PRISA utiliza cookies propias y de terceros para mejorar tu experiencia de navegación y realizar tareas de analítica. Al continuar con tu navegación entendemos que aceptas nuestra política de cookies.

Cerrar

El Boomeran(g)

El blog literario latinoamericano

domingo, 9 de agosto de 2020

 Javier Fernández de Castro

El instante de peligro

 

Si antes de abrir este libro el lector curioso desea saber algo más acerca de Miguel Ángel Hernández Navarro (Murcia, 1977) no tiene más que entrar en su bien documentada página personal (http://www.mahernandez.es) y al navegar por allí sabrá, entre otras muchas cosas, que es profesor de Historia del Arte en la Universidad de Murcia, que ha sido investigador en el Clark Art Institute de Williamstown (Massachusetts) y que “sus áreas de interés son el arte, la teoría y la cultura visual del mundo contemporáneo, con un especial énfasis en las visualidades de resistencia, tecnología, las políticas migratorias y las temporalidades antagónicas”.

Cuando, una vez suficientemente informado,  el lector se adentre en el libro comprobará que tanto el narrador, llamado Martín Torres, como los demás personajes encargados de vehicular la acción, comparten muchos rasgos e intereses profesionales con el propio M.A. Hernández. Martín Torres  no solo ejerce la enseñanza universitaria sino que él también ha sido investigador en aquel instituto de arte de Massachusetts y es un especialista en la teoría y la cultura visual del mundo contemporáneo. Pero los evidentes parecidos y coincidencias entre el autor que firma el libro y el personaje encargado de contarlo no implican necesariamente que sea una obra autobiográfica. Todo escritor habla de aquello que mejor conoce y más le interesa, y que los amores y desamores de los personajes o sus triunfos y fracasos artísticos sean biográficos no es relevante porque lo único que de verdad importa en una narración es que los hechos estén bien contados. (No obstante, y ya que sale, a ningún novelista le viene mal conocer de primera mano aquello de lo que habla, pero tampoco eso es indispensable y ahí está el célebre caso de Emilio Salgari, cuyas novelas transcurrían en todos los mares existentes entre Malasia, las Antillas y el Ártico cuando en realidad apenas salió nunca de su Verona natal).

Otra cosa que podrá observar el lector según vaya pasando páginas es lo muy complicado que lo tienen los artistas plásticos contemporáneos para concebir, plasmar y no digamos vender eso que antes se llamaba una obra de arte. No estoy insinuando que antaño los maestros  lo tuvieran más fácil o que, por ejemplo, a Leonardo da Vinci  no le supuso el menor esfuerzo colocar un lienzo limpio en el caballete y ponerse a dar brochazos hasta terminar esa figura femenina hoy conocida como La Gioconda. Faltaría más. Pero los artistas contemporáneos no disponen de lienzo, pinceles, colores ni, muchísimo menos, una idea clara de lo que es arte, o de cuál es la línea divisoria entre una obra de arte y una patochada sonrojante.

Y esta es la propuesta que le llega a Martín Torres en un momento particularmente bajo de su vida profesional y sentimental: una becaria del Clark Art Institute de Williamstown llamada Anna Morelli ha encontrado cinco bobinas anónimas de 16 mm mostrando la sombra de una figura masculina recortada contra una pared, siempre la misma, sin voz, ni movimiento, nada. La búsqueda artística de la Morelli consiste en construir la identidad de una época en la que las fronteras del sujeto  ya han sido destruidas. Y para ello recorre  el mundo buscando fotografías en las que reconocerse componiendo una especie de álbum familiar e íntimo a través de las familias de los demás. Y en el desarrollo de esa investigación está empezando a borrar el contenido de las imágenes para dejar solo un pequeño fragmento en el cual poder afirmar su identidad. Tacha aquello que ya ha sido eliminado de la memoria. Borra  imágenes que ya nadie recuerda. Trata de encontrarse en las historias olvidadas, sean reales o imaginadas.

¿Y cuál es el papel que ella reserva a Martín Torres en su proyecto?: aportar la historia que falta en esas películas (que encima están a punto de ser parcial o totalmente borradas). No hace falta insistir en que ante semejante reto al profesor Martín Torres le falta tiempo para hacer las maletas y partir hacia Massachussets.

Cierto que el planteamiento parece complicado, antes incluso de que entren en juego las complejas líneas de seducciones, rechazos, atracciones sexuales y anhelos sentimentales. Pero no asustarse a destiempo ante la aparente oscuridad porque M.A. Hernández no sólo tiene unos recursos narrativos muy sólidos sino que cuenta con el respaldo de guías tan competentes como Walter Benjamin cuando dice:”Articular históricamente el pasado no significa conocerlo “como verdaderamente ha sido”. Significa apoderarse de un recuerdo tal y como éste relampaguea en un instante de peligro”.

 

El instante de peligro

Miguel Ángel Hernández

Anagrama    

 

[Publicado el 15/12/2015 a las 17:32]

Compartir:

Comentarios (0)

No hay comentarios

Deja un comentario




Tu correo electrónico:


Escribe los caracteres de la imagen (para evitar SPAM):

Comentario:


Foto autor

Biografía

Javier Fernández de Castro (Aranda de Duero, Burgos, 1942) ha ejercido entre otros los oficios de corresponsal de prensa (Londres) y profesor universitario (San Sebastián), aunque mayoritariamente su actividad laboral ha estado vinculada al mundo editorial.  En paralelo a sus trabajos para unos y otros, se ha dedicado asiduamente a la escritura, contando en su haber con una decena de libros, en especial novelas. Desde hace unos años reside de forma permanente en  Barcelona.

Bibliografía

Entre sus novelas se podrían destacar Laberinto de fango (1981), La novia del capitán (1986), La guerra de los trofeos (1986), Tiempo de Beleño ( 1995) y La tierra prometida (Premio Ciudad de Barcelona 1999). En el año 2000 publicó El cuento de la mucha muerte, rebautizado como Crónica por el editor, y que es la continuación de La tierra prometida. En 2008 apareció en Editorial  Bruguera,  Tres cuentos de otoño, su primera pero no última incursión en el relato corto.

 

Traducciones

Wagenbach (2011)

 

Edición alemana del libro Tiempo de beleño, Plaza&Janés, 1994 

 

Página diseñada por El Boomeran(g) | © 2020 | Fundación Formentor | Barceló Torre de Madrid. Plaza de España, 18 28008 Madrid (España) | | Aviso Legal | RSS

Página desarrollada por Tres Tristes Tigres