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El blog literario latinoamericano

Editado por La Oficina del Autor

domingo, 6 de julio de 2008

Blog de Rafael Argullol

Protesta contra la muerte

Rafael Argullol: La aproximación a la propia muerte en el arte daría lugar a un espectro sorprendente de lenguajes, desde el dolor a la alegría, desde lo cómico a un cierto travestismo moral, o una gran serenidad.
 
Delfín Agudelo: ¿No está acaso un escritor constantemente escribiendo un testamento artístico, en la medida en que jamás se puede olvidar de la muerte en el momento de la creación? Conoce un fin último, sabe un fin último: sabe de un momento en el que ya no podrá escribir más.
 
R.A.: Hay determinadas actividades y entre ellas la actividad relacionada con la creación artística, que tienen un mayor contacto con la muerte porque implican una relación más continua con ella. También lo está la filosofía: si el filósofo tiene que pensar sobre la vida, necesariamente tiene que pensar acerca de la muerte. Al artista le sucede igual: la mayoría de los hombres tienden a postergar continuamente el pensamiento sobre la muerte. Esto no quiere decir que los haga más vulnerables, porque a veces cuando ese pensamiento se presenta estás más indefenso. Pero a veces he llegado a la conclusión de que si tuviera que resumir en una sola frase en qué consistía la cultura, al menos para el hombre occidental, diría que ha sido desde el principio una protesta contra la muerte: contra le hecho de que nos hemos hecho conscientes de que vamos a morir, por lo tanto protesta contra el tiempo, contra la muerte que es la quintaesencia última del tiempo. Y al ser eso la cultura, es inevitable que arte, filosofía y música tengan que plantearse muy frecuentemente la reflexión sobre la muerte porque también es una rebelión, una resistencia contra la muerte.
 
    La obra de arte incluye la muerte pero se resiste frente a ella, porque desesperadamente el artista busca una especie de trascendencia en vida, en la vida. El hombre religioso puede  proyectar esa trascendencia aún después de la muerte. El artista es aquél que se da cuenta del problema último constantemente, y sin embargo se resiste frente a él. Podríamos decir que la muerte es el más amoral de los actos. Y en ese sentido desarrollamos una cierta resistencia moral frente a esa a moralidad. No digo inmoral: digo amoral. La muerte es el acto por el cual nos vemos ya desposeídos por completo de consciencia, desposeídos de imaginación, de pensamiento y de sentimiento. Todo aquello en lo cual nosotros podemos trabajar, la muerte lo subvierte, y en cuanto a tal, evidentemente está presente continuamente en una reflexión -que es la de la filosofía, poesía, literatura- que tiene siempre como materia prima la consciencia, los sentidos, el placer, el dolor. La contrafigura continua es la muerte. Pienso que lo reflejó muy bien Ingmar Bergman en El séptimo sello con el juego del caballero y la muerte al ajedrez. El arte no deja de ser esa partida continua del caballero con la muerte, en el que muchas veces tenemos la sensación de que ganamos provisionalmente una jugada, pero que en el fondo el jugador último es la muerte. El enemigo último o el adversario último no son solo los editores, lectores, o el público, la impotencia o la imperfección: el enemigo último es la muerte, porque si no existiera, podríamos reiniciar el intento cuantas veces quisiéramos. Pero sabemos que tenemos un tiempo limitado para nuestra jugada.

[Publicado el 07/2/2008 a las 09:00]

[Etiquetas: muerte, escritor, vida]

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Comentarios (6)

  • Me encanta ese poema, como casi todos los de Leda que he leído.
    Pero no os lo vais a creer:

    http://www.elboomeran.com/blog-post/8/3303/javier-rioyo/tumbas-literarias/

    Esto es una conspiración o están afectados por el entierro de la sardina?
    No, por mí que sigan.

    Comentado por: escarola el 07/2/2008 a las 23:10

  • Por lo que mas quiera, Don Rafa, Escarola lleva razón; vamos a cambiar de tema...ni siquiera estamos en Semana Santa!
    Aquí dejo un bello poema de Leda Schiavo inspirado en los días de la muerte de su amiga Alicia Scavino, una maestra de las artes gráficas de Argentina. Va perfecto con el tema.


    EL AMOR Y LA MUERTE (Leda Schiavo)

    ...pero el cadáver ¡ay! siguió muriendo
    César Vallejo


    Fuimos al velorio y le dijimos
    Alicia no te mueras
    pero el cadáver se siguió muriendo.

    Miramos su vestido de seda negro
    con un sol radiante,
    no la máscara de Agamenón
    sino un sol que sonreía
    y la vimos de pie, brindando por la vida
    con su traje largo y de fiesta.
    Pero el cadáver estaba en otra cosa
    y se siguió muriendo.

    Le toqué la frente, el pelo anaranjado
    le dije, Alicia, te amamos tanto
    cómo te vas a ir
    la vida no perdona.
    Pero el cadáver ya estaba enamorado de la muerte.

    Los amigos hablaban bajito
    por no molestarla
    nadie iba a gritar o llorar, porque nadie lo creía.
    Cómo iba a desaparecer esa pasión devoradora
    esas manos y esa mirada que delineaban
    el imperfecto mundo,
    que le daban fijeza y consistencia
    y armonía.
    Cómo se iba a morir esa alegría permanente de vivir.

    Pero el cadáver se doblegó recalcitrante a la belleza de la muerte
    y se siguió muriendo.

    Comentado por: chiqui el 07/2/2008 a las 20:55

  • Oye, Amalia, ¿no se tratará de una conspiración?, ¿no será que nos quieren embarcar en un programa secreto de inducción al pesimismo? ¿Quieren que les lea algo de Bernhard?¿Leopardi quizás? Pues marchando:
    "Cuando el hombre no siente ni un bien ni un mal particular, en general siente la infelicidad innata del hombre, y éste es el sentimiento que se llama hastío"
    Valoración de pesimismo: 5/6
    ¿Alguién puede superarlo? Podríamos hacer una maratón de citas fúnebres. Sería divertido.

    Comentado por: escarola el 07/2/2008 a las 18:05

  • Les recomiendo que lean una carta que Cioran escribió acerca de Borges, que publicó Chiqui en su blog.Además de lo especial del texto, hay varias referencias en azul a los temas de estos días.

    http://chiquitin52.blogspot.com/

    Comentado por: amalia el 07/2/2008 a las 16:23

  • 1)Volviendo a Zweig (y otros que se han suicidado), tiene razón Primo Levi cuando dice : «nadie puede comprender las razones de un suicida». Hay un 'plus' de libertad no subsumible en ninguna lógica...

    2)El mismo Levi decía que para hacer cosas uno necesitaba tener poco tiempo. (Afortunadamente nunca falta la falta de tiempo...)

    3)En fin. ¡Qué suerte la muerte!; sin ella no habría ni caballero ni partida de ajedrez...

    Comentado por: A. el 07/2/2008 a las 13:58

  • Estos días parecen escribir a coro.
    Dice Velasco, sobre escribir:
    ..."Escribir como apuesta contra todo, y todavía más que eso contra la nada (que como siempre acecha como nadie)". ...

    Comentado por: amalia el 07/2/2008 a las 10:02

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Biografía

Rafael Argullol Murgadas (Barcelona, 1949), narrador, poeta y ensayista, es catedrático de Estética y Teoría de las Artes en la Facultad de Humanidades de la Universidad Pompeu Fabra. Es autor de 25 libros en distintos ámbitos literarios: poesía (Disturbios del conocimiento, Duelo en el Valle de la Muerte, El afilador de cuchillos), novela (Lampedusa, El asalto del cielo, Desciende, río invisible, La razón del mal, Transeuropa, Davalú o el dolor) y ensayo (La atracción del abismo, El Héroe y el Único, El fin del mundo como obra de arte, Aventura. Una filosofía nómada, Manifiesto contra la servidumbre. Escritos frente a la guerra, entre otros) dirigiéndose cada vez más hacia una escritura transversal que rompe los géneros literarios (Cazador de instantes, El puente del fuego, Enciclopedia del crepúsculo, Breviario de la aurora, etc.).

 

Ha estudiado Filosofía, Medicina, Economía y Ciencias de la Información en la Universidad de Barcelona y ha asistido a cursos en la Universidad de Roma, en el Warburg Institute de Londres y en la Universidad Libre de Berlín, doctorándose en Filosofía (1979) en su ciudad natal. Como profesor ha enseñado en universidades europeas y americanas y ha dado conferencias en ciudades de Europa, América y Asia. Colaborador habitual de diarios y revistas, ha vinculado con frecuencia su faceta de viajero y su estética literaria. Ha intervenido en diversos proyectos teatrales y cinematográficos. Ha ganado el Premio Nadal con su novela La razón del mal (1993), y el Premio Ensayo de Fondo de Cultura Económica con Una educación sensorial (2002).

Bibliografía

El Hijo y el Único
 

El Héroe y el Único (2008). El Acantilado, España 

Breviario de la aurora (2006). El Acantilado, España.

Del Ganges al Mediterránea: un diálogo entre las culturas de India y Europa (2004). Argullol, Rafael y Mishra, Vidya Nivas. Ediciones Siruela, España.

El puente de fuego (2004). Ediciones Destino, España.

El pont de foc (2004). Ediciones Destino, España.

Wolfgang Amadeus Mozart. Las últimas sinfonías (2004). Argullol, Rafael y Reverter, Arturo. Diario El País, S.A., España.

Manifiesto contra la servidumbre: escritos frente a la guerra (1990-2003) (2003). Ediciones Destino, España.

Una educación sensorial: historia personal del desnudo femenino en la pintura (2002). Fondo de Cultura Económica, España.

Tres miradas sobre el arte (2002). Ediciones Destino, España.

El cazador de instantes: cuaderno de travesía 1990-1995 (2002). Ediciones Destino, España.

Davalú o el dolor: crònica d'un duel (2001). Edicions dels Quaderns Crema, España.

Aventura, una filosofía nómada (2000). Plaza & Janés Editores, S.A., España.

El afilador de cuchillos: un poema (1999). El Acantilado, España.

L'esmolador de ganivets: (un poema) (1998). Edicions dels Quaderns Crema, España.

Transeuropa (1998). Ediciones Alfaguara, España.

Naturaleza: la conquista de la soledad (1995). Fundación César Manrique, España.

Sabiduría de la ilusión: quince escenarios (1994). Taurus Ediciones, España.

La razón del mal (1993). Ediciones Destino, España.

Territorio del nómada (1993). Ediciones Destino, España.

El cansancio de Occidente: una conversación (1993). Argullol, Rafael y Trías, Eugenio. Ediciones Destino, España.

El fin del mundo como obra de arte: un relato occidental (1991). Ediciones Destino, España.

Desciende, río invisible (1990). Ediciones Destino, España.

El Quattrocento: arte y cultura en el renacimiento italiano (1988). Montesinos Editor, S.A., España.

Lampedusa: una historia mediterránea (1987). Montesinos Editor, S.A., España.

Territorio del nómada (1987). Fondo de Cultura Económica, S.L., España.

Duelo en el valle de la muerte (1986). Ayuso, España.

Leopardi: infelicidad y titanismo (1985). Montesinos Editor, S.A., España.

Tres miradas sobre el arte (1985). Icaria, España.

El héroe y el único: el espíritu trágico del Romanticismo (1984). Taurus Ediciones, España.

La atracción del abismo: un itinerario por el paisaje romántico (1983). Bruguera, S.A., España.

Disturbios del conocimiento (1980). Icaria, España.

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