El blog literario latinoamericano
Editado por La Oficina del Autor
domingo, 6 de julio de 2008
II. 5. Carreteras invisibles
Rafael Argullol: Es muy atractiva la posición de los pintores de íconos griegos o rusos porque al pintar íconos lo llaman "escribir íconos", y esa escritura es como una plegaria, como un rezo, además ilimitado. El pintor de íconos en el sentido puro no concibe que haya un final para su obra.
Delfín Agudelo: Los íconos griegos me recuerda una idea que siempre he tenido acerca de la mitología griega, como un "Jardín de senderos que se bifurcan", acuñando el título de Borges. Al caminarla, un relato se bifurca, un mito se revela. Aquí vemos la idea del artista como el desvelador del secreto, aquél que produce una obra a partir de un secreto descifrado.
R. A.: Si nosotros pudiéramos reunir todos los sueños de los seres humanos como si fueran un rompecabezas, entonces realmente tendríamos una exhaustiva cartografía, un exhaustivo mapa de la condición humana. Si pudiéramos reunir todos los mitos que ha dado la humanidad en todas las mitologías, creo que tendríamos también un mapa muy aproximado de la condición humana. Pero como el orden de este rompecabezas es algo que nunca lograremos hacer, lo que hace el arte es ir en cierto modo buscando por las grietas, por los resquicios, por estos senderos que efectivamente se bifurcan, porque el artista o el poeta queda en la situación de una especie de oteador, va oteando, tiene que ir eligiendo, tiene que ir equivocándose. Porque si el poeta acierta siempre en la bifurcación, no estaríamos hablando de poesía, sino de religión, de teología, de otra cosa.
Lo importante y decisivo es que se integra el error, y la frontera entre acertar y errar muchas veces es fragilísima. Entonces al artista otea, acierta o se equivoca, y vuelve sobre sus pasos continuamente. A mí me gustaban mucho las comparaciones que se podían deducir de la obra de Bruce Chatwin, por ejemplo de su libro Los trazos de la canción, que habla de esas tramas invisibles para los no iniciados en el desierto de Australia, en que los indígenas se orientaban a través de sus propios cantos, como si establecieran carreteras invisibles. Y eso me parece que sería una buena imagen de lo que es el artista, pero también sería una imagen que confirmaría el hecho de que el noventa y nueve por cierto de lo artístico es espectral. Nosotros vamos dejando huellas en el camino, pistas, pero las pistas buenas son el uno por ciento de todos nuestros movimientos alrededor de estos mitos y de estos sueños y preguntas.
[Publicado el 05/12/2007 a las 12:16]
[Etiquetas: El arte y sus espectros, íconos griegos, mapa condición humana, Bruce Chatwin, arte]
Comentado por: amalia el 07/12/2007 a las 07:54
como ayer estaba algo etílico mejor hoy no digo gran cosa. simplemente que me alegra saber que delfín agudelo no es un entrevistador perdido en el tiempo.
un saludo a todos
Comentado por: 9B453 el 05/12/2007 a las 23:37
Comentado por: sandokan el 05/12/2007 a las 21:29
Leonardo, de acuerdo...quizás se hayan equivocado de formato. Pero sí que considero que algunas de las críticas - ni se le pueden llamar críticas – fueron negativas, sin aportar una solución.
Comentado por: chiqui el 05/12/2007 a las 18:57
Agudelo. Gracias por la respuesta. Es obvio que leen!
Creo que estamos acostumbrados a blogs como el mío, donde hay un grupo reducido y constante de comentadores y me es posible volver y poder charlar con ellos (una mezcla de blog-chat) Ni que decir tiene que eso no se puede esperar de Argullol o Verdú o cualquiera de los autores en un sitio como este. Lo que sí se puede dar es un cambio de opiniones, no sólo entre los autores -y con los autores- sino entre los comentadores. Para que eso ocurra hay que conectar con el que comenta, mencionarlo... (Gracias egor y draudrau!) Ya sé que esto es sabido por todos; pero ya que me llaman
"inteligentísima" con tanta guasa...pues a demostrarlo voy! Salud amigos! Atrevanse a cruzar la frontera….
Comentado por: chiqui el 05/12/2007 a las 18:49
@ egor no era mi intención faltar el respeto a nadie. Lo siento si suena así, no es mi inteligencia es mi sarcasmo que, aunque intento evitarlo, quizás se escapo hoy un poquillo.
Comentado por: chiqui el 05/12/2007 a las 18:37
¡este delfín es un tío enrollado!
Pero lo gracioso es la insistencia del otro en la consecución de "un exhaustivo mapa de la condición humana"
¿Cuándo podremos disfrutar de tan ambiciosa maravilla? Bueno, un "poco" utópica sí es tal pretensión.
Comentado por: penélope cruz el 05/12/2007 a las 17:23
Gracias por su comentario, Delfín Agudelo. Seguiremos aquí. Veo, dicho sea de paso, que aceptan con buen humor y espíritu deportivo las críticas aquí vertidas.
¡Salud!
Comentado por: leonardo el 05/12/2007 a las 17:07
Hola a todos.
Primero que todo, quisiéramos agradecer todos los comentarios que nos dejan cada día, sean éstos para manifestar su agrado por la temática tratada, o para recomendar algún tipo de cambio. El formato que hemos trabajado hasta el momento ha sido el de la conversación,razón por la cual hay elementos que se vuelven a mencionar, así como digresiones, ejemplos y anécdotas (sin más, como es una conversación). Muchos lectores tienen la impresión de que sus comentarios no son tenidos en consideración, y que "pasamos" de cualquier cosa aquí dicha. Simplemente nos gustaría decir que esto no es cierto, en la medida en que siempre estamos pendientes de los comentarios, agradecimientos, reconocimientos o críticas. Como es apenas natural- y esto lo sabe cualquier lector de blog- no se pueden incorporar todos los comentarios dejados en las entradas posteriores. Cada blog maneja su propia dimensión de "interactividad". La idea aquí propuesta- cuya novedad posiblemente dificulta la recepción de su formato- es entablar conversaciones alrededor de temas relacionados con el arte. La conversación, en el blog, es entre dos. Pero pueden tener la seguridad de que aprovecharemos el material aquí dejado a manera de comentario para extender los temas y enriquecer los contenidos aquí tratados.
Un saludo a todos,
Delfín Agudelo
Comentado por: Delfín Agudelo el 05/12/2007 a las 16:46
Comentado por: egor el 05/12/2007 a las 16:07
Creo que Argullol es, simplemente, una víctima de la moda de los blogs, con la diferencia de que él no ha captado su esencia participatica, integradora y maleable.
Y no se trata de una crítica negativa, chiqui, sino de una simple exposición de cómo algunos percibimos lo que se hace en este sitio. ¿Acaso hay tampoco aquí sitio para la sana disensión? ¿Tan egocéntricos sois que no admitis la diferencia, al Otro?
Y desde luego que Argullol se ha equivocado de formato.
Comentado por: leonardo el 05/12/2007 a las 16:02
Estoy con chiqui. La idea del blog, desde su inicio, es una conversación. ¿Monólogo? Lo repito, ¿no es acaso un blog un monólogo? Ahora bien, la idea de participar con los lectores. Se puede comentar, si: pero no es un foro. El que quiera foro, está leyendo en el lugar equivocado. Y lo de Egor: que no es creación compartida. ¿Creación compartida, un blog? ¿Debemos entonces esperar a que el autor (sea Argullol, Azúa, o cualquiera) comente al otro día lo que nosotros los lectores comentamos? No; esto es un blog. Quien quiera oír comentarios de sus comentarios que vaya a una clase suya, o que inicie un foro y lo invite como moderador. Como su nombre lo indica, el blog es una "Conversación". En las conversaciones todo es válido, volver sobre temas, tomar la palabra, en fin. Esto no es un "blog à la carte", o por lo menos así lo leo yo.
Comentado por: draudrau el 05/12/2007 a las 16:01
Creo que una cosa que hace que el blog dé esta impresión -que ustedes critican- es el iniciar con una conversación entre dos. Esto produce el efecto de dejar a los demás al margen. El autor, como hacen otros blogueros, cuando lee los comentarios, podría incluir, en su siguiente entrada, una palabra o desarrollar una idea expresada por los que le comentan. En cierta medida ya hace eso; los que comentamos lo podemos detectar!
La verdad sea dicha, hay pocos que realmente comentan el texto; ahora llegan ustedes tan críticos y negativos y en vez de decir algo inteligente que alimente al que escribe se limitan a la critica comparativa-destructiva (wow! creo que he creado un nuevo género) Manden sus quejas privadamente y den al autor tiempo para acomodarse a este estilo de comunicación...listillos.
Comentado por: chiqui el 05/12/2007 a las 15:29
La trayectoria de Argullol me recuerda en cierto modo a la de Azua: en sus inicios ambos eran autores interesantes que tenían cosas que decir con mayor o menor arte.
Ahora se han convertido en momias (ho sento) productoras de mera palabrería que esconde un gran vacío.
Pere
Comentado por: Pere Sensat (Barcelona) el 05/12/2007 a las 15:05
Un blog puede ser lo que uno desee que sea. Sin embargo estoy de acuerdo con alguno de los comentarios de ayer en el sentido de que éste es absolutamente monológico: ¡no se trata de una creación compartida! Y encima no se ocupa de temas nuevos. ¡Es tan repetitivo! Lo que dice hoy, por ejemplo, lo ha dicho ya un millón de veces.
¿Acaso Argullol no tiene cosas nuevas que decir? ¿Se ha secado la fuente de su creatividad? Una verdadera lástima que este espacio esté tan desaprovechado (en mi opinión)
Tanto hablar para NADA.
Comentado por: Egor el 05/12/2007 a las 14:22
Rafael Argullol Murgadas (Barcelona, 1949), narrador, poeta y ensayista, es catedrático de Estética y Teoría de las Artes en la Facultad de Humanidades de la Universidad Pompeu Fabra. Es autor de 25 libros en distintos ámbitos literarios: poesía (Disturbios del conocimiento, Duelo en el Valle de la Muerte, El afilador de cuchillos), novela (Lampedusa, El asalto del cielo, Desciende, río invisible, La razón del mal, Transeuropa, Davalú o el dolor) y ensayo (La atracción del abismo, El Héroe y el Único, El fin del mundo como obra de arte, Aventura. Una filosofía nómada, Manifiesto contra la servidumbre. Escritos frente a la guerra, entre otros) dirigiéndose cada vez más hacia una escritura transversal que rompe los géneros literarios (Cazador de instantes, El puente del fuego, Enciclopedia del crepúsculo, Breviario de la aurora, etc.).
Ha estudiado Filosofía, Medicina, Economía y Ciencias de la Información en la Universidad de Barcelona y ha asistido a cursos en la Universidad de Roma, en el Warburg Institute de Londres y en la Universidad Libre de Berlín, doctorándose en Filosofía (1979) en su ciudad natal. Como profesor ha enseñado en universidades europeas y americanas y ha dado conferencias en ciudades de Europa, América y Asia. Colaborador habitual de diarios y revistas, ha vinculado con frecuencia su faceta de viajero y su estética literaria. Ha intervenido en diversos proyectos teatrales y cinematográficos. Ha ganado el Premio Nadal con su novela La razón del mal (1993), y el Premio Ensayo de Fondo de Cultura Económica con Una educación sensorial (2002).

El Héroe y el Único (2008). El Acantilado, España
Breviario de la aurora (2006). El Acantilado, España.
Del Ganges al Mediterránea: un diálogo entre las culturas de India y Europa (2004). Argullol, Rafael y Mishra, Vidya Nivas. Ediciones Siruela, España.
El puente de fuego (2004). Ediciones Destino, España.
El pont de foc (2004). Ediciones Destino, España.
Wolfgang Amadeus Mozart. Las últimas sinfonías (2004). Argullol, Rafael y Reverter, Arturo. Diario El País, S.A., España.
Manifiesto contra la servidumbre: escritos frente a la guerra (1990-2003) (2003). Ediciones Destino, España.
Una educación sensorial: historia personal del desnudo femenino en la pintura (2002). Fondo de Cultura Económica, España.
Tres miradas sobre el arte (2002). Ediciones Destino, España.
El cazador de instantes: cuaderno de travesía 1990-1995 (2002). Ediciones Destino, España.
Davalú o el dolor: crònica d'un duel (2001). Edicions dels Quaderns Crema, España.
Aventura, una filosofía nómada (2000). Plaza & Janés Editores, S.A., España.
El afilador de cuchillos: un poema (1999). El Acantilado, España.
L'esmolador de ganivets: (un poema) (1998). Edicions dels Quaderns Crema, España.
Transeuropa (1998). Ediciones Alfaguara, España.
Naturaleza: la conquista de la soledad (1995). Fundación César Manrique, España.
Sabiduría de la ilusión: quince escenarios (1994). Taurus Ediciones, España.
La razón del mal (1993). Ediciones Destino, España.
Territorio del nómada (1993). Ediciones Destino, España.
El cansancio de Occidente: una conversación (1993). Argullol, Rafael y Trías, Eugenio. Ediciones Destino, España.
El fin del mundo como obra de arte: un relato occidental (1991). Ediciones Destino, España.
Desciende, río invisible (1990). Ediciones Destino, España.
El Quattrocento: arte y cultura en el renacimiento italiano (1988). Montesinos Editor, S.A., España.
Lampedusa: una historia mediterránea (1987). Montesinos Editor, S.A., España.
Territorio del nómada (1987). Fondo de Cultura Económica, S.L., España.
Duelo en el valle de la muerte (1986). Ayuso, España.
Leopardi: infelicidad y titanismo (1985). Montesinos Editor, S.A., España.
Tres miradas sobre el arte (1985). Icaria, España.
El héroe y el único: el espíritu trágico del Romanticismo (1984). Taurus Ediciones, España.
La atracción del abismo: un itinerario por el paisaje romántico (1983). Bruguera, S.A., España.
Disturbios del conocimiento (1980). Icaria, España.
Obra completa en El Acantilado
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