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El Boomeran(g)

El blog literario latinoamericano

domingo, 23 de abril de 2017

 Blog de Rafael Argullol

Galería de espectros: Aschenbach

Rafael Argullol: Hoy en mi galería de espectros he observado al de Aschenbach deambulando por Venecia.

Delfín Agudelo: Cuando pienso en Aschenbach, de La muerte en Venecia, no sé si pensar en él como un escritor o como un músico en íntima relación con Mahler.

R.A.: Yo mismo al pensar y al sentir el espectro de Gustav Von Aschenbach a veces lo imagino como escritor, tal como nos lo presenta Thomas Mann en la novela, y a veces lo imagino como músico, según la recreación que realiza Visconti en su película. Generalmente la traslación cinematográfica de una obra literaria es inferior; en cualquier caso, es parcial. Pero aquí nos encontramos con un ejemplo en el cual la retraducción visual es casi o tiene casi igual calidad que la propia novela. Creo que fue un acierto por parte de Visconti convertir al escritor Aschenbach en compositor, porque el lenguaje cinematográfico a la fuerza es menos introspectivo. Y en ese sentido, la combinación de visualidad y de música representó una combinación muy potente, en el que el gran tema de Thomas Mann de la lucha, contradicción o incompatibilidad entre arte y vida se pone de manifiesto a través de una música fascinante pero difícil, sobre todo para su época como fue la música de Gustav Mahler. En ese sentido la aspiración a la belleza, que en la película discurre a través de esa seducción por el adolescente Tadzio, nos conduce al gran problema de Thomas Mann, según el cual el artista necesariamente estaba condenado a verse atrapado en los abismos de la sensualidad y que, como tal, siempre acabaría rompiendo el equilibrio moral. En la novela hay mucha más introspección: el protagonista es un escritor, lo cual lleva consigo que se recurra muchísimo al monologo interior. Sin embargo, el tema evidentemente es el mismo: el de la lucha entre ese difícil equilibrio que intenta mantener el artista, un equilibrio que le convierta también en un héroe del conocimiento, de la sabiduría, pero finalmente el volcarse hacia un desequilibrio de las sensaciones y de las pasiones que en definitiva es el destino final de Aschenbach.
Hay una derrota y una victoria en ese destino. Es una derrota en cuanto a que se desintegra su estructura vital, y llega a la muerte, a la agonía de la muerte. Todo su deambular por Venecia es una especie de continua agonía. Su victoria es que al final de todo el proceso se libera el centro pasional e instintivo, tanto en el caso del escritor como en el del músico, y es capaz, en cierto modo, de acceder a una belleza libre que previamente, mientras intentaba detentar toda esta convención moral, se hacía completamente imposible. En ese sentido, es interesante el desenlace de Thomas Mann, el cual habla de la locura del artista, rememorando el Fedro de Platón; extraordinario es también el de Visconti, que plantea el declive y descomposición física de un hombre, con ese maquillaje que le va cayendo por la cara, como signo externo, barroco, muy presente de una agonía; y al final esa agonía, sin embargo, parece que vaya acompañada por ese sentimiento de liberación que le hace que por primera vez pueda hablarle cara a cara a la belleza que venía persiguiendo. Por tanto, el espectro de Aschenbach siempre tiene, creo, algo de patético, como un hombre que ha tenido enormes dificultades o enormes imposibilidades para hacer conciliar su propia vida y el arte. Tiene, al mismo tiempo, algo de muy impactante y muy cercano, en el sentido en que plantea ese choque entre la razón y el instinto, entre la moral y la sensualidad, entre la libertad y la norma, que en definitiva siempre está presente en el arte.

 

[Publicado el 11/2/2008 a las 09:00]

[Etiquetas: Gustav Von Aschenbach, Thomas Mann, Luchino Visconti, Muerte en Venecia, galería]

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Comentarios (14)

  • Encuentro fascinante la última escena del film, así como las últimas páginas del libro. Cuando Aschenbach logra trascender los límites morales, sociales y físicos para sublimarse contemplando la belleza absoluta personificada en Tadzio, entonces llega la muerte. La patética escena final es el canto del cisne: es cuando suena la música más bella (el Adaggietto de la 5ª simfonia de Mahler) y cuando se escriben las palabras más impactantes. El alma de Aschenbach (tal como explica Sócrates a Fedro) le abandona para trascender, mediante la belleza, en el mundo espiritual. Su muerte es trascendente, por esta razón su alma nos deja en la tierra, antes de partir, su canto más perfecto.

    Comentado por: adriaballonga el 10/3/2015 a las 00:00

  • Tadzio es Tadzio, sin duda.
    El Fedro del diálogo homónimo de Platón tendrá unos cuarenta años en la fecha dramática del texto.

    Comentado por: Marta el 11/6/2008 a las 19:55

  • Definitivamente, ao meu ver, tanto como compositot ou escritor este maravilhoso personagem imprimiu em minh'alma, tanto no filme como no livro, uma das mais impactante impressões que a arte é capaz.Sofri muito, mas sofri como se esse artista, realemte tivesse existido, ou se existisse.Aí a força criadora do talento de Thomaz Mann que teve a coragem de criar, partindo do seu próprio espirito. Chorei pelo brilhantismo da criação e também por ver, a que tantas coisas maravilhoas que o homem pode criar antes de pensar no mal, na guerra, e m todos os vicios que degradam o homem. Foi um momento de pura inspiração onde se percebe, nitidamenre, a centelha divina. se existir.
    Obrigado pelo seu talento
    Fernando

    Comentado por: luiz fernando de lellis el 19/2/2008 a las 02:34

  • Es la historia de un sueño. Cuando uno va alcanzar el Olimpo aún a expensas de la moral (en los sueños la moral es de perfil bajo) el sueño se desvanece o uno se despierta. En este caso es la muerte quién interrumpe el desenlace, qué otra cosa. Digo todo esto como una metáfora, claro.

    Ahora bien, casualidad que recién he visto la película y creo que no alcanza a la narración de los hechos que da el libro. Así como el néctar de la enfermedad, en Mann, va desarrollándose paralelamente y magistralmente (ves aún el lomo del libro de Mann mezclado entre el resto y sigue despidiendo ese airé malsano y épico); en el filme la transición es más rápida y en algún punto, incoherente y a saltos, no es tan creíble por estar casi impuesta. Incluso lo del maquillaje deshaciéndose por el calor es un recurso para ensalzar el momento, pero no se entiende muy bien cómo llega a ese estado de decadencia, por muy abandonado al destino que estuviere.

    Aunque bien puede ser por exigencias de metraje, etc. Visconti deja demasiado al azar el hecho de que una imagen vale más que cien o mil palabras.

    No quiero alargarme más pero, poco antes de ver 'Muerte en Venecia' reveía 'Una jornada particular' de Ettore Scola. Magistral dirección y película, soberbios Sophía Loren y Marcello Mastroianni. Pues bien, me repetía una y otra vez cómo hubiera llevado ese personaje Mastroianni en vez de Dirk Bogarde (me gusta este actor). O si Scola hubiera llevado la dirección.

    Comentado por: Nom Snad el 13/2/2008 a las 17:26

  • Tonio Kröger...
    Detlev Spinell!

    ...

    Comentado por: esperando la trilogía espectral, si se animan el 12/2/2008 a las 00:50

  • ¡Hola a todos! una recomendación: el último libro de Lucia Etxebarria: "Lo que los hombres no saben" una recopilación de cuentos eróticos. ¡Promete!

    Comentado por: Beatriz el 11/2/2008 a las 23:31

  • Gracias Delfin. Interesante y efectivamente no había visto estos enlaces. Dejé un comentario en la sección de aforismos pero parece que no lo acepta bajo mi alias 'chiqui'

    Comentado por: chiqui el 11/2/2008 a las 23:14

  • Agua estancada, tiempo estancado, presagio de la muerte. Como contraste, en medio de la corrupción, brota la belleza solar de Tazio.( Perdonen que hable así, es mi semana del tabaco. Y no lo digo por el estanco.)

    Comentado por: escarola el 11/2/2008 a las 21:44

  • Tanto en la novela como en la película puede sentirse la enfermedad como una espesa nube flotando en el aire, la opresiva sensación de las aguas estancadas. Al igual que en la Montaña Mágica, la enfermedad se convierte en síntoma de decadencia, puro y apestoso perfume de Venecia. Dos especialista en mundos decadentes y ruinosos, dos estetas en busca de la pureza efébica: Mann y Visconti.

    Comentado por: escarola el 11/2/2008 a las 21:21

  • Gustav Von Aschenbach siente una especie de conmoción ante la muestra de la belleza misma: intacta, inocente, angélica.
    Es un hombre solitario que se ha pasado la vida pensando historias y ahora ve; enfermizo, decadente y lleno de melancolía; la belleza y la juventud pasar por delante de su vida que galopa en retirada. Siente los últimos estertores hacia la pulsión de la pasión, de la vida. Digo yo.

    Comentado por: hermann el 11/2/2008 a las 21:20

  • Buenas noches a todos,
    Nos alegra mucho que la nueva sección de "Galería de espectros" haya encontrado tantos lectores contentos.
    Desde hace poco hemos incluído la sección de "Enlaces", que encontrarán debajo de la "Bibliografía". Para todos aquellos que quizás no los han visto, los invitamos a visitarlos.
    Feliz noche,
    Delfín Agudelo

    Comentado por: Delfín Agudelo el 11/2/2008 a las 20:17

  • Pues, Amalia, hablando de ignorancia… bueno no que no supiera que existía la novela y la película, pero ni leí una ni vi la otra.
    Don Rafa (espero que no le moleste la abreviatura porque me encanta) como alguien que ha enseñado a adolescentes que no les atrae la lectura, se me ocurre que si se les diera ensayos parecidos a los suyos, o los suyos! se animarían a leer más. Hace tiempo que no leo por placer...Muerte en Venecia; no sé si leerla en inglés o en español...Me inclino al inglés. Gracias

    Comentado por: chiqui el 11/2/2008 a las 19:28

  • A mí me pasó algo curioso, fruto de la ignorancia.
    Esa película me pareció tan perfecta y genial, me gustó tanto,que siempre pensé que sólo podría ser la imagen visual correspondiente uno a uno con el libro.Hasta tal punto uní a ambos en mi imaginario,que nunca dudé de haber leído el libro.
    Recién hoy, gracias al espectro de Aschenbach,me entero de su existencia.

    Comentado por: amalia el 11/2/2008 a las 12:49

  • ¡Siento verdadero pánico cuando Aschenbach, sentado en esa mesa desde la cual puede ver a toda la familia polaca, y entre éstos a Tadzio, nota cómo se acerca ese bailarín carnavalesco, tocando algún instrumento y saltando como si fuera la pesadilla de un siglo pasado!

    Comentado por: draudrau el 11/2/2008 a las 12:24

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Biografía

Rafael Argullol Murgadas (Barcelona, 1949), narrador, poeta y ensayista, es catedrático de Estética y Teoría de las Artes en la Facultad de Humanidades de la Universidad Pompeu Fabra. Es autor de treinta libros en distintos ámbitos literarios. Entre ellos: poesía (Disturbios del conocimiento, Duelo en el Valle de la Muerte, El afilador de cuchillos), novela (Lampedusa, El asalto del cielo, Desciende, río invisible, La razón del mal, Transeuropa, Davalú o el dolor) y ensayo (La atracción del abismo, El Héroe y el Único, El fin del mundo como obra de arte, Aventura: Una filosofía nómada, Manifiesto contra la servidumbre). Como escritura transversal más allá de los géneros literarios ha publicado: Cazador de instantes, El puente del fuego, Enciclopedia del crepúsculo, Breviario de la aurora, Visión desde el fondo del mar. Recientemente, ha publicado Moisès Broggi, cirurgià, l'any 104 de la seva vida (2013) y Maldita perfección. Escritos sobre el sacrificio y la celebración de la belleza (2013).

Ha estudiado Filosofía, Economía y Ciencias de la Información en la Universidad de Barcelona. Estudió también en la Universidad de Roma, en el Warburg Institute de Londres y en la Universidad Libre de Berlín, doctorándose en Filosofía (1979) en su ciudad natal. Fue profesor visitante en la Universidad de Berkeley. Ha impartido docencia en universidades europeas y americanas y ha dado conferencias en ciudades de Europa, América y Asia. Colaborador habitual de diarios y revistas, ha vinculado con frecuencia su faceta de viajero y su estética literaria. Ha intervenido en diversos proyectos teatrales y cinematográficos. Ha ganado el Premio Nadal con su novela La razón del mal (1993), el Premio Ensayo de Fondo de Cultura Económica con Una educación sensorial (2002), y los premios Cálamo (2010) y Ciudad de Barcelona (2010) con Visión desde el fondo del mar. 

Bibliografía

Maldita perfección. Escritos sobre el sacrificio
y la celebración de la belleza
(Acantilado, 2013)

 
Una educación sensorial. Historia personal del desnudo
femenino en la pintura
(Acantilado 2012)
Visiones desde el fonde del mar (Acantilado, 2010).
MICROSITE DEL LIBRO

 

Publicaciones principales

POESÍA
- Disturbios del conocimiento. Barcelona: Icaria Editorial, 1980.
- Duelo en el Valle de la Muerte. Madrid: Editorial Ayuso, 1986.
- El afilador de cuchillos. Barcelona: El Acantilado. Quaderns Crema, 1999.
- El poema de la serpiente. Badajoz: Asociación Cultural Littera Villanueva, 2010.
- Cantos del Naumon. Libros del Aire. Colección Jardín Cerrado, núm. 5, 2010.

NARRATIVA
- Lampedusa. Barcelona: Editorial Montesinos, 1981.
- El asalto del cielo. Barcelona: Editorial Plaza & Janés, 1986.
- Desciende, río invisible. Barcelona: Editorial Destino, 1989.
- La razón del mal. Premio Nadal 1993. Barcelona: Editorial Destino, 1994.
- Transeuropa. Madrid: Alfaguara Ediciones, 1998.
- Davalú o el dolor. Madrid: RBA, 2001.
- Moisès Broggi, cirurgià, l'any 104 de la seva vida. Barcelona: Quaderns Crema, 2013.

ENSAYO
- El Quattrocento. Barcelona: Editorial Montesinos, 1982.
- La atracción del abismo. Barcelona: Editorial Bruguera, 1983. Reeditado 2006.
- El Héroe y el Único. Madrid: Taurus Editorial, 1984.
- Tres miradas sobre el arte. Barcelona: Icaria Editorial, 1985.
- Leopardi. Infelicidad y titanismo. Barcelona, 1986
- Territorio del nómada. Barcelona: Ediciones Destino, 1986.
- El fin del mundo como obra de arte. Barcelona: Ediciones Destino, 1990. Reeditado 2007.
- El cansancio de Occidente (en colaboración con Eugenio Trías). Barcelona: Ediciones Destino, 1994.
- Sabiduría de la ilusión. Madrid: Taurus Editorial, 1994.
- Aventura. Una filosofía nómada. Barcelona: Nuevas Ediciones Debolsillo, 2000.
- Una educación sensorial. Historia personal del desnudo femenino en la pintura. Madrid-México: Fondo de Cultura Económica, 2002. Barcelona: Editorial Acantilado, 2012.
- Manifiesto contra la servidumbre. Escritos frente a la guerra. Barcelona: Ediciones Destino, 2003.
- Del Ganges al Mediterráneo: un diálogo entre las culturas de India y Europa (en colaboración con Vidya Nivas Mishra). Madrid: Siruela, 2004.
- Maldita perfección. Escritos sobre el sacrificio y la celebración de la belleza. Barcelona: Editorial Acantilado 2013.

ESCRITURA TRANSVERSAL
- El cazador de instantes. Barcelona: Ediciones Destino, 1996. Reeditado 2007.
- El Puente de Fuego. Cuaderno de Travesía, 1996-2002. Barcelona: Ediciones Destino, 2004.
- Enciclopedia del crepúsculo. Madrid: El Acantilado, 2006.
- Breviario de la aurora. Barcelona: El Acantilado, 2006.
- Visión desde el fondo del Mar. Barcelona: Editorial Acantilado, 2010. Premio Cálamo 2010. Premio Ciudad de Barcelona 2010.

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