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El Boomeran(g)

El blog literario latinoamericano

sábado, 24 de junio de 2017

 Blog de Rafael Argullol

Indefensos ante la manipulación

Hace años, estando en Río de Janeiro, me empeñé en visitar Petrópolis, una ciudad situada en la sierra de Orgaos, a 60 kilómetros de la capital carioca. Tenía curiosidad por ver la ciudad que albergó la corte estival de los emperadores de Brasil, dado que siempre resulta una sorpresa ser informado de que Brasil tuvo emperadores, aunque por escaso tiempo, en el siglo XIX. Petrópolis es agradable, con un clima seco que contrasta con el de Río. Su principal patrimonio es, precisamente, el Museo Imperial. Sin embargo, tiene otro pequeño museo cuyo contenido tiene una importancia simbólica mucho mayor que el que recuerda la pompa extravagante de los fugaces emperadores. Me refiero al dedicado a Stefan Zweig, en la casa donde el escritor austriaco y su mujer Lotte se suicidaron el 22 de febrero de 1942.

En este pequeño museo advertí, por primera vez, que no había una fotografía, sino dos, sobre aquella muerte. En la que yo conocía hasta entonces los cadáveres de Stefan y Lotte se mostraban, separados, sobre una cama, con una mesilla al lado con diversos objetos: un vaso, una botella de agua, una caja de cerillas, una lámpara. En la otra fotografía, desconocida para mí, el cadáver de Lotte aparecía inclinado sobre el de Stefan, juntas las manos de ambos. Me comunicaron amablemente que la variación de la escena era la consecuencia de que la policía, tras tomar una primera fotografía, habría separado pudorosamente los cadáveres, de modo que la siguiente fotografía fue la que se hizo pública para la prensa. Pensé que en la variación de las dos imágenes se alojaba todo un mundo, y que así lo hubiese considerado el propio Zweig.

Modestamente enmarcado colgaba en una pared de la casa el llamado testamento de Stefan Zweig, un breve texto que el novelista había escrito, al parecer, el día anterior al suicidio, dirigido al juez y a la policía. En realidad era un documento tan singular que sólo podía estar dirigido al conjunto de los hombres. En la primera mitad del texto, tras advertir que dejaba la vida por propia voluntad y en plena posesión de sus facultades mentales, Zweig agradecía a los brasileños la extraordinaria hospitalidad que le habían ofrecido, al tener que huir él de Europa, acosado por el nazismo. Finalizaba: "Europa, mi patria espiritual, se ha destruido a sí misma (...). Por eso me parece mejor concluir a tiempo y con ánimo sereno una vida para la que el trabajo espiritual siempre fue la alegría más pura y la libertad personal el mayor bien sobre la tierra. Saludo a mis amigos. ¡Ojalá puedan aún ver el amanecer! Yo, demasiado impaciente, me adelanto a ellos". Su obra desapareció de las estanterías, como si los nazis hubieran conseguido exterminarla.

En Petrópolis entendí el resurgimiento, en los últimos decenios, de Zweig como escritor. Al igual que sucede en otros casos, su recepción había experimentado un violento zigzag. Tremendamente popular en la Europa de entreguerras, había desaparecido de las estanterías después de la segunda contienda mundial, como si los estudiantes nazis que quemaban sus libros en las plazas de Alemania hubiesen conseguido exterminarlo para siempre. Con frecuencia veíamos Veinticuatro horas de la vida de una mujer y otras novelas de Zweig en las bibliotecas de nuestros abuelos, pero en la universidad ningún profesor recomendaba a un escritor que parecía definitivamente periclitado. Pero los últimos años del siglo XX, el siglo que lo había llevado a la cima y lo había destruido, albergaron el inesperado retorno de Zweig a las librerías de los países europeos. Cuando un retorno de este tipo se produce no hay duda de que la época, con sus interrogantes, lo exige, aunque sea de manera oblicua.

Recientemente he releído El mundo de ayer; Stefan Zweig subtituló Memorias de un europeo a un libro escrito en circunstancias adversas: sin apuntes, sin archivos, sin amigos con los que compartir los recuerdos del pasado y, por encima de todo, en una situación de permanente hostigamiento traumático que, como se deduce del testamento previo al suicidio, no se amortigua ni siquiera en el amable exilio de Brasil. Es más, El mundo de ayer sirve para encontrar explicación al suicidio, aparentemente chocante, de alguien que no está enfermo, no es un fracasado y no es sentimentalmente infeliz. Sirve para encontrar explicación a lo que quizá podría ser definido como un suicidio civilizatorio, si es que tenemos -no tenemos- necesidad de definir actos como este.

Más allá de sus múltiples aciertos literarios, El mundo de ayer es una lección magistral sobre la demolición de los vínculos entre palabra y verdad. Los totalitarismos, a través de los cuales la Europa exaltada por Zweig, junto a tantos otros escritores, se había "destruido a sí misma", ponían al descubierto que aquella demolición dejaba indefenso por completo al individuo y, en consecuencia, listo para la manipulación y la sumisión. Extirpando la verdad a las palabras se extirpaba también el espíritu a los hombres. Es posible que, en la lejana Petrópolis, Zweig, antes de suicidarse, pensara que los efectos de lo que estaba sucediendo conmoverían irreparablemente el futuro.

Y, al menos en parte, tenía razón. Nosotros, por fortuna y por el momento, vivimos muy lejos de aquel paisaje apocalíptico que se tragó el mundo de Zweig. Sin embargo, en muchos sentidos somos herederos de aquella extinción. Nuestra época ya no ha recuperado, o no ha querido recuperar, la verdad interna de la palabra. Si somos sinceros, nuestra época ya no piensa en términos de palabra o de verdad. "Dar la palabra", un ritual sacralizado hasta hace poco, ha dejado, en apariencia, de tener significado, y en nuestra vida pública la presencia de la verdad se ha convertido en fantasmagórica, aplastada por las obesas siluetas de la rentabilidad, la eficacia, el impacto o la utilidad. En lenguaje, o la falta de lenguaje, lo dice todo: compárese el tono con el que se proclama la actual construcción europea con el que refleja Zweig en El mundo de ayer cuando hace referencia al entusiasmo con que Rilke, Valéry y tantos otros se referían a la "unidad espiritual" de Europa. Europa era una cultura; no, como alardean los portavoces del presente, una marca.

Con todo, donde el lector actual puede encontrar la mayor vibración al recorrer las páginas de Zweig es al percibir ciertos paralelismos entre los riesgos del pasado y del presente. Huérfanos de la verdad de las palabras, o incapaces de encontrarla y compartirla, también nosotros nos encontramos indefensos ante la manipulación, por más que nuestra fe tecnológica nos mantenga ensimismados. Las épocas parecen muy distantes, es cierto. En la nuestra sólo ha irrumpido una multitud de pequeños brujos que juegan con la mentira y casi todos convivimos indiferentemente con ella. Pero la falta de amor a la verdad entraña el mayor peligro: es el terreno abonado para que los grandes brujos entren en escena.

[Publicado el 07/6/2015 a las 17:55]

[Etiquetas: zweig, europa]

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Comentarios (19)

  • Considero que el mundo en el que vivimos dista mucho de aquel, en el que de una muerte prematura fuese marcada con tintes de romanticismo, y que de ella emanara un aire de solemne esperanza para la humanidad, para probar esa única libertad que se deja a los hombres con cadenas de las que no se pueden deshacer, sin embargo seguimos aún en ésta época de dolor e insensibilidad, con los apuntes tecnológicos se construyen nuevas cadenas, pero siempre se deja en claro que van a seguir existiendo aquellos seres que tiran de las cuerdas para seguir manipulándonos, ahora con otros métodos dejando atrás ese romanticismo heroico con lo que se veía a las personas y que se les honraba aun después de su muerte por el simple hecho de ser un ser humano…

    Comentado por: eloiza el 09/12/2015 a las 00:02

  • Me parece muy interesante el escrito, de Rafael Argullol,desconocía que Brasil tuvo emperadores.
    El hecho que el escritor Stefan Zweig y su esposa Lotte,se hayan salido de Europa acosados por el nazismo, a refugiarse en Brasil les produjo un enorme sentimiento de dolor,por que Europa era su patria.
    Estos personajes quisieron dejar de ser manipulados, aunque esto les costo la vida,es una buen libro para reflexionar y conocer nuestras raíces,para amar y defender nuestra cultura.

    Comentado por: María Teresa Vivas Noriega el 08/12/2015 a las 05:32

  • Me parece interesante este escrito y concuerdo ampliamente con el autor, lo que paso en su momento en aquel lugar además de una guerra tiene que ver con aquellas perdidas culturales que se tuvieron por la quema y destrucción de algunas obras. Sin embargo también resulta un tanto interesante hacer una comparación de aquello con lo que vivimos ahora porque, si bien es cierto que ahorita no cruzamos por una guerra como tal de aquella magnitud, nos seguimos enfrentando día a día a la destrucción de nuestra cultura. Nadie la quema ni destruye pero aún así la vamos perdiendo paulatinamente por acción de la publicidad engañosa, de los intereses políticos y la falta de producción (y apoyo) de artistas y escritores.
    Lo que habría que analizar en realidad es: ¿Por qué aún conociendo antecedentes he historias como esta, permitimos que se sigan repitiendo?
    Pues recordemos que aquel que no conoce su historia esta condenado a repetirla.

    Comentado por: Diana Muro el 05/12/2015 a las 19:37

  • Me parece interesante este escrito y concuerdo ampliamente con el autor, lo que paso en su momento en aquel lugar además de una guerra tiene que ver con aquellas perdidas culturales que se tuvieron por la quema y destrucción de algunas obras. Sin embargo también resulta un tanto interesante hacer una comparación de aquello con lo que vivimos ahora porque, si bien es cierto que ahorita no cruzamos por una guerra como tal de aquella magnitud, nos seguimos enfrentando día a día a la destrucción de nuestra cultura. Nadie la quema ni destruye pero aún así la vamos perdiendo paulatinamente por acción de la publicidad engañosa, de los intereses políticos y la falta de producción (y apoyo) de artistas y escritores.
    Lo que habría que analizar en realidad es: ¿Por qué aún conociendo antecedentes he historias como esta, permitimos que se sigan repitiendo?
    Pues recordemos que aquel que no conoce su historia esta condenado a repetirla.

    Comentado por: Diana Muro el 05/12/2015 a las 19:33

  • he tenido sentimientos encontrados al leer el texto y tratar de entender la desicion de Zweig y de lo que sufrio a causa del nazismo, talvez si estaba deprimido aunque el en su texto explica que no y agradece la hospitalidad de los brasileños. Es dificil entender a las personas que deciden atentar contra su vida, sera valor o cobardia......

    Comentado por: lucia el 13/11/2015 a las 22:04

  • En lo personal a mi me parecio muy interesante el escito sobre brazil, ya que esta muy bien explicado

    Comentado por: Jose Alejandro Diaz Martienez el 07/11/2015 a las 02:17

  • Me parece buena la narración de su visita a río de janeiro y su experiencia en petrópolis y las fotos de los fallecidos etc. pero pues cada escritor tiene su concepto de ver las cosas y por lo tanto así las trasmite pero ante todo felicidades es bueno en su pofesión.

    Comentado por: Pedro Sánchez López el 06/11/2015 a las 07:32

  • Es una buena redaccion de su visita ha Brasil, mas que un turista me parece que es un buen analista y crítico a la ves. El personaje " Stefan Zweig " el gran novelista Austriaco que me parece muy buena historia de su suicidio y como cada novela lo lleva nuevamente a la grandeza en el siglo XX.

    Comentado por: Miguel Angel Castillo Corona el 04/11/2015 a las 03:25

  • hola a mi me gusto mucho ya que lucharon mucho por ser libre pero decidieron quitarse la vida para dejar de ser manipulados y dejando una carta a la policía y al juez que su suicidio era por voluntad propia, es interesante y a la ves muy triste.

    Comentado por: david escamilla salvador el 03/11/2015 a las 01:02

  • a mi me encanto ver que un hombre decide dejar de ser manipulado y decide buscar su libertad en otro lado en verdad me dejo con un gran ejemplo

    Comentado por: miguel angel el 02/11/2015 a las 04:35

  • ami en lo personal me gusto porque abla de una carta que dejan dos personas y se suicidan sin
    estar enfermos ni nada pero pensando que ala sociedad les serviria de reflexion y tambiem nos habla de dos ciudades que es Europa y Brasil y de las manipulaciones ant todo gobernantes

    Comentado por: catalina perez martinez el 29/10/2015 a las 05:31

  • Ami me parece interesante por visitar otros lugares y esta vez fue en Brasil en el rio de Janeiro, ya que nos cuenta lo vio en ese sitio y mas en un museo donde nos cuenta de Stefan Zweig,ya que no se deja que lo manipule Europa se fue de ahi.

    Comentado por: Karen Sugey el 28/10/2015 a las 03:07

  • A mí me pareció este comentario bien porque habla de los museos y unas personas que se suicidaron

    Comentado por: Jose Santos Ceniceros Victorio el 26/9/2015 a las 19:01

  • este tema es interesante por las 2 personas que se suicidaron las fotos tenidas en el museo que dan muestra de como se encontraron y da vista a cada cosa que se encontraba

    Comentado por: Maria teresa de la Cruz Ramos el 09/8/2015 a las 22:32

  • mi comentario es muy breve pues la novela se llama indefensos ante la manipulación es de Rafael Argullol habla de un suicidio dejando una carta confesando que se quitaba la vida por voluntad propia esto susedio en

    Comentado por: Evelia Mata Martinez el 09/8/2015 a las 22:31

  • Hola a mi me gusto mucho tu escritorio de lo que hablas me parece muy interesante por que habla de los asesinos en serie psicopaticos, como los aires de grandeza, la manipulacion, de los demas que comparten tambien los politicos y lideres mundiales. El pais que visito y de la historia de la ciudad..

    Comentado por: lia marlene peñuñuri alvarez el 07/8/2015 a las 04:48

  • me parece interesante ya que habla de un país que visito,describe su clima y diferentes lugares que se pueden visitar en ella,tambien habla que hay emperadores y de la historia de esa ciudad.

    Comentado por: Aurora Gisela Cruz Juarez el 05/8/2015 a las 02:04

  • Hola, A mi me gusta mucho tu escritorio sobre brasil que tiene emperadores y puede visitar museos para conocer. En la India tambien hay emperadores mogoles y reyes hinduistas quienes habian dejado fuertes y palacion. Pero lo que me sorprende es figuras eroticas en los templos de Khajuraho. Podra conocer mas http://www.viajeaindiaa.com

    Comentado por: Pablo Perez el 14/7/2015 a las 02:20

  • “Algunos de los rasgos comunes en los asesinos en serie psicopáticos, como los aires de grandeza, la capacidad de persuasión, el encanto superficial, la crueldad, la falta de remordimientos y la manipulación de los demás, los comparten también políticos y líderes mundiales. Individuos que se lanzan a la carrera, no para huir de la policía, sino por un puesto político. Este perfil permite a quienes poseen estos rasgos hacer lo que quieran y cuando quieran, sin inmutarse en lo más mínimo por las consecuencias sociales, morales y legales de sus acciones”. Kevin Dutton: “La Sabiduría de los Psicópatas”, Investigación y Ciencia. ISSN: 0210-136X. Barcelona: abril, 2013. Nº 439. P. 68.

    Comentado por: Teodoro Bustillo Vicario el 07/6/2015 a las 19:32

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Biografía

Rafael Argullol Murgadas (Barcelona, 1949), narrador, poeta y ensayista, es catedrático de Estética y Teoría de las Artes en la Facultad de Humanidades de la Universidad Pompeu Fabra. Es autor de treinta libros en distintos ámbitos literarios. Entre ellos: poesía (Disturbios del conocimiento, Duelo en el Valle de la Muerte, El afilador de cuchillos), novela (Lampedusa, El asalto del cielo, Desciende, río invisible, La razón del mal, Transeuropa, Davalú o el dolor) y ensayo (La atracción del abismo, El Héroe y el Único, El fin del mundo como obra de arte, Aventura: Una filosofía nómada, Manifiesto contra la servidumbre). Como escritura transversal más allá de los géneros literarios ha publicado: Cazador de instantes, El puente del fuego, Enciclopedia del crepúsculo, Breviario de la aurora, Visión desde el fondo del mar. Recientemente, ha publicado Moisès Broggi, cirurgià, l'any 104 de la seva vida (2013) y Maldita perfección. Escritos sobre el sacrificio y la celebración de la belleza (2013).

Ha estudiado Filosofía, Economía y Ciencias de la Información en la Universidad de Barcelona. Estudió también en la Universidad de Roma, en el Warburg Institute de Londres y en la Universidad Libre de Berlín, doctorándose en Filosofía (1979) en su ciudad natal. Fue profesor visitante en la Universidad de Berkeley. Ha impartido docencia en universidades europeas y americanas y ha dado conferencias en ciudades de Europa, América y Asia. Colaborador habitual de diarios y revistas, ha vinculado con frecuencia su faceta de viajero y su estética literaria. Ha intervenido en diversos proyectos teatrales y cinematográficos. Ha ganado el Premio Nadal con su novela La razón del mal (1993), el Premio Ensayo de Fondo de Cultura Económica con Una educación sensorial (2002), y los premios Cálamo (2010) y Ciudad de Barcelona (2010) con Visión desde el fondo del mar. 

Bibliografía

Maldita perfección. Escritos sobre el sacrificio
y la celebración de la belleza
(Acantilado, 2013)

 
Una educación sensorial. Historia personal del desnudo
femenino en la pintura
(Acantilado 2012)
Visiones desde el fonde del mar (Acantilado, 2010).
MICROSITE DEL LIBRO

 

Publicaciones principales

POESÍA
- Disturbios del conocimiento. Barcelona: Icaria Editorial, 1980.
- Duelo en el Valle de la Muerte. Madrid: Editorial Ayuso, 1986.
- El afilador de cuchillos. Barcelona: El Acantilado. Quaderns Crema, 1999.
- El poema de la serpiente. Badajoz: Asociación Cultural Littera Villanueva, 2010.
- Cantos del Naumon. Libros del Aire. Colección Jardín Cerrado, núm. 5, 2010.

NARRATIVA
- Lampedusa. Barcelona: Editorial Montesinos, 1981.
- El asalto del cielo. Barcelona: Editorial Plaza & Janés, 1986.
- Desciende, río invisible. Barcelona: Editorial Destino, 1989.
- La razón del mal. Premio Nadal 1993. Barcelona: Editorial Destino, 1994.
- Transeuropa. Madrid: Alfaguara Ediciones, 1998.
- Davalú o el dolor. Madrid: RBA, 2001.
- Moisès Broggi, cirurgià, l'any 104 de la seva vida. Barcelona: Quaderns Crema, 2013.

ENSAYO
- El Quattrocento. Barcelona: Editorial Montesinos, 1982.
- La atracción del abismo. Barcelona: Editorial Bruguera, 1983. Reeditado 2006.
- El Héroe y el Único. Madrid: Taurus Editorial, 1984.
- Tres miradas sobre el arte. Barcelona: Icaria Editorial, 1985.
- Leopardi. Infelicidad y titanismo. Barcelona, 1986
- Territorio del nómada. Barcelona: Ediciones Destino, 1986.
- El fin del mundo como obra de arte. Barcelona: Ediciones Destino, 1990. Reeditado 2007.
- El cansancio de Occidente (en colaboración con Eugenio Trías). Barcelona: Ediciones Destino, 1994.
- Sabiduría de la ilusión. Madrid: Taurus Editorial, 1994.
- Aventura. Una filosofía nómada. Barcelona: Nuevas Ediciones Debolsillo, 2000.
- Una educación sensorial. Historia personal del desnudo femenino en la pintura. Madrid-México: Fondo de Cultura Económica, 2002. Barcelona: Editorial Acantilado, 2012.
- Manifiesto contra la servidumbre. Escritos frente a la guerra. Barcelona: Ediciones Destino, 2003.
- Del Ganges al Mediterráneo: un diálogo entre las culturas de India y Europa (en colaboración con Vidya Nivas Mishra). Madrid: Siruela, 2004.
- Maldita perfección. Escritos sobre el sacrificio y la celebración de la belleza. Barcelona: Editorial Acantilado 2013.

ESCRITURA TRANSVERSAL
- El cazador de instantes. Barcelona: Ediciones Destino, 1996. Reeditado 2007.
- El Puente de Fuego. Cuaderno de Travesía, 1996-2002. Barcelona: Ediciones Destino, 2004.
- Enciclopedia del crepúsculo. Madrid: El Acantilado, 2006.
- Breviario de la aurora. Barcelona: El Acantilado, 2006.
- Visión desde el fondo del Mar. Barcelona: Editorial Acantilado, 2010. Premio Cálamo 2010. Premio Ciudad de Barcelona 2010.

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