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El Boomeran(g)

El blog literario latinoamericano

domingo, 22 de septiembre de 2019

 Blog de Rafael Argullol

El aeródromo de la constancia

Serie de "Islas invisibles", Frederic AmatEl 7 de septiembre de 2010 un Tupolev 154, con 81 pasajeros a bordo, que cubría la ruta regular entre Yakutia, en Siberia oriental, y Moscú sufrió un colapso total de sus mecanismos eléctricos. El avión sobrevolaba la República de Komi, cerca del círculo polar. Tras los primeros fallos, y antes del apagón completo, los pilotos recabaron información a la torre de control sobre la posible existencia de algún aeropuerto cercano donde realizar un aterrizaje de emergencia. Les informaron de que no había ninguno. Solo se tenía conocimiento de un viejo aeródromo abandonado hacía más de 30 años, y que en su momento había servido para dar cobertura a una expedición de geólogos. Era una pista pequeña, de unos 1.000 metros, la mitad de lo necesario a un aparato de las características del Tupolev 154. Probablemente era inservible.

Pero no había otra alternativa. Los pilotos, tras descender a 3.000 metros de altitud, se encaminaron hacia las coordenadas indicadas, en plena taiga del Gran Norte. Durante varios minutos no divisaron nada en la espesura de colores casi otoñales. Debido a la avería las operaciones eran manuales, de manera que cualquier error implicaba la pérdida de toda opción. Después de un largo y angustioso intervalo divisaron un minúsculo rectángulo en el seno de la taiga. Era el viejo aeródromo. La primera impresión fue muy negativa pues, en efecto, aquella explanada parecía terriblemente pequeña como para tener alguna garantía en el aterrizaje. Pero, de pronto, los dos pilotos tuvieron al unísono la misma pincelada de esperanza: aquel rectángulo estaba curiosamente bien recortado en medio de la vegetación. Era sorprendente que la taiga no se hubiera tragado el aeródromo tras 30 años de abandono humano. Aunque la extraña pulcritud de la pista no aseguraba, ni de lejos, el éxito, sí, al menos, invitaba a la tentativa. En cualquier caso, las cartas estaban echadas.

El Tupolev empezó a dar vueltas alrededor del rectángulo, y a cada vuelta descendía un par de centenares de metros. Era una danza extravagante, no exenta de majestuosidad, a través de la cual los pilotos trataban de averiguar el flanco más aconsejable para lanzar el aparato hacia tierra. Decidido el lugar y la orientación llegó el delicado momento de informar al pasaje. No es que los pasajeros fueran ajenos a lo que sucedía pero, hasta entonces, junto a la noticia de la avería se había prometido un aeropuerto en condiciones para realizar el aterrizaje de emergencia. Ahora había llegado el momento de decir la verdad: no era un fiable aeropuerto, sino un pobre aeródromo olvidado el que tenía que recibirles para acoger la prueba más dramática. Como los dos pilotos estaban enteramente concentrados en las maniobras fue una azafata la que explicó la situación a los pasajeros. Nadie replicó. Un silencio abrumador se apoderó de una atmósfera que había estado cargada de susurros y de algún llanto. Con poco tiempo a su disposición, la azafata solo dio dos consejos: uno concerniente a la posición del cuerpo para paliar el choque que supondría el brusco frenado, y el otro dirigido a asegurar la rapidez de evacuación. La azafata que había dado la información y sus compañeros de tripulación se quedaron junto al pasaje. Los pilotos descendieron a menos de 50 metros. Las cartas estaban echadas.

Todo fue muy rápido e infinitamente lento. El aparato saltó varias veces sobre el rectángulo, con violentas sacudidas debido a la acción de los frenos. En cualquier momento se podía producir un giro catastrófico. Y sin embargo, el firme del aeródromo, milagrosamente bien conservado, actuó como un colchón que amortiguaba el golpe. A media carrera por la pista los pilotos ya sabían que conseguirían frenar el avión lo suficiente como para llegar muy lentamente a la emboscada de árboles que aguardaba en el límite de la pista. Y en efecto así sucedió: el Tupolev metió su cabeza en la arboleda como un pájaro que alcanza el nido tras su vuelo laborioso. Quedó detenido, con las alas reposando en las copas verdes y amarillas de los árboles del Gran Norte. La evacuación fue veloz y precisa, de modo que se salvaron los 81 pasajeros, además de la tripulación. Cuando ya se habían alejado del aparato, agrupados en el centro del rectángulo, todos, al expresar la alegría por la salvación, manifestaron su extrañeza por el perfecto estado de la pista de un aeródromo perdido de la mano de Dios.

Y entonces ocurrió algo insólito. Desde el margen contrario apareció un anciano que caminaba muy lentamente. Cuando se acercó al grupo de supervivientes advirtieron que llevaba en su mano derecha un barrilito de vodka y que cantaba con gozo indisimulado. Pronto les contó el secreto: tras la marcha de los geólogos y durante 30 años él continuó preservando el aeródromo, tal como le habían encargado. No hubo día en que no limpiara la pista, incluso durante el crudo invierno. A menudo, soñaba que algún avión necesitaría el aeródromo en un aterrizaje de emergencia. El sueño se había cumplido y el vodka era para celebrarlo.

El País, 09/10/2011 

[Publicado el 10/10/2011 a las 12:38]

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Comentarios (23)

  • ¡Felicidades! también al Señor Argullol por la nuevas maneras de evitar los mensajes que denotan querer algo con este blog que no procede.

    Comentado por: Aidos el 03/11/2011 a las 19:34

  • ¡GRACIAS GRECIA! por mostrarnos tan claramente a todos/as (incluido a los Ilustrados) que vivimos en una Oligarquía de usura, y de Principios y Derechos ninguneados

    Comentado por: Aidos el 03/11/2011 a las 19:25

  • Recuerdo un piloto transandino que había perdido a varios compañeros que transportaban carne del altiplano, era el último héroe y le entrevistó TVE, cuando emitieron el documental ya había muerto en accidente, los aviones eran de quinta mano. Este bonito relato me recuerda la muerte del presidente polaco( el gemelo) . sobre Deleuze ni fu ni fa, prefiero gente como Ginsberg ,Bukowski, Burroughs y un centenar más. saludos

    Comentado por: Manuel Eugenio el 29/10/2011 a las 23:53

  • No piensa en absoluto que Deleuze fuera un infame con talento,!ni mucho menos! sencillamente que no se porto "bien" en ese caso, y que no parece(o al menos no se conoce) que le sucediera moralmente lo que al protagonista de La Caida de Albret Camus.

    Comentado por: Pablo el 21/10/2011 a las 10:31

  • “Para un perro, el orín de una perra en época de celo debe ser el gran fetiche y la mejor representación de una ausencia”. Curiosísima la nota del señor Jesús Ferrero, en un ensayo que acierta a ser brillante en frecuentes momentos, sólo empañados por este tipo de observaciones que delatan esa retórica tan estilizada y de pose que caracteriza a veces a su autor. No necesita elogios, pero no le ahorro objeciones. Una en especial, acerca de ese mensaje sibilino que queda perfilado como telón de fondo y al que, aparentemente, se hacen sólo contadas alusiones: remozar una justificación ideológica para amparar a una generación muy concreta es la intención que subyace a ese ensayo (Las experiencias del deseo). Dar entidad metafísica a una praxis generalizada durante un período reciente.

    Debió ser perra la perra que le obligó a husmear sus orines al poeta. Él mismo da pistas para identificarla: es la perra laconia, la gran negociante de la Grecia antigua, Helena, cuya figura nos quiere vender como modelo de sabiduría desinhibida el poeta parisino. Es bien cierto que su camada ocupa actualmente tronos poderosos, después de que lograsen apoderarse de buenos mercados que asegurasen sus negocios a su llegada en aquellos momentos gloriosos para la misma que se llamó transición española. Perras mayores no hemos conocido, pero viejas perras sí, son las que hoy dominan y educan, entre otras; pues otras son las perras adoctrinadas que juegan a eso sin que les venga beneficio alguno, y a lo mejor se queman y nada les queda en los bolsos sino únicamente su nombradía de perras históricas que fueron fieles a la fe de la jauría de las grandes perras de la transición.

    De todas formas, señor Ferrero, un perro no orina para marcar su territorio, sino para indicar por dónde ha pasado; las perras son las que mean para marcar su territorio, con la ijadas corcovadas y el culo a cuatro pulgadas del suelo, pues, como bien decía la diva Simone de Beauvoir, es condición existencial de las perras haber de indignarse por tener que agacharse para orinar. Y ustedes husmean sus orines áureos.

    Perro como soy también yo, alzo la pata y orino. Por aquí pasé.

    Comentado por: Chincho el 17/10/2011 a las 19:17

  • Hola, no tiene nada que ver, pero por si sirve de estímulo para un artículo futuro. Lo pornográfico del momento actual. Todo el mundo se hace sus fotitos compartidas, sin piedad, cualquier acto cotidiano es expuesto, grabado, comentado...Es muy desagradable. Los jóvenes no son nada si el careto no sale expuesto, sin la maquinita, sin enredarse en las redes, sin colgar sus vídeos de borracheras o estupideces...Sólo era una sugerencia para abrir debate sobre la oscenidad que supone el estar expuestos siempre. Lo privado y lo anónimo no vende, no tiene éxito.
    Gracias.Rosa B.C.

    Comentado por: Rosa B. C. el 17/10/2011 a las 16:16

  • Me ha encantado el relato, magnífico. Sólo, perdóneme el perfeccionismo, sobra un las cartas estaban echadas, el segundo, no sé si se ha colado, pero igualmente increíble, una historia fantástica. He buscado el libro de Visiones desde el fondo del mar pero aún no lo encuentro.
    Gracias, un saludo.

    Comentado por: torenost el 16/10/2011 a las 16:15

  • Yo hablaba de Deleuze conferme a su pensamiento y especialmente el Anti-Edipo que ha constituido cierta revolución en mí.(Ya he comentado que yo procedo de una "Noble familia de enfermos mentales"). Desconozco totalmente cuáles fueron sus relaciones personales y la referencia que usted hace con Évelyn Lanzmann. No creo que Deleuze sea de los más INFAMES CON TALENTO. Desde esas miras quizás tampoco me gustaría muchos cuadros de Picasso, especialmente la Fuerza de El Guernica situándolo con la relación que tuvo con Dora Maar y su imposibilidad de tener hijos. O las picturas de Dalí o Josep Pla y las "cálidas" acogidas con Franco. (No quiero ir por esos derroteros porque sino acabo creyendo las citas de Bías De Priene...y créame que también busco Lo Bueno y Lo Bello).

    Comentado por: Aidos el 15/10/2011 a las 22:09

  • Sr. Rafael su perfección descriptiva le lleva a uno a pensar que hasta usted iba en el avión. Genial.
    Los comentarios (y las recomendaciones) están en la línea que se merece el artículo.
    Por cierto, esta mañana he tenido que volver a consultar el Héroe y el Único.

    Comentado por: Tioteo el 15/10/2011 a las 17:20

  • Yo no "adoro" a Deleuze. Me esplico.Su pensamiento sobre Godard,Melville,Francis Bacon o su acuñación de nuevos conceptos con que mirar el mundo, como rizoma, percepto, meseta, ritornelo.. etc, creo constituyen un salto en la "historia del pensamiento". Pero como persona dejó de "gustarme" cuando me enteré de su forma de relacion, cobarde y turbia, con Évelyn Lanzmann a la que dejo herida para siempre. Me sucede lo mismo que con Carlos Fuentes y Jean Seberg y la forma impudica de contar su historia con ella "literariamente" (!y la de otros incluso ! que sin embartgo sí supieron callar) sin un ápice de ternura o al menos,compasión.

    Hay quienes "distinguen" como hacian los escolasticos y los jesuitas, entre un hombre y sus acciones, sus "obra".Bueno, es una forma, pero el mundo del pensamiento, del arte y de la literatura es tan vasto e interminable y mi tiempo tan excaso, que creo que yo puedo precindir sin que ello me produzca una merma muy importante en mi vida, de aquellos que produjeron en alguna forma violencia sobre otras personas.

    Totalmente de acuerdo "escoin"; lo importante es el libro de Argullol, no la entrevista, aunque esta tenga su "punto". El mencionar esta Revista, Minerva, se debe a que yo le tengo un especial cariño intelectual y que con ella creo que en este caso, se llama a la lectura de la obra y pensamiento de Argullol.

    Comentado por: Pablo el 15/10/2011 a las 17:13

  • Pablo, desconozco ese dato. Como usted ya bien sabe, se publicó en este mismo blog no hace mucho una entrevista del señor Camilo Hoyos al profesor Argullol. Creo que ya está todo dicho, al margen de cualquier otro detalle anecdótico. Lo más importante, leer el libro, porque puede pasar que se hable mucho de la entrevista, de la calidad de un libro, de sus exégesis, pero que no se lea el libro en cuestión. Ya sé que no es ese su caso, pero ello me da pie para hablar de los libros considerados fundamentales, del canon occidental básico. A menudo son libros que casi no son leídos por nadie, o por muy poca gente. Por otra parte, está bien que alguien, un estudioso de la literatura o un profesor, nos oriente, pero también creo que la aventura de la lectura, sus descubrimientos y sus renuncias, debe ser un trabajo individual. Pero claro, la lectura requiere un esfuerzo, una disciplina que será luego goce, algo que no casa bien con el fast-food o con la inmediatez de la tecnología. Ojo, que no me estoy cargando la tecnología....pero tiene sus riesgos, como todo. Cada día que pasa, son más los muchachos que tienen diagnosticado un transtorno de la atención. No me extraña, sinceramente, porque lo raro es que no estén todos un tanto abobados, con la cantidad de estímulos que reciben a modo de flash. La música y la literatura son dos estímulos excelentes, como la pintura. Esto que les puede parecer peregrino, pues vale la pena recordarlo también de vez en cuando.
    Argullol nos habla del valor de la constancia en este artículo. Imagínense la cara del anciano al comprobar que, efectivamente, su disciplina había servido para algo tan importante como es salvar vidas. Y se dejó guiar por un sueño, por una ilusión dirían algunos.
    --------------------------------------
    Aidos, gracias por sus recomendaciones. Ya he tomado buena nota de ellas.
    Claro está que usted, como la mayoría de los que tenemos trabajo, no se puede permitir perderlo, aunque son otros los que deciden si nos quedamos sin él o no en la mayoría de las ocasiones.
    Pero tampoco podemos permitirnos que alguien sabotee un espacio de diálogo y de comentario cultural, político o de lo que sea. No podemos permitirlo porque las grandes renuncias empiezan por pequeños detalles. Tiene también, a mi modo de ver, un valor simbólico. Alguien sabotea un blog como el del profesor Argullol, y parece no tener importancia. Y así sucesivamente, hasta que te sabotean la vida entera. Puedo parecerer exagerado si quieren, pero creo que es así.
    Se debe poner cerco también a este tipo de actitudes. Veo que el administrador ha borrado algunos de sus mensajes. Bien hecho.
    Esto no es atacar la libertad de expresión, sino defender la expresión misma.
    Saludos a todos ustedes.

    Comentado por: escoin el 14/10/2011 a las 19:41

  • En el nº 18 de la Revista MINERVA editada por el Circulo de Bellas Artes, se publica una entrevista con ocasión del ultimo libro de Argullol "Visión desde el fondo del mar" realizada por Camilo Hoyos Gómez y en donde Rafael Argullol que cuenta en su haber como todo sabemos con más de veinticinco libros entre novelas, ensayos y libros de poesía y Ganador del Premio Nadal en 1993 con la novela "La razón del mal" y del Premio de Ensayo Casa de América "Una educación sensorial" (hermosisimo texto del acontecer erotico en la pintura),muestra una vez más esa mirada inclasificable que posee. Fue escrito a mano este libro y casi diariamente a lo largo de siete años, y su versión editada tiene más de 1.200 páginas.Demasiadas segun se mire. La entrevista es un coloquio en donde Argullol dialoga con el "transcriptor" de la obra, Camilo Hoyos Gómez, y narra su viaje, su esfuerzo, su insistencia muscular sobre el manuscrito.

    Esta entrevista merece ser leida. Creo(?) que se puede acceder a ella a traves de la página del Circulo.

    Comentado por: Pablo el 14/10/2011 a las 16:45

  • Personalmente sí que puedo permitirme que este blog desaparezca (que quede claro que No es que lo quiera)¿por qué?... porque seguiría leyendo a Rafael Argullol, porque él ya ha quedado impregnado en ámbar. Lo que sí no puedo permitirme es quedarme sin trabajo.
    Adoro a Gilles Deleuze porque logró que sus clases estuvieran repletas, y había gente negra, blanca, drogadictos, enfermos mentales entre otros...como él dijo "con sus largas uñas" cuando fue profesor de filosofía de un pequeño pueblo de Francia, lo consideraron un ser extraño, como el loco del pueblo que él agradecía.Todo ello quizás es porque pertenezco de una Noble familia de enfermos mentales, en fin.
    Recomiendo empezar por El Anti-Edipo de Deleuze y Guattari ¡¡espectacular!!

    Comentado por: Aidos el 14/10/2011 a las 14:39

  • para los aficionados es inestimable el tiempo que ahorramos(googleando) con las referencias que aquí se dan, pero si pretenden dar una orientación u opinión moral o politica personalmente creo que no vá.

    Comentado por: a. el 14/10/2011 a las 08:00

  • Tiene usted toda la razón, Pablo. Lo comparo a la educación pública: tantos esfuerzos para conseguir una educación para todos, sin distinción de clase social, para que dos legisladores educativos, un pedagogo del aprendizaje significativo y cuatro energúmenos intenten cargársela. Ese es la lástima, que no valoramos lo que tenemos (o lo que teníamos), a modo de niños malcriados.
    La ironía, esa figura retórica, es la única respuesta inteligente no para el descerebrado de turno, que estimaría más un exabrupto acorde con su formación intelectual, sino para nosotros, por respeto a todos nosotros, y al propio profesor Argullol.
    Disparen, disparen contra la ilustración, que "algo queda", como la difamación.
    Aidos, seguiré su consejo. No, no he leído nada de Deleuze. Gracias.
    Creo que no podemos permitirnos que este blog desaparezca. Ni nosotros, ni los futuros lectores. Supongo que el propio señor Argullol ya se está cansando de todo esto, porque los únicos articulos que "cuelga" son los de El País. Y es una lástima. Echo en falta aquellos diálogos con Delfín Agudelo, por ejemplo.
    Bueno, saludos a todos ustedes, que bien se lo merecen.

    Comentado por: escoin el 13/10/2011 a las 20:43

  • Mejor estar acompañada con el pensamiento de Gilles Deleuze para formar juicios ante un cuerpo sin órganos, que parece está formado la publicidad que a veces aquí se envía.
    ¡Gilles Deleuze es un encanto léetelo!

    Comentado por: Aidos y su lado esquizo el 13/10/2011 a las 19:38

  • Escoin. no se esfuerze, no pierda su hermoso tiempo en intentar convencer a esa "gente". Es inutil.Estos espacios tienen esas servidumbres. La ironia sería el unico recurso..Yo lo he usado alguna vez aqui mismo y en el Blog de Rioyo, que lo han suprimido y me gustaba tambien muchisimo., pero dudo de su eficacia. La ironia y la argumentación necesitan receptores que participen del mismo mundo, y desde luego no es el caso de estas empresas y personas que infectan estos "espacios de dialogo" con sus anuncios o comentarios espurios. Lo mejor es igmorarlos y seguir hablando unicamente sobre lo temas que Argullol (al que amamos profumdamente) nos va comentando. No merece la pena imprecarlos...solo esperar que la piedra aplaste sus majaderías o su anuncios.

    Comentado por: Pablo el 13/10/2011 a las 16:38

  • Señor, o señora, Womens FiveFingers Flow....o como se llame, o como quiera hacerse llamar,

    no sé si su intención es boicotear este espacio de diálogo con esta serie de mensajes estúpidos, no sé si tendrá algo en contra del profesor Argullol, o bien en contra de algunos de los que participamos aquí de tanto en tanto pero, aunque así fuere, está usted perdiendo el tiempo, un tiempo precioso, por otra parte.
    Dedíquese a otra cosa. Piense en su salud mental, por ejemplo. El hecho de escribir mensajes sin fundamento, a modo de garabatos epilépticos, no aliviará en nada su delicado estado de salud. Hágame caso,lo digo por su bien, escuche música, pinte o visite a un profesional. Ello podría aliviar o mitigar su desazón.
    No pierda más el tiempo. La roca de Sísifo siempre volverá a caer, irremediablemente.
    Piénselo.

    Comentado por: escoin el 13/10/2011 a las 14:52

  • Bueno, ya están aquí de nuevo los mensajes estúpidos de un graciosillo/a anónimo.¡Qué le vamos a hacer! Cuando no son zapatos, son vestidos, o lo que sea. Puede ser que haya leído que el profesor Argullol es catedrático de Estética. ¡Ah, sí, estética! Zapatos, calcetines, camisas, blusas, etc. Es eso, ¿no? Bueno, dejemos en mano del administrador, que ya debe estar un poco harto del tema, la supresión o no de este tipo de intervenciones. A otra cosa.

    Ese anciano y su barrilito de vodka, a modo de un salvífico San Bernardo,está dentro de muchos hombres y mujeres anónimos. Unos preservan un legado cultural, otros enseñan a pensar en una época de cambalache universal.....a pesar de todas las dificultades inherentes a estas nobles tareas (incomprensión, mofa, etc). Acuérdense ustedes de la novela de Bradbury, Fahrenheit 451.
    Antes hacía mención del personaje de "Viernes".No sé por qué motivo establecí una similitud entre ambos personajes (aquel anciano era todo un personaje), porque aquí no se trataba de intentar europeizar o evangelizar, pero probablemente el venerable anciano no abandonaría nunca aquel lugar, como "Viernes". ¿Por un sentido de la obligación? No, no lo creo. Su vida tenía un sentido en aquel lugar imagino que aislado, aunque sólo fuera porque, en sueños, creyera que alguien le necesitaría durante una emergencia.
    Mis alumnos lo leerán, señor Argullol.

    Comentado por: escoin el 12/10/2011 a las 14:03

  • Muy disciplinado, sí señor, porque después de tanto tiempo.....algo más que la obligación se necesita para comprender la actitud de este entrañable (me imagino) anciano. Mal recuerdo, precisamente, no le habrían dejado el grupo de geólogos. ¡Quién sabe! Puede ser que creyera que, después de una larga ausencia, estaban de vuelta.....
    No sé por qué motivo me ha venido a la memoria el personaje de "Viernes" de "Robinson Crusoe".

    Comentado por: escoin el 11/10/2011 a las 21:07

  • Vaya lapsus... Disculpe, señor Argullol.

    Comentado por: francesca el 11/10/2011 a las 20:25

  • Historias como esta que se aproxima a lo milagroso, a lo sobrenatural, hacen que no perdamos la fe en el ser humano, por mal que se den las circunstancias.

    Gracias, señor Armengol, por regalarnos tan interesante relato y por el sentido que transmite.

    Saludos

    Comentado por: francesca el 11/10/2011 a las 20:24

  • Por cierto esta mañana he recibido esta notificación:

    "Si necesitáis una placa de tórax, acudid al aeropuerto, ya que os la harán por Rayos-X. Y si nesecitáis una colonoscopia, gritad bien fuerte: ¡¡viva Al Qaeda!! también os la harán y ¡¡gratis!!

    Comentado por: Aidos el 10/10/2011 a las 17:51

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Biografía

Rafael Argullol Murgadas (Barcelona, 1949), narrador, poeta y ensayista, es catedrático de Estética y Teoría de las Artes en la Facultad de Humanidades de la Universidad Pompeu Fabra. Es autor de treinta libros en distintos ámbitos literarios. Entre ellos: poesía (Disturbios del conocimiento, Duelo en el Valle de la Muerte, El afilador de cuchillos), novela (Lampedusa, El asalto del cielo, Desciende, río invisible, La razón del mal, Transeuropa, Davalú o el dolor) y ensayo (La atracción del abismo, El Héroe y el Único, El fin del mundo como obra de arte, Aventura: Una filosofía nómada, Manifiesto contra la servidumbre). Como escritura transversal más allá de los géneros literarios ha publicado: Cazador de instantes, El puente del fuego, Enciclopedia del crepúsculo, Breviario de la aurora, Visión desde el fondo del mar. Recientemente, ha publicado Moisès Broggi, cirurgià, l'any 104 de la seva vida (2013) y Maldita perfección. Escritos sobre el sacrificio y la celebración de la belleza (2013).

Ha estudiado Filosofía, Economía y Ciencias de la Información en la Universidad de Barcelona. Estudió también en la Universidad de Roma, en el Warburg Institute de Londres y en la Universidad Libre de Berlín, doctorándose en Filosofía (1979) en su ciudad natal. Fue profesor visitante en la Universidad de Berkeley. Ha impartido docencia en universidades europeas y americanas y ha dado conferencias en ciudades de Europa, América y Asia. Colaborador habitual de diarios y revistas, ha vinculado con frecuencia su faceta de viajero y su estética literaria. Ha intervenido en diversos proyectos teatrales y cinematográficos. Ha ganado el Premio Nadal con su novela La razón del mal (1993), el Premio Ensayo de Fondo de Cultura Económica con Una educación sensorial (2002), y los premios Cálamo (2010) y Ciudad de Barcelona (2010) con Visión desde el fondo del mar. 

Bibliografía

Maldita perfección. Escritos sobre el sacrificio
y la celebración de la belleza
(Acantilado, 2013)

 
Una educación sensorial. Historia personal del desnudo
femenino en la pintura
(Acantilado 2012)
Visiones desde el fonde del mar (Acantilado, 2010).
MICROSITE DEL LIBRO

 

Publicaciones principales

POESÍA
- Disturbios del conocimiento. Barcelona: Icaria Editorial, 1980.
- Duelo en el Valle de la Muerte. Madrid: Editorial Ayuso, 1986.
- El afilador de cuchillos. Barcelona: El Acantilado. Quaderns Crema, 1999.
- El poema de la serpiente. Badajoz: Asociación Cultural Littera Villanueva, 2010.
- Cantos del Naumon. Libros del Aire. Colección Jardín Cerrado, núm. 5, 2010.

NARRATIVA
- Lampedusa. Barcelona: Editorial Montesinos, 1981.
- El asalto del cielo. Barcelona: Editorial Plaza & Janés, 1986.
- Desciende, río invisible. Barcelona: Editorial Destino, 1989.
- La razón del mal. Premio Nadal 1993. Barcelona: Editorial Destino, 1994.
- Transeuropa. Madrid: Alfaguara Ediciones, 1998.
- Davalú o el dolor. Madrid: RBA, 2001.
- Moisès Broggi, cirurgià, l'any 104 de la seva vida. Barcelona: Quaderns Crema, 2013.

ENSAYO
- El Quattrocento. Barcelona: Editorial Montesinos, 1982.
- La atracción del abismo. Barcelona: Editorial Bruguera, 1983. Reeditado 2006.
- El Héroe y el Único. Madrid: Taurus Editorial, 1984.
- Tres miradas sobre el arte. Barcelona: Icaria Editorial, 1985.
- Leopardi. Infelicidad y titanismo. Barcelona, 1986
- Territorio del nómada. Barcelona: Ediciones Destino, 1986.
- El fin del mundo como obra de arte. Barcelona: Ediciones Destino, 1990. Reeditado 2007.
- El cansancio de Occidente (en colaboración con Eugenio Trías). Barcelona: Ediciones Destino, 1994.
- Sabiduría de la ilusión. Madrid: Taurus Editorial, 1994.
- Aventura. Una filosofía nómada. Barcelona: Nuevas Ediciones Debolsillo, 2000.
- Una educación sensorial. Historia personal del desnudo femenino en la pintura. Madrid-México: Fondo de Cultura Económica, 2002. Barcelona: Editorial Acantilado, 2012.
- Manifiesto contra la servidumbre. Escritos frente a la guerra. Barcelona: Ediciones Destino, 2003.
- Del Ganges al Mediterráneo: un diálogo entre las culturas de India y Europa (en colaboración con Vidya Nivas Mishra). Madrid: Siruela, 2004.
- Maldita perfección. Escritos sobre el sacrificio y la celebración de la belleza. Barcelona: Editorial Acantilado 2013.

ESCRITURA TRANSVERSAL
- El cazador de instantes. Barcelona: Ediciones Destino, 1996. Reeditado 2007.
- El Puente de Fuego. Cuaderno de Travesía, 1996-2002. Barcelona: Ediciones Destino, 2004.
- Enciclopedia del crepúsculo. Madrid: El Acantilado, 2006.
- Breviario de la aurora. Barcelona: El Acantilado, 2006.
- Visión desde el fondo del Mar. Barcelona: Editorial Acantilado, 2010. Premio Cálamo 2010. Premio Ciudad de Barcelona 2010.

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