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El Boomeran(g)

El blog literario latinoamericano

sábado, 30 de mayo de 2020

 Blog de Rafael Argullol

Ruby Rompecorazones y el Gran Mandíbulas

En mi infancia no era propio de los niños que disfrutaran con los payasos. Me causaban cierta aprensión cuando no directamente temor, en especial aquellos tipos entre tristes y malcarados que llevaban la cara embadurnada con pintura blanca y amonestaban continuamente a todo el mundo. Pero el peor de todos era un individuo que se propuso hacernos reír en las fiestas veraniegas durante un par de años. Lo llamaban, o se hacía llamar, el Gran Mandíbulas, y aparte de la condición física de la que se deducía el nombre, tenía los ojos pequeños, los dientes muy blancos y una acentuada calvicie que disimulaba pegando con gomina en el cráneo los cuatro cabellos que le quedaban. Nunca vi a ninguno de los atemorizados niños reír con las gracias del Gran Mandíbulas, pero él, por el contrario, debía de creerse extremadamente ingenioso pues gritaba todo el rato como si la aprobación de sus palabras fuera general. En realidad él era el único que reía sus propios chistes, si bien es verdad que lo hacía con tanto convencimiento y griterío que parecía que el auditorio se rendía a sus pies.

Como tantas otras cosas de la infancia olvidé al Gran Mandíbulas durante años hasta que hace poco lo rescaté, reencarnado en un contemporáneo bien conocido. Estaba en Italia y vi en un diario una foto de Silvio Berlusconi riendo de forma ostentosa. De inmediato una presencia cruzó mi cerebro y me dije: ¡el Gran Mandíbulas! ¿Cómo no había reparado antes en el asunto? Me fijé en los detalles de la foto de Berlusconi a toda plana (el diario era de su propiedad, como tantos) y todo coincidía. Las mismas mandíbulas, los mismos ojitos, la dentadura blanquísima, la gomina impecable. Y, por encima de todo, esa risa indefiniblemente siniestra y ese gesto en que lo falso se viste de espontáneo. ¿Cómo podía habérseme escapado que Berlusconi era únicamente un avatar del Gran Mandíbulas?

¿De qué reía ese día el avatar de El Mandíbulas? Otro periódico, que no era propiedad de Berlusconi, informaba de la cuestión: se suponía que el presidente del Gobierno italiano había tenido algún tipo de relación con una muchacha siciliana de origen marroquí que respondía al vistoso apodo de Ruby Rompecorazones. La historia ha sido suficientemente aireada por los medios de comunicación y no vale la pena volver sobre ella. Más interesante y conmovedor es el testimonio del padre de Ruby, a quien los periodistas han acechado hasta conseguir una declaración. Mohamed el Mahroug es un vendedor ambulante de vestidos en la provincia siciliana de Messina. De sus palabras es fácil hacerse una idea de cómo su dignidad se ha visto afectada con el revuelo que ro-deado su vida. Está avergonzado. De Ruby Rompecorazones, su hija, solo es capaz de sugerir que "está enferma de televisión".

No es poco. Parece un diagnóstico demasiado simplista pero es muy posible que Mohamed el Mahroug haya dado en el clavo para explicar cómo un país con la enorme tradición cultural de Italia gire, desde hace 20 años, en torno a un personaje que no es sino avatar del Gran Mandíbulas. Al igual que este Berlusconi siempre está dispuesto a reír sus chistes, y a su alrededor hay otros que hacen lo propio, como el ministro de Economía, Giulio Tremonti, quien al ser preguntado por el derrumbe de la Casa de los Gladiadores en Pompeya ha contraatacado diciendo que la cultura no sirve para comer: "pruebe a hacerse un bocadillo con la Divina comedia" es su histórica frase, toda una declaración de principios sobre la civilización en los mismos días en que Ruby Rompecorazones suspira por ser presentadora de televisión.

Y, desde luego, es mucho más probable que Ruby alcance su objetivo, que no que el avatar del Gran Mandíbulas lea un verso de Dante. Este ha sido el gran triunfo de Berlusconi: su contrarrevolución de la sensibilidad. A finales del siglo XVIII, Friedrich Schiller, partidario al principio de la Revolución Francesa pero desencantado luego por el Terror, escribió un opúsculo decisivo, Cartas sobre la educación estética de la humanidad. En él sostenía que toda revolución futura estaba condenada necesariamente al fracaso, si no venía antecedida por una revolución de la sensibilidad. De acuerdo con sus principios, Schiller abogaba por una educación ilustrada que al modificar el modo de sentir abriera el camino a ulteriores cambios en el terreno social. Ya sabemos que las revoluciones de los siglos XIX y XX no hicieron demasiado caso de sus consejos.

Pero Berlusconi, sí. Berlusconi, quien es muy probable que nunca haya oído hablar de Schiller, ha logrado llevar a la práctica un programa sistemático de contrarrevolución de la sensibilidad en un sentido contrario, por supuesto, al promovido por el poeta alemán.

Al final del camino lo escandaloso es que nada sea lo suficientemente escandaloso para una sociedad anonadada, ni las apariciones de Ruby Rompecorazones ni las mucho peores manifestaciones bufonescas del poderoso ministro de Economía, Giulio Tremonti, corresponsable de la destrucción, por desidia, de lo que el Vesubio conservó. Ahí, en esta contrarrevolución de la sensibilidad, es en donde encuentra su lugar el diagnóstico de Mohamed el Mahroug. "Mi hija está enferma de televisión" es un último y desesperado intento por librar a Karima el Mahroug -nombre real de la muchacha- de esa epidemia de la sensibilidad que los Berlusconi y Tremonti llaman felicidad o éxito y en la que Rudy Rompecorazones cree fervientemente, constituida por una avalancha de grosería espiritual y vulgaridad vital que acaba aplastando cualquier resistencia.

Berlusconi -quizá por ser el avatar del Gran Mandíbulas- vio con clarividencia hace tres décadas que no valía la pena hacerse con el poder político si no podía apoderarse al mismo tiempo del alma de la sociedad italiana. Así empezó esa peculiar historia de mefistotelismo de masas que, si bien se extiende en todos los países, en Italia se hace extraordinariamente transparente. Una vez obtuvo el práctico monopolio de la comunicación, nuestro grotesco Mefisto ya estuvo en condiciones de dar el golpe de gracia que ha arruinado la vida pública de Italia a lo largo de los años. Se puede resumir en pocas palabras: no hay alternativa a la feliz banalidad de Berlusconi porque vosotros, italianos, tal como os muestra mi televisión, también aspiráis a una feliz banalidad. O, como diría, Mohamed el Mahroug: "estáis enfermos de televisión" (como en España, desde luego).

Lo peor de este último episodio de mefistotelismo de masas es que ahora que Berlusconi parece deslizarse hacia su final no hay opciones claras para el relevo. Si exceptuamos a personajes como Gianfranco Fini, político competente aunque con un pasado demasiado peligroso. La maravillosa Italia está aturdida tras tantos años de prestidigitación y griterío, aunque afortunadamente es un país que siempre sabe reinventarse a sí mismo. También el Gran Mandíbulas nos dejaba aturdidos en aquellas veladas veraniegas. Sus risotadas, sus aspavientos, sus horribles chistes nos acababan hundiendo en la melancolía. ¡Qué pesadilla tener que escuchar a un pésimo payaso, y qué delicia librarse de él!

El País, 05/12/2010

[Publicado el 24/12/2010 a las 06:30]

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Comentarios (7)

  • ¡Qué bueno! ¡el Gran Mandíbulas!.Genial.

    Comentado por: Amelia el 27/12/2010 a las 15:08

  • Es verdad que si uno se pone la Divina Comedia entre pan y pan, o el Quijote, o cualquier otra obra maestra de la literatura, no se le va a quitar el hambre. Que se lo pregunten si no a esos payasos que se creyeron que la cultura le entraba a uno como por ósmosis. Pues nada, que tienen cara de estreñidos, qué le vamos a hacer. Pero lo del Berlusconi es otra historia, este peligroso embaucador de masas lo que hace es limpiarse el culo con la cultura y luego restregar los restos en la televisión. Es un tipo de fascismo más moderno; y conste que no es un insulto (ni un halago), es lo que es. Cómo ha llegado un sujeto acomplejado, inculto y enfermo a ser presidente, es todo un reto para los sociólogos. Aunque, quizá, todos deberíamos reflexionar hasta qué punto nos dejamos llevar por cierta gentuza y por qué lo hacemos. Es que nos va la marcha, estamos comprados, nos gusta que nos lo den todo hecho, los subsidios, las autopistas iluminadas desde Barcelona a Cádiz, calefacción a todas horas, ascensores para que bajen a fumar los funcionarios y los no funcionarios, dos coches por familia, vacaciones en Quintalpolla, puentes de cuatro días, espectáculos de miles de millones de euros, y yo qué sé qué más. Pues nada, entre pan y pan nos jamamos la mierda de esa gentecilla con mucho dinero. Buff, estamos mefistofélicos perdidos, enfermos como la hija de Mohammed. Pero mientras los chinitos y los indios nos hagan el trabajo sucio, a cientos de miles de kilómetros, y el trabajo limpio también, desde la lavadora, el coche, las sillas de la playa, los zapatos y todo lo que tenemos, pues a vivir que son dos días. Ya abolirá la esclavitud otro, yo no. Así que mientras Mefisto reine en nuestras mentes, habrá Berlusconis por todos los sitios. Nos viene de puñetera madre y además tenemos al típico payaso que, sin que haga ninguna gracia, le podemos criticar. Qué listos somos. O qué payasos (también).

    CB

    Comentado por: C.B. el 26/12/2010 a las 01:09

  • Bueno, hombre,pues yo creo que comunista no es ningún insulto (y que conste, para que nadie se llame a engaño, que no he militado en ningún partido comunista). De hecho, por lo he podido leer (y si no, me corrigen)el partido comunista de españa tuvo un papel muy activo en la lucha antifranquista,a diferencia de otros que, al morir el dictador, se dejaron ver como demócratas de toda la vida. También el PSOE tuvo que rechazar en un congreso en los albores de la transición su ideología marxista, y nadie se rasgó las vestiduras por ello.
    Cierto es que el comunismo fracasó estrepitosamente, y en su nombre se cometieron tropelías de todo tipo,pero no es menos cierto que muchos comunistas se dejaron la vida por defender valores democráticos, como tantos otros.
    Luego nos ha venido esta porquería del pensamiento "light", de la posmodernidad, del triunfo del capitalismo más salvaje y de los mercaderes de las vidas ajenas (léase los brokers, entre otros). Yo no pretendo defender el comunismo como sistema de gobierno porque se ha demostrado inoperante, pernicioso y totalizador(léase el ejemplo cubano, con partido único y diario único), pero repito que muchos comunistas se dejaron la piel por la democracia en España y en Europa. Y ya sabemos la caza de brujas que se produjo en EEUU....una nueva inquisición con luz, taquígrafos y denuncias falsas.
    Que existieron los gulags, por supuesto.....lean a Solzenitsin (entre otros).
    Pero, volviendo al artículo del señor Argullol, mientras Berlusconi insulta a unos de comunistas, yo no le he oído nunca utilizar la palabra "fascista" como insulto. Y sabemos que se ha librado de su derrota parlamentaria a base de talonario.....y, por lo que parece ser, a un precio barato. Ese es el precio que algunos le ponen a la dignidad.

    Comentado por: escoin el 25/12/2010 a las 21:02

  • Humano, desde luego, es un insulto, y de los peores. El largo reguero de ignominia que ha dejado la humanidad así lo requiere. Solo en este país, y en la aturullada Francia, algunos presumen de ser humanos. Pero este no es un país serio: también hay quien presume de ladrón, o de defraudador, o de inculto, o de sabio comentarista de blogs...

    Comentado por: Fermentación el 25/12/2010 a las 02:53

  • Comunista, desde luego, es un insulto, y de los peores. El largo reguero de ignominia que ha dejado el comunismo así lo requiere. Solo en este país, y en la aturullada Francia, algunos presumen de ser comunistas. Pero este no es un país serio: también hay quien presume de ladrón, o de defraudador, o de inculto, o de...

    Comentado por: Fer el 24/12/2010 a las 16:01

  • Por cierto, si le interesa a alguien, me ha gustado mucho la lectura de "Anatomía de un instante" de Cercas. A mí el 23-F me pilló algo jovencito, y Cercas me ha informado de numerosos detalles que desconocía. Por cierto, me ha sorprendido la entrevista entre Múgica (por aquel entonces número tres del PSOE) y el general Armada y, por supuesto, el retrato de Gutiérrez Mellado.
    Creo que puede ser un buen regalo.

    Comentado por: escoin el 24/12/2010 a las 09:31

  • Sí, tiene razón.....pero es lo que muchos ialianos han querido. La cuestión es compleja.Un hombre que controla medios de comunicación...tiene mucho a su favor, pero, desde la distancia y el desconocimiento, se me hace difícil de entender ese anodadamiento de la sociedad italiana. Tampoco ayuda el letargo (no sé tampoco si llamarlo así) de la izquierda de aquel país, un país, no lo olvidemos, en el que el partido comunista tenía una representación considerable. Lo que me sorprende es que Berlusconi utilice a menudo "comunista" como insulto (por cierto, en España también).Fue en Italia precisamente donde nació el llamado eurocomunismo (seguido en España por Santiago Carrillo),que renegó del estalinismo (por supuesto) y del leninismo. Y así les fue a todos ellos....porque la dictadura (con su aparato de represión, censura y masacres) en que se había convertido todo país oficialmente comunista o socialista era una losa demasiado pesada para permitir nuevas aventuras políticas. Pero este es otro tema...
    Siempre ha habido una corte palaciega de aduladores del vociferante poderoso, en la política y en el día a día. Alguien dispuesto a reir las gracias del que tiene la mano que te da de comer.
    Tenía razón Schiller....por eso siempre he creído que la educación tiene un papel fundamental. Pero no son tiempos aptos para la lírica, parafraseando una canción de Golpes Bajos.
    Saludos a todos ustedes y felices fiestas.

    Comentado por: escoin el 24/12/2010 a las 09:25

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Biografía

Rafael Argullol Murgadas (Barcelona, 1949), narrador, poeta y ensayista, es catedrático de Estética y Teoría de las Artes en la Facultad de Humanidades de la Universidad Pompeu Fabra. Es autor de treinta libros en distintos ámbitos literarios. Entre ellos: poesía (Disturbios del conocimiento, Duelo en el Valle de la Muerte, El afilador de cuchillos), novela (Lampedusa, El asalto del cielo, Desciende, río invisible, La razón del mal, Transeuropa, Davalú o el dolor) y ensayo (La atracción del abismo, El Héroe y el Único, El fin del mundo como obra de arte, Aventura: Una filosofía nómada, Manifiesto contra la servidumbre). Como escritura transversal más allá de los géneros literarios ha publicado: Cazador de instantes, El puente del fuego, Enciclopedia del crepúsculo, Breviario de la aurora, Visión desde el fondo del mar. Recientemente, ha publicado Moisès Broggi, cirurgià, l'any 104 de la seva vida (2013) y Maldita perfección. Escritos sobre el sacrificio y la celebración de la belleza (2013).

Ha estudiado Filosofía, Economía y Ciencias de la Información en la Universidad de Barcelona. Estudió también en la Universidad de Roma, en el Warburg Institute de Londres y en la Universidad Libre de Berlín, doctorándose en Filosofía (1979) en su ciudad natal. Fue profesor visitante en la Universidad de Berkeley. Ha impartido docencia en universidades europeas y americanas y ha dado conferencias en ciudades de Europa, América y Asia. Colaborador habitual de diarios y revistas, ha vinculado con frecuencia su faceta de viajero y su estética literaria. Ha intervenido en diversos proyectos teatrales y cinematográficos. Ha ganado el Premio Nadal con su novela La razón del mal (1993), el Premio Ensayo de Fondo de Cultura Económica con Una educación sensorial (2002), y los premios Cálamo (2010) y Ciudad de Barcelona (2010) con Visión desde el fondo del mar. 

Bibliografía

Maldita perfección. Escritos sobre el sacrificio
y la celebración de la belleza
(Acantilado, 2013)

 
Una educación sensorial. Historia personal del desnudo
femenino en la pintura
(Acantilado 2012)
Visiones desde el fonde del mar (Acantilado, 2010).
MICROSITE DEL LIBRO

 

Publicaciones principales

POESÍA
- Disturbios del conocimiento. Barcelona: Icaria Editorial, 1980.
- Duelo en el Valle de la Muerte. Madrid: Editorial Ayuso, 1986.
- El afilador de cuchillos. Barcelona: El Acantilado. Quaderns Crema, 1999.
- El poema de la serpiente. Badajoz: Asociación Cultural Littera Villanueva, 2010.
- Cantos del Naumon. Libros del Aire. Colección Jardín Cerrado, núm. 5, 2010.

NARRATIVA
- Lampedusa. Barcelona: Editorial Montesinos, 1981.
- El asalto del cielo. Barcelona: Editorial Plaza & Janés, 1986.
- Desciende, río invisible. Barcelona: Editorial Destino, 1989.
- La razón del mal. Premio Nadal 1993. Barcelona: Editorial Destino, 1994.
- Transeuropa. Madrid: Alfaguara Ediciones, 1998.
- Davalú o el dolor. Madrid: RBA, 2001.
- Moisès Broggi, cirurgià, l'any 104 de la seva vida. Barcelona: Quaderns Crema, 2013.

ENSAYO
- El Quattrocento. Barcelona: Editorial Montesinos, 1982.
- La atracción del abismo. Barcelona: Editorial Bruguera, 1983. Reeditado 2006.
- El Héroe y el Único. Madrid: Taurus Editorial, 1984.
- Tres miradas sobre el arte. Barcelona: Icaria Editorial, 1985.
- Leopardi. Infelicidad y titanismo. Barcelona, 1986
- Territorio del nómada. Barcelona: Ediciones Destino, 1986.
- El fin del mundo como obra de arte. Barcelona: Ediciones Destino, 1990. Reeditado 2007.
- El cansancio de Occidente (en colaboración con Eugenio Trías). Barcelona: Ediciones Destino, 1994.
- Sabiduría de la ilusión. Madrid: Taurus Editorial, 1994.
- Aventura. Una filosofía nómada. Barcelona: Nuevas Ediciones Debolsillo, 2000.
- Una educación sensorial. Historia personal del desnudo femenino en la pintura. Madrid-México: Fondo de Cultura Económica, 2002. Barcelona: Editorial Acantilado, 2012.
- Manifiesto contra la servidumbre. Escritos frente a la guerra. Barcelona: Ediciones Destino, 2003.
- Del Ganges al Mediterráneo: un diálogo entre las culturas de India y Europa (en colaboración con Vidya Nivas Mishra). Madrid: Siruela, 2004.
- Maldita perfección. Escritos sobre el sacrificio y la celebración de la belleza. Barcelona: Editorial Acantilado 2013.

ESCRITURA TRANSVERSAL
- El cazador de instantes. Barcelona: Ediciones Destino, 1996. Reeditado 2007.
- El Puente de Fuego. Cuaderno de Travesía, 1996-2002. Barcelona: Ediciones Destino, 2004.
- Enciclopedia del crepúsculo. Madrid: El Acantilado, 2006.
- Breviario de la aurora. Barcelona: El Acantilado, 2006.
- Visión desde el fondo del Mar. Barcelona: Editorial Acantilado, 2010. Premio Cálamo 2010. Premio Ciudad de Barcelona 2010.

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