El blog literario latinoamericano
Editado por La Oficina del Autor
sábado, 6 de septiembre de 2008
II. 4. La plegaria ilimitada
Rafael Argullol: Ese carácter de sombra, de espectro; este carácter fantasmático que rodea al arte me interesa mucho, porque es el que está relacionado con la propia esencia del arte: que dos y dos no son exactamente cuatro, y la distancia más corta entre dos puntos no es necesariamente la recta.
Delfín Agudelo: También en esos factores espectrales-la condición de la obra que se piensa y nunca se ejecuta, o la que se ejecuta y olvida- están rodeados de cierta fatalidad, cierto aire trágico: hay algo que se olvida y hay algo que perdura.
R. A.: Es que la elección de contornos en lo que llamamos arte siempre tiene algo de fatal. Es decir, siempre tiene algo de una elección única que tiene que eliminar todas las opciones. El ejemplo más claro es el marco de una pintura. En realidad, para el gran amante de la pintura, el marco siempre molesta, porque la pintura debería ser un punto en expansión ilimitada. Desde esta perspectiva, Leonardo Da Vinci decía que el punto era una especie de elemento que contenía toda la pintura potencial del mundo. Y de hecho creo que es así: cuando recortamos, estamos incurriendo en una cierta fatalidad. Lo mismo ocurre con una partitura o en la construcción de un poema o de un texto. Estamos eligiendo cuando en realidad el arte debería ser un work in progress; cuando decimos obra estamos poniendo ya un límite a la propia obra. Es muy atractiva por ejemplo la posición de los pintores de íconos griegos o rusos porque el pintarlos lo llaman "escribir íconos", y esa escritura es como una plegaria, como un rezo, por demás ilimitado. El pintor de íconos en el sentido puro no concibe que haya un final para su obra. Siempre es una fatalidad poner la última línea de un poema, poner la última línea de un texto; me imagino que todavía lo es más para un pintor decir "Esta pincelada cierra la pintura" o para un escultor "Este golpe cierra la escultura." Miguel Ángel se rebeló contra eso y al final de su vida sólo hacía esculturas inacabadas, atrapadas en la piedra, porque de esa manera, aparte de la repercusión de otros tormentos suyos, se ahorraba la necesidad de decir "Éste es el último golpe que cierra la escultura." Lo que queda en la piedra que no es escultura, lo que queda en el caso del pintor de íconos, en la pintura no realizada, en el poema que nunca se escribió-los poemas que hay enroscados en el poema-, es para mí extraordinariamente importante e interesante: nos muestra por un lado la fatalidad del arte, a la vez que su potencialidad.
[Publicado el 04/12/2007 a las 10:56]
[Etiquetas: El arte y sus espectros, fatalidad en el arte, Leonardo da Vinci, Miguel Ángel]
Pinto mi pregunta era irónica.El tema tratado va más allá del marco,no?
El arte japonés es un bifurque.Aún hoy no entiendo cómo puede inspirar tanta infinitud cuando está tan atado a reglas estrictísimas.
Saludos,
Amalia
Comentado por: amalia el 06/12/2007 a las 07:34
Amalia,
Ya sabe, eran casi todo, y también eran pintores (Miguel Ángel, menos).
M.A. enardecido por obsesiones teleológicas y L. por la infinitud y posibilidades de la materia. De ahí la sensación de "ilimitación". Pero sabían mejor que nadie que, en ARte, sin límites no hay posibilidad de forma.
PD. Muy bonito su comentario de la tinta japonesa.
Comentado por: pinto el 05/12/2007 a las 12:08
Comentado por: amalia el 05/12/2007 a las 07:19
También puede haber distintos tipos de Blogs,con mayor o menor grado de interactividad.
A mí me gusta este espacio, es como el viejo estanque: salta la rana, resuena el agua.
Comentado por: amalia el 05/12/2007 a las 03:22
resumiendo: la vida se trata de tratarse de tú a tú antes de la tumba: ¿alguien lo duda?
¿por qué hay tan poca gente accesible?
Comentado por: 395ED el 05/12/2007 a las 00:21
Comentado por: pinto el 04/12/2007 a las 23:57
B23AD...
yo no diré tanto, al fin y al cabo lo entiendo todo sin entender nada: soy capaz (no sé si esto es síntoma de algo grave) de entender todas las posibilidades no aprovechadas (la duda te hace blando) pero tampoco entindo esto del I. II. III. IV. etc. Siendo interesante (criterio sin más) tanta frontera simplemente no me cuadra (cruelmente y con atenuantes no me cuadra)
lo fronterizo también hasta el cuello, si no no lo llame fronterizo. en serio: si no creen en los comentarios no mantengan blogs.
Comentado por: B23AD el 04/12/2007 a las 23:37
si un blog ha de tener alguna gracia, ésa es en mi opinión la de posibilitar une especie de diálogo entre el que lo edita y los que lo leen: así surge una creación colectiva en el sentido que los textos de todos se alimentan mutuamente
¡O sea que un blog no debería ser solipsista! Si pasas de los comentarios de tus lectores, si éstos no determinan en absoluto tu escritura, ¡mejor que te dediques a otro tipo de literatura! Saludos, draudrau
Comentado por: penélope cruz el 04/12/2007 a las 21:30
al sr. Panoramix,
aunque no pertenezco a este lar como leí lo que dijo usted, sobre el 'billón', le digo que creo que se trata de un error común en las traducciones (mejorables) pues en inglés un billón es equivalente a mil millones.
saludos
Comentado por: vic el 04/12/2007 a las 20:31
Comentado por: draudrau el 04/12/2007 a las 19:23
¿Es esto un blog? Empecé a leerlo con ilusión puesto que sigo a Rafael Argullol hace tiempo. No obstante debo decir que me ha desilusionado mucho. ¡Nunca he visto un sitio menos INTERACTIVO que éste! ¡Qué MONÓLOGO el de Argullol!
Chao,
Comentado por: penélope cruz el 04/12/2007 a las 19:14
en el sumi-é (tinta japonesa), si uno pinta un pajarito tiene que dejar un gran espacio vacío en la hoja, como para que pueda salir volando.
Comentado por: amalia el 04/12/2007 a las 10:55
Rafael Argullol Murgadas (Barcelona, 1949), narrador, poeta y ensayista, es catedrático de Estética y Teoría de las Artes en la Facultad de Humanidades de la Universidad Pompeu Fabra. Es autor de 25 libros en distintos ámbitos literarios: poesía (Disturbios del conocimiento, Duelo en el Valle de la Muerte, El afilador de cuchillos), novela (Lampedusa, El asalto del cielo, Desciende, río invisible, La razón del mal, Transeuropa, Davalú o el dolor) y ensayo (La atracción del abismo, El Héroe y el Único, El fin del mundo como obra de arte, Aventura. Una filosofía nómada, Manifiesto contra la servidumbre. Escritos frente a la guerra, entre otros) dirigiéndose cada vez más hacia una escritura transversal que rompe los géneros literarios (Cazador de instantes, El puente del fuego, Enciclopedia del crepúsculo, Breviario de la aurora, etc.).
Ha estudiado Filosofía, Medicina, Economía y Ciencias de la Información en la Universidad de Barcelona y ha asistido a cursos en la Universidad de Roma, en el Warburg Institute de Londres y en la Universidad Libre de Berlín, doctorándose en Filosofía (1979) en su ciudad natal. Como profesor ha enseñado en universidades europeas y americanas y ha dado conferencias en ciudades de Europa, América y Asia. Colaborador habitual de diarios y revistas, ha vinculado con frecuencia su faceta de viajero y su estética literaria. Ha intervenido en diversos proyectos teatrales y cinematográficos. Ha ganado el Premio Nadal con su novela La razón del mal (1993), y el Premio Ensayo de Fondo de Cultura Económica con Una educación sensorial (2002).

El Héroe y el Único (2008). El Acantilado, España
Breviario de la aurora (2006). El Acantilado, España.
Del Ganges al Mediterránea: un diálogo entre las culturas de India y Europa (2004). Argullol, Rafael y Mishra, Vidya Nivas. Ediciones Siruela, España.
El puente de fuego (2004). Ediciones Destino, España.
El pont de foc (2004). Ediciones Destino, España.
Wolfgang Amadeus Mozart. Las últimas sinfonías (2004). Argullol, Rafael y Reverter, Arturo. Diario El País, S.A., España.
Manifiesto contra la servidumbre: escritos frente a la guerra (1990-2003) (2003). Ediciones Destino, España.
Una educación sensorial: historia personal del desnudo femenino en la pintura (2002). Fondo de Cultura Económica, España.
Tres miradas sobre el arte (2002). Ediciones Destino, España.
El cazador de instantes: cuaderno de travesía 1990-1995 (2002). Ediciones Destino, España.
Davalú o el dolor: crònica d'un duel (2001). Edicions dels Quaderns Crema, España.
Aventura, una filosofía nómada (2000). Plaza & Janés Editores, S.A., España.
El afilador de cuchillos: un poema (1999). El Acantilado, España.
L'esmolador de ganivets: (un poema) (1998). Edicions dels Quaderns Crema, España.
Transeuropa (1998). Ediciones Alfaguara, España.
Naturaleza: la conquista de la soledad (1995). Fundación César Manrique, España.
Sabiduría de la ilusión: quince escenarios (1994). Taurus Ediciones, España.
La razón del mal (1993). Ediciones Destino, España.
Territorio del nómada (1993). Ediciones Destino, España.
El cansancio de Occidente: una conversación (1993). Argullol, Rafael y Trías, Eugenio. Ediciones Destino, España.
El fin del mundo como obra de arte: un relato occidental (1991). Ediciones Destino, España.
Desciende, río invisible (1990). Ediciones Destino, España.
El Quattrocento: arte y cultura en el renacimiento italiano (1988). Montesinos Editor, S.A., España.
Lampedusa: una historia mediterránea (1987). Montesinos Editor, S.A., España.
Territorio del nómada (1987). Fondo de Cultura Económica, S.L., España.
Duelo en el valle de la muerte (1986). Ayuso, España.
Leopardi: infelicidad y titanismo (1985). Montesinos Editor, S.A., España.
Tres miradas sobre el arte (1985). Icaria, España.
El héroe y el único: el espíritu trágico del Romanticismo (1984). Taurus Ediciones, España.
La atracción del abismo: un itinerario por el paisaje romántico (1983). Bruguera, S.A., España.
Disturbios del conocimiento (1980). Icaria, España.
Obra completa en El Acantilado
Los aforismos de Rafael Argullol
Entrevista acerca de Del Ganges al Mediterráneo
05/9/2008 21:24
Gracias por devolverme, otra...
Publicado por: me
05/9/2008 18:28
Publicado por: Lilith
05/9/2008 14:45
Publicado por: escoin
05/9/2008 14:16
Publicado por: dialéctica
04/9/2008 22:59
Publicado por: escarola
04/9/2008 21:48
Probablemente, el factor que...
Publicado por: escoin
04/9/2008 18:43
Publicado por: A.
03/9/2008 20:47
Publicado por: Sheila
03/9/2008 13:42
Efectivamente, el capitalismo...
Publicado por: ernesto
03/9/2008 06:09
Publicado por: Gerardo
© 2005 La Oficina del Autor (Grupo PRISA) | Gran Vía, 32 6ª planta - 28013 Madrid | | Aviso Legal | RSS
Página desarrollada por Tres Tristes Tigres