PRISA utiliza cookies propias y de terceros para mejorar tu experiencia de navegación y realizar tareas de analítica. Al continuar con tu navegación entendemos que aceptas nuestra política de cookies.

Cerrar

El Boomeran(g)

El blog literario latinoamericano

viernes, 4 de diciembre de 2020

 Blog de Rafael Argullol

Europa cobarde, Europa libre

El lado oscuro de Europa lo conocemos bien: durante cinco siglos -hasta el pasado- nuestro continente colonizó y saqueó el resto del mundo. En América los europeos acabaron con poblaciones enteras y civilizaciones imponentes, y en el África de hoy todavía son bien visibles las fronteras del expolio, con ese mapa geométrico trazado en las cancillerías europeas para repartir el botín y que, al no respetar las tradiciones e identidades locales, ha sido después, tras las independencias de esos países, motivo continuo de conflictos sangrientos. Tampoco Asia se libró, por supuesto, de la furia depredadora e imperial europea, que durante mucho tiempo consideró a antiguas civilizaciones del calibre de la china o la india como productos primitivos y exóticos. Con razón, ese lado oscuro ha sido estudiado minuciosamente por los historiadores, porque durante cinco siglos la globalización dirigida por Europa, casi siempre con violencia, preparó el escenario del mundo que ahora contemplamos. Los no europeos nos recuerdan a menudo nuestro lado oscuro, para reprocharnos el pillaje sufrido o simplemente para justificar situaciones actuales, y muchos europeos también nos lo recordamos de tanto en tanto, bien por sinceridad, bien para gozar de una buena conciencia.

Lo que no es nada evidente es que unos y otros nos acordemos, aunque sea levemente, del lado luminoso de Europa. Es posible que los no europeos se muestren insensibles a cualquier indicio de esta luz, sea porque la desconozcan o desprecien, sea porque la "rica" y "tecnológica Europa" interesa por otra cosa, como tierra de migración, y no por sus supuestos valores morales y espirituales (es difícil aceptar la moralidad y la espiritualidad de la cultura que te ha oprimido).

Más extraordinario es que los propios europeos no parezcan ya en condiciones de reconocer, con cierta convicción y consecuencia, el lado luminoso que también alimenta su herencia. Dicho brutalmente: una Europa cobarde y acomodaticia se ve incapaz de defender su patrimonio espiritual, al que sistemáticamente camufla u oculta con el ánimo de preservar privilegios económicos que hagan más llevadero el implacable declive. Como si estuviera vencida de antemano, Europa disimula su mejor legado para conservar, triste y groseramente, prebendas para las que intuye que hay una fecha de caducidad.

Durante muchos años he denunciado -y sigo denunciando- las tropelías históricas de Europa, pero desde hace tiempo encuentro necesario recuperar un sentimiento de autoestima fundamentado en lo que vengo llamando, aquí, el lado luminoso.Curiosamente esta necesidad se me hizo más patente a grandistancia de las fronteras europeas, en Benarés, durante las muy estimulantes conversaciones con el pensador indio Vidya Nivas Mishra acerca de las afinidades y distancias entre las mentalidades europea e india, que culminaron en un libro conjunto.

Aunque soy un gran admirador de la tradición hindú y Mishra -fallecido poco después en un accidente de automóvil- era un hombre en extremo convincente, pronto me di cuenta de que estábamos situados en miradores radicalmente diferentes. Mientras en mis palabras aludía siempre al "yo" -un "yo" bastante desamparado, por cierto, falto de cobertura religiosa o ideológica, al menos en mi caso-, Mishra siempre se refería a "nosotros", pero no a un "nosotros" puramente actual, sino a una entidad colectiva que se remontaba cuatro milenios atrás. (Los mismos, elocuentemente, de existencia de Benarés, junto con Damasco la ciudad más antigua continuamente habitada). Esta circunstancia, pensé entonces, a lo largo de nuestras charlas, otorgaba una imbatible superioridad al punto de vista de Mishra sobre el mío.

Ese hombre, me dije, habla con la enorme seguridad de saberse acompañado por millones de compatriotas cohesionados por el flujo continuo de miles de años, en tanto que yo -¡otra vez el solitario yo!- tenía que presentarme como representante exclusivo de mí mismo y, cuando aludía al pasado, tenía que hablar de un río, el de la civilización europea, constantemente interrumpido por diques y cambios abruptos de cauce. Mi posición en el diálogo era claramente desfavorable pues, frente a la fortaleza de la continuidad que dibujaba mi interlocutor, yo, como europeo, no podía dejar de mencionar nuestros constantes virajes y revoluciones, de la antigüedad clásica al medievo cristiano, del renacimiento a la ilustración y a la modernidad. Europa se había negado y reinventado constantemente de manera revolucionaria hasta el punto que, en nosotros, tradición y revolución se requerían mutuamente y eran, casi, una misma cosa.

En Benarés, tan lejos de Europa, me di cuenta de que este era, precisamente, el rasgo esencial del pensamiento europeo y que, si bien era cierto que a lo largo de la historia habíamos ejercido como invasores y expoliadores implacables, no era menos cierto que habíamos conseguido desarrollar un "instinto" para la crítica y la autocrítica del que carecían, por lo que yo sabía -aunque, desde luego, podía equivocarme- las otras regiones del mundo. En el último día de nuestras conversaciones traté de explicarle esta singularidad europea a Vidya Nivas Mishra aludiendo al destino de Antígona y al hecho de que, en la tragedia de Sófocles, se daba carta de naturaleza a la libertad individual como el motor de la condición humana. Le añadí que, con este presupuesto, era imposible que el pensamiento no fuera el escenario de la crítica y la autocrítica, y que la historia no fuera sino una sucesión de revoluciones, de sacudidas ansiosas de libertad, que obligadamente me dejaban a mí en soledad frente a sus milenios de comunidad espiritual. Pero no estoy seguro de que me comprendiera pese a su permanente sonrisa afable e inteligente.

Y creo, en efecto, que este es nuestro lado luminoso, el haz de libertad que brilla en medio de la oscuridad a la que, con tanto afán sangriento y codicioso, hemos contribuido. Hemos destruido mucho pero, en la estela de Antígona, hemos apostado con frecuencia por la libertad de conciencia, incluso contra la omnipresente "razón de Estado" (confundida, en ocasiones, con la "razón de Dios") en la que encuentran cobijo tantas tradiciones del mundo que nos rodea.

Esta es la gran lección del humanismo europeo, antiguo y moderno, lección que los europeos actuales, sumidos en la molicie mental y refugiados en una concepción gélida y burocrática de Europa, se empeñan en olvidar. La vergonzosa actitud de la comunidad europea ante los recientes acontecimientos en los países del norte de África -todos ellos antiguas colonias europeas- no son sino la lóbrega coronación de un silencio culpable que se repite ante cada hecho que incomoda la seguridad senil y avariciosa de un continente que omite cualquier construcción moral ante la vigilancia de los "mercados". Europa calla ante cualquier atropello de los derechos individuales -proceda este de reyezuelos, como los de Túnez o Uzbekistán, o de emperadores, como en el caso chino-, siempre temerosa de que cualquier gesto le suponga la definitiva retirada de prebendas que -y esto aumenta el miedo- consideran ya medio perdidas bajo la espada de Damocles de la decadencia.

Y este es, sin duda, el camino peor porque, afortunadamente obsoleta su función saqueadora, la única auténtica riqueza de futuro que le queda a Europa es Antígona. Quiero decir: la reivindicación de la libertad individual de conciencia, el derecho a la crítica, la necesidad de la autocrítica. Esta, la razón del individuo, es el bien único, espléndido, que todavía podemos exportar y que aún puede ganarnos un respeto en el mundo. Acobardados y sumisos ante la razón de Estado solo nos queda prepararnos para ser unos obedientes y eficaces esclavos.

El País, 16/02/2011


[Publicado el 20/2/2011 a las 11:41]

Compartir:

Comentarios (15)

  • Escoin, totalmente de acuerdo. Yo también echo de menos aquella ¨estructura¨.
    A mi me encantaba la galería de espectros. En una ocasión, hasta nos atrevimos algunos a, imaginarnos el espectro del ¨bloguero mayor¨ y escribir sobre ello.

    Esto, nunca ha sido un espacio mas. Entonces, ahora y, mañana, seguirá teniendo el aroma, la esencia que nos sigue atrayendo. Esa que cada uno de nosotros percibe de distinta forma, aunque nunca deja de ser la misma.

    Comentado por: sila el 11/3/2011 a las 21:19

  • No sé ustedes, pero yo sigo echando de menos aquellos diálogos entre Delfín Agudelo y Argullol, por mucho que me digan que eso se acabó......

    Comentado por: escoin el 06/3/2011 a las 14:50

  • Estimados contertulios cibernéticos,

    A raíz de las palabras de Argullol, podemos pensar en otro tema, el tema del miedo. Argullol nos habla de Antígona. En la tragedia de Sófocles, la valiente Antígona le dice a Creonte que sus propios conciudadanos creen que la decisión de enterrar según las normas a Polinices es correcta, pero callan por temor. ¿Cuántas veces la misma Europa ha callado por temor? ¿Cuántas veces se ha mirado hacia otro lado, aquí, en la misma Europa? Una vez instaurado el régimen del terror, no es nada fácil ser Antígona. Creonte creía hablar en nombre de Tebas, y eso no era cierto. Todos los dictadores creen hablar en nombre de su pueblo, y eso no es cierto. Aunque gran parte del pueblo crea que, efectivamente, el dictador de turno habla por ellos, es la encarnación de su espíritu.

    Comentado por: escoin el 06/3/2011 a las 14:46

  • Les recomendaría el magnífico libro de Stefan Zweig "Momentos estelares de la humanidad". No se arrepentirán de haberlo leido.
    Saludos a todos ustedes.

    Comentado por: escoin el 01/3/2011 a las 10:02

  • No, Ramon, si estoy de acuerdo con usted en parte de lo que afirma. Cuando dos civilizaciones se encuentran, y una se encuentra con la otra no por placer desinteresado, no por el placer de tener unas relaciones de buena vecindad y franca amistad(supongo que entienden la ironía) pues puede pasar algo funesto. Ya lo hemos visto repetidamente en el curso de la historia.
    El problema, a mi modo de ver, es que en el caso que nos ocupa Occidente ha masacrado partiendo de la base de una supremacía técnica, militar y supuestamente, en algunos casos, religiosa. Mientras se masacraba en América o en África, también se evangelizaba. Mientras unos abrían heridas, otros enseñaban las heridas del cuerpo de Cristo. No olvidemos, por ejemplo, que los integrantes de las expediciones para descubrir el Nuevo Mundo eran gente de baja calaña,personas que en ningún caso desearíamos como yernos, y eso supuso un grave problema al llegar al Nuevo Mundo. No se fueron con Cristóbal Colón científicos, médicos, intelectuales, ingenieros. Se fueron gente que no los querían aquí,que sobraban, como se dice vulgarmente, indeseables en su mayoría, al lado de militares, claro.
    Y después de la declaración de los derechos humanos, pues más de mismo, en África y donde hiciera falta. En la antigua Yugoslavia, por ejemplo, para no irnos mucho más lejos.
    No es un lamento paralizador, es la pura verdad. Lo paralizador sería, a mi modo de ver, cerrar los ojos a un pasado con luces y sombras. Si aceptamos lo uno, lo otro también. Si no, estamos haciendo trampa.
    Pero en muchos países a día de hoy criticar al dirigente desde un medio escrito, no seguir las estrictas normas religiosas o ser homosexual te puede costar muy caro, carísimo. Pongamos el ejemplo de algunos países árabes o asiáticos. Y esta es la herencia que también puede dejar Occidente, a base de mucho sufrimiento pasado: la necesidad de ser crítico y de respetar a las personas que piensan de otro modo (respeto, por otra parte, no significa tolerancia hacia actitudes que consideramos aberrantes, como la ablación del clítoris, por ejemplo).
    No es una autoflagelación, en absoluto, es un estado de la cuestión.
    Saludos a todos ustedes.

    Pero

    Comentado por: escoin el 01/3/2011 a las 09:54

  • escoin, las mismas culturas americanas que fueron victimas de los españoles habian sido antes victimarios de sus vecinos menos poderosos. Los mismos zulues a los que los boer y los ingleses masacraron, habian masacrado antes a cualquier tribu con la que se toparon en su camino desde el centro de Africa hasta el sur. Sencillamente, cuando dos civilizaciones se encuentran y hay una diferencia de poderio importante entre una y otra, la menos poderosa desaparecerá, normalmente a la violenta. Por eso ruego para que no haya ninguna civilizacion extraterrestre, con lo que nos ahorraremos masacrar o ser masacrados. No pretendo que esa sea una ley historica porque no estoy en posicion de legislar sobre el tema, pero creo que bien pocos ejemplos en contrario se han dado.
    El rasgo decadente no es a quien hemos machacado para llegar a donde estamos, sino que nos de la llorera por la mala conciencia por haberlo hecho, cuando la pura verdad es que si los europeos hubieran sido debiles en su momento, los masacrados hubieran sido ellos, asi que no veo razon para tanto desasosiego. Por otra parte, tras haber vivido largos años en paises arabes y otomanos, puedo asegurarle que alli nadie siente ningun arrepentimiento por la invasion de Hispania (o como se llamara entonces si es que tenia nombre), los repetidos sitios a Viena, la esclavitud a la que sometieron a tantos cristianos y cristianas, entre ellos al pobre Cervantes. Mas bien estan orgullosos de ello, lo consideran un glorioso pasado, lo que significa que todavia tienen futuro. Pero cuando a a uno le da la llorera ... es que se ha hecho viejo.

    Comentado por: Ramon el 28/2/2011 a las 17:19

  • Lo más oscuro, redescomplejas, es que en su supuesto itinerario europeo no menciona, como sí lo hace Escoin, América y África. Tan oscuro que no lo ve, estando ahí, aquí, en la actualidad, al doblar la esquina.
    Qué ceguera la suya. Oscuro.

    Comentado por: omar el 26/2/2011 a las 17:41

  • Y todo ello sin olvidar que tanto usted como yo podemos criticar, sin faltar al respeto si ello es posible, a quien nos venga en gana, sin ser encarcelados por ello o excomulgados por el líder religioso deturno que, a menudo, es también el dirigente del país.
    Hombre, creo que no es poco, aunque no sea suficiente.

    Comentado por: escoin el 26/2/2011 a las 11:15

  • Redescomplejas,

    Nos guste o no, el descubrimiento de América supuso una serie de masacres. Nos guste o no, la colonización de África y el mercado de esclavos supuso otra serie de masacres. Este es el Occidente oscuro.
    En todas las familias hay momentos felices y otros que no lo son tanto. Uno de los más ignominiosos de los últimos tiempos fue la pasividad de los cascos azules en la guerra de la antigua Yugoslavia, o las tropelías de los mismos cascos azules en otros lugares del planeta.
    Es mi opinión.
    Saludos a todos ustedes.

    Comentado por: escoin el 26/2/2011 a las 10:53

  • Muy buenas

    ¡Absolutamente asombrado!

    "El lado oscuro de Europa lo conocemos bien: durante cinco siglos -hasta el pasado- nuestro continente colonizó y saqueó el resto del mundo"

    A Ver...contemos....hacia atrás:

    Siglo XIX, XVIII, XVII, XVI, XV.

    Es decir, usted afirma sin rubor que Europa, desde el siglo XV colonizó y saqueó el Mundo.

    A ver, ….siglo XV.
    El martes 29 de mayo de 1453, cae el Impero de Roma, Bizancio, Occidente en manos del Islam Invasor.

    A ver Siglo XVI.
    El primer sitio de Viena, en 1529, es el auge de la invasión islámica de Europa, por el ESte, todos los musulmanes, que hoy son naciones en la Europa del Este, son el resultado de esta invasión.

    Gracias a los caballeros Serbios y Rumanos, a los Cristianos serbios y Rumanos, Europa hoy existe.

    Vamos a ver Siglo XVII
    Segundo Sitio de Viena, tuvo lugar en Viena en 1683, tras Viena, Roma, indefensa, y toda Europa en manos del Islam Invasor
    Los turcos contaban con la ayuda Francesa, ya existían masones y progres, por lo visto.

    A ver Siglo XVIII

    Durante todo el siglo XVIII, desde el actual Marruecos y Argelia, las costas del Mediterráneo, y en partículas las costas del Reino de España, estaban sometidas a las constantes incursiones de los Sarracenos, que se llevaban hombres y mujeres españoles, como esclavos y los vendían en los mercados de Argel, y Rabat.

    En España y Europa, vuelve a ver Moros en la Costa, y tontos y traidores, que le hacen el juego, al tercer sitio de Viena, que ya se vislumbra.

    ¿Vosotros los progres, en qué comuna estudias la historia?

    Ustedes, sois los retro-progres de la desmemoria histórica

    En fins saludos desde el hastío, más absoluto, por vuestra continúa traición a vuestra cultura y a vuestros valores.

    A ver si los sarracenos se quedan con España y Europa ya, de una vez, y entonces os vais a enterar….

    Comentado por: redescomplejas el 25/2/2011 a las 20:54

  • Creo que, a salto de mata, me he recorrido el fondo del mar. Ahora vuelvo y me atrevo a señalar algunos pasajes con lápiz (!) Gracias de nuevo, Don Rafa.

    Comentado por: me el 24/2/2011 a las 19:57

  • Muy bien Rafael. Lo bordas. Ahora, yo observo que a esas civilizaciones -o culturas- que citas, ninguna despotrica ni abandona la ciencia y tecnologia occidental.
    Hay tantos ejemplos que no voy a citar ninguno. Esa ciencia también es herencia de Occidente, aunque de unos occidentales más que de otros.

    Lo que para mí está cayendo ahora es el derivado político más "progresista" que les exportamos o copiaron de nosotros. El Gadafí, o Sadam, menos ayatolas eran cualquier cosa.

    ¡¡¡ La que nos espera es buena!!!

    Comentado por: Tíoteo el 21/2/2011 a las 18:43

  • C.B., no estoy del todo seguro que, en conjunto, seamos partícipes de uns "elástica" moral cristiana. Yo sería más duro: creo que, en conjunto, reina la amoralidad, con vestido de primera comunión o sin él, pero siempre barnizada de hipocresía y de falta de compasión.
    Ahora resulta que en numerosos paises árabes los súbditos han salido contestones o contestatarios......bien, Europa deplora las matanzas de Libia y aplaude el ejemplo egípcio (donde también ha habido muertos).....pero que no suba en demasía el precio del petróleo (como ya está pasando), porque entonces peligra nuestro chiringuito consumista...y eso no se puede tolerar. Venga, libios, a casita....que se hagan cambios en el gobierno para que nada cambie (o muy poca cosa), y aquí no ha pasado nada.
    En los países árabes se ha dejado ejercitar muy poco la libertad individual (Irán, Túnez, Marruecos, Siria, Arabia Saudí...) a la que alude Argullol, pero las ansias de conseguir comida y libertad son tan grandes, que llegará un momento que nadie podrá controlar el enorme desasosiego de una parte muy importante de la población mundial, suba el precio del petróleo o no, le importe a la comisión europea o no.
    Es mi opinión.
    Saludos a todos ustedes.

    Comentado por: escoin el 21/2/2011 a las 13:00

  • Fantástica exposición. Solamente hay algo con lo que no estoy de acuerdo: no está obsoleta la función saqueadora de Europa, sino que está modernizada y actualizada. Porque otra gran particularidad de la moral cristiana y europea es la elasticidad con la que puede amoldarse a las circunstancias; por eso a muchos nos parece que se nos ha acabado el “chollo” de la expoliación, cuando en realidad no es así. El germen de la globalización ha brotado con una fuerza inusitada y las flores de la justificación nos perfuman bien el jardín, solo quedan unos pequeños reajustes del tipo “dónde pongo ahora el dinero” y “qué parcelita le doy a China (y a algún otro)”. La espada de Damocles únicamente podría hendirse en el caso de que nuestra gran coraza burguesa (capitalista-consumista) la debilitara una moral demasiado estricta (poco elástica, es decir, poco cristiana), pero eso es poco probable, dado que nos hemos provisto bien la despensa y hemos abonado al tercer mundo —recordemos: las dos terceras partes de la población mundial— con hambre, miseria y guerras, para tenerlos esclavos durante mucho tiempo. Al menos, hasta que nuestra parafernalia tecnológica avance hasta lograr la independencia total del petróleo.

    Yo soy uno de esos cobardes, lo admito. Porque, aunque tengo bien arraigados los valores que menciona, necesidad de autocrítica, derecho a la crítica y reivindicación de la libertad de conciencia, sin embargo, presiento que no son exportables. Podrían ser vendibles, como una especie de doctrina, y en ello estamos, a condición de que el precio incluya la aportación de bienes necesaria, pero nunca ubicada en la razón de los oprimidos.

    Un saludo
    C.B.

    Comentado por: C.B. el 20/2/2011 a las 20:22

  • Un muy lúcido artículo. Para meditar con mucho respeto.Preocupa el final."Solo nos queda prepararnos para ser unos obedientes y eficaces esclavos".Otra vez nos hundiremos en el fascismo ? Lo estamos viendo en la actual Italia del Primer Ministro Berlusconi y también en Francia,donde se persigue a inmigrantes y gitanos.Se ha llegado a detener naves que habían rescatado náufragos del mar Mediterráneo y al intentar el responsable de la nave bajarlos a tierra para ser atendidos,le fué sustraída su propia libertad.Socorrer náufragos es una ley no escrita en los códigos marinos. Así que,ya ni esa libertad se puede ejercer.

    Comentado por: Beatriz Basenji el 20/2/2011 a las 13:39

Deja un comentario




Tu correo electrónico:


Escribe los caracteres de la imagen (para evitar SPAM):

Comentario:


Foto autor

Biografía

Rafael Argullol Murgadas (Barcelona, 1949), narrador, poeta y ensayista, es catedrático de Estética y Teoría de las Artes en la Facultad de Humanidades de la Universidad Pompeu Fabra. Es autor de treinta libros en distintos ámbitos literarios. Entre ellos: poesía (Disturbios del conocimiento, Duelo en el Valle de la Muerte, El afilador de cuchillos), novela (Lampedusa, El asalto del cielo, Desciende, río invisible, La razón del mal, Transeuropa, Davalú o el dolor) y ensayo (La atracción del abismo, El Héroe y el Único, El fin del mundo como obra de arte, Aventura: Una filosofía nómada, Manifiesto contra la servidumbre). Como escritura transversal más allá de los géneros literarios ha publicado: Cazador de instantes, El puente del fuego, Enciclopedia del crepúsculo, Breviario de la aurora, Visión desde el fondo del mar. Recientemente, ha publicado Moisès Broggi, cirurgià, l'any 104 de la seva vida (2013) y Maldita perfección. Escritos sobre el sacrificio y la celebración de la belleza (2013).

Ha estudiado Filosofía, Economía y Ciencias de la Información en la Universidad de Barcelona. Estudió también en la Universidad de Roma, en el Warburg Institute de Londres y en la Universidad Libre de Berlín, doctorándose en Filosofía (1979) en su ciudad natal. Fue profesor visitante en la Universidad de Berkeley. Ha impartido docencia en universidades europeas y americanas y ha dado conferencias en ciudades de Europa, América y Asia. Colaborador habitual de diarios y revistas, ha vinculado con frecuencia su faceta de viajero y su estética literaria. Ha intervenido en diversos proyectos teatrales y cinematográficos. Ha ganado el Premio Nadal con su novela La razón del mal (1993), el Premio Ensayo de Fondo de Cultura Económica con Una educación sensorial (2002), y los premios Cálamo (2010) y Ciudad de Barcelona (2010) con Visión desde el fondo del mar. 

Bibliografía

Maldita perfección. Escritos sobre el sacrificio
y la celebración de la belleza
(Acantilado, 2013)

 
Una educación sensorial. Historia personal del desnudo
femenino en la pintura
(Acantilado 2012)
Visiones desde el fonde del mar (Acantilado, 2010).
MICROSITE DEL LIBRO

 

Publicaciones principales

POESÍA
- Disturbios del conocimiento. Barcelona: Icaria Editorial, 1980.
- Duelo en el Valle de la Muerte. Madrid: Editorial Ayuso, 1986.
- El afilador de cuchillos. Barcelona: El Acantilado. Quaderns Crema, 1999.
- El poema de la serpiente. Badajoz: Asociación Cultural Littera Villanueva, 2010.
- Cantos del Naumon. Libros del Aire. Colección Jardín Cerrado, núm. 5, 2010.

NARRATIVA
- Lampedusa. Barcelona: Editorial Montesinos, 1981.
- El asalto del cielo. Barcelona: Editorial Plaza & Janés, 1986.
- Desciende, río invisible. Barcelona: Editorial Destino, 1989.
- La razón del mal. Premio Nadal 1993. Barcelona: Editorial Destino, 1994.
- Transeuropa. Madrid: Alfaguara Ediciones, 1998.
- Davalú o el dolor. Madrid: RBA, 2001.
- Moisès Broggi, cirurgià, l'any 104 de la seva vida. Barcelona: Quaderns Crema, 2013.

ENSAYO
- El Quattrocento. Barcelona: Editorial Montesinos, 1982.
- La atracción del abismo. Barcelona: Editorial Bruguera, 1983. Reeditado 2006.
- El Héroe y el Único. Madrid: Taurus Editorial, 1984.
- Tres miradas sobre el arte. Barcelona: Icaria Editorial, 1985.
- Leopardi. Infelicidad y titanismo. Barcelona, 1986
- Territorio del nómada. Barcelona: Ediciones Destino, 1986.
- El fin del mundo como obra de arte. Barcelona: Ediciones Destino, 1990. Reeditado 2007.
- El cansancio de Occidente (en colaboración con Eugenio Trías). Barcelona: Ediciones Destino, 1994.
- Sabiduría de la ilusión. Madrid: Taurus Editorial, 1994.
- Aventura. Una filosofía nómada. Barcelona: Nuevas Ediciones Debolsillo, 2000.
- Una educación sensorial. Historia personal del desnudo femenino en la pintura. Madrid-México: Fondo de Cultura Económica, 2002. Barcelona: Editorial Acantilado, 2012.
- Manifiesto contra la servidumbre. Escritos frente a la guerra. Barcelona: Ediciones Destino, 2003.
- Del Ganges al Mediterráneo: un diálogo entre las culturas de India y Europa (en colaboración con Vidya Nivas Mishra). Madrid: Siruela, 2004.
- Maldita perfección. Escritos sobre el sacrificio y la celebración de la belleza. Barcelona: Editorial Acantilado 2013.

ESCRITURA TRANSVERSAL
- El cazador de instantes. Barcelona: Ediciones Destino, 1996. Reeditado 2007.
- El Puente de Fuego. Cuaderno de Travesía, 1996-2002. Barcelona: Ediciones Destino, 2004.
- Enciclopedia del crepúsculo. Madrid: El Acantilado, 2006.
- Breviario de la aurora. Barcelona: El Acantilado, 2006.
- Visión desde el fondo del Mar. Barcelona: Editorial Acantilado, 2010. Premio Cálamo 2010. Premio Ciudad de Barcelona 2010.

Página diseñada por El Boomeran(g) | © 2020 | Fundación Formentor | Barceló Torre de Madrid. Plaza de España, 18 28008 Madrid (España) | | Aviso Legal | RSS

Página desarrollada por Tres Tristes Tigres