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El blog literario latinoamericano

Editado por La Oficina del Autor

sábado, 5 de julio de 2008

Blog de Rafael Argullol

Galería de espectros: Kurtz

Fotograma "Apocalypse Now", Marlon Brando como KurtzRafael Argullol: Hoy en mi galería de espectros me ha parecido escuchar la voz de Kurtz.

Delfín Agudelo: He recordado muchas veces las escenas de El corazón de las tinieblas de Conrad en la que aparece Kurtz, y también, todavía más, las escenas en Apocalypse Now de Coppola, en las que Marlon Brando encarna al coronel Kurtz. ¿Por qué la voz?

R.A.: Cuando pienso en Kurtz, pienso en la voz. Pienso en una voz extraordinaria, inusual. Pienso en una voz que realmente ha penetrado en el infierno y ha regresado de él. Pienso en una voz que está instalada en un finis terrae, en un lugar de frontera, en una voz que más allá de ella no hay nada a excepción del coro de los demonios. Siempre que pienso en El corazón de las tinieblas, no sé por qué lo hago en términos de sonido. A medida en que Marlow va a la busca de Kurtz, primero bajando desde Europa por el Atlántico, y luego internándose por el río Congo, hay, no lo niego, una importante presencia de lo pictórico e incluso de lo olfativo. Los colores y olores que nos describe Conrad son igualmente fuertes, pero a partir de un momento determinado de los tramos que va remontando por el río Congo hacia el interior de la selva, se hace cada vez más presente el protagonismo de los sonidos, de unas músicas que son al mismo tiempo sumamente arcaicas y abstractas, unas músicas que nos sitúan más allá de lo histórico, y a veces parecen situarnos más allá de lo humano. Marlow va quedando como magnetizado por el círculo de estas músicas, si bien en el centro de todos esos círculos él se va imaginando, va fantaseando con la música más extraña de todas, que es la voz de Kurtz: las palabras de ese hombre que se ha instalado definitivamente en el corazón de las tinieblas, en el corazón del horror. Me llama mucho la atención que, para Marlow, Kurtz no sea tanto una presencia corporal como una voz más allá de la cual solo hay el horror y sólo hay en cierto modo el final de una iniciación dolorosa. Y curiosamente -aunque en la libre interpretación que hace Coppola la presencia física de un Marlon Brando extremadamente obeso nos podría llegar a hacer creer que en la película es la plasticidad rotunda de ese cuerpo lo dominante- el acierto de Coppola, y sobre todo el acierto de la genial interpretación, es la voz, la voz de Marlon Brando, que recrea lo máximo que se puede recrear desde el punto de vista cinematográfico. Es la insinuación terminal de lo que puede ser una voz que nos indica Conrad en su libro. Por eso para mí el espectro de Kurtz es un espectro sonoro, de un sonido que está situado en el límite mismo de las cosas.

[Publicado el 28/1/2008 a las 09:00]

[Etiquetas: Galería, espectros, Kurtz, Joseph Conrad, Corazón de las tinieblas, Apocalypse Now, Coppola]

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Comentarios (5)

  • Mais uma vez emocionado dou meu depoimento, este espectro de Kurtz me persegue desde que li o romance de Conrad, que em português tem o título semelhante ao espanhol " o coração das trevas" e, quando assisti a pelicula, me impressionou a voz de Marlon Brando o que jamais esqueci. Faltava você, com sua perspiscacia,com seus escritos tão objetivos e literariamente perfeitos, para me fazer associar os fatos, concretos e abstratos como os sons, os odores e a presença fantástica da nossa memoria nestes tópicos que ficam nos meandros da nossa imaginação e não esquecemos jamais.Foi uma perfeita conjunçaõ de literatura e cinema que quando andam no mesmo caminho, nos proporcionam momentos inesquecíveis.
    Fico agradecido pelo seu talento.
    Luiz Fernando

    Comentado por: luiz fernando de lellis el 29/1/2008 a las 02:37

  • Ante lo visualmente intolerable, uno puede cerrar los ojos, mirar para otro lado. El horror cuaja en una voz, en la medida en que del horror no hay escapatoria...

    Otra voz que expresa el horror, pero desde un lugar diferente, es el de aquel agonizante que se canta el kaddish a sí mismo y a los demás cadáveres con los cuales ha quedado enredado, en Buchenwald (un corazón de las tinieblas), en aquel extraordinario segundo capítulo de La escritura o la vida de Jorge Semprún.

    Comentado por: A. el 28/1/2008 a las 23:52

  • El Corazón de las Tinieblas de Conrad, sería la poesía y la abstracción del despiadado corazón del hombre occidental en las profundidades de la naturaleza más salvaje. La prosa, la historia, podríamos encontrarla en el fabuloso libro de Adam Hochschild, El Fantasma del Rey Leopoldo, sobre las crueldades que el Rey Leopoldo II de Bélgica cometiera en el Congo.

    En la película de Coppola, Kurtz narra cómo los vietcom cortaban los brazos de los niños que habían sido vacunados por la medicina del ejército americano; cientos de bracitos apilados.., el horror...
    Hombres occidentales, hace apenas un siglo, cortaban los brazos de indígenas que no llegaban a la producción de caucho que se les requería.

    Yo tampoco olvidaré nunca esa escena en la que Brando escurre el sudor de su cabeza pelada con esa mano poderosa sin dejar de recitar: “el horror, el horror, es el horror...”.

    Comentado por: hermann el 28/1/2008 a las 23:16

  • Aunque también considere certada la cita de Conrad, Brando y Coppola, por su extremada aproximación a esa parte oscura en la que indagan y a la que -de alguna manera- sobreviven; me viene sorprendiendo desde hace ya tiempo el poco reconocimiento que ha obtenido la obra del magnífico escritor inglés William Golding en nuestro país. Puede muy bien situarse a este autor entre aquellos que rascan las superficies para ver qué es lo que oculta el traje de fiesta de colorines de las convenciones civilizadoras. Al parecer descubrió algo que le quitó las ganas de escribir versos, dirigiendo sus escritos hacia ese problema que se presenta como irresoluble. Se puede comprobar leyendo La oscuridad visible. ¿Moralista? Es posible... Si se da el caso de vivir lo suficiente, cualquiera puede encontrarse en la vida con realidades ingratas, por lo que no estaría de más dotar a nuestra alma de algún resorte, para hacer frente a tales situaciones debilitadoras. Decía Emily Dickinson, que los poetas tienen al Sol todo el año…

    En la sombra, de momento, pero bien atentos, seguimos aquí leyendo sus palabras e intentando dar con el significado certero. Puede que no nos oriente su tono, ni nos conmueva con los gestos, pero quizás nos ayude más de lo que cree con su estilo directo de significados en negro sobre blanco. Muy interesante. Gracias.

    Buenas noches

    Comentado por: francesca el 28/1/2008 a las 20:48

  • No conozco El corazón de las tinieblas, pero al leer este texto recuerdo automáticamente la música de la bóveda selvática de Los pasos perdidos, de A. Carpentier.
    También allí hay una oposición de dos mundos, una búsqueda esencial.

    Comentado por: amalia el 28/1/2008 a las 11:38

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Biografía

Rafael Argullol Murgadas (Barcelona, 1949), narrador, poeta y ensayista, es catedrático de Estética y Teoría de las Artes en la Facultad de Humanidades de la Universidad Pompeu Fabra. Es autor de 25 libros en distintos ámbitos literarios: poesía (Disturbios del conocimiento, Duelo en el Valle de la Muerte, El afilador de cuchillos), novela (Lampedusa, El asalto del cielo, Desciende, río invisible, La razón del mal, Transeuropa, Davalú o el dolor) y ensayo (La atracción del abismo, El Héroe y el Único, El fin del mundo como obra de arte, Aventura. Una filosofía nómada, Manifiesto contra la servidumbre. Escritos frente a la guerra, entre otros) dirigiéndose cada vez más hacia una escritura transversal que rompe los géneros literarios (Cazador de instantes, El puente del fuego, Enciclopedia del crepúsculo, Breviario de la aurora, etc.).

 

Ha estudiado Filosofía, Medicina, Economía y Ciencias de la Información en la Universidad de Barcelona y ha asistido a cursos en la Universidad de Roma, en el Warburg Institute de Londres y en la Universidad Libre de Berlín, doctorándose en Filosofía (1979) en su ciudad natal. Como profesor ha enseñado en universidades europeas y americanas y ha dado conferencias en ciudades de Europa, América y Asia. Colaborador habitual de diarios y revistas, ha vinculado con frecuencia su faceta de viajero y su estética literaria. Ha intervenido en diversos proyectos teatrales y cinematográficos. Ha ganado el Premio Nadal con su novela La razón del mal (1993), y el Premio Ensayo de Fondo de Cultura Económica con Una educación sensorial (2002).

Bibliografía

El Hijo y el Único
 

El Héroe y el Único (2008). El Acantilado, España 

Breviario de la aurora (2006). El Acantilado, España.

Del Ganges al Mediterránea: un diálogo entre las culturas de India y Europa (2004). Argullol, Rafael y Mishra, Vidya Nivas. Ediciones Siruela, España.

El puente de fuego (2004). Ediciones Destino, España.

El pont de foc (2004). Ediciones Destino, España.

Wolfgang Amadeus Mozart. Las últimas sinfonías (2004). Argullol, Rafael y Reverter, Arturo. Diario El País, S.A., España.

Manifiesto contra la servidumbre: escritos frente a la guerra (1990-2003) (2003). Ediciones Destino, España.

Una educación sensorial: historia personal del desnudo femenino en la pintura (2002). Fondo de Cultura Económica, España.

Tres miradas sobre el arte (2002). Ediciones Destino, España.

El cazador de instantes: cuaderno de travesía 1990-1995 (2002). Ediciones Destino, España.

Davalú o el dolor: crònica d'un duel (2001). Edicions dels Quaderns Crema, España.

Aventura, una filosofía nómada (2000). Plaza & Janés Editores, S.A., España.

El afilador de cuchillos: un poema (1999). El Acantilado, España.

L'esmolador de ganivets: (un poema) (1998). Edicions dels Quaderns Crema, España.

Transeuropa (1998). Ediciones Alfaguara, España.

Naturaleza: la conquista de la soledad (1995). Fundación César Manrique, España.

Sabiduría de la ilusión: quince escenarios (1994). Taurus Ediciones, España.

La razón del mal (1993). Ediciones Destino, España.

Territorio del nómada (1993). Ediciones Destino, España.

El cansancio de Occidente: una conversación (1993). Argullol, Rafael y Trías, Eugenio. Ediciones Destino, España.

El fin del mundo como obra de arte: un relato occidental (1991). Ediciones Destino, España.

Desciende, río invisible (1990). Ediciones Destino, España.

El Quattrocento: arte y cultura en el renacimiento italiano (1988). Montesinos Editor, S.A., España.

Lampedusa: una historia mediterránea (1987). Montesinos Editor, S.A., España.

Territorio del nómada (1987). Fondo de Cultura Económica, S.L., España.

Duelo en el valle de la muerte (1986). Ayuso, España.

Leopardi: infelicidad y titanismo (1985). Montesinos Editor, S.A., España.

Tres miradas sobre el arte (1985). Icaria, España.

El héroe y el único: el espíritu trágico del Romanticismo (1984). Taurus Ediciones, España.

La atracción del abismo: un itinerario por el paisaje romántico (1983). Bruguera, S.A., España.

Disturbios del conocimiento (1980). Icaria, España.

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