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El Boomeran(g)

El blog literario latinoamericano

viernes, 23 de octubre de 2020

 Blog de Rafael Argullol

Los paraísos perdidos

Buenos días a todos,
Queremos, como siempre, agradecer a los lectores que nos siguen acompañando, y a aquellos que nos siguen dejando sus comentarios.
Nos place mucho contarles que próximamente volveremos a colgar conversaciones entre Rafael Argullol y Camilo Hoyos. Por ahora nos encontramos preparándolas, razón por la cual, hasta entonces, iremos colgando algunas de las antiguas conversaciones, para así poder ir entrando de nuevo en materia.
 
Reciban todos un cordial saludo,
Delfín Agudelo
____________
 
Rafael Argullol: Adán y Eva, antes de ser expulsados, no tenían nada que decirse eróticamente. Empiezan a tener qué decirse una vez han pasado las puertas del paraíso y han sido expulsados. Empieza el juego del desnudamiento y el revestimiento, que es el juego erótico por excelencia. 
Delfín Agudelo: Por esto, a veces no sé cómo comprender la vida en aras de la recuperación del paraíso. Su pérdida nos concedió tanto el sentimiento amoroso y erótico. 
R.A.: Tiendo a creer que la imagen simbólica del paraíso perdido es uno de los espacios epifánicos que el ser humano se ha dado a sí mismo como fundación de sus propios placeres y dolores. El paraíso perdido en la Biblia es el final de una etapa de armonía, pero al mismo tiempo da comienzo a penalidades, a la dinámica de la lucha de contrarios y de la atracción de contrarios que implican estas penalidades. En Trabajos y Días de Hesíodo, el proceso es el mismo: cuando se pierde la edad de oro los hombres entran en un proceso dominado por las contradicciones, pero de esas contradicciones nace luego la propia civilización. Y diría incluso que la leyenda de Buda, cuando el príncipe Siddharta sale del palacio dorado, lo que se encuentra, que es la vejez, la muerte, el tiempo, la enfermedad, el trabajo, es exactamente lo mismo que se encuentran Adán y Eva a la salida del Paraíso- que es lo que se encuentra en el relato de Trabajos y Días cuando se pierde la edad de oro. Hay un momento fundacional en el ser humano que es la pérdida del paraíso. En la medida en que pierdes el paraíso, eres capaz de confrontar la vida con la muerte y con al idea de mortalidad, eres capaz de confrontar el bien y el mal, el amor y el odio, Eros y discordia, y a partir de aquí casi diría que la historia del ser humano empieza con la pérdida del paraíso. Y este es un acto simbólico y por tanto epifánico.
D.A.: La epifanía, sobre todo, cuando Adán y Eva reconocen su ineludible condición humana luego de la expulsión. Es, además, la conciencia de Dios, y por tanto del sentimiento religioso, el nacimiento de la religión como tal. Sin caída, no habría religión judeocristiana.
R.A.: No solo es el nacimiento de la religión, se crea todo. Esto está muy bien reflejado en el poema de Hesíodo: en la edad de oro, los hombres viven una especie de sonambulismo. Incluso es muy bonita la manera como Hesíodo describe la muerte para los habitantes de la edad de oro. Los hombres son mortales y en cuanto a seres mortales, mueren, a diferencia de los dioses. Pero son mortales sin conciencia de la muerte. En la edad de oro los hombres mueren como sumidos en un sueño. Pero yo diría también que viven como sumidos en un sueño, auténticos sonámbulos. La herida epifánica se produce en el despertar de ese sonambulismo. Y ese despertar es la pérdida de la edad de oro y del paraíso. Ahí, de alguna manera, nace todo: el otro día vimos que el erotismo nace de allí, porque el desnudo del paraíso terrenal era un desnudo que no tenía ningún contenido erótico. El erotismo nace en el momento en que Dios obliga a vestirse a Adán y a Eva y por tanto inaugura el contraste entre lo vestido y lo desnudo. La conciencia religiosa, o más profundamente la conciencia de lo sagrado, nace en el momento en que el hombre descubre la muerte. No solamente muere: adquiere la conciencia de la muerte, muere despierto, no como en el paraíso o en la edad de oro que muere sonámbulo. Muere despierto y evidentemente se desatan todas las contradicciones vinculadas con la muerte, y con su siervo inmediato que es el tiempo. El siervo del tiempo que es la duración, la edad; la constatación física de la vejez y la enfermedad, y a partir de ahí se pone en funcionamiento el deseo de inmortalidad del hombre que ha sido herido de una manera epifánica. 
También se da el deseo erótico del otro, la necesidad también diría erótica de traspasar la muerte hacia la inmortalidad, e incluso también la necesidad erótica del propio lenguaje: mientras los hombres son sonámbulos, son de alguna manera seres que como máximo hacen soliloquios, que monologan. Es en el momento en que pierde el paraíso que el hombre deja de estar impedido a inaugurar un tipo de signos y de comunicación que vaya más allá del monólogo para iniciar el diálogo. Desde mi punto de vista, diálogo, relación erótica y conciencia de lo sagrado nacen de la misma herida epifánica que está míticamente encajada, bien espacialmente en la idea del paraíso, bien temporalmente en la idea de la pérdida de la edad de oro.

[Publicado el 01/7/2011 a las 08:02]

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Comentarios (17)

  • El erotismo nace en el pensamiento durante el proceso sapiens, como dijo el gran Juan Eduardo CIRLOT, el mundo es el psiquismo del hombre. Lo de Adan y Eva me recuerda lo que también dijo el artista Cirlot, los Angeles solo cenizas estelares, polvos de las galaxias más oscuras (lo mismo supongo que Adan y Eva, de los cuales tengo pendiente leer el libro de Twain) saludos, volveré

    Comentado por: Manuel Eugenio el 29/10/2011 a las 22:11

  • Pues resulta que la palabra Aidos lo escribí por Platón de un libro que leí de Matínez Marzoa. Entonces entenderá usted, que aquí la presente, bien o mal es mortal.
    Un cordial saludo.

    Comentado por: Aidos el 09/7/2011 a las 09:41

  • Siendo usted la diosa Aidos, entiendo su comentario, equilibrado e ingenioso. Cuando esté a punto de regresar al Olimpo, avísenos y resérvenos un huequecito.

    Comentado por: escoin el 08/7/2011 a las 17:22

  • El tema de eliminación de comentarios, prefiero confrontarlo desde otro lugar, como si hubiese una oveja a la que van a esquilar pero de una lana-imposible-nihilista.

    Comentado por: Aidos el 08/7/2011 a las 09:56

  • la eliminación de comentarios exige procesos selectivos para cada individuo por supuesto garantizando la privacidad y eso cuesta dinerito por lo que este blog parece más el de escritores en busca de personajes por que la cosa esta chunga.

    Comentado por: a. el 08/7/2011 a las 03:13

  • Sí, escriba sentado, una buena interrogación. Es curioso comprobar de qué manera recordamos únicamente una pequeñísima parte de nuestra vida pasada, momentos o situaciones que se han fijado en el entramado neuronal, pero recordamos todo ello desde el presente. También pensamos el futuro, proyectamos ilusiones o, simplemente, fabulamos sobre él, pero todo fluye, y la vida es constante cambio.La conciencia del tiempo, esa herida epifánica en palabras de Argullol. Pensamos el tiempo, pero no somos su soberano. Únicamente somos soberanos del presente. El recuerdo del pasado nos puede enseñar algunas ideas fundamentales, y podemos pensar en un futuro, pero todo ello desde el aquí y ahora. Tiempo cíclico, tiempo lineal, reencarnaciones...la humanidad se ha acercado de maneras diferentes a una idea digamos general del tiempo, pero luego tenemos "nuestro" tiempo, que no entiende de relojes, ni de mediciones objetivas. El mito del progreso en Occidente ha forjado una idea particular del tiempo, esa humanidad caminando hacia un destino favorable y salvífico. Un mito que ha saltado por los aires.
    Ya dijo Horacio a su Leucónoe que el futuro era mera especulación de adivinos (números) babilonios, y acababa su oda XI (del libro primero)escribiendo:
    "carpe diem, quam minimum credula postero". No necesariamente ese "carpe diem" se refería a un continuo estado festivo, idea simplista que ha acabado por triunfar a base de películas e interpretaciones también simplistas.
    Saludos a todos ustedes.

    Comentado por: escoin el 07/7/2011 a las 10:57

  • cuidadín cuidadín con los tsunamis.

    Comentado por: Tioteo el 06/7/2011 a las 07:47

  • Aidos, los comentarios a los que hacía mención ya han sido eliminados, y no correspondían a una alma sensible, sino todo lo contrario. No es la primera vez que alguien trata de hacerse el gracioso encadenando una serie de mensajes ¿publicitarios?.
    Celebro la celeridad del administrador. Este espacio es, y debe ser, de diálogo, de confrontación de ideas, de conocimiento.
    Aprovecho también para agradecerle, Aidos, la frase de Hegel. Nos podemos enajenar ante lo sublime, pero nos podemos enojar ante la estulticia.
    Saludos a todos ustedes.

    Comentado por: escoin el 06/7/2011 a las 07:13

  • No es necesario conocer el proceso de eliminación de un comentario, a no ser dicha preguntar sea formulada por el propio administrador del blog.

    Comentado por: abcde... el 06/7/2011 a las 05:13

  • esto como se pueden eliminar comentarios en este blog?

    Comentado por: a. el 05/7/2011 a las 22:18

  • "No hay arte si no hay una enajenación del espítitu en lo sensible" Hegel. (Pedirle a un romántico que elimine cualquier comentario por estulticia y enajenación, no sé yo...)

    Comentado por: Aidos el 05/7/2011 a las 19:45

  • Estos ocho mensajes únicamente demuestran la estulticia de su autor/autora, una persona definitivamente enajenada sin otra cosa mejor que hacer que lanzar basura. Posiblemente sea lo único que sepa hacer.
    Haría bien el administrador de esta página en eliminar estos comentarios, y haría bien su autor en autoimponerse un ostracismo reflexivo y terapéutico, aunque me temo que necesitará la ayuda de un buen profesional.

    Comentado por: escoin el 05/7/2011 a las 11:32

  • Señor Delfín Agudelo, muchas gracias. Esos diálogos mayéuticos nos obligan a pensar. Es una buena noticia, sin lugar a dudas.
    Fiat lux, et lux facta est.
    La pérdida de la edad de oro, la expulsión del paraíso supone también el inicio del conocimiento, del sapere aude horaciano y kantiano.
    No sé si en el paraíso hubiera sido posible la música,tan adormilados como estaban, pero me cuesta mucho trabajo imaginarme la vida sin música, el lenguaje más universal.

    Comentado por: escoin el 05/7/2011 a las 07:40

  • En lo natural la manifestación de lo vestido es producto del tiempo, pero meteorológico, del clima. Asunto físico.

    Que en otra latitud de eso haya nacido una hermenéutica muy prolífica y cavernaria que llega hasta hoy es otro cantar.

    Comentado por: Tioteo el 02/7/2011 a las 07:17

  • existe una creencia en que la palabra crea espacio y a su vez este frena el paso del tiempo, saberse mortal genera muchisimas palabras(vida-muerte) si logramos que el diálogo sea infinito el tiempo no será problema, la creencía en la muerte es muy efectiva.

    Comentado por: A. el 02/7/2011 a las 00:14

  • El velo del matrimonio.
    El matrimonio entre homosexuales constituye un ejemplo de aquella hermosa tradición que los americanos inaguraron con el nombre de <desobediencia civil>: no desafiar la ley, sino desobedecer a una disposición legislativa en nombre de una ley mejor- por venir o ya inscrita en el espíritu o en la letra de la Constitución-.

    Comentado por: Derrida el 01/7/2011 a las 22:39

  • Ay, ay, ay!Niños niños! Cómo os gusta untaros con esos cuentos maléficos.Acaso la Humanidad haya tenido una edad de Oro,pero en ese tiempo ningún dios visitaba la Tierra y cuando lo hicieron,vaya uno a descubrir cuales habrian sido sus intenciones.El o los autores de esos primeros 22 capítulos del Génesis,tan solo recogieron cuentos de tradición oral con los que la gentes de aquellos tiempos se solazaban mientras se resguardaban dentro de cavernas a la luz de unos fuegos.En los seres nació la consciencia quizá mucho antes de adquirir este aspecto humano.Y si la tal edad de Oro realmente existió, no fué precisamente aquí en la bella Geo.Alguna vez es bueno indagar a las piedras,a las mismas erosiones grabadas por el agua,hablar con los nativos de tantos pueblos autóctonos que aún existen.Darse un verdadero baño de auténtica sabiduría.

    Comentado por: Chabela el 01/7/2011 a las 22:13

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Biografía

Rafael Argullol Murgadas (Barcelona, 1949), narrador, poeta y ensayista, es catedrático de Estética y Teoría de las Artes en la Facultad de Humanidades de la Universidad Pompeu Fabra. Es autor de treinta libros en distintos ámbitos literarios. Entre ellos: poesía (Disturbios del conocimiento, Duelo en el Valle de la Muerte, El afilador de cuchillos), novela (Lampedusa, El asalto del cielo, Desciende, río invisible, La razón del mal, Transeuropa, Davalú o el dolor) y ensayo (La atracción del abismo, El Héroe y el Único, El fin del mundo como obra de arte, Aventura: Una filosofía nómada, Manifiesto contra la servidumbre). Como escritura transversal más allá de los géneros literarios ha publicado: Cazador de instantes, El puente del fuego, Enciclopedia del crepúsculo, Breviario de la aurora, Visión desde el fondo del mar. Recientemente, ha publicado Moisès Broggi, cirurgià, l'any 104 de la seva vida (2013) y Maldita perfección. Escritos sobre el sacrificio y la celebración de la belleza (2013).

Ha estudiado Filosofía, Economía y Ciencias de la Información en la Universidad de Barcelona. Estudió también en la Universidad de Roma, en el Warburg Institute de Londres y en la Universidad Libre de Berlín, doctorándose en Filosofía (1979) en su ciudad natal. Fue profesor visitante en la Universidad de Berkeley. Ha impartido docencia en universidades europeas y americanas y ha dado conferencias en ciudades de Europa, América y Asia. Colaborador habitual de diarios y revistas, ha vinculado con frecuencia su faceta de viajero y su estética literaria. Ha intervenido en diversos proyectos teatrales y cinematográficos. Ha ganado el Premio Nadal con su novela La razón del mal (1993), el Premio Ensayo de Fondo de Cultura Económica con Una educación sensorial (2002), y los premios Cálamo (2010) y Ciudad de Barcelona (2010) con Visión desde el fondo del mar. 

Bibliografía

Maldita perfección. Escritos sobre el sacrificio
y la celebración de la belleza
(Acantilado, 2013)

 
Una educación sensorial. Historia personal del desnudo
femenino en la pintura
(Acantilado 2012)
Visiones desde el fonde del mar (Acantilado, 2010).
MICROSITE DEL LIBRO

 

Publicaciones principales

POESÍA
- Disturbios del conocimiento. Barcelona: Icaria Editorial, 1980.
- Duelo en el Valle de la Muerte. Madrid: Editorial Ayuso, 1986.
- El afilador de cuchillos. Barcelona: El Acantilado. Quaderns Crema, 1999.
- El poema de la serpiente. Badajoz: Asociación Cultural Littera Villanueva, 2010.
- Cantos del Naumon. Libros del Aire. Colección Jardín Cerrado, núm. 5, 2010.

NARRATIVA
- Lampedusa. Barcelona: Editorial Montesinos, 1981.
- El asalto del cielo. Barcelona: Editorial Plaza & Janés, 1986.
- Desciende, río invisible. Barcelona: Editorial Destino, 1989.
- La razón del mal. Premio Nadal 1993. Barcelona: Editorial Destino, 1994.
- Transeuropa. Madrid: Alfaguara Ediciones, 1998.
- Davalú o el dolor. Madrid: RBA, 2001.
- Moisès Broggi, cirurgià, l'any 104 de la seva vida. Barcelona: Quaderns Crema, 2013.

ENSAYO
- El Quattrocento. Barcelona: Editorial Montesinos, 1982.
- La atracción del abismo. Barcelona: Editorial Bruguera, 1983. Reeditado 2006.
- El Héroe y el Único. Madrid: Taurus Editorial, 1984.
- Tres miradas sobre el arte. Barcelona: Icaria Editorial, 1985.
- Leopardi. Infelicidad y titanismo. Barcelona, 1986
- Territorio del nómada. Barcelona: Ediciones Destino, 1986.
- El fin del mundo como obra de arte. Barcelona: Ediciones Destino, 1990. Reeditado 2007.
- El cansancio de Occidente (en colaboración con Eugenio Trías). Barcelona: Ediciones Destino, 1994.
- Sabiduría de la ilusión. Madrid: Taurus Editorial, 1994.
- Aventura. Una filosofía nómada. Barcelona: Nuevas Ediciones Debolsillo, 2000.
- Una educación sensorial. Historia personal del desnudo femenino en la pintura. Madrid-México: Fondo de Cultura Económica, 2002. Barcelona: Editorial Acantilado, 2012.
- Manifiesto contra la servidumbre. Escritos frente a la guerra. Barcelona: Ediciones Destino, 2003.
- Del Ganges al Mediterráneo: un diálogo entre las culturas de India y Europa (en colaboración con Vidya Nivas Mishra). Madrid: Siruela, 2004.
- Maldita perfección. Escritos sobre el sacrificio y la celebración de la belleza. Barcelona: Editorial Acantilado 2013.

ESCRITURA TRANSVERSAL
- El cazador de instantes. Barcelona: Ediciones Destino, 1996. Reeditado 2007.
- El Puente de Fuego. Cuaderno de Travesía, 1996-2002. Barcelona: Ediciones Destino, 2004.
- Enciclopedia del crepúsculo. Madrid: El Acantilado, 2006.
- Breviario de la aurora. Barcelona: El Acantilado, 2006.
- Visión desde el fondo del Mar. Barcelona: Editorial Acantilado, 2010. Premio Cálamo 2010. Premio Ciudad de Barcelona 2010.

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