El blog literario latinoamericano
Editado por La Oficina del Autor
lunes, 7 de julio de 2008
Conversaciones. El lenguaje del insomnio
Delfín Agudelo: Anoche estuve postrado en cama durante más de tres horas, con la voluntad de dormirme, pero sentía la rebeldía del cuerpo a hacerlo. Estaba habitando un extraño espacio, el del presunto insomnio, sin saber a fondo qué es o cómo se expresa. Sí, creo que era insomnio.
Rafael Argullol: Ocurre que hay dos tipos de insomnio; este insomnio que te coge al principio, que no logras dormir, y entonces tú puedes intentar prolongar la continuidad del día. Y que en cierto modo la razón aún está vigilante. Pero luego tienes este otro insomnio: te duermes, te despiertas, y entonces estás completamente desarmado. Y se acelera todo. Por un lado piensas: "Tengo que dormir", y esto se convierte en una obsesión. Pero luego se introducen todos los fantasmas que tienes en aquel momento, todo lo que son tus problemas cotidianos multiplicados, y además estás desarmado, no actúa aquel filtro que actúa durante el día. Hay otra cosa: de repente se te aparece todo lo que puedes proyectar creativamente. Escribes libros enteros durante el insomnio. Otra cuestión es que luego, al despertar, puedas recuperarlos, pero puedes escribir libros enteros y además con una velocidad de creación mucho más rápida que en el tiempo de vigilia. La conciencia está acelerada en el momento del insomnio. Sobre todo del insomnio, diríamos, de medianoche: tienes la conciencia acelerada, dando lugar así a un momento de enorme creatividad. Lo que ocurre es que es una creatividad que nos deja en cierto modo impotentes para expresarla. Es una creatividad mental, pero en cambio no te sientes con fuerzas para convertirla en leyes lógicas, en leyes lingüísticas, en narración, literatura, poemas. Indudablemente se me han ocurrido miles de cosas durante el insomnio. Puedes incluso intentar anotarlas, pero claro, no te sientes con fuerzas. Yo lo que muchas veces hago es una especie de método de mnemotécnica raro, intento dejar pistas para, al despertarme, si logro dormirme, que es lo que espero, recordar estas pistas y a través de estas pistas intentar ir a los argumentos que se habían planteado.
D.A.: Claro, pero no escribir el flujo de ideas como tal...
R.A.: No, dejas pistas en el camino, dejas rastros en el camino y después los intentas recoger.
[Publicado el 16/11/2007 a las 01:19]
[Etiquetas: insomnio, lenguaje]
¿Qué pasó con la columna (blog) de Santiago Roncagliolo..?
¿Por discrepar con los gritos destemplados del rey Juan Carlos en Santiago de Chile los españoles monárquicos es verdad que lo han ajusticiado..?
Viva el rey..!
Comentado por: Fuenteajena el 18/11/2007 a las 16:17
Don Rafael. Ayer entré, la primera, con el nombre de Estrella (mío propio) ahora veo que alguien ya lo utiliza. Así que vuelvo a mi antiguo "Chiqui" el nombre de mi perro.
Chiqui sufre también de insomnio...como buen guardián, es pequeño pero fiel, se tumba al pie de mi cama y cada vez que me muevo levanta la cabeza y pregunta: todavía no te has dormido? A veces no se quién es el que sufre de insomnio él o yo. Cuando me levanto y me dirijo a mi escritorio, después de unos minutos, me gruñe… si lo sigo me lleva de nuevo hasta la cama. El quiere dormir, está en la edad donde el sueño precede a la muerte. Me hace sentir culpable y a la cama vuelvo para que el duerma...pero no es tonto! Bienvenido, Estrella (Chiqui)
Comentado por: Chiqui el 17/11/2007 a las 21:48
Mi comentario está muy ligado a su texto como podrá apreciar en mi historia siguiente:Como escritor peor del mundo me es grato ofrecer la narración fantástica titulada "El tercer movimiento" donde se presenta la teoria de la gran elipse, los últimos descubrimientos cientificos relacionados con el calentamiento global y sus consecuencias inevitables y pavorosas.--http://www.antoniolarrosa.com
Comentado por: antonio larrosa diaz el 17/11/2007 a las 21:23
me encontré en cada palabra tuya, padezco ese insomnio del segundo tipo y en ocasiones me sirvió para planificar, crear, sacar adelante proyectos, en cambio en otras se me hizo casi imposible hacer nada, me invadieron los nervios, la impotencia, la bronca..
Comentado por: fer el 17/11/2007 a las 20:17
Qué clara descripción del insomnio del segundo tipo.Estrella,veo que a ti te pasa lo mismo.
Yo me hago una lista de palabras clave, asociándolas con imágenes (tipo conductismo) para recordar a la maniana y me va bastante bien.Ese estado de duermevela es creativo y de una claridad donde no hay dudas.Le tengo fe.
Si en vez rondan las preocupaciones agrandadas,los fantasmas, me levanto, porque a esa hora son más fuertes que yo, y la única forma de espantarlos es volver al estado de conciencia.
De paso:hace mucho tiempo hice unos intentos de "lucid dreaming" (así se llamaba el libro)por cierto bastante alucinantes (y sin alucinógenos)
Comentado por: amalia el 17/11/2007 a las 12:33
Acostumbrado al anterior formato, los blogs de Boomerang me resultan ahora raros. Pero darle espacio a Argullol es todo un acierto. Enhorabuena.
Comentado por: ossa el 17/11/2007 a las 12:22
No soy el que ayer fui. Debo recordarme cada vez quién había sido, para no perderme entre mis días. Aun así, si todo lo que conozco es día y noche, quién me dice que no vivo todo el mismo día. Quién me dice que yo no vivo el Día de los días. Tal vez el insomnio es mi única esperanza: sentir la muerte del día en las entrañas, la exaltación de mi conciencia, pero me traiciona el lenguaje y mis palabras se condenan al olvido. Hasta el amanecer del nuevo día, del mismo día.
Saludos de un estudiante.
Comentado por: D el 17/11/2007 a las 06:50
Dormirse y, después, despertarse para no volver a descansar es terrible. A veces, cuando el insomnio se apodera de mí, he sentido la necesidad de llorar. Sin embargo, no lo consigo.<br />
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Saludos.
Comentado por: javier e el 16/11/2007 a las 23:15
Primero, ¡Bienvenido! Yo soy asidua lectora de los bloggistas del Boomeran(g) y fue grato encontrar hoy nuevas caras por aquí.
Segundo, tu escrito de hoy lo sigo intentando digerir, pero me ha quedado una idea tan fuertemente marcada, que como que todo lo demás se borra...
Y es que para mí el proceso de escribir se trata de como dices, dejar pistas en el camino y después intentar recogerlas.
Al menos a mí siempre me pasa igual. Dormida o despierta.
Saludos,
Sara
Comentado por: Sara Franklin el 16/11/2007 a las 23:00
Don Rafael, vaya el 'Don' por aquello de no conocernos. Su cara me trajo hasta su blog, no me defraudó. Me dejo llevar por las caras...usted parece un hombre con integridad... no quisiera compararlo con Azúa, sería injusto, quizás se conocen. Su cara me llevó a su blog.
Describe usted mi insomnio como yo lo vivo pero no lo podría haber descrito. Una cosa falta...Yo, con frecuencia me levanto e intento hacer lo que se me pasa por la cabeza en esos momentos; inútilmente...mi cuerpo se niega y me hace volver a la cama, frustrada. Finalmente me duermo. Un rastro queda al día siguiente. Creo que volveré por aquí!
Comentado por: estrella el 16/11/2007 a las 22:58
Rafael Argullol Murgadas (Barcelona, 1949), narrador, poeta y ensayista, es catedrático de Estética y Teoría de las Artes en la Facultad de Humanidades de la Universidad Pompeu Fabra. Es autor de 25 libros en distintos ámbitos literarios: poesía (Disturbios del conocimiento, Duelo en el Valle de la Muerte, El afilador de cuchillos), novela (Lampedusa, El asalto del cielo, Desciende, río invisible, La razón del mal, Transeuropa, Davalú o el dolor) y ensayo (La atracción del abismo, El Héroe y el Único, El fin del mundo como obra de arte, Aventura. Una filosofía nómada, Manifiesto contra la servidumbre. Escritos frente a la guerra, entre otros) dirigiéndose cada vez más hacia una escritura transversal que rompe los géneros literarios (Cazador de instantes, El puente del fuego, Enciclopedia del crepúsculo, Breviario de la aurora, etc.).
Ha estudiado Filosofía, Medicina, Economía y Ciencias de la Información en la Universidad de Barcelona y ha asistido a cursos en la Universidad de Roma, en el Warburg Institute de Londres y en la Universidad Libre de Berlín, doctorándose en Filosofía (1979) en su ciudad natal. Como profesor ha enseñado en universidades europeas y americanas y ha dado conferencias en ciudades de Europa, América y Asia. Colaborador habitual de diarios y revistas, ha vinculado con frecuencia su faceta de viajero y su estética literaria. Ha intervenido en diversos proyectos teatrales y cinematográficos. Ha ganado el Premio Nadal con su novela La razón del mal (1993), y el Premio Ensayo de Fondo de Cultura Económica con Una educación sensorial (2002).

El Héroe y el Único (2008). El Acantilado, España
Breviario de la aurora (2006). El Acantilado, España.
Del Ganges al Mediterránea: un diálogo entre las culturas de India y Europa (2004). Argullol, Rafael y Mishra, Vidya Nivas. Ediciones Siruela, España.
El puente de fuego (2004). Ediciones Destino, España.
El pont de foc (2004). Ediciones Destino, España.
Wolfgang Amadeus Mozart. Las últimas sinfonías (2004). Argullol, Rafael y Reverter, Arturo. Diario El País, S.A., España.
Manifiesto contra la servidumbre: escritos frente a la guerra (1990-2003) (2003). Ediciones Destino, España.
Una educación sensorial: historia personal del desnudo femenino en la pintura (2002). Fondo de Cultura Económica, España.
Tres miradas sobre el arte (2002). Ediciones Destino, España.
El cazador de instantes: cuaderno de travesía 1990-1995 (2002). Ediciones Destino, España.
Davalú o el dolor: crònica d'un duel (2001). Edicions dels Quaderns Crema, España.
Aventura, una filosofía nómada (2000). Plaza & Janés Editores, S.A., España.
El afilador de cuchillos: un poema (1999). El Acantilado, España.
L'esmolador de ganivets: (un poema) (1998). Edicions dels Quaderns Crema, España.
Transeuropa (1998). Ediciones Alfaguara, España.
Naturaleza: la conquista de la soledad (1995). Fundación César Manrique, España.
Sabiduría de la ilusión: quince escenarios (1994). Taurus Ediciones, España.
La razón del mal (1993). Ediciones Destino, España.
Territorio del nómada (1993). Ediciones Destino, España.
El cansancio de Occidente: una conversación (1993). Argullol, Rafael y Trías, Eugenio. Ediciones Destino, España.
El fin del mundo como obra de arte: un relato occidental (1991). Ediciones Destino, España.
Desciende, río invisible (1990). Ediciones Destino, España.
El Quattrocento: arte y cultura en el renacimiento italiano (1988). Montesinos Editor, S.A., España.
Lampedusa: una historia mediterránea (1987). Montesinos Editor, S.A., España.
Territorio del nómada (1987). Fondo de Cultura Económica, S.L., España.
Duelo en el valle de la muerte (1986). Ayuso, España.
Leopardi: infelicidad y titanismo (1985). Montesinos Editor, S.A., España.
Tres miradas sobre el arte (1985). Icaria, España.
El héroe y el único: el espíritu trágico del Romanticismo (1984). Taurus Ediciones, España.
La atracción del abismo: un itinerario por el paisaje romántico (1983). Bruguera, S.A., España.
Disturbios del conocimiento (1980). Icaria, España.
Obra completa en El Acantilado
Los aforismos de Rafael Argullol
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