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El Boomeran(g)

El blog literario latinoamericano

martes, 25 de junio de 2019

 Blog de Rafael Argullol

Poética de la vida

Rafael Argullol: Si es sincero en esa indagación, de ahí no saca indagaciones sistemáticas, sino que su visión es mucho más complicada.

Delfín Agudelo: El caso de la utilización de la palabra "muerte" se relaciona con el lado enigmático y el lado misterioso. Aquél que se adentra en la oscuridad intenta resolver algo, sacar su yo más moralista o indagar en determinado tema. Sin embargo, me recuerda una frase de Tabucci, que es algo así: "Todos se angustian con la muerte por su calidad de misterio. Pero lo verdaderamente misterioso es la vida. Todos sabemos que nos vamos, pero ¿cómo llegamos?" Intentando poner en un mismo plan, sería igual de misterioso hacer un texto de la poética de la muerte que un texto hablando de la poética de la vida.

R.A.: Seguramente actuar alrededor de una poética de la muerte es algo propio de la juventud. Y casi de la adolescencia. En cambio intentar expresarse a partir de una poética de la vida es propio de la edad adulta. En el caso del joven, sobre todo cuando es escritor muy joven, se enfrenta a las palabras a través de un misterio que muchas veces es un falso misterio. Se enfrenta a las palabras como si fueran absolutos. Muerte, dios, demonio, vida, existencia, mundo, universo... Por eso la poesía muy joven está llena de afirmaciones absolutas. La muerte tiene el atractivo de ser un final absoluto y de presentarse como un misterio absoluto. Pero en cambio a medida que madura una obra poética o literaria, uno va contrastándose con los matices de la vida, se da cuenta de que la vida no tiene nada que ver con el dilema del todo o la nada o la existencia o la muerte absoluta, sino que la vida es una especie de caos de matices, de caos cromático y en ese sentido se va orientando a través de esa poética de la vida. Por eso depurará mucho más su lenguaje, se hará más cauto, más prudente, y buscará probablemente el misterio que hay en cada uno de sus matices. Por eso quizá la palabra más adecuada es "enigma", a través de lo mismo que significa: revelarse y velarse. La muerte no es enigmática porque no plantea esa gimnasia de revelación y velación. La vida es continuamente enigmática porque de manera permanente plantea esa dialéctica entre lo que se vela y revela. Luego la muerte en sí es poco interesante. Es interesante si se la toma simbólicamente, pero como acto físico es un acto que ha producido escasa experiencia porque nadie nos ha contado nada ni desde la muerte ni desde después de la muerte. Por lo tanto no ha producido experiencia. Una poética de la muerte es una poética sin experiencia, una poética de la pura sugestión, de un presentimiento probablemente forzado. Una poética dominada por lo metafórico pero sin experiencia. Es un elemento central en la medida en que defendamos una literatura a la que me referí en alguna otra conversación: experiencia más experimento. Sin embargo, la muerte ni produce experiencia ni produce experimento, a no ser que sea la muerte como tantas veces se ha utilizado en el arte y la literatura, que es una forma de la vida. No la vida una forma de la muerte, sino la muerte una forma de la vida, y por tanto se la toma como una especie de presencia radical de la vida en un sentido negativo o invertido.

[Publicado el 17/1/2008 a las 09:00]

[Etiquetas: vida, muerte, escritor joven, absolutos]

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Comentarios (8)

  • ¡Todos sabemos que nos vamos, pero ¿cómo llegamos?! Sería genial dedicarse a inventar una nueva religión con una anti-escatología, un cuerpo de creencias, dogmas y rituales sobre la existencia previa al nacimiento...

    ¿Cómo sería la vida antes de la vida? La existencia previa... previa a la manzana,la expulsión, la culpa, el sudor, el parto... Previa al despertador,el café,los ojos cerrados bajo la ducha... Previa a las erecciones generales, los suspiros y los chistes... Eso sí que sería un tour de force respetable.

    Antes de Tabucchi, dos mentes clarividentes pusieron los fundamentos de esta religión incipiente. 1) Woody Allen en "Lo que siempre quisiste saber....",disfrazado de espermatozoide, en pleno zafarrancho de combate, temblando, aterrado ante el gran salto. 2) Quino cuando escribe : "Pienso que la forma en que la vida fluye está mal. Debería ser al revés. Uno debería morir primero, para salir de eso de una vez. Luego vivir en un asilo de ancianos hasta que te saquen cuando ya no eres tan viejo para estar ahí. Entonces empiezas a trabajar, trabajar por cuarenta años hasta que eres lo suficientemente joven para disfrutar de tu jubilación. Luego fiestas,parrandas, drogas, alcohol. Diversión, amantes, novios, novias, todo, hasta que estás listo para entrar en la secundaria... Después pasas a la primaria y eres un niño que se la pasa jugando sin responsabilidades de ningún tipo... Luego pasas a ser un bebé y vas de nuevo al vientre materno. Y ahí pasas los mejores y últimos nueve meses de tu vida, flotando en un líquido tibio, hasta que tu vida se apaga en un tremendo orgasmo... Eso sí es vida."

    Comentado por: A. el 18/1/2008 a las 01:13

  • A partir de "Sin embargo" el texto deja de ser de Compte-Sponville, y empieza a ser mío (por si fuera necesaria la aclaración).

    Comentado por: compradora compulsiva de libros de arte y ensayo el 17/1/2008 a las 21:36

  • Miren por donde, encontré en el libro que he comprado compulsivamente esta mañana una cita que pega maravillosamente:

    “La melancolía-decía Hugo- es la felicidad de estar triste” Esa felicidad se parece a la adolescencia, que es la edad romántica por excelencia (la única edad, diría yo de buen grado, en que el romanticismo es algo distinto a la mentira o la necedad). Se está en contra de la familia, de la sociedad, del mundo entero. Uno prefiere sus sueños. Prefiere sus ideales. Es la edad de las grandes rebeliones, de las grandes cóleras, de las grandes desesperaciones (el suicidio, en los adolescentes, es la segunda causa de muerte, justo detrás de los accidentes de tráfico), de los grandes sentimientos, de los grandes odios. Uno se afirma oponiéndose. Es el espíritu mismo de la adolescencia, que siempre dice no, y es el espíritu mismo, quizá. Peor para los padres. Mejor para la humanidad. “Cuando son jóvenes decía Oscar Eilde. Los niños quieren a sus padres. Más tarde, les juzgan. A veces les perdonan.” La adolescencia es el momento de ese juicio; la madurez, el de ese perdón.”
    Sin embargo yo pienso que personalidades pragmáticas se encuentran en todas las etapas de la vida, desde la más tierna infancia. Así como existen otras que son idealistas hasta el final de sus días. Una cosa es ser idealista y otro ser categóricos. Los pragmáticos pueden ser grandes categóricos: no distinguir de matices, sólo de utilidades.El idealismo adolescente, cuando se da, suele ser también en exceso categórico. Pero el peligro de abandonar por completo el territorio de la adolescencia es que esa visión más apegada a la realidad de las cosas se vuelva no solo utilitaria sino acomodaticia.

    Comentado por: compradora compulsiva el 17/1/2008 a las 21:34

  • Se me fue la pinza, chiqui. Por eso lo de (aquí sí pega).
    Es que creo que se avecinan momentos divertidos y excitantes en la política: una idea: Gallardón podría hablar en secreto con Rosa Díez. Aquél no podría decir abiertamente que se pasa a su partido pero podría filtrarse el guiño.

    Subidón de UPD.
    UPD ¡bisagra no nacionalista! ¡La solución a todos los problemas!
    Pido perdón también.

    Para la iglesia la muerte es el humo que vende. Y el negocio le ha ido viento en popa.
    La muerte no existe: mientras vivo es una entelequia; si muero es..., nada existe.

    Comentado por: hermann el 17/1/2008 a las 20:59

  • Muy gracioso, Hermann, no pega ni con cola...Me gustaría saber si todas las mujeres van a votar. Perdón, don Rafael, no lo pude resistir!
    Yo aquí no, no soy ciudadana…No me eche del blog, por favor! Prometo portarme mejor.

    Comentado por: chiqui el 17/1/2008 a las 20:28

  • A mí no gustaría morirme nunca y menos ahora que vienen las erecciones generales.
    (Aquí sí pega)

    Comentado por: hermann el 17/1/2008 a las 19:50

  • Amalia ese poema es insuperable!
    Cuando se es joven se piensa en la muerte como solución al conflicto vida...una variación de lo que dice Tabucci...más tarde, en la madurez, el problema vida se convierte en cómo mantener el colesterol a su nivel adecuado. Perdonen que sea tan prosaica. Gracias por su inteligente reflexión sobre algo ineludible.

    Comentado por: chiqui el 17/1/2008 a las 15:12

  • O sea que, metafóricamente, catáfora de la muerte sería un oxímoron.
    Lo siento, es que después del "Deixis ab phantasma" de Ángel González (Blog de Estrella),veo todo a través de un tamiz de figuras retóricas.

    Comentado por: amalia el 17/1/2008 a las 12:05

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Biografía

Rafael Argullol Murgadas (Barcelona, 1949), narrador, poeta y ensayista, es catedrático de Estética y Teoría de las Artes en la Facultad de Humanidades de la Universidad Pompeu Fabra. Es autor de treinta libros en distintos ámbitos literarios. Entre ellos: poesía (Disturbios del conocimiento, Duelo en el Valle de la Muerte, El afilador de cuchillos), novela (Lampedusa, El asalto del cielo, Desciende, río invisible, La razón del mal, Transeuropa, Davalú o el dolor) y ensayo (La atracción del abismo, El Héroe y el Único, El fin del mundo como obra de arte, Aventura: Una filosofía nómada, Manifiesto contra la servidumbre). Como escritura transversal más allá de los géneros literarios ha publicado: Cazador de instantes, El puente del fuego, Enciclopedia del crepúsculo, Breviario de la aurora, Visión desde el fondo del mar. Recientemente, ha publicado Moisès Broggi, cirurgià, l'any 104 de la seva vida (2013) y Maldita perfección. Escritos sobre el sacrificio y la celebración de la belleza (2013).

Ha estudiado Filosofía, Economía y Ciencias de la Información en la Universidad de Barcelona. Estudió también en la Universidad de Roma, en el Warburg Institute de Londres y en la Universidad Libre de Berlín, doctorándose en Filosofía (1979) en su ciudad natal. Fue profesor visitante en la Universidad de Berkeley. Ha impartido docencia en universidades europeas y americanas y ha dado conferencias en ciudades de Europa, América y Asia. Colaborador habitual de diarios y revistas, ha vinculado con frecuencia su faceta de viajero y su estética literaria. Ha intervenido en diversos proyectos teatrales y cinematográficos. Ha ganado el Premio Nadal con su novela La razón del mal (1993), el Premio Ensayo de Fondo de Cultura Económica con Una educación sensorial (2002), y los premios Cálamo (2010) y Ciudad de Barcelona (2010) con Visión desde el fondo del mar. 

Bibliografía

Maldita perfección. Escritos sobre el sacrificio
y la celebración de la belleza
(Acantilado, 2013)

 
Una educación sensorial. Historia personal del desnudo
femenino en la pintura
(Acantilado 2012)
Visiones desde el fonde del mar (Acantilado, 2010).
MICROSITE DEL LIBRO

 

Publicaciones principales

POESÍA
- Disturbios del conocimiento. Barcelona: Icaria Editorial, 1980.
- Duelo en el Valle de la Muerte. Madrid: Editorial Ayuso, 1986.
- El afilador de cuchillos. Barcelona: El Acantilado. Quaderns Crema, 1999.
- El poema de la serpiente. Badajoz: Asociación Cultural Littera Villanueva, 2010.
- Cantos del Naumon. Libros del Aire. Colección Jardín Cerrado, núm. 5, 2010.

NARRATIVA
- Lampedusa. Barcelona: Editorial Montesinos, 1981.
- El asalto del cielo. Barcelona: Editorial Plaza & Janés, 1986.
- Desciende, río invisible. Barcelona: Editorial Destino, 1989.
- La razón del mal. Premio Nadal 1993. Barcelona: Editorial Destino, 1994.
- Transeuropa. Madrid: Alfaguara Ediciones, 1998.
- Davalú o el dolor. Madrid: RBA, 2001.
- Moisès Broggi, cirurgià, l'any 104 de la seva vida. Barcelona: Quaderns Crema, 2013.

ENSAYO
- El Quattrocento. Barcelona: Editorial Montesinos, 1982.
- La atracción del abismo. Barcelona: Editorial Bruguera, 1983. Reeditado 2006.
- El Héroe y el Único. Madrid: Taurus Editorial, 1984.
- Tres miradas sobre el arte. Barcelona: Icaria Editorial, 1985.
- Leopardi. Infelicidad y titanismo. Barcelona, 1986
- Territorio del nómada. Barcelona: Ediciones Destino, 1986.
- El fin del mundo como obra de arte. Barcelona: Ediciones Destino, 1990. Reeditado 2007.
- El cansancio de Occidente (en colaboración con Eugenio Trías). Barcelona: Ediciones Destino, 1994.
- Sabiduría de la ilusión. Madrid: Taurus Editorial, 1994.
- Aventura. Una filosofía nómada. Barcelona: Nuevas Ediciones Debolsillo, 2000.
- Una educación sensorial. Historia personal del desnudo femenino en la pintura. Madrid-México: Fondo de Cultura Económica, 2002. Barcelona: Editorial Acantilado, 2012.
- Manifiesto contra la servidumbre. Escritos frente a la guerra. Barcelona: Ediciones Destino, 2003.
- Del Ganges al Mediterráneo: un diálogo entre las culturas de India y Europa (en colaboración con Vidya Nivas Mishra). Madrid: Siruela, 2004.
- Maldita perfección. Escritos sobre el sacrificio y la celebración de la belleza. Barcelona: Editorial Acantilado 2013.

ESCRITURA TRANSVERSAL
- El cazador de instantes. Barcelona: Ediciones Destino, 1996. Reeditado 2007.
- El Puente de Fuego. Cuaderno de Travesía, 1996-2002. Barcelona: Ediciones Destino, 2004.
- Enciclopedia del crepúsculo. Madrid: El Acantilado, 2006.
- Breviario de la aurora. Barcelona: El Acantilado, 2006.
- Visión desde el fondo del Mar. Barcelona: Editorial Acantilado, 2010. Premio Cálamo 2010. Premio Ciudad de Barcelona 2010.

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