado por: amalia el 21/2/2008 a las 10:05

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Biografía

Rafael Argullol Murgadas (Barcelona, 1949), narrador, poeta y ensayista, es catedrático de Estética y Teoría de las Artes en la Facultad de Humanidades de la Universidad Pompeu Fabra. Es autor de treinta libros en distintos ámbitos literarios. Entre ellos: poesía (Disturbios del conocimiento, Duelo en el Valle de la Muerte, El afilador de cuchillos), novela (Lampedusa, El asalto del cielo, Desciende, río invisible, La razón del mal, Transeuropa, Davalú o el dolor) y ensayo (La atracción del abismo, El Héroe y el Único, El fin del mundo como obra de arte, Aventura: Una filosofía nómada, Manifiesto contra la servidumbre). Como escritura transversal más allá de los géneros literarios ha publicado: Cazador de instantes, El puente del fuego, Enciclopedia del crepúsculo, Breviario de la aurora, Visión desde el fondo del mar. Recientemente, ha publicado Moisès Broggi, cirurgià, l'any 104 de la seva vida (2013) y Maldita perfección. Escritos sobre el sacrificio y la celebración de la belleza (2013).

Ha estudiado Filosofía, Economía y Ciencias de la Información en la Universidad de Barcelona. Estudió también en la Universidad de Roma, en el Warburg Institute de Londres y en la Universidad Libre de Berlín, doctorándose en Filosofía (1979) en su ciudad natal. Fue profesor visitante en la Universidad de Berkeley. Ha impartido docencia en universidades europeas y americanas y ha dado conferencias en ciudades de Europa, América y Asia. Colaborador habitual de diarios y revistas, ha vinculado con frecuencia su faceta de viajero y su estética literaria. Ha intervenido en diversos proyectos teatrales y cinematográficos. Ha ganado el Premio Nadal con su novela La razón del mal (1993), el Premio Ensayo de Fondo de Cultura Económica con Una educación sensorial (2002), y los premios Cálamo (2010) y Ciudad de Barcelona (2010) con Visión desde el fondo del mar. 

Bibliografía

Maldita perfección. Escritos sobre el sacrificio
y la celebración de la belleza
(Acantilado, 2013)

 
Una educación sensorial. Historia personal del desnudo
femenino en la pintura
(Acantilado 2012)
Visiones desde el fonde del mar (Acantilado, 2010).
MICROSITE DEL LIBRO

 

Publicaciones principales

POESÍA
- Disturbios del conocimiento. Barcelona: Icaria Editorial, 1980.
- Duelo en el Valle de la Muerte. Madrid: Editorial Ayuso, 1986.
- El afilador de cuchillos. Barcelona: El Acantilado. Quaderns Crema, 1999.
- El poema de la serpiente. Badajoz: Asociación Cultural Littera Villanueva, 2010.
- Cantos del Naumon. Libros del Aire. Colección Jardín Cerrado, núm. 5, 2010.

NARRATIVA
- Lampedusa. Barcelona: Editorial Montesinos, 1981.
- El asalto del cielo. Barcelona: Editorial Plaza & Janés, 1986.
- Desciende, río invisible. Barcelona: Editorial Destino, 1989.
- La razón del mal. Premio Nadal 1993. Barcelona: Editorial Destino, 1994.
- Transeuropa. Madrid: Alfaguara Ediciones, 1998.
- Davalú o el dolor. Madrid: RBA, 2001.
- Moisès Broggi, cirurgià, l'any 104 de la seva vida. Barcelona: Quaderns Crema, 2013.

ENSAYO
- El Quattrocento. Barcelona: Editorial Montesinos, 1982.
- La atracción del abismo. Barcelona: Editorial Bruguera, 1983. Reeditado 2006.
- El Héroe y el Único. Madrid: Taurus Editorial, 1984.
- Tres miradas sobre el arte. Barcelona: Icaria Editorial, 1985.
- Leopardi. Infelicidad y titanismo. Barcelona, 1986
- Territorio del nómada. Barcelona: Ediciones Destino, 1986.
- El fin del mundo como obra de arte. Barcelona: Ediciones Destino, 1990. Reeditado 2007.
- El cansancio de Occidente (en colaboración con Eugenio Trías). Barcelona: Ediciones Destino, 1994.
- Sabiduría de la ilusión. Madrid: Taurus Editorial, 1994.
- Aventura. Una filosofía nómada. Barcelona: Nuevas Ediciones Debolsillo, 2000.
- Una educación sensorial. Historia personal del desnudo femenino en la pintura. Madrid-México: Fondo de Cultura Económica, 2002. Barcelona: Editorial Acantilado, 2012.
- Manifiesto contra la servidumbre. Escritos frente a la guerra. Barcelona: Ediciones Destino, 2003.
- Del Ganges al Mediterráneo: un diálogo entre las culturas de India y Europa (en colaboración con Vidya Nivas Mishra). Madrid: Siruela, 2004.
- Maldita perfección. Escritos sobre el sacrificio y la celebración de la belleza. Barcelona: Editorial Acantilado 2013.

ESCRITURA TRANSVERSAL
- El cazador de instantes. Barcelona: Ediciones Destino, 1996. Reeditado 2007.
- El Puente de Fuego. Cuaderno de Travesía, 1996-2002. Barcelona: Ediciones Destino, 2004.
- Enciclopedia del crepúsculo. Madrid: El Acantilado, 2006.
- Breviario de la aurora. Barcelona: El Acantilado, 2006.
- Visión desde el fondo del Mar. Barcelona: Editorial Acantilado, 2010. Premio Cálamo 2010. Premio Ciudad de Barcelona 2010.

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